Hasta siempre
En algunas ocasiones es difícil expresar con palabras lo que supone una persona en nuestras vidas, cuando ocurren hechos luctuosos las emociones te impiden expresar verbalmente los sentimientos.
Por este motivo me he decidido a escribir estas líneas en recuerdo, reconocimiento y desahogo de lo que es, ha sido, y será Isidoro Gómez Cavero para mí como alcalde de mi ciudad, pero más en el ámbito de lo personal.
Recuerdo perfectamente los primeros días de octubre del año 2024, como una losa nos caía el anuncio de su enfermedad, el primero en relativizar, asumir y contextualizar su cáncer fue él y quien ‘tiraba del carro’ de su enfermedad valientemente era él.
Afortunadamente siempre acompañado de muchas muestras de cariño de los conquenses, a los que había atendido como médico durante toda su vida. En los enfrentamientos políticos siempre puso por delante a su ciudad, a su Cuenca, para que las cosas cambiasen de verdad.
Su forma de ver la vida política, sus adjetivaciones, sus compromisos para que la ciudad avanzase, a ello nos comprometimos y seguiremos comprometidos, más si cabe desde que nos ha dejado.
Isidoro no nos has dejado, es imposible que nos dejes, tu impronta está y aquí va a seguir.
Compañero, amigo, hermano mayor, Isidoro seguimos el camino trazado que tú conoces, no se puede, ni debe desandar ni un paso y te prometo que no lo vamos hacer, tu recuerdo, trabajo y desvelos seguirán marcando nuestra ruta.
No es fácil expresar lo que siento: rabia, desazón, “que no es justo”, “que es demasiado pronto”. Pero tú mismo me lo dijiste: “No sé cuánto me queda” y yo, en ese momento, ni me atrevía a preguntarte, ahora sé que, como médico, lo sabias.
Te vamos a echar de menos, un abrazo desde el corazón de tu compañero, amigo y hermano menor.