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Los 'indignados' de Tenerife explicarán los principios del 15-M de barrio en barrio

EN 48 HORAS, LOS CAMBIOS EN EL CAMPAMENTO SON SORPRENDENTES

Esperan un permiso para manifestarse el domingo - La zona de acampada se ha llenado de iglús y se ha instalado una cocina con nevera.

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Los indignados de Tenerife esperan el permiso de la Subdelegación del Gobierno para poder convocar una manifestación el próximo domingo, al igual que intentan hacer los 67 campamentos que se han levantado en otras tantas ciudades españolas. Lo intentarán por el "criterio de urgencia", ya que la Ley exige, salvo excepciones, solicitar el permiso con 10 días de antelación.

Todo listo para seguir protestando.

Todo listo para seguir protestando.

No es la única iniciativa. El colectivo, que cada día aglutina más personas en sus asambleas participativas diarias, ha acordado hacer llegar el mensaje del Movimiento 15-M a cuantas más personas pueda. Para ello, sus integrantes más activos se moverán por los barrios.

También habrá caceroladas cada viernes con "acciones sorpresa", y más actividades que se preparan en las diferentes comisiones (logística, difusión?), pero que deben perfilarse. Este miércoles, entre las 17.30 y 18.30 esperan a un grupo de turistas para exponerles los "principios" del Movimiento.

Se esté a favor o no, a las decenas de acampados en la Plaza la Candelaria, rebautizada Plaza 15 de Mayo por los indignados, no se les puede negar su dinamismo. No todos son jóvenes. En una semana han organizado la recogida de basuras diferenciada, un ágora (que han techado con lonas), una zona de juegos infantiles, una de descanso, zona de ordenadores y comunicación, y una cocina con su nevera.

En 48 horas, los cambios son sorprendentes. La zona se ha poblado con tiendas de campaña iglús y hasta cuentan con una intérprete del lenguaje por signos en las asambleas, que duran horas. Ya no necesitan dejarse la garganta con megáfonos porque disponen de un micrófono inalámbrico.

Están bien organizados y sobre todo, se alimentan de ilusión. La acampada está sirviendo de embrión de esa forma de participar en la organización social que reclaman. Para muestra, la asamblea de este martes. "Cada día, antes de la asamblea, se recordará la forma de intervenir", explica la moderadora, que cambia de ágora en ágora.

Decisiones horizontales y por consenso, no por votación

"Las decisiones de toman de forma horizontal, nadie tiene más voz que nadie. Las decisiones se toman por consenso. Esto es importante. No se toman por votación, no hay mayorías simples ni absolutas". Junto a la moderadora de este martes está quien toma el turno de participación para hacer propuestas. Para mostrar la aprobación, se agitan las manos en alto. Si no interesa, se hacen rulos con los brazos.

De esta forma, se da el visto bueno a las iniciativas de las comisiones, que cuentan con un buzón en el que se pueden depositar sugerencias, aparte de las que surgen sobre la marcha.

"Me da miedo que después del domingo, esto se acabe. No puede ser", revela una indignada que ha vivido esta semana intensa, desde que el campamento se levantó el 17 de mayo, y que forma parte de la peculiar revolución que traspasa fronteras, y que cuenta con la simpatía de un buen numero de ciudadanos porque su hartazgo tiene mucho en común con el que clama el M-15.

"Todo depende de que este espíritu no se pierda, al contrario, esto tiene que crecer", añade la indignada. "El mejor remate a la acampada sería la manifestación del domingo. Si logramos el permiso, será muy, muy importante para continuar".

En caso de que no sea autorizada este miércoles por la Subdelegación del Gobierno, la manifestación tendría lugar el siguiente sábado.

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