“Ni se divide ni se vende, se defiende”. Con este lema han salido este jueves a la calle en Las Palmas de Gran Canaria decenas de técnicos en emergencias sanitarias (TES). El colectivo reclama que se respete su trabajo y su titulación y rechaza dividir los puestos de trabajo en categorías como TES conductor o TES ayudante, como se ha planteado durante las negociaciones del IV Convenio del Transporte Sanitario de Canarias.
A juicio de los manifestantes, ese planteamiento “no tiene base legal ni técnica” y supondría “un retroceso histórico en los derechos laborales y en la calidad asistencial que se presta a la ciudadanía canaria”. El colectivo considera que esa división “abre la puerta a contrataciones no acordes a la formación” de los trabajadores y, por tanto, a que los técnicos no tengan la retribución que les corresponde.
“Sin el técnico en emergencias sanitarias no hay transporte sanitario. Somos una sola profesión y pedimos respeto a nuestro trabajo y a nuestra titulación”, señalan los portavoces del colectivo.
La manifestación ha partido a las nueve de la mañana del Parque de San Telmo de la capital grancanaria bajo una ligera lluvia y ha recorrido las calles de Triana, Torres, General Bravo y San Bernardo hasta llegar al edificio sindical de Primero de Mayo, donde ha concluido.
La titulación de Técnicos en Emergencias Sanitarias está reconocida en un real decreto de 2007, el 1397/2007. Este colectivo, formado por unos 2.500 profesionales en Canarias, es a menudo el primer eslabón de la asistencia sanitaria en Canarias, aunque su labor, tal y como se puso de manifiesto el pasado mes de abril en el Parlamento regional con la aprobación de una proposición no de ley (PNL) se encuentra “invisibilizada”.
Con la manifestación de este jueves, el colectivo recuerda que la unidad profesional ha sido clave “para garantizar la coordinación entre el Transporte Sanitario Urgente (TSU) y el No Urgente (TSNU), ambos esenciales para el sistema sanitario de Canarias”.
La propuesta de dividir en distintas categorías a los TES o, incluso, sus funciones, “fragmentaría el transporte sanitario en la comunidad”, advierten los manifestantes, que defienden que se mantenga “la categoría única de técnico en transporte de emergencias sanitarias”.
“Dividir el TES es dividir la respuesta sanitaria de Canarias. Somos 2.500 profesionales con una misma vocación: cuidar y salvar vidas”, agregan los manifestantes, que precisan que esta movilización pretende “preservar la unidad profesional y la dignidad” del colectivo.
Condiciones laborales
El Parlamento de Canarias aprobó el pasado mes de abril una proposición no de ley (PNL) que instaba al gobierno regional a reconocer “a todos los efectos” la categoría profesional de técnicos de emergencia sanitaria en las Islas (hasta entonces encuadrados como “camilleros o conductores”), a dignificar sus condiciones laborales y a implantar mecanismos de control para que las empresas de transporte sanitaria cumplan de forma íntegra los convenios firmados.
Años antes, en 2019, ya se había presentado otra PNL que, en uno de sus apartados, solicitaba que los técnicos en emergencia sanitaria fueran contratados “de acuerdo con su titulación y sus competencias, reconociendo su profesión a todos los efectos”.
Portavoces de este colectivo comparecieron el año pasado en el Parlamento de Canarias para denunciar la precariedad laboral de los técnicos, con salarios de entre 1.100 y 1.300 euros al mes, y la falta de reconocimento profesional.