Una mujer denuncia en redes sociales una supuesta agresión policial a su hijo de quince años por agentes de Las Palmas de Gran Canaria

Una mujer denuncia en redes sociales una supuesta agresión policial a su hijo de quince años por agentes de Las Palmas de Gran Canaria.

Una vecina de Las Palmas de Gran Canaria ha denunciado en sus redes sociales una supuesta agresión policial a su hijo de quince años por agentes de la Policía Local de la capital grancanaria. Virginia Martínez ha asegurado que el pasado 22 de junio recibió la llamada de un agente informándole de que habían detenido a su hijo en la zona de Guanarteme por desobediencia a la autoridad. Él y un amigo habían escupido en la calle frente a una tienda y el comerciante les reprendió. Según el hijo de Martínez, después apareció un coche patrulla persiguiéndoles y pidiendo por altavoces a los transeúntes que los pararan, ya que al ver a dos jóvenes corriendo "dieron por hecho que habían cometido algún robo en la zona". Ellos, asustados, decidieron huir hasta que fueron alcanzados por los policías. Cuando Virginia se desplazó hasta el lugar con su hija de diez años para identificar al menor, este, "con la cara un poco hinchada", le aseguró que uno de los policías que lo arrestó lo metió en la parte de atrás del vehículo policial como "un saco de basura", se puso sobre él con las rodillas sobre sus manos "para que no pudiera cubrirse" y empezó a golpearle en la cabeza y en el cuello gritándole "te mato". La Policía Local ha señalado a esta redacción que no harán declaraciones oficiales y que será el juez quien delimite la responsabilidad de alguna de las partes si las hubiera.

En un vídeo publicado en su cuenta de Instagram, Virginia subraya que "por regla general las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado hacen un excelente trabajo". Sin embargo, lamenta la "nefasta experiencia que sufrió". La ciudadana reconoce que que su hijo escupiera en la acera no está bien, y "menos con la situación que vivimos provocada por la COVID-19", y explica que reprendió a su hijo por no parar cuando los agentes le persiguieron. "Me dieron la denuncia amarilla y me dijeron que me llegaría la denuncia a casa con el importe a pagar por la sanción. Hasta ahí todo me pareció lógico dentro de la situación policial", detalla. "No sabía que lo peor estaba por venir".

Después, los agentes le advirtieron de que si se informaba de algún robo en la zona, ya sabrían que había sido su hijo. Ella le respondió que "estaba muy confundido" y que primero debería hacerse una investigación en lugar de "cargarle el muerto a su hijo aún viendo que no había robado nada". Entonces, el hijo de Virginia le exigió a uno de los policías que le explicara a su madre lo que le había hecho dentro del coche. "Sentí cómo un escalofrío me recorría todo el cuerpo", cuenta. Fue entonces cuando el niño le contó que cuando lo arrestaron, él le respondió a los policías que era menor y que no había hecho nada, que no fumaba, ni tenía drogas ni había cometido ningún robo. Una vez en el coche, se produjo la supuesta agresión.

De acuerdo con lo que la mujer declara en el vídeo, una pareja apareció asegurándole que lo que decía el niño era verdad porque ellos lo habían visto. Además, se ofrecieron a declarar como testigos si ella decidía denunciar. "Gracias a dios todavía queda gente buena en esta Isla", valora Virginia. La madre le pidió a los agentes que se identificaran con las placas. Ellos le respondieron que los números estaban en la denuncia que le acababan de entregar. Ella se fue con sus hijos al centro médico, donde le entregaron un parte de lesiones que ella muestra en el vídeo y "donde se detallan los daños que tiene".

Luego se trasladó a la Comisaría de la Policía Nacional de la calle Luis Doreste Silva a interponer una denuncia. Según el vídeo, el agente que ahí se encontraba le dijo que "no le daba la gana" recogerle la denuncia, que el sistema informático estaba averiado y que no se aceptaban denuncias de cuerpo policial a cuerpo policial. Una respuesta que la madre asegura haber grabado con su móvil. Virginia recuerda que cuando fue a identificar a su hijo, el agente que supuestamente agredió al menor hizo una llamada telefónica después de que ella le asegurara que lo denunciaría ante la Policía Nacional e intuye que advirtió a la Comisaría de que ella "iba a aparecer por allí". Este medio ha intentado contactar con la Policía Nacional, que aún no ha ofrecido ninguna valoración sobre el asunto.

Al día siguiente volvió e interpuso la denuncia a la Policía Local y una queja a la Policía Nacional por no haber querido recoger la denuncia la noche anterior. "No podemos meterlos a todos en el mismo saco. Asumo que la situación que mi familia vivió es un hecho aislado, pero no se puede consentir el uso que ellos hacen de sus uniformes porque es ilógico e infantil. Somos todos iguales. No traten a ningún menor como si fuera un delincuente. Traten a los ciudadanos con respeto porque es la única forma de que consigan respeto de forma voluntaria y no impuesta".

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Publicado el
28 de junio de 2020 - 20:10 h

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