Buscan la cabeza de Carolina Darias
Entra en el día número 26 la huelga de hambre que protagoniza en el aeropuerto de Lanzarote la activista saharaui Aminetou Haidar, sin que parezcan vislumbrarse soluciones eficaces que le permitan regresar a su casa en El Aaiún. Las posturas de los protagonistas de esta crisis se enquistan sin que nadie, absolutamente nadie, de el brazo a torcer. La activista mantiene su dignidad y su lucha en lo más alto y no rebaja en un ápice sus exigencias, segura como está de que cuenta con el respaldo de gran parte de la opinión pública, de la legalidad internacional y de la Convención de los Derechos Humanos. Su círculo más cercano le secunda en sus tesis, y en ocasiones va un poco más allá en la atribución de responsabilidades al Gobierno de España, al que dirige en ocasiones más censuras que las que dedica al país que ha provocado esta situación, Marruecos. Rabat, que no respeta ninguna de las leyes y derechos aplicables, se burla de la legalidad internacional y de las reglas del juego diplomáticas. Estos días ha entrado en juego, para colgarle responsabilidades gravísimas, la delegada del Gobierno, Carolina Darias.
Sobre este blog
El blog de Carlos Sosa, director de Canarias Ahora