La mujer que habló ante el Papa en Canarias consigue regresar después de tres meses bloqueada en Senegal
Soda Niasse, la mujer que dio voz a los migrantes durante la visita del papa León XIV a Canarias, ha conseguido regresar a Gran Canaria después de tres meses bloqueada en Senegal. La mujer, que trabaja como educadora en un centro de menores de la isla, viajó a su país de origen con sus dos hijos pequeños de vacaciones. Sin embargo, no pudo regresar porque no contaba con la tarjeta física que probaba su residencia legal en España, sino con el resguardo que le dio Extranjería. Tras varios meses insistiendo al Consulado de España en Dakar para que resolvieran su situación, este martes 13 de octubre ha conseguido volar.
El 26 de junio viajó con su hijo de 13 años y su hija de 9 a Senegal. Allí pasaron un mes de vacaciones, pero cuando llegó el momento de volver, empezaron los problemas. Antes del viaje, Extranjería había resuelto de forma favorable su residencia legal en España. Le renovaron la tarjeta por cinco años, hasta mayo de 2031. “Cogí cita, me tomaron las huellas, y me dieron un resguardo. Está escrito que soy administrativamente legal en España”, asevera.
Pero el resguardo no le fue suficiente para poder volar a Gran Canaria. Tampoco sus hijos pudieron viajar ese día. “Después de que pasaran mis hijos, di mi pasaporte senegalés y me pidieron la tarjeta de residencia. Les di el resguardo que me dio Extranjería y me dijeron que no, que necesitaban una autorización, pero es que la misma oficina de Extranjería que me daría esa autorización es la que me dio el papel diciendo que la tarjeta física está en fabricación”, contó Niasse en una entrevista concedida a Canarias Ahora.
Después del episodio del aeropuerto, Soda Niasse envió un correo electrónico al Consulado de España en Dakar. “Les dije que necesitaba una autorización, un visado de regreso. Me contestaron por vía automática diciéndome que la respuesta podría tardar 15 días y que no hacía falta que enviara nuevos correos con el mismo motivo”, relata. Pasó un mes, así que Niasse volvió a escribir. “Les dije que en agosto tenía que incorporarme a mi trabajo y les pedí que me dieran un justificante contando que el visado había tardado más de 15 días. No me contestaron”, contó.
Durante ese tiempo, la mujer tuvo que alquilar un piso en Dakar, hasta que la semana pasada consiguió una cita en el Consulado. En Canarias, la educadora ha contado con el apoyo de la Federación de Asociaciones Africanas de Canarias (FAAC). “Me tranquiliza saber que tengo a gente ayudándome. Para mí lo más importante es que no perdamos la humanidad”, subrayó Niasse.
Todo el país escuchó su voz el 11 de junio, cuando puso voz a la historia de una amiga, una mujer de Nigeria víctima de trata que, por seguridad, no podía estar en el puerto de Arguineguín ese día. Gracias a Niasse, que dedica parte de su vida a luchar por los derechos de las personas migrantes, decenas de autoridades pudieron conocer todas las violencias que esa joven de 22 años sufrió durante su viaje a España. Sin embargo, en estos meses que ha sufrido en carne propia los efectos de la política de fronteras, no ha recibido la misma atención.
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