Agosto se convierte otra vez en el mes de los precios de ruina para los plataneros

Román Delgado

Santa Cruz de Tenerife —
30 de agosto de 2025 12:23 h

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El mes de agosto, esta vez el de 2025, será recordado una vez más por los plataneros canarios como el de los precios de ruina, con liquidaciones a los cosecheros por ventas de su fruta en la Península que no son remunerativas (ventas con pérdidas o que no cubren en su totalidad los costes de producción agrícola) y que a lo largo del periodo reseñado se han mantenido en niveles medios en torno a los 0,42 euros por kilo, siempre según los registros oficiales que para el agosto presente ya ha facilitado el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) en sus informes semanales de coyuntura, los que recogen los precios pagados en origen a los productores agrícolas y ganaderos y representan el ingreso de estos antes de cubrir los costes propios de la actividad en campo.

Pese a que este agosto ha vuelto a ser malo para los intereses de los productores locales de plátano, hay que decir que lo ha sido menos que el mismo mes de los dos años precedentes, el de 2024 y 2023, entonces con precios medios percibidos por los cosecheros isleños incluso más hundidos, como se observa en el gráfico incorporado a esta misma información.

En la última semana con datos oficiales, la 34, que incluye los días del 18 al 24 de agosto, el Informe de Coyuntura Semanal del MAPA otorga al plátano canario un precio en origen de 0,42 euros por kilo, el valor medio que recibirá el agricultor de las islas por las ventas que realice en esa etapa para su fruta de calidad superior, la que se suele mandar fuera.

Ese promedio está muy por debajo de la horquilla de 0,70-0,80 euros por kilo, la de los costes de producción agrícola del plátano en Canarias, con lo que tales transacciones en verde y al por mayor en la Península se confirman una vez más en este agosto y gran parte de julio pasado como ventas con pérdidas para los plataneros, incluso si se llegara a sumar a esos pobres ingresos, en la mayoría de los casos, la ayuda directa del plátano, que es la de la Unión Europea (UE) integrada en el programa Posei, de 0,33 euros por kilo para 420.000 millones de kilos al año, con 141,1 millones de euros de ficha financiera total.

Respecto a las marcas de corte y expedición estas semanas, las dictadas por el comité de comercialización de la organización Asprocan, hay que señalar que los envíos en la 35 (la semana que termina este domingo) al final se rebajaron en 100.000 kilos respecto al umbral prefijado, de 6,3 millones, mientras que lo previsto para la semana que entra, la 36, y sucesivas, la 37 y 38, es un aumento lento pero progresivo de las cantidades llevadas al exterior, con 6,8 millones de kilos a partir del 1 de septiembre, la semana 36, casi siete millones en la 37 y un poco más de siete en la 38.

Según ha podido saber este periódico digital, la estrategia de comercialización que plantea Asprocan en la Península tras el cierre del mes predilecto para las vacaciones, agosto, y el inicio del curso escolar (y con ello de la actividad normal en el país, lo que debe conducir a la activación de la demanda de plátano de las islas) es entrar en el mercado de la Península a partir de la mitad de este septiembre con fruta nueva o renovada, para lo que ya se están definiendo acciones con las cadenas de distribución minorista, principalmente a través de la activación de ofertas que permitan limpiar la fruta anterior que quede en los lineales o esté pendiente de llegar a ellos en breve.

Atendiendo al comportamiento del mercado en agosto, hundido, como siempre, pero menos que en el mismo mes de los dos años anteriores (2023 y 2024), y a la razonable recuperación de la demanda a mediados de septiembre, además aún sin oferta excesiva de fruta (sobre los siete millones de kilos semanales), las expectativas son que los precios medios pagados al agricultor remonten en breve y salgan progresivamente del hoyo de los 0,42 euros por kilo de media este agosto, con avances semanales previstos de 10 céntimos por semana. Esto es lo proyectado, pero queda por ver qué pasará finalmente.