CRÓNICA
La Universidad de Las Palmas concede el ‘honoris causa’ a la reina Sofía, obvia el debate interno y minimiza la protesta
CRÓNICA
Tres minutos antes de la hora prevista llegó la reina Sofía a la sede institucional del Paraninfo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), donde ha sido investida doctora honoris causa. La esperaban al pie de la escalinata para el saludo protocolario la presidenta del Parlamento autonómico, Astrid Pérez; el delegado del Gobierno en las islas, Anselmo Pestana, el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales y la alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias, junto a la consejera de Universidades del Gobierno de Canarias, Migdalia Machín. Al final de la escalinata aguardaba el rector Lluís Serra, que estrechaba la mano de una reina Sofía aún de luto por la muerte de su hermana la princesa Irene de Grecia, motivo por el que este acto institucional fue aplazado hace un mes.
Fuera del edificio, en un espacio delimitado por la Policía Nacional, no compartiendo a propósito el mismo tiro de cámara que la reina emérita, protestaban unos veinte profesores, personal investigador y Personal de Administración y Servicios (PTGAS), firmantes de varios manifiestos contra esta investidura honoris causa, que coreaban consignas como “No en mi nombre” o “Libres de ladrones, de corruptos y borbones”.
En declaraciones a los medios antes de la ceremonia, preguntado por los 57 profesores que han firmado el manifiesto, el rector se refirió a estas protestas, aunque matizando que no le parecía el momento de hablar del tema, “pero en cualquier caso, no son 57 profesores, son 20 profesores permanentes, también PTEGAS, y de claustrales entre este grupo solo hay tres, o sea que son tres de 200”, respondió. “Estamos hablando de un uno y medio, un 2% de la comunidad universitaria”.
Serra se refirió a otro grupo de profesores claustrales que pudo votar en contra, pero que no ha firmado el manifiesto, “que es lo que hay que hacer, respetar la democracia en la universidad, porque es la democracia sagrada y los órganos de gobierno son soberanos”, aseveró.
Dentro del Paraninfo
En el Paraninfo, ante unas 300 personas, el rector Lluís Serra elogió su “conducta soberana” discreta, junto a causas como los microcréditos —aliada de Muhammad Yunus—, el Centro Alzheimer Fundación Reina Sofía, Autismo España y los Bancos de Alimentos, “esenciales para familias migrantes”.
Su madrina, la filóloga Goretti García, resaltó su influencia humanística global y apoyo a la biotecnología con el CSIC. Serra subrayó que la ULPGC lidera reconocimientos a mujeres, como el recientemente concedido a título póstumo a la fotoperiodista palestina Fátima Hassouna asesinada por el ejército de Israel.
Fuera, en la protesta
Uno de los portavoces de la oposición que ha encontrado esta distinción, el profesor de Historia Germán Santana, acompañado por unas veinte personas entre personal investigador, PTEGAS y trabajadores de la Universidad sostiene el megáfono mientras en la sede institucional transcurría la ceremonia. Desde un principio dejaron claro que su intención no era “boicotear el acto” sino mostrar que sucede y no es en nombre de ese grupo de profesores “y otros que firmaron el manifiesto, pero que no se encontraban allí porque estaban en clase o por los motivos que fuera”. Santana recuerda que se oponen porque “la Reina Sofía, aparte de no cumplir con los requisitos, representa una serie de valores que no deben ser premiados en este caso; representa lo que es en primer lugar la monarquía y después también una democracia tutelada, representa la sumisión frente a los valores feministas, y posturas muy conservadoras”.
Preguntado por esta redacción sobre la respuesta obtenida por el rectorado durante estos meses, opina que “frente a propugnar un debate sobre este tema, lo que ha hecho es decir que tiene todo el apoyo de la comunidad universitaria y nosotros creemos que a partir de los escritos y de las firmas y del apoyo que se ha tenido en la comunidad universitaria, por lo que hemos trasladado es que ese apoyo desde luego no es masivo y que en cualquier caso está por ver que hay un apoyo fuerte a este otorgamiento”. El historiador se refiere a la conveniencia de una consulta, pero “no solo para la distinción honoris causa, sino para una consulta democrática para saber si el pueblo está a favor de la monarquía o a favor de la república”.
Por su parte, Sonia Iruela Padrón, bibliotecaria en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, se pronunció en contra de este nombramiento y explica a Canarias Ahora que “cuando lo supimos un grupo de personas que estamos en la red universitaria por Palestina propusimos que por qué no se hacía doctora honoris causa a Francesca Albanese, la relatora de la ONU que tanto ha hecho por el pueblo palestino y que ha denunciado el genocidio jugándose su vida y no a una persona como la reina Sofía que no tiene ningún tipo de mérito académico,tampoco en investigación, tampoco ha resaltado por una labor social que haya repercutido de forma directa en la sociedad canaria, por ejemplo. Iruela pone de ejemplo a la activista por los derechos civiles Rosa Parks ”que no era una investigadora, pero sí que fue una mujer que abrió un camino sobre todo a las mujeres negras en Estados Unidos que estaban siendo oprimidas“.
La agenda canaria de la reina emérita
En la tarde de este jueves, la reina Sofía retomaba la agenda aplazada hace un mes tras la muerte de su hermana la princesa Irene, y lo hacía recogiendo el Premio Gorila de Loro Parque, que distingue a personas e instituciones con trayectorias sobresalientes en la defensa del medio ambiente y la promoción de modelos de desarrollo sostenible, destacó “el compromiso ejemplar y sostenido de la reina Sofía con la biodiversidad, el bienestar animal y la protección del patrimonio natural”.
El presidente del Grupo Loro Parque, Wolfgang Kiessling, cuya obra y prensa van ligadas a polémicas por declaraciones xenóbobas, o, tras denuncias ecologistas y animalistas, al debate de cuán ético es exhibir a los animales en cautividad, especialmente delfines y orcas, subrayó en su intervención que es un honor rendir homenaje a una figura clave en la defensa de la naturaleza y un referente internacional en la protección del medio ambiente como la reina Sofía. Añadió que “su implicación y sensibilidad hacia la conservación han contribuido de forma decisiva a impulsar proyectos que hoy son esenciales para la biodiversidad del planeta”.