El calor no da tregua en las aulas de Toledo y arrecian las protestas de padres y alumnos: “Climatizar no es un lujo”
El otoño ya está aquí, pero los termómetros parecen no haberse enterado. Todas las capitales de Castilla-La Mancha presentan este miércoles temperaturas por encima de los 30 grados, que en el caso de Toledo llegan hasta los 35.
Una tónica que ha sido la habitual desde que comenzase el curso escolar allá por el 8 de septiembre (jornada en la que se alcanzaron 39 grados de máxima en la capital de Castilla-La Mancha). Y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ya avisa de que el recién estrenado otoño será “muy probablemente” más cálido de lo normal en toda España.
Con este panorama, los escolares de Toledo tienen que acudir cada día a unas aulas que continúan sin climatizar y en cuyo interior los padres y madres aseguran que han llegado a registrar más 30 grados a las 9 de la mañana.
Por este motivo, las AMPA de nueve colegios públicos toledanos -Ángel del Alcázar, Nara, Valparaíso, Gómez Manrique, Santa Teresa, Fábrica de Armas, Garcilaso, Alfonso VI y San Lucas y María-, han salido a la calle este miércoles para reclamar “un plan integral de climatización real y urgente para todos los centros educativos”.
Esta protesta que ha reunido a más de doscientos padres, madres y escolares, y continúa la movilización que hubo al finalizar el pasado curso ante las puertas de 16 centros, cuando sus AMPA denunciaron que los menores sufrieron mareos, lipotimias y diferentes afecciones a la salud.
Los menores “tienen calor” y “quieren aire”
Marta, madre del AMPA del CEIP Fábrica de Armas, tiene un hijo de 5 años y otra de 8. Asegura que el pequeño, “que en su vida se había quejado de este tipo de cosas”, no deja de repetir “que hace mucho calor en el cole”. “Cuando les recojo a mediodía salen sudadísimos y acalorados, salen mal”, lamenta.
Cuenta que este problema ya sucedía a final del curso pasado, por lo que desde el AMPA decidieron comprar dos aparatos de aire acondicionado portátiles para el campamento urbano que se desarrolló en este centro durante el verano.
No es la única AMPA que ha decidido tomar medidas de su propio bolsillo: en declaraciones a este medio, los manifestantes aseguraban que el AMPA del CEIP Valparaíso ha puesto ventiladores de techo en algunas aulas, mientras que en el CEIP Rosa Parks permiten a los pequeños llevar ventiladores de mano para encontrar alivio.
Un hartazgo por las altas temperaturas del que los numerosos niños y niñas presentes dejaban constancia al grito de “¡Tenemos calor!” a la par que también dejaban clara qué salida ven al problema: “¡Queremos aire!”.
Por eso, los manifestantes reclaman a las administraciones un “acondicionamiento térmico adecuado”.
“Salud pública, protección a la infancia y sentido común”
“Un nuevo curso acaba de empezar y las aulas de nuestros colegios siguen sufriendo las consecuencias de no disponer de un acondicionamiento térmico adecuado. Durante los meses de calor, alumnos y personal docente soportan de forma sistemática temperaturas que vulneran los límites máximos establecidos para la seguridad y salud laboral, llegando a registrarse cifras insostenibles que provocan mareos, lipotimias e impiden por completo la concentración de los menores. En invierno, la situación no mejora: el frío extremo obliga a muchos estudiantes a dar clase y comer en los comedores con los abrigos puestos. Esta realidad es incompatible con una educación pública digna, de calidad y segura”, aseguraba el manifiesto, leído durante la convocatoria.
Aseguran que climatizar las aulas “no es un lujo ni un capricho; es una cuestión de salud pública, de protección a la infancia y de estricto sentido común”.
Y también ven necesario que los trabajadores y trabajadoras de estos centros cuenten con un “entorno de trabajo y aprendizaje protegido del estrés térmico”.
No es un lujo ni un capricho; es una cuestión de salud pública, de protección a la infancia y de estricto sentido común
Prueba de ello son las dos sanciones que la Inspección de Trabajo ha interpuesto recientemente a la Consejería de Educación de Castilla-La Mancha en materia de seguridad y salud laboral por no haber planificado medidas preventivas contra el calor y por permitir que en los centros educativos se hayan superado los 27 grados, el límite máximo de temperatura que establece la normativa de riesgos laborales para trabajos sedentarios.
“Conflicto de competencias” entre Junta y Ayuntamiento
Los convocantes han pedido también al Ayuntamiento de Toledo y al Ejecutivo autonómico que “cesen los conflictos de competencias” y alcances acuerdos “de forma inmediata” para asumir la instalación y mantenimiento de sistemas de climatización “eficientes y sostenibles”.
Este “conflicto de competencias” al que aluden se da por las convocatorias de inversiones destinadas a ayuntamientos que lleva a cabo la Junta de Comunidades -financiadas con fondos europeos- para climatizar institutos, escuelas de artes o centros de educación especial, está promoviendo varias convocatorias destinadas a los ayuntamientos que quieran llevar a cabo este tipo de actuaciones en los colegios. Actualmente, están resolviendo la tercera de ellas.
Y aquí es donde viene la polémica. El Gobierno de Emiliano García-Page defendía estas convocatorias de subvenciones, que llegan a cubrir hasta el 80% de la inversión, e instaba a los ayuntamientos de “ciudades importantes” a acogerse a estas ayudas.
Más tarde, el delegado de la Junta en Toledo, Álvaro Gutiérrez, aludió directamente al Ayuntamiento toledano y a su alcalde, Carlos Velázquez (PP), asegurando que “el mantenimiento de los colegios es de competencia municipal”.
Pero desde el consistorio toledano, gobernado en coalición por PP y Vox, considera que no basta con que el Gobierno autonómico ayude con la inversión, sino que es esta administración la que debería hacerse cargo de toda la labor.
El portavoz municipal, Juan José Alcalde, ha afirmado hoy que la competencia en materia de climatización de los colegios corresponde a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, al igual que se encarga de los sistemas de calefacción de los centros educativos. “No hay ninguna diferencia entre poner una caldera para dar calor y poner un sistema para dar frío, la competencia es climatizar, y climatizar significa frío y calor”, ha señalado.
Alcalde también se ha referido a la concentración de este miércoles, sobre la que ha asegurado que “sabemos que el PSOE quiere politizarla”.
Por el momento, el Consistorio ha solicitado ayudas para llevar a cabo actuaciones en dos colegios, apostando por el sistema de aerotermia -más costoso y complejo de instalar, pero más sostenible y eficiente que los 'split'-.
El presupuesto para instalar aparatos de aire acondicionado en todos los colegios de Toledo rondaría los 2,5 millones de euros, según los cálculos del Ayuntamiento, que alude a la convocatoria que ha hecho la Comunidad de Madrid para instar a la Junta a hacer lo propio con fondos del presupuesto regional. Claro que allí, la promesa del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso de un plan para mejorar las condiciones en los centros educativos ha provocado el recelo de padres y madres que han pedido saber qué presupuesto se destinará y qué calendario habrá para ejecutar las obras.
El portavoz municipal defiende la posición de PP y Vox en Toledo, asegurando que el alcalde convocará el Consejo Escolar para tratar este asunto, pero sin dar fechas. Tampoco la previsión de la Aemet ofrece, de momento, una fecha en la que Toledo dejará de estar por encima de los 30 grados de temperatura máxima.