Los comerciantes del rastro de Las Palmas reclaman frente al Ayuntamiento la reapertura del mercadillo: “No podemos aguantar más”
Los comerciantes del rastro de Las Palmas de Gran Canaria se han manifestado este lunes frente al Ayuntamiento para reclamar una solución al cierre del mercadillo ante los continuos retrasos de la reapertura tras meses sin poder trabajar. “No podemos aguantar más”, han afirmado mientras portaban pancartas y carteles para que el alcalde, Augusto Hidalgo (PSOE), y el concejal Pedro Quevedo (NC) les escuchen.
El portavoz del colectivo de trabajadores del rastro del Parque Blanco, Salvador Fernández, ha explicado representan a 400 familias y más de 2.000 personas y recuerdan que llevan ya “tres meses sin trabajar”, desde mediados de agosto, y por tanto “sin ingresos de ningún tipo y sin ayudas”.
Cuando se procedió al cierre del rastro tras declararse en España el estado de alarma por la pandemia, “no se les envió ningún comunicado”, en una decisión “de un día para otro”, según Fernández, quien asegura que llevan meses preguntando por una posible apertura, pero les van aplazando la fecha sin darles una solución.
La reapertura se estimaba para el 4 de octubre, pero a causa del incremento de contagios de la COVID-19 en Las Palmas de Gran Canaria ha vuelto a retrasarse hasta el día 10. Los trabajadores han decidido manifestarse ante el temor de que la fecha de apertura puede seguir aplazándose.
Además, Fernández ha recordado que en otros municipios de la isla los mercadillos y rastros ya están abiertos, como es el caso del de Gáldar, Teror, Agüimes o San Mateo, entre otros. Los afectados consideran “comprensible” el cierre de este espacio durante el confinamiento, pero ahora “está toda la economía abierta”, mientras los puesteros siguen sin trabajar.
Esta situación les parece “indignante”, ya que han podido ver como “abren los pequeños comercios, los colegios, cafeterías, centros comerciales, cine y teatros” e incluso vuelos y cruceros y “nosotros sin trabajar”, siendo además el rastro un espacio al aire libre que, desde su punto de vista, presenta menos peligro de contagio que las superficies comerciales cerradas.
“Nuestros hijos están yendo a clase y no tenemos ingresos para pagar el material escolar”, ya que “no recibimos ayuda de ningún tipo y no tenemos nada en el bolsillo” tras varios meses sin actividad, ha denunciado Fernández.
El portavoz ha indicado que los trabajadores “no pueden más” y que no les “gusta protestar”, pero están en una situación “límite”, pues afecta a sus familias y “no queda más remedio”.
Está “todo abierto en la isla”, mientras “a 400 familias nos han dejado tirados sin ningún medio económico” y eso “no es justo”, se lamentan. Hay “muchísimas personas dependiendo del rastro”, ha dicho Fernández.
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