Denuncian diez heridos por las cargas policiales en el acto de Vito Quiles y piden la dimisión de la rectora de Unizar
La Coordinadora Antifascista de Zaragoza ha exigido este viernes responsabilidades por las cargas policiales del jueves a los manifestantes que protestaban en el campus San Francisco contra la visita de Vito Quiles. En una rueda de prensa, sus representantes han reclamado la libertad inmediata y sin cargos de los cinco detenidos y han acusado a la Delegación del Gobierno de responder con violencia a una movilización “para impedir que el agitador Vito Quiles campara a sus anchas por nuestra ciudad, llamando a aniquilar rojos y migrantes”.
“Al menos diez personas resultaron heridas por los porrazos y las pelotas de goma”, según el balance de la coordinadora, que denuncia el uso de material antidisturbios contra los participantes en la concentración. El colectivo cifra en más de un millar las personas que acudieron a la convocatoria, entre estudiantes, trabajadores y docentes, y considera que la movilización consiguió impedir que Quiles entrara en el campus.
El agitador compareció brevemente en el exterior de la Universidad, acompañado por seguidores y bajo un amplio dispositivo policial, según el relato de la coordinadora. Sus representantes sostienen que un grupo de personas a las que identifican como neonazis se acercó a los manifestantes y les lanzó gas pimienta. “Contra nada de esto actuó la policía, sino que cargó contra la manifestación antifascista”, denuncia el colectivo en el comunicado difundido este viernes.
La coordinadora acusa a los agentes de utilizar porras y pelotas de goma contra los asistentes y de disparar gases de forma indiscriminada. “Porrazos contra la cara, cabezas abiertas, bombas de gas abrasivo disparadas indiscriminadamente”, han explicado, al tiempo que exigían responsabilidades legales por las lesiones.
Las críticas se dirigen también contra el Gobierno y el Rectorado. La coordinadora responsabiliza a la Delegación del Gobierno de la actuación policial y señala directamente a la rectora de la Universidad de Zaragoza, Rosa María Bolea, por haber solicitado, según afirma, la entrada de los antidisturbios en el campus. “Exigimos su dimisión”, reclama el colectivo, que pide además “el fin de la presencia policial en el campus”.
En la rueda de prensa, el resto de las organizaciones sindicales presentes también ha cuestionado la respuesta del Rectorado y ha reclamado explicaciones sobre la intervención policial. Desde Somos, Anabel Sánchez ha anunciado que el sindicato solicitará un informe transparente sobre lo ocurrido. Entre las cuestiones que quiere aclarar figuran las posibles “limitaciones de las libertades ”de estudiantes y trabajadores, los daños producidos y la actuación de los agentes. “El Rectorado debe dar información sobre estos hechos y, a través de sus servicios jurídicos, exigir las responsabilidades penales a que haya lugar”, ha señalado.
Julia Cámara, delegada de CGT en la Universidad de Zaragoza, ha recordado que el sindicato ya había advertido del uso de los espacios universitarios para difundir discursos de odio. “Entendemos que los campus universitarios deben ser espacios para la convivencia democrática, para el libre pensamiento y para la confrontación libre y democrática de ideas”, ha defendido. Cámara ha criticado que el Rectorado no se haya posicionado de forma directa en contra del agitador.
También representantes de CGT Sanidad y trabajadores del Hospital Clínico han expresado su apoyo a los estudiantes y han denunciado la actuación policial. “No vamos a dejar que se apalee, que se gasee y que se pegue con esa brutalidad a la juventud”, ha afirmado uno de sus portavoces, que ha reclamado asimismo la libertad de los detenidos.
La coordinadora ha convocado una nueva concentración este viernes a las 19:00 frente a la Delegación del Gobierno en Zaragoza para exigir la puesta en libertad de los arrestados. “Su represión no nos va a parar”, advierte el colectivo.