La DPZ recupera el legado de José Luis Pomarón con 79 fotografías, con motivo del centenario de su nacimiento
La Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) conmemora el centenario del nacimiento de José Luis Pomarón con una exposición que reúne 79 fotografías originales del artista aragonés, junto a cámaras, tomavistas y proyectores que permiten acercarse a su trayectoria como fotógrafo, cineasta y pintor. La muestra, titulada 'José Luis Pomarón. Fotógrafo y cineasta (1925-1987). Colección de la Diputación de Zaragoza', puede visitarse en la sala Cuarto Espacio hasta el próximo 13 de diciembre.
La presentación ha contado con la participación de la diputada delegada de cultura, Charo Lázaro; el coordinador de Proyectos y Difusión Cultural, Ricardo Centellas, y el hijo del creador, Luis Pomarón Arbués, quien ha ejercido como comisario de la exposición y ha compartido recuerdos sobre la vida y el trabajo de su padre. Durante el acto, celebrado en el espacio expositivo de la calle Coso, 50, se ha reivindicado la importancia de recuperar una obra vinculada estrechamente a Zaragoza y a la memoria artística de Aragón.
Uno de los aspectos destacados de la muestra es que las 79 imágenes son copias de época, realizadas por el propio Pomarón y conservadas en los fondos de la institución provincial. Se trata de piezas de entre seis y siete décadas de antigüedad, cuyo estado de conservación permite descubrir la mirada de un autor que exploró diferentes técnicas y lenguajes visuales.
La exposición incorpora cinco películas seleccionadas por su hijo para acercar al público a su faceta cinematográfica. Entre ellas figuran 'Fe', la primera que realizó, en 1953; 'El rey', considerada por Luis Pomarón la más premiada; 'El pisador de sombras', basada en un cuento, y 'La conquista', con Manuel Rotellar. El recorrido se completa con 'Piff', en la que el propio artista aparece como intérprete.
Además, una pantalla reúne 37 diapositivas procedentes de una caja que no pudo incorporarse a la exposición antológica dedicada a Pomarón en 2001. Según ha explicado Pomarón Arbués, muchas de estas imágenes fueron tomadas durante las salidas familiares de los fines de semana, cuando el fotógrafo llevaba a los suyos a pueblos, paisajes y campos. No estaban concebidas necesariamente como fotografías de exposición, sino que le servían como fuente de inspiración para sus cuadros y dibujos.
También ha remarcado los proyectos muralistas que su padre presentó en torno a 1979 para la basílica de Santa Engracia y el Pilar, que finalmente no llegaron a materializarse. La muestra incluye referencias a estos trabajos, además de dos óleos familiares incorporados para esta ocasión.
Un artista que buscó su propio camino
La trayectoria de Pomarón estuvo marcada por la experimentación. Formado en la Escuela de Bellas Artes de Zaragoza, desarrolló una obra que abarcó pintura, dibujo, fotografía y cine, y llegó a convertirse en una figura destacada del cine amateur aragonés de las décadas de 1950 y 1060. En sus películas trasladó recursos propios de las artes plásticas, con especial atención a la composición, la luz, el color y las formas.
Su hijo ha relatado las dificultades de sus primeros años profesionales. Tras trabajar desde los 14 años con el fotógrafo Jalón Ángel durante doce años, Pomarón abrió su propio estudio en el número 30 del paseo de la Independencia, cuando todavía era poco conocido y tuvo que construir su clientela desde cero.
Para llamar la atención, colocaba en los escaparates fotografías experimentales, con técnicas como la solarización y dibujos realizados directamente durante el revelado en el laboratorio. También llegó a publicar los resultados de las quinielas de fútbol los domingos por la tarde, cuando el paseo de la Independencia era peatonal, con el objetivo de atraer a quienes paseaban por la zona.
Aunque, según ha contado su descendiente, el artista creía que sería recordado en Zaragoza por sus retratos a lápiz –llegó a realizar alrededor de 3.000 dibujos–, la exposición reivindica la amplitud de una producción que no se limitó a una sola disciplina.
La exposición permite asimismo recuperar la faceta más desconocida de Pomarón como creador experimental. El fotógrafo recurría a procedimientos poco convencionales en el laboratorio, manipulando las imágenes con revelador para dibujar directamente sobre ellas: “Mi padre colocaba las composiciones en las vitrinas de su estudio para atraer la atención del público y le ayudaron a darse a conocer cuando todavía no tenía clientes”.
“Obras extraordinarias”
Por su parte, Lázaro ha destacado el valor patrimonial de las obras y el papel de la institución provincial en la conservación de la fotografía. “Estamos ante obras extraordinarias por su composición, su técnica y su estado de conservación”, ha afirmado, antes de recordar que las imágenes expuestas son copias de época especialmente delicadas por su sensibilidad a la luz.
La diputada ha expuesto que la muestra permite dar continuidad a la labor de recuperación y difusión de la fotografía impulsada por la DPZ y ha resumido su significado al señalar: “Hoy no solo abrimos una exposición, abrimos una puerta a la mirada de José Luis Pomarón”.
La Diputación de Zaragoza vuelve así sobre la figura del artista, 25 años después de la antológica que organizó en el palacio de Sástago en 2001. De este modo, pone el acento en su papel pionero en la conservación y difusión de la fotografía como patrimonio cultural, una labor que permite hoy acercar al público unas obras que documentan tanto la evolución artística del autor como su particular forma de observar la sociedad, los paisajes y las gentes de su tiempo.
La exposición podrá verse en la sala Cuarto Espacio de la DPZ desde este viernes, 9 de octubre y hasta el 13 de diciembre, de martes a sábado de 11.00 a 14.00 horas y de 18.00 a 21.00 horas. Los domingos y festivos de 11.00 a 14.00 horas. Los lunes la sala permanece cerrada. La entrada es libre y gratuita.