Una oleada de robos de cable de cobre en Zaragoza deja tres detenidos, uno de ellos en prisión

Los robos de cable de cobre se han convertido en un problema recurrente en Aragón, donde en los últimos meses se han sucedido las operaciones policiales contra grupos dedicados a sustraer este material, tanto de las instalaciones de alumbrado público como de las infraestructuras ferroviarias. La última investigación de la Guardia Civil se ha saldado con la detención de tres personas por once robos cometidos en distintas localidades zaragozanas, con unos daños y un valor del material sustraído que superan conjuntamente los 40.000 euros. Uno de los arrestados ha ingresado en prisión.

La denominada operación “GIECU”, desarrollada por las unidades de investigación de la Guardia Civil de Ejea de los Caballeros, en colaboración con agentes de Tudela y la Policía Local ejeana, se inició tras detectarse una sucesión de robos con fuerza en las instalaciones de alumbrado público de varios municipios de la provincia.

Los investigadores relacionaron once hechos delictivos cometidos en Pinseque, Tauste, La Joyosa, Torres de Berrellén, Cabañas de Ebro y Ejea de los Caballeros, incluidos el polígono industrial de Valdeferrín y las pedanías de Valareña, Pinsoro y El Sabinar. Todos presentaban características similares, lo que permitió establecer que podrían haber sido perpetrados por las mismas personas.

Los autores actuaban de noche y utilizaban un procedimiento prácticamente idéntico en todos los casos. Forzaban las arquetas del alumbrado público para acceder a las conducciones subterráneas, extraían el cable de cobre y cargaban el material en un vehículo con el que abandonaban rápidamente la localidad.

Las pesquisas permitieron identificar a tres sospechosos que presuntamente se desplazaban desde Navarra hasta distintos municipios zaragozanos para cometer los robos. Los agentes también comprobaron que parte del cobre sustraído había sido vendido a centros de tratamiento de residuos.

En uno de estos establecimientos localizaron 61 kilos de cable que pudieron ser identificados por los perjudicados como parte del material robado. El valor de las sustracciones y de los desperfectos ocasionados en las instalaciones municipales supera los 40.000 euros.

Con los indicios reunidos, la Guardia Civil procedió el pasado 7 de octubre a la detención de los tres sospechosos en Tudela (Navarra). Se trata de tres varones de nacionalidad española, de entre 17 y 37 años, dos de ellos con antecedentes por delitos contra el patrimonio.

A los arrestados se les atribuyen once delitos de robo con fuerza. Tras pasar a disposición judicial, se decretó el ingreso en prisión de uno de ellos.

Robos en infraestructuras ferroviarias

La operación se suma a otras actuaciones recientes de la Guardia Civil que ponen de manifiesto la reiteración de este tipo de delitos en Aragón. Aunque los últimos robos han afectado al alumbrado público, las instalaciones ferroviarias también se han convertido en objetivo de los ladrones, con consecuencias que van más allá del valor económico del cobre sustraído.

El pasado 23 de septiembre se conoció la detención de dos personas en Huesca y la investigación de una tercera por el robo de cableado en la línea ferroviaria convencional Madrid-Chamartín–Barcelona-Estación de Francia. La operación, desarrollada por el Equipo Roca de Barbastro, permitió recuperar 350 kilos de cobre y las herramientas presuntamente utilizadas en las sustracciones.

Los investigadores atribuyeron los hechos a un grupo que actuaba de manera reiterada durante la noche y aprovechaba lugares de difícil acceso para evitar ser descubierto. Los cortes provocaron importantes retrasos en la circulación de trenes de viajeros y mercancías. El valor del material y los daños ocasionados superó los 30.000 euros.

Meses antes, en marzo, la Guardia Civil había detenido a otras tres personas por sustraer 400 metros de cable de cobre de la línea ferroviaria convencional Madrid-Barcelona, a su paso por los términos municipales zaragozanos de Castejón de las Armas y Bubierca. Los agentes localizaron en Ateca un vehículo que transportaba 14 rollos de cable y diversas herramientas. Los daños fueron valorados en más de 33.500 euros y, según la Guardia Civil, el robo ocasionó un grave deterioro de la infraestructura ferroviaria.

Estas tres operaciones han supuesto al menos ocho detenciones y una persona investigada en Aragón durante 2026, además de unos perjuicios económicos que, sumando las valoraciones facilitadas en cada caso, superan los 103.500 euros. Una cifra que refleja el coste de unas sustracciones cuyo impacto no se limita al material robado, sino que alcanza también a la reparación de instalaciones y, en el caso del ferrocarril, al funcionamiento del servicio.