eldiario.es

Menú

"Pero si yo hablé con Román"

GONZÁLEZ BRAVO DE LAGUNA PREGONA SUS GESTIONES A LOS CUATRO VIENTOS

- PUBLICIDAD -

Rafael González Bravo de Laguna ha desplegado estos meses todas sus habilidades sociales y empresariales para salvar su proyecto, que ha tratado de camuflar sin éxito bajo la denominación de una sociedad que es acrónimo del nombre de sus dos hijos mayores. Como si la concurrencia fuera idiota, ha querido pasar por inocente una operación con una potente carga especulativa. Ha tirado de sus amistades políticas para que haya paz alrededor de su operación y para que José Miguel Bravo de Laguna no tuviera una incómoda contestación desde el Ayuntamiento, desde la oposición y desde los medios de comunicación desafectos. Pero cuando un trasteo nace con mal pie, lo más probable es que termine renqueando hasta su completa caída. Los apoyos inquebrantables que González Bravo de Laguna creía tener parecen desmoronarse, como él mismo proclamaba a voz en grito este martes en la sucursal del Barklays de Triana, a eso de las 11.15. A través de su teléfono móvil se quejaba ante su interlocutor del "diputado de Coalición Canaria" (sic) en referencia a Pedro Quevedo, del que se preguntaba "qué está haciendo ahora con lo de Borjana, lo del Estadio Insular". Y luego aclaraba, para que los clientes que formaban cola lo entendieran mejor, "sí, ese, de Nueva Canarias, Pedro Quevedo". Y remataba: "Mira que hablé con Román del tema y ahora son los únicos que?" Empezó contando sus penas en la cuarta mesa de atención al cliente, donde hablaba inicialmente de Emalsa (es el presidente de Ser Canarias, la empresa supletoria envuelta en la polémica) y acabó en la segunda mesa dejando claro a la concurrencia que creía tener controlados al PSOE, a Compromiso y a la traicionera Nueva Canarias. Veremos si todos esos apoyos son los que son en el pleno municipal de este miércoles.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha