La Oliva prohíbe a empresas de quads y buggies circular por ocho caminos rurales

El Ayuntamiento de La Oliva (Fuerteventura) ha prohibido la circulación de empresas de quads, buggies y otros vehículos recreativos análogos en ocho caminos rurales de titularidad municipal especialmente sensibles por sus valores ambientales.

En un comunicado, el Consistorio ha explicado que el objetivo es no solo proteger el entorno natural sensible del municipio, sino también velar por la seguridad vial de senderistas y ciclistas, respondiendo así a una demanda de los propios vecinos y vecinas de la zona.

En este sentido, vecinos y vecinas han trasladado durante los últimos meses al Ayuntamiento, mediante escritos y recogidas de firmas, la problemática que afrontan ante la circulación de este tipo de vehículos por la zona.

Según el Ayuntamiento, el trabajo conjunto entre la Jefatura de la Policía Local y la Concejalía de Medio Ambiente concluye que la prohibición es jurídicamente viable y que la corporación local dispone tanto de competencia municipal como de cobertura expresa en su Ordenanza Municipal de Tráfico para limitar la circulación de estos vehículos en caminos concretos.

Así pues, esta actividad empresarial no se prohíbe por completo, sino que se reordena según la ordenanza insular, de modo que las empresas seguirán desarrollando esta actividad en los tramos establecidos.

Entre los motivos se encuentran la protección de la biodiversidad y de espacios ambientalmente sensibles, la proximidad a zonas ZEPA y ZEC, las afecciones a viviendas y explotaciones ganaderas, la seguridad en caminos compartidos con peatones y ciclistas y la degradación del suelo, la erosión y la generación de polvo.

Asimismo, el documento aconseja que la medida se articule mediante el correspondiente instrumento municipal, respaldado por informes técnicos que motiven la selección de los caminos y acompañado de la señalización específica de todos sus accesos.

El Ayuntamiento considera especialmente relevante el caso del camino entre Corralejo, Majanicho y El Cotillo, cuyo trazado discurre íntegramente por la Zona de Especial Protección para las Aves Costa Norte de Fuerteventura y coincide en buena parte con el sendero Huella de Leyenda HL3.

También se contemplan caminos próximos a Tindaya, Esquinzo, Fenimoy, Fimapaire o Cien Hombres, donde concurren factores relacionados con espacios protegidos, viviendas, explotaciones ganaderas, senderos y degradación del terreno.

El alcalde de La Oliva, Isaí Blanco, señala que “estamos dando respuesta a una demanda que existe en diferentes puntos del municipio y lo hacemos con rigor, con informes y con todas las garantías jurídicas. La actividad turística tiene que ser compatible con la conservación de nuestro territorio, con la tranquilidad de nuestros vecinos y con el uso tradicional de nuestros caminos”.

Blanco subraya además que “La Oliva tiene un patrimonio natural extraordinario que debemos proteger. No se trata de actuar contra ninguna actividad económica, sino de ordenar determinados usos allí donde están generando afecciones y donde los propios informes técnicos nos dicen que es necesario intervenir”.

Por si parte, el concejal de Medio Ambiente, David Fajardo, insiste en que “La Oliva no puede permitir que determinados usos recreativos terminen deteriorando caminos, afectando a espacios protegidos o interfiriendo en la seguridad vial de vecinos, ganaderos, senderistas y ciclistas. Tenemos que encontrar un equilibrio entre actividad turística y conservación, pero en los lugares más sensibles la protección del territorio tiene que prevalecer”, asevera.

Tras este primer paso, el Consistorio anuncia que procederá también a instalar la señalización correspondiente en los accesos a los caminos afectados.