La alcaldesa de Palencia del PSOE se ofrece a acoger las obras de teatro “que puedan sufrir censura” en Castilla y León
El Ayuntamiento de Palencia, que dirige la socialista Miriam Andrés, ha ofrecido un espacio cultural (Centro Cultural Lecrác) y el Teatro Principal para las obras “que puedan sufrir censura” en Castilla y León tras la cancelación de la obra 'Federico', que ha sido denunciada ante la Fiscalía. La producción de la compañía 43-2 desarrolló su proceso creativo en Palencia, por lo que “se conoce el valor del trabajo: la dedicación, la investigación, el talento y la profesionalidad que hay detrás”.
“No vamos a mirar hacia otro lado. Abrimos nuestras puertas, ponemos nuestros espacios al servicio de la creación y defendemos una cultura en la que quepan todas las personas. La libertad cultural no se proclama únicamente: se ejerce, se protege y se defiende con hechos”, señala el Ayuntamiento en un comunicado.
El equipo de gobierno ha reivindicado que el Lecrác y el Teatro Principal de Palencia son “lugares de libertad, respeto y encuentro”, con obras “sin condicionamientos ideológicos”. “Defendemos una cultura plural, libre y sin tutelas ideológicas, ya que no corresponde a las instituciones decidir qué obras merecen existir en función de su pensamiento o de la incomodidad que puedan generar, sino garantizar que la ciudadanía pueda conocerlas y valorarlas libremente”, afirma el consistorio.
Políticas culturales “al servicio de la creación”
El Ayuntamiento palentino ha condenado la cancelación de la obra y el veto a las ayudas al cine si las producciones “implican adoctrinamiento ideológico”. Para el equipo municipal, las políticas culturales deben “estar al servicio de la creación” y no convertirse en “instrumentos de exclusión o filtros ideológicos”, por lo que es necesario establecer “criterios transparentes, garantías de pluralidad y un compromiso inequívoco con la libertad artística”.
“La identidad cultural de un pueblo no se construye silenciando voces, sino ofreciendo escenarios; no restringiendo miradas, sino favoreciendo el diálogo”, suscribe el equipo de Miriam Andrés, que también apunta a las nuevas bases de las subvenciones al cine en Castilla y León, en cuya impugnación está avanzando el Ministerio de Cultura.
El Ayuntamiento de Palencia afea que se introduzcan ese tipo de criterios “sin garantías suficientemente claras y objetivas”, lo que “abre la puerta a excluir proyectos por su contenido y a sesgar la producción cultural”. “Las subvenciones deben servir para impulsar la creación, no para establecer filtros ideológicos que condicionen qué historias se cuentan, qué miradas se financian y qué voces llegan a la ciudadanía. El dinero público debe proteger la pluralidad, no reducirla”, remata el equipo de gobierno municipal.