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El director del Servicio Canario de Salud cobra 38.000 euros más que su antecesor por un plus bajo lupa del Constitucional

El director del SCS, Adasat Goya.

Iván Suárez

Las Palmas de Gran Canaria —

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Adasat Goya, director del Servicio Canario de Salud desde agosto de 2025, cobra 111.649 euros brutos al año. Su antecesor en el cargo, Carlos Gustavo Díaz, percibía 73.388 euros, según la información disponible en el portal de datos abiertos de Canarias.

Esa diferencia retributiva, de algo más de 38.000 euros, tiene que ver con un cambio normativo que el Gobierno regional, formado por Coalición Canaria (CC) y el Partido Popular (PP), coló en los presupuestos de la comunidad autónoma para 2025.

A través de una disposición final, esas cuentas modificaron la Ley de Ordenación Sanitaria de Canarias (en vigor desde 1994) para blindar el sueldo de altos cargos. En concreto, la disposición estipula que las personas designadas para un puesto de gerencia o dirección en el Servicio Canario de Salud, “cualquiera que sea” su procedencia -da igual que provengan del ámbito público o del privado o que hayan ejercido por cuenta propia o ajena-, no cobrarán retribuciones inferiores a las que percibían antes de sus nombramientos.

La norma precisa que los gerentes sanitarios tendrán derecho a percibir un “complemento personal” para cubrir la diferencia con su antigua nómina, aunque los altos cargos pueden renunciar a ese plus. En caso de aceptarlo, no podrán recibir cantidad alguna por la realización de guardias médicas o en concepto de productividad variable por participación en programas especiales de reducción de listas de espera.

Goya, que antes de asumir responsabilidades de gestión en la sanidad pública ejercía en el sector portuario y en la política (como concejal de CC en el municipio tinerfeño de El Sauzal) es uno de los dos altos cargos que se beneficiaron de esa medida, según la información facilitada a este periódico por la dirección General de Recursos Humanos del SCS a través de una solicitud al Portal de Transparencia. El otro es el neurólogo Pablo Eguía del Río, actual gerente de los servicios sanitarios de Lanzarote.

El pasado 18 de noviembre el Tribunal Constitucional dejó en suspenso esa modificación legislativa tras admitir a trámite un recurso presentado por el Gobierno de España, que entiende que esa disposición invade competencias estatales. 

Sin embargo, según ha podido saber este periódico a través de fuentes oficiosas, Goya no ha visto modificada su retribución hasta ahora. Estas fuentes advierten, por un lado, de que la misma medida (el incremento para equiparar el sueldo al que percibía en su actividad privada) fue incorporada, también de forma polémica, a un decreto sobre Dependencia pese a que su contenido era “totalmente ajeno” al resto de la norma y de que no concurrían razones de urgencia para aprobarlo, tal y como reprochó al Ejecutivo el Consejo Consultivo. Por otra parte, afirman que la administración autonómica ha encargado un informe jurídico sobre este particular y que se está a la espera de su conclusión.

La Consejería de Sanidad aún no ha contestado a las preguntas de este periódico, que también pidió a través del gabinete de prensa una valoración del director del SCS.

El caso de Adasat Goya

Goya no tenía formación ni experiencia alguna en el ámbito sanitario cuando fue nombrado gerente del Hospital Universitario de Canarias (HUC) en agosto de 2023. El actual director del SCS es economista y hasta ese verano había trabajo como estibador –de 2006 a 2016– y como coordinador de una terminal de contenedores en Santa Cruz de Tenerife. Además, fue concejal de CC durante 16 años, con responsabilidades de Gobierno, en El Sauzal.

A pesar de que durante la campaña electoral había prometido profesionalizar la gestión sanitaria, el presidente del Gobierno canario, Fernando Clavijo, de su mismo partido, confió en él para darle las riendas de uno de los cuatro grandes hospitales del Archipiélago, el de referencia para la población del norte de Tenerife y la isla de La Palma.

Cuando Goya accedió al cargo, la retribución fija de un gerente de hospital de máxima categoría en las Islas rondaba los 68.000 euros anuales, entre el sueldo base, el complemento de destino y un complemento específico por puesto de trabajo. A esa cantidad habría que sumarle los incentivos por objetivos (unos 14.400 euros anuales en caso de que se alcanzase el 100%) y otro plus de productividad variable que retribuye a los gerentes por “el ejercicio efectivo de la actividad y funciones directivas fuera de la jornada ordinaria de trabajo durante, al menos, 40 horas dentro de cada mes natural”.

Según la información facilitada a través del Portal de Transparencia, Goya cobraba 92.037,75 euros brutos anuales como gerente del HUC antes de la modificación normativa incluida en los presupuestos de 2025. Tras ese cambio, los emolumentos se incrementaron hasta los 109.663, 38 euros. Es decir, el complemento personal era de 17.600 euros anuales. Además, ese incremento se aplicó de manera retroactiva desde la fecha de toma de posesión de Goya (agosto de 2023), por lo que ese es el sueldo anual percibido desde que asumió responsabilidades de gestión en la sanidad pública de Canarias. 

En la actualidad, ya como director del SCS, cargo al que accedió el pasado 1 de agosto, percibe algo más, 111.649 euros, también en aplicación de la reforma que le permite cobrar lo mismo o más de lo que ingresaba en su anterior puesto de trabajo. 

Su antecesor, Carlos Gustavo Díaz, percibía 73.388 euros en su condición de viceconsejero de Sanidad, cargo que fue creado en septiembre de 2024 y que desapareció tras la llegada de Goya. A diferencia del actual director, Díaz (licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de La Laguna) sí tenía experiencia previa en gestión sanitaria, ya que había ejercido como jefe de servicio y sección en áreas de planificación, personal, control y gestión presupuestaria en el Hospital de La Candelaria de Tenerife. 

Formado después de acceder al cargo

Goya, en cambio, solo se formó en gestión sanitaria después de acceder al cargo. Entre septiembre de 2024 y marzo de 2025, el entonces aún gerente del HUC realizó un programa de alta dirección en salud de la Fundación San Telmo, un título propio de la universidad privada de Villanueva dirigida a profesionales que pretendan desarrollar “habilidades de liderazgo y de gestión” en este sector.

Según la respuesta de la Secretaría General del SCS a otra solicitud de información cursada por este periódico, ese programa costó 13.592 euros y fue financiado por la Fundación Canaria Instituto de Investigación Sanitaria de Canarias (FIISC), una fundación adscrita a la Consejería de Sanidad y al SCS, aunque con “personalidad jurídica propia y la consideración de medio propio personificado para ambos organismos”.

El programa de alta dirección de la Fundación San Telmo, según explican desde el organismo autónomo, “se enmarca en el plan de formación para el personal investigador, directivo y de gestión” de la propia fundación y del Servicio Canario de Salud.

La tercera retribución más alta

Según los datos que figuran en la web de datos abiertos de Canarias, la retribución del actual director del SCS (111.649 euros) es la tercera más alta de entre las personas que ocupan cargos públicos en la administración pública canaria. Solo se sitúan por encima la directora de la Agencia Tributaria Canaria, la inspectora de Hacienda Raquel Peligero, que cobra 122.881 euros; y el viceconsejero de los Servicios Jurídicos, el magistrado Jorge Riestra, que percibe 119.906 euros.

Ambos cobran un complemento personal que también quedó regulado a través de una disposición final de unos presupuestos regionales. En este caso, los de 2024. El objetivo era similar, pero se restringía a los empleados públicos. Es decir, aquellos que fuesen designados para un alto cargo tenían derecho a mantener las retribuciones que tuvieran reconocidas antes de sus nombramientos.

La reforma incorporada un año después, en los presupuestos de 2025, permitía a Goya cobrar una cantidad sensiblemente superior a la que percibe la consejera de Sanidad, Esther Monzón (80.836,46 euros), o el presidente, Fernando Clavijo (76.823,82 euros).

Freno del Constitucional

La modificación de la Ley de Ordenación Sanitaria de Canarias que permitió a Adasat Goya aumentar su sueldo fue suspendida por el Constitucional el 18 de noviembre. El pleno del alto tribunal admitió a trámite un recurso presentado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (PSOE), en relación con varios preceptos de los presupuestos canarios de 2025, entre ellos el que blindaba los salarios de los gerentes de la sanidad pública.

Según explicó en septiembre el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, esa disposición adicional podría incumplir la Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2023, norma a través de la que se aprobó un aumento retributivo del 2,5% para los empleados públicos. El Gobierno sostiene que esa reforma invade competencias estatales en materia de planificación general de la actividad económica o del régimen estatutario de sus funcionarios.

El pleno del Constitucional no solo admitió a trámite el recurso, sino que, además, mantiene en suspenso la vigencia y aplicación de esa disposición mientras analiza esa posible invasión de competencias.

Dos beneficiados

Además de Goya, esa reforma también benefició al gerente de los servicios sanitarios de Lanzarote, Pablo Eguía del Río, que aumentó sus emolumentos de los 95.316,25 euros a los 138.993,92 euros. Es decir, en 43.700 euros.

Eguía del Río sí procede del ámbito sanitario. En agosto de 2023, cuando fue nombrado para el cargo, llevaba ya 15 años ejerciendo como neurólogo en los hospitales Doctor Juan Negrín de Gran Canaria y José Molina Orosa de Lanzarote. En este último fue también jefe de servicio. Con anterioridad, había desarrollado su labor en otras áreas asistenciales, como en atención primaria o urgencias, y había cursado en escuelas de negocios un máster en dirección de comunicación corporativa y un programa de dirección e innovación en salud.

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