Lynn Davis abre PhotoEspaña en el Thyssen
Las series Iceberg y Persia Antigua
Lynn Davis trabaja en forma de series y utiliza formatos cuadrados de gran tamaño, normalmente en blanco y negro, con unas tonalidades características: grises intensos, suaves blancos y negros y, a menudo, tonos oro y selenio. Sus cuidadosas composiciones y un controlado modulado de la luz contribuyen también a definir su estilo y dotar a su obra de una imponente majestuosidad. Davis realiza sus fotografías sin ayuda de dispositivos adicionales, con encuadres a menudo frontales que podrían remitirnos a la imparcialidad de la fotografía de inventario; sin embargo, el efecto final es el contrario, con estos recursos logra amplificar la geometría y la monumentalidad de los paisajes y arquitecturas que retrata. Un cuidado trabajo en el cuarto oscuro-una perfecta combinación de ciencia y arte-, es también el responsable de ese tono majestuoso que caracteriza sus fotografías.
En 1986 Lynn Davis viaja por primera vez a Groenlandia para fotografiar los Iceberg de la Bahía de Disko. Este viaje sería decisivo para su carrera, marcando un antes y un después en su trayectoria: los Iceberg fueron el punto de inspiración que le llevarían a enfocar su carrera hacia el paisaje y a viajar por medio mundo para retratarlo; sus fotografías experimentan un cambio radical, abandonando la representación de la figura humana para concentrarse en el paisaje natural y arquitectónico.
Sus trabajos más conocidos son los realizados en sus viajes por Egipto, Australia, Camboya, Tailandia, Siria, Jordania, Turquía, Yemen o Groenlandia, aunque viajó también fotografiando diversos lugares de los Estados Unidos. Su obra forma parte de las colecciones permanentes del Museum of Modern Art de Nueva York, Los Angeles County Museum of Art, el Chicago Museum of Contemporary Art o el Houston Museum of Fine Arts, entre otros.