Pueblos Vivos Cuenca se opone al proyecto que triplica el tamaño de una granja intensiva de cerdos en La Ventosa

La Asociación de Vecinos de Villarejo del Espartal, en Cuenca, ha organizado una sesión informativa sobre los impactos de las macrogranjas el próximo sábado 25 de julio a las 19.30 en el centro social de la localidad, gestionado por dicha asociación.

La asociación solicitó formalmente en junio un local gestionado por el Ayuntamiento de Villas de la Ventosa para esta charla informativa pero explican que el alcalde, Julián Lucas Illana, de Vox, no lo ha cedido, “optando por no contestar la instancia registrada”.

Pueblos Vivos Cuenca cree que “no es tolerable que el Ayuntamiento niegue la cesión de un local público para un acto divulgativo. Un ayuntamiento no debería ser opaco y menos con un proyecto que consumirá muchísima agua y que producirá una cantidad considerable de purines, afectando a la vida de sus habitantes”.

En la charla participarán integrantes de Pueblos Vivos Cuenca y se hablará del impacto de la ampliación de una macrogranja de porcino de 2.496 cabezas a 6.000, precisamente, en Villas de la Ventosa. El proyecto ya ha sido sometido al periodo de exposición pública y se encuentra a la espera de que la Junta de Castilla-La Mancha conceda o no la autorización ambiental.

Dentro del procedimiento de evaluación ambiental, el Ayuntamiento debe emitir un informe de afecciones socioeconómicas del proyecto, según la Ley de Evaluación Ambiental de Castilla-La Mancha y en este punto, señala Pueblos Vivos Cuenca, “se da la circunstancia de que el actual alcalde es padre del promotor de la macrogranja”, por lo que consideran que existe “un conflicto de intereses”.

Un “alto consumo de agua”

El volumen de agua solicitado por el promotor para la macrogranja ampliada es de 24.000 m3 al año, un 40% más que el consumo de agua de todas las pedanías de Villas de la Ventosa, que asciende a 16.425 m3 de agua al año para un total 225 habitantes.

En un comunicado, Pueblos Vivos señala que, si se compara solo con La Ventosa, la pedanía en la que está ubicada la macrogranja, cuando esté ampliada consumirá “casi cinco veces el consumo de sus habitantes”, lo que evidencia a su juiico “una elevada demanda hídrica en un entorno rural donde el agua es un recurso limitado”.

Según el colectivo vecinal, en la solicitud de aguas realizada por el promotor de la macrogranja a la Confederación Hidrográfica del Tajo, no consta que ya exista una concesión de agua para la macrogranja que actualmente existe y que se quiere ampliar. “Es decir, en lugar de tramitarse como una ampliación de una concesión que ya abastece a la macrogranja actual, se está tramitando como una solicitud por el total de la macrogranja ampliada”.

Pueblos Vivos Cuenca ha puesto en conocimiento este hecho ante la Confederación Hidrográfica del Tajo y de la Consejería de Desarrollo Sostenible “para aclarar si es un error en la solicitud o pudiera tratarse de un delito y se haya estado extrayendo agua sin permiso”.

12,9 millones de litros de purines

En el propio estudio de impacto ambiental se indica que la macrogranja generará 12,9 millones de litros de purines al año, aproximadamente 5 piscinas olímpicas. La ampliación contempla la construcción de una nueva balsa de almacenamiento de purines con capacidad de 2.020 m³, que se sumará a la existente de 2.180 m³.

Estos residuos serán posteriormente aplicados en terrenos agrícolas, algo que “conlleva riesgos de contaminación por nitratos en suelos y aguas subterráneas”, según advierten.

El municipio de Villas de la Ventosa, donde se ubica La Ventosa, ya registra altos niveles de nitratos. Según los datos del SINAC-Ministerio de Sanidad en la última del analítica 10 de febrero se registraron 36 mg/l de nitratos en el agua del grifo de la pedanía de Valdecañas. El límite para que deje de ser potable es 50.

Añaden que el proyecto MCC-Spain del Instituto de Salud Carlos III encontró vínculos entre la ingesta de nitratos y tumores de próstata agresivos, incluso por debajo del límite legal.

“Graves carencias” en el estudio de impacto ambiental

La macrogranja se ubica a menos de 3 kilómetros del núcleo de La Ventosa y a distancias similares de otros núcleos de población cercanas como Villarejo del Espartal y Villanueva de Guadamejud, lo que podría suponer problemas de malos olores. Según Pueblos Vivos Cuenca, “el proyecto quita importancia a que los vientos dominantes procedentes de la macrogranja se dirigen a La Ventosa”.

Además, según este colectivo vecinal, “el estudio de impacto ambiental presentado no da ningún dato de emisiones de metano ni de amoníaco, algo fundamental para entender las repercusiones de esta macrogranja ampliada en la salud de las personas que viven en la zona”.