REPORTAJE
La última aventura de Don Quijote y Sancho: convertirse en Patrimonio de la Humanidad
Se suele decir que no eres realmente famoso si no has salido en Los Simpson. Y Don Quijote de la Mancha protagoniza en esta serie una hilarante escena en la que Homer no recuerda el nombre de “ese tipo español de los molinos de viento”.
Que el personaje principal de la novela de Miguel de Cervantes aparezca en una de las series más icónicas de la cultura popular contemporánea demuestra, más allá de la anécdota, la dimensión universal que han adquirido tanto el hidalgo de rocín flaco y galgo corredor como su fiel escudero, Sancho Panza.
Como defiende la Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan, en Ciudad Real, ambos personajes han sido representados en todo tipo de manifestaciones culturales: teatro, pintura, escultura, cine, música, ballet, ópera, comic… También ponen nombre a instituciones culturales, industria, ocio, negocios, en cualquier país por “remoto que parezca”.
Ambos han llegado incluso hasta el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, que define ‘Quijote’ como: “Hombre que, como el héroe cervantino, antepone sus ideales a su conveniencia y obra de forma desinteresada y comprometida en defensa de causas que considera justas”.
En efecto, continuando con el ejemplo con el que arranca este artículo, Homer Simpson se compara con Don Quijote por su voluntad de protestar contra una situación que le parece injusta –que en un buffet libre no le hayan dejado comer “todo lo que pudiera”.
También tiene su lugar entre las páginas del diccionario de la RAE su escudero: 'Sanchopancesco' o “falto de idealidad, acomodaticio y socarrón”.
Un legado que ha trascendido hasta nuestros días y que, según la Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan, merece ser designado por la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Y han iniciado los trámites para que así sea, pidiendo, en primer lugar, al Gobierno de Castilla-La Mancha que sea declarado como Bien de Interés Cultural (BIC).
Dos personajes que “trascienden”
La Sociedad Cervantina, que tiene como misión principal la de divulgar la obra de Cervantes, defiende que los personajes principales de Don Quijote de la Mancha, aunque sean ficticios, encierran un legado “humano, filosófico y cultural” que, además de ser “actual”, ha trascendido los límites “del propio territorio en los que Cervantes los creó”.
Toda la literatura desde el siglo XVII hasta la actualidad está tremendamente influenciada por Cervantes. Influye en todas las letras universales, empezando por los románticos, franceses, ingleses, alemanes, rusos…
La huella más evidente se aprecia en el mundo de las letras. “Toda la literatura desde el siglo XVII hasta la actualidad está tremendamente influenciada por Cervantes”, explica Constantino López Sánchez-Tinajero, secretario y miembro fundador de la Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan. “Influye en todas las letras universales, empezando por los románticos, franceses, ingleses, alemanes, rusos… Madame Bovary, por ejemplo, es un remiendo del Quijote. Todos los escritores que han venido después de Cervantes han bebido o se han influido en el Quijote”.
Justifican su petición para que sea declarado como BIC por la personalidad complementaria que tienen los personajes. “Un 'quijote' es una persona ilusa, que quiere salvar el mundo yendo a contracorriente ante la dificultad y Sancho Panza se apega al terreno y es realista. Esas dos maneras de ser han trascendido a las artes”.
Bromea incluso con que la influencia quijotesca llega “más allá de nuestra galaxia”, porque una estrella recibió el nombre de Cervantes, mientras que los cuatro planetas que la orbitan fueron bautizados como Quijote, Sancho, Dulcinea y Rocinante.
Un millar de apoyos recabados
López Sánchez-Tinajero cree que aún pasarán varios meses hasta que se resuelva la declaración de BIC, pero se muestra optimista porque asegura que desde la Consejería de Cultura han acogido la idea “bastante bien”.
Fuentes de la Consejería han confirmado a este medio que ya ha recibido la solicitud de declaración como BIC de 'El legado de don Quijote y Sancho Panza'. Trabajarán junto con la Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan para sacarla “adelante”, aunque matizan que tienen un año de plazo para hacer definitiva la declaración.
“Se trata de proteger y poner en valor dos figuras de nuestra novela más internacional, que reflejan de una manera fiel el paisanaje de la Mancha y que ha mostrado nuestro territorio por todo el mundo”, añaden desde la Consejería.
Aparte del apoyo de la Junta, López Sánchez-Tinajero destaca la buena acogida que ha obtenido esta iniciativa en el extranjero. “En España esta idea ha pasado un poco desapercibida, pero fuera se han alegrado muchísimo de que demos este paso. En todos los países de Hispanoamérica lo verían justísimo”.
Asegura que la petición de BIC ha recibido el apoyo de más de un millar de personas a través de su página web. Entre ellos, el de medio centenar de estudiosos de la obra de Cervantes o entidades cervantistas de todo el mundo y más de veinte instituciones de otros ámbitos. También media docena de ayuntamientos castellanomanchegos.
La documentación entregada al Gobierno regional incluye, además, un listado de monumentos dedicados a Don Quijote y Sancho Panza en todo el mundo. Las ubicaciones son de lo más variadas: Rusia, Japón, China, Estados Unidos, Argentina o México. “Es increíble cómo estos personajes han tenido más arraigo que, incluso, algunos personajes históricos del propio país. No hay ningún personaje histórico real que tenga tantos monumentos como este par de personajes”, asegura López Sánchez-Tinajero.
Pero, evidentemente, la parte más visible de este legado no está en el extranjero, sino en la Mancha.
“Gracias al Quijote hay una serie de patrimonios materiales, como son los molinos de viento, como son las ventas, que no habrían llegado a nuestros días si Cervantes no lo hubiese escrito. ¿Algún molino estaría en pie si no, cuando ya es un ingenio que ya no se usa y tiene un elevado coste de mantenimiento para los ayuntamientos?”.
Aumentar la difusión mundial de El Quijote
Si finalmente el legado de Quijote y Sancho logra ser reconocido como BIC, el siguiente paso sería presentarlo al Ministerio de Cultura, que cada año selecciona una serie de proyectos para elevarlos a la Unesco. Una meta que desde la Sociedad Cervantina alcazareña ven “difícil”, pero para la que pondrá todo su esfuerzo.
De lograrlo, harían historia: sería la primera vez que unos personajes literarios obtienen la condición de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. “Los patrimonios inmateriales suelen ser costumbres vinculadas a algo material. Por ejemplo, la cultura de la sidra, los toques de campanas en España o Italia, la Fiesta de Muertos en México…”, explica. “Nuestro legado sería de unos personajes ficticios que han dejado poso a través de un libro. Todo es inmaterial, sería la primera vez, y es un hecho que nos tiene un poco nerviosos”.
El reconocimiento internacional serviría, según la entidad, para ir un paso más allá. Su objetivo es que el Quijote se conozca y se difunda todavía más en todo el mundo. También quieren que eso anime a lectores de países como Corea o Japón, “que son muy aficionados”, a visitar los lugares que aparecen en la novela. Se trata del turismo literario, un terreno que, a su juicio, España tiene “muy poco trabajado”: “¿Quién no va a Inglaterra a ver el pueblo de Shakespeare? Y aquí, sin embargo, no lo tenemos explotado”.
Más que el sello en sí, lo que se persigue la Sociedad Cervantina es que “la tierra del Quijote” reciba la atención que se considera que le corresponde. “Nos conformaríamos con que en España y en la comarca de la Mancha, el lugar del Quijote, se le dé la incidencia que se merece. Realmente lo que buscamos es eso, más que otra cosa”.