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Guía de Las Azores: Sao Miguel, la isla verde

Sete Cidades. Los lagos azul y verde colman buena parte de un antiguo cráter volcánico en la Isla de Sao Miguel (Azores).

Sao Miguel es la más grande de las Azores y, también, la tradicional puerta de entrada a este archipiélago mágico situado en el centro del Atlántico Norte. Azores es un lugar único: un auténtico jardín formado por la feliz conjunción de sus suelos volcánicos extremadamente fértiles y la aportación casi constante de humedad que llega desde la región central del océano. A San Miguel, por ejemplo, se la conoce como la ‘Isla Verde’; algo que se pone de manifiesto con un primer y somero vistazo desde la ventanilla del avión. Sus paisajes volcánicos son dramáticos: hay montes escarpados; lagunas de montaña; bosques imponentes; prados de color verde esmeralda; bonitos pueblos coloniales portugueses y una costa fuerte batida por la fuerza del Atlántico dónde es fácil ver ballenas, delfines y grandes tiburones. Todo esto en los poco más de 740 kilómetros cuadrados de un territorio que, en su longitud máxima, apenas supera los 63 kilómetros (la anchura media es de 16). Una franja de roca que se eleva más de 1.000 metros sobre la superficie del mar atrapando la humedad de los vientos alisios (los mismos que propician el milagro natural que es Canarias) y convirtiendo el agua en un verdadero vergel.

COMO LLEGAR Y MOVERSE POR SAO MIGUEL.- El Aeropuerto Internacional Juan Pablo II es la principal puerta de entrada de todo el Archipiélago con vuelos directos con las principales ciudades portuguesas (Lisboa, Oporto, Funchal); varias ciudades europeas (Bruselas, Londres, Dusseldorf, Amsterdam, Frankfurt, Ginebra, Mánchester); destinos en Estados Unidos y Canadá (Toronto, Montreal, Providence, Boston); conexión estacional con Canarias (Gran Canaria) y contacto constante con el resto de islas que forman parte del Archipiélago. Las compañías que operan en Ponta Delgada son TAP; SATA; TUI; Swiss Air y Ryan Air. Una vez en la isla, la mejor manera de moverse es en coche de alquiler aunque no es barato (una media de 40 euros al día un coche de gama media-baja) y hay que reservar con al menos dos o tres meses de antelación –la agencia local autocunha tiene muy buenas referencias en foros-. También tienes la posibilidad de moverte por los principales puntos de la isla en Autocarro (autobuses públicos). Hay tres empresas. Varela & Companhia Lda (Tel: (+351) 296 301 800) cubre la Ruta Sur desde Ponta Delgada con líneas que llegan hasta Agua Retorta (extremos suroeste de la isla); Caetano Raposo & Pereira (Tel: (+351) 296 285 244) hace la ruta de la costa norte hasta Nordeste con conexiones con Furnas y Provocaçao (Ruta Sur) y Autoviação Micaelense (Tel: (+351) 296 301 350) cubre toda la zona oeste de Sao Miguel incluyendo la imponente Sete Cidades. Las tres operadoras de autocarros tienen su parada principal en la Plaza Vasco da Gama de Ponta Delgada –ver mapa- (Horarios Actualizados). La otra opción es contratar excursiones.

UNA PEQUEÑA GUÍA DE PONTA DELGADA.- Ponta Delgada ejerce, junto a Angra do Heroísmo -Terceira- y Horta -Faial-, el papel de co-capital de las Azores aunque es la ciudad más grande y poblada de todo el archipiélago. Aún así es poco más grande que un pueblo y todo lo que hay que ver se encuentra en un radio de menos de media hora caminando del centro urbano. La Plaza de Gonzalo Velho ejerce de núcleo de Ponta Delgada: aquí están las Puertas de la Ciudad, el bonito edificio del Ayuntamiento (Praça do Municipio) y justo al lado la Iglesia de San Sebastián (Largo da Matriz, 62), un precioso edificio del siglo XVI en el que se combinan de manera preciosista la piedra y la madera. Ponta Delgada es una ciudad bonita de edificios coloniales portugueses; una ciudad en la que prima la cal, la piedra volcánica, la madera y la teja. Una ciudad de paredes blancas en las que sorprenden las pinceladas de color de pinceladas de arte urbano discreto y bien hecho que asoma en algunas calles y medianeras. Imprescindibles caminar por el Paseo Marítimo hasta el Fortín de Sao Bras, deleitarse con las fachadas blanquísimas del Campo de San Francisco y darse un paseo hasta el Mercado da Graça (Rua do Mercado, 15; Tel: (+351) 296 282 663) para mezclarse con la población local y ver todo lo bueno que da esta tierra y el mar que lo circunda.

El tamaño de Ponta Delgada permite el bagabundeo sin rumbo para descubrir por sorpresa las pequeñas joyas de la ciudad: el Jardim del Padre Sena Freitas (Rua Marquês Praia E Monforte, 40); la Iglesia de los Jesuitas (Rua Santa Anna, 7) o el entorno de la Iglesia de San Pedro, con calles repletas de viejas casonas como Dos Clerigos, Joao de Melo Abreu, Mercadores o Misericordia. Si te gustan los museos visita el Museu Carlos Machado (Núcleo de Santa Bárbara; Tel: (+351) 296 20 29 30; E-mail: museu.cmachado.info@azores.gov.pt) que más allá de sus colecciones artísticas, naturales y antropológicas ocupa un antiguo convento del siglo XVI (San Andrés). Más allá del puerto, ya lindando con el aeropuerto, destaca el barrio marinero de Santa Clara, con sus casitas apelotonadas en torno a la iglesia del mismo nombre. Otro lugar muy popular entre los locales es el nuevo paseo junto a la Marina Pero de Teive, en el que alternan los jardines, los locales de restauración y las piscinas de agua de mar. Las Playas de Sao Roque, Las Milicias y do Populo se encuentran a pocos kilómetros del centro y aunque no son muy grandes son de arena y permiten darse un chapuzón sin problemas. No dejes de visitar la Gruta de Carvao (Rua do Paim, 2; Tel: (+351) 961 397 080), un espectacular tubo volcánico que se encuentra a las afueras de la ciudad.

LOS IMPRESCINDIBLES DE SAO MIGUEL.- Si optas por el coche de alquiler, tres o cuatro días son suficientes para ver lo más importante de la isla. Si quiere añadir otras actividades como el barranquismo (una delicia aquí), salir algún día a ver ballenas (las excursiones salen desde Ponta Delgada) o darte un baño (con gafas y tubo) en el Islote de Vila Franca do Campo –la temporada de visita se prolonga desde mayo a octubre-, deberías añadir al menos dos más. Pero con un coche a tu disposición es posible cubrir toda la superficie de Sao Miguel en dos rutas bien planificadas que dividen la isla en dos ‘mitades’ partiendo siempre desde Ponta Delgada: la Este y la Oeste.

Ruta Oeste y Norte.- El principio de la ruta nos lleva hasta uno de los puntos culminantes de todo el viaje. Nada más salir de Ponta Delgada nos internamos en la preciosa campiña isleña y nos dirigimos hacia Carvao. Pasamos junto a una curiosa estructura de piedra y mortero (el Acueducto de Carvao) y, poco después, nos detenemos junto al pequeño Lago do Canario. Este antiguo cráter volcánicos inundado y rodeado de bosque de Laurisilva es sólo un anticipo de lo que nos espera. Deja el coche y asciende caminando hasta el Mirador de Gruta do Inferno. Ante ti vas a tener una de las visiones de tu vida: Un inmenso cráter inundado por dos lagos: uno azul; otro verde. Y alrededor otros volcancillos: unos con pequeños lagos en su interior y otros con prados muy verdes o manchas de bosque. El camino a Sete Cidades te acerca a este complejo de lagos interiores que forman uno de los muchos paisajes increíbles de la isla. La carretera pasa por un puente que divide las aguas de los lagos verde y azul y nos lleva al pequeño y bonito pueblo de Sete Cidades. Aquí te vas a pegar un buen rato yendo y viniendo. 

Desde aquí puedes volver a la costa en Ponta da Ferraira, uno de los muchos lugares donde el agua entra en contacto con el interior de la tierra y sale al exterior en forma de fuente termal. Las hay por toda la isla y las de Ponta da Ferraira son de las más famosas. Esta parte de la costa de la isla se eleva sobre el mar y apenas se acerca al mar en los alrededores de Os Mosteiros, un pequeño pueblo de pescadores que tiene una pequeña playa de arena oscura y bonitas piscinas naturales –ver mapa-. Lo normal, en esta parte de la isla, es ver el mar desde las alturas en la sucesión de miradores con los que te vas a ir encontrando según transites por la EN1-1ª, la carretera que le da la vuelta a toda la isla. En la fachada norte se suceden los pequeños pueblos y las terrazas de cultivo con algunas sorpresas como el Molino de Pico Bermelho o la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios.  Aquí las poblaciones son pequeños núcleos de casitas dispersas entre los antiguos bancales de cultivo. En la costa se suceden las piscinas naturales, los miradores y algunos vestigios del pasado como la vieja factoría de aceite de ballena que hay en Capelas. Aquí, la costa forma curiosas imágenes en los cantiles: la más famosa es la de un elefante.

Terminamos la ruta por el sector oeste de la isla con dos propuestas imprescindibles: la primera son los campos de té de Gorreana (Acceso: EN1-1A –Sao Bras-; Tel: (+351) 296 442 349; E-mail: gorreanazores@gmail.com), una rareza hermosa que florece gracias a las condiciones de humedad y temperatura únicas de la isla. En este lugar se planta y produce el único té europeo. No sólo puedes visitar los campos, sino que también es posible visitar la factoría y ver como se transforma este producto único. Y para volver a Ponta Delgada cogemos la EN5-2ª que pasa por la crestería de la isla y nos conduce a uno de los lugares más impactantes de Sao Miguel. Primero hacemos una parada en el Salto do Cabrito, una de las numerosas cascadas que corren por los barrancos isleños y seguimos hacia Caldeira Velha, otra cascada que tiene la particularidad de manar aguas termales (una gozada). Terminamos la jornada en Lago do Fogo otro espejo de agua situado en el viejo cráter de un volcán que muchas veces está cubierto por densas nieblas. 

Ruta Sur y Este.- Empezamos la ruta de hoy a apenas 25 kilómetros de Ponta Delgada. Vila Franca do Campo es la otra ‘gran ciudad’ de la isla y, como sucede en la capital, cuenta con un casco histórico precioso cuajado de viejas iglesias, palacios de estilo colonial y jardincillos preciosos. Pero las joyas del lugar son el Islote de Vila Franca do Campo, dónde puedes hacer uno de las inmersiones con esnórkel (gafas y tubo) más bonitas de Las Azores, y la Ermita de Nuestra Señora de La Paz, un precioso edificio colonial al que se accede a través de una interminable escalera y desde el que hay unas vistas impresionantes. Desde aquí sigue hasta Furnas, otra de las mil y una joyas de la isla.

La carretera se aleja de la costa nada más salir de Vila Franca y se interna en la preciosa campiña para ir buscando las imponentes manchas de bosque de Laurisilva que cubren buena parte del extremo oeste de la isla. El Lago das Furnas es de un vivo color verde que se debe a las aguas termales que surgen en sus orillas y que forman pozas en las que darse un chapuzón termal en el propio lago y en la cercana Poça da Dona Beija, una de las más famosas y concurridas de la isla. El pueblo de Furnas se encuentra en un lugar donde la tierra deja escapar su calor en forma de cientos de pequeñas fuentes termales. Aquí se elabora el famoso Cozido de Furnas, un puchero contundente que se cuece en ollas enterradas en las tierras hirvientes del Lago. En Furnas no dejes de visitar los Jardines de Terra Nostra, un maravilloso parque del siglo XVIII que, por supuesto, tiene su propia poza termal.

El extremo este de Sao Miguel oculta algunos de sus rincones más salvajes. Muy cerca del coqueto ‘puerto’ de Faial da Terra hay un sendero que se interna en el bosque siguiendo el cauce de un arroyo y nos lleva hasta dos cascadas preciosas (Salto do Prego y Salto do Cagarrão). La AN1-1A dobla hacia el norte ofreciéndonos el espectáculo de ver como el bosque llega, literalmente, hasta la orilla del mar en lugares como la Playa do Lombo Gordo. Esta parte de la costa culmina en el Faro do Arnel, que marca el punto más oriental de Sao Miguel. Desde aquí ingresa en la Costa Norte y visita el parque de Ribeira dos Caldeiroes, otro lugar increíble con bosques y cascadas en el que se construyeron varios molinos hidráulicos que aún siguen en funcionamiento. Terminamos esta ruta propuesta en Ribeira Grande, el pueblo más grande de la costa norte.

Fotos con Licencia CC: ajay_suresh; Tim Sackton; Aires Almeida; Vitor Oliveira; David Stanley; Luca Nebuloni; Chris; Pedro

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Publicado el
11 de agosto de 2020 - 20:31 h

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