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Hallan en Bellas Artes documentos de eruditos canarios del siglo XIX

Entre el material figuran herbarios, notas, dibujos y manuscritos de Domingo Bello y Espinosa y Eduardo Rodríguez Núñez. Investigadores americanos se han interesado por el material.

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La tercera teniente de alcalde y presidenta del Organismo Autónomo de Cultura (OAC) del Ayuntamiento de Santa Cruz, Clara Segura, junto con la consejera de Museos y Centros del Cabildo de Tenerife, Amaya Conde, presentaron en el Museo de Bellas Artes importantes hallazgos documentales, entre los que figuran herbarios, notas, dibujos y manuscritos de dos eruditos canarios del siglo XIX: Domingo Bello y Espinosa y Eduardo Rodríguez Núñez.

También se han encontrado documentos sobre de historia natural de Canarias realizados por Webb y Berthelot, registros generales de la colección de cráneos de aborígenes guanches, entre otros.

 Segura explicó que “la reciente ampliación y reordenación del Museo de Bellas Artes, gestionado por el OAC, ha tenido entre otras consecuencias positivas este importantes hallazgo y una vez que se procedió a reclasificar, reordenar y revisar los inventarios existentes, se comprobó que en uno de los fondos catalogados en su día por el ‘Gabinete Científico’ figuraba este material documental”.

Puestos en contacto con técnicos del Organismo Autónomo de Museos y Centros del Cabildo de Tenerife se ha reconfirmado la importancia de este material.

 La edil detalló que dos investigadores americanos, uno de ellos doctor en la Universidad de Río Piedras de San Juan de Puerto Rico y otro integrante del Fairchild Tropical Botanical Garden, de Miami, “han expresado su especial interés por desplazarse a Tenerife para estudiar el legado de Bello Espinosa, ya que parte de los documentos y apuntes hacen detallada referencia a especies de flora de la isla caribeña de Puerto Rico”.

Destacó que “el herbario de plantas canarias de Rodríguez Núñez, que también será objeto de estudio, es sin duda uno de los más antiguos que se conservan en el archipiélago”.

 Por su parte, Amaya Conde manifestó que “al amparo del convenio ya existente entre el OAC y el Organismo Autónomo de Museos y Centros del Cabildo se inicia ahora una labor minuciosa, rigurosa y coordinada de expertos de ambas instituciones, a las que se podrían sumar las instituciones americanas anteriormente citadas”.

Añadió que “la conservación de los documentos ha sido la adecuada, pero habrá que estudiarlos de forma individual para garantizar su buen estado  ya que algunos documentos, como los herbarios realizados Domingo Bello y Espinosa, son muy delicados”.

Asimismo, recordó que el Museo de la Naturaleza y el Hombre tuvo su origen en los fondos del Museo de Bellas Artes, heredados a su vez del ‘Gabinete Científico’. Tras la creación por parte del Cabildo Insular del Museo Arqueológico de Tenerife en 1958 las colecciones de arqueología y bioantropología del Museo de Bellas Artes pasaron a los fondos de aquel, cosa que no ocurrió, sin que se conozcan las razones, con la documentación citada al principio, que sigue siendo propiedad municipal e incluyen los inventarios originales de cientos de restos humanos pertenecientes a la población guanche de la isla, decenas de registros de restos momificados, etcétera.

Domingo Bello Espinosa nació en La Laguna en 1817. Estudió abogacía, ejerciendo como secretario del Colegio de Abogados de Santa Cruz de Tenerife entre 1845 y 1847. Fue alcalde de La Laguna en dos ocasiones (1842-1843 y 1881-1883) y entre ambos mandatos vivió más de 30 años en Puerto Rico, donde ejerció como profesor y abogado. Allí se aficionó a la botánica y escribió un extraordinario tratado sobre la flora de esa isla caribeña, incluyendo la descripción de varias especies nuevas para la ciencia.

Bello Espinosa es un personaje respetado y admirado en Puerto Rico, donde se le han dedicado calles y monumentos públicos, pero es muy poco conocido en Canarias. En los últimos años, un equipo de botánicos ha estado estudiando su legado y se han publicado trabajos de divulgación, uno en Canarias y otro en EEUU, (‘Makaronesia’ y ‘Fairchild Tropical Garden’, respectivamente), así como en la revista científica ‘Taxon’.

El equipo ha estado integrado por el doctor Eugenio Santiago, catedrático de la Universidad de Río Piedras de San Juan de Puerto Rico; el doctor Javier Francisco-Ortega, profesor de la Universidad Internacional de Florida y curator del Fairchild Tropical Botanical Garden de Miami, así como el conservador de Botánica del Museo de Ciencias Naturales de Tenerife, Lázaro Sánchez-Pinto.  Los investigadores americanos son los que han manifestado su interés por estudiar in situ el legado de Bello Espinosa.

 Eduardo Rodríguez Núñez, secretario del Gabinete Cientifico, nació en 1857 en Santa Cruz de Tenerife. Escritor, farmacéutico, ilustrador y naturalista, fue colaborador de dos de las mejores publicaciones del siglo XIX, ‘La Revista de Canarias’  y ‘La Ilustración de Canarias’, así como en ‘Diario de Tenerife’ en un momento en que firmaban en dicho periódico, personalidades de la talla de Fernández de Moratín, García–Ramos, de Cámara, Izquierdo Azcárate, Maffiotte o Estévanez.

Como secretario del Gabinete Científico, sus conferencias eran famosas, haciendo vibrar a selectos auditorios. Unía a su pasión por escribir una notable formación artística que adquirió en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Autor de ‘Apuntes para un diccionario popular de Botánica de la Isla de Tenerife’ (1891 ), su temprana muerte sesgó la brillante carrera del que es considerado uno de los mejores pintores (acuarelistas) de la historia de la pintura en Canarias.

Junto con Ramón Masferrer (médico militar y botánico) describió especies vegetales (algunas no recogidas por Web y Berthelot en su ‘Historia natural’).

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