La OCDE receta para el sistema educativo catalán más poder para las direcciones y más dinero a las escuelas desfavorecidas

ACN

Barcelona —
6 de julio de 2026 16:23 h

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La Generalitat ya tiene el informe que encargó a la OCDE para remontar los resultados educativos. La organización económica internacional ha trasladado al Departamento de Educación las conclusiones de su diagnóstico, que incluyen “reforzar” el papel de las direcciones, financiar mejor los centros desfavorecidos, subir salarios para retener el talento y no bajar ratios a todos los colegios por igual.

El informe apunta también al modelo de educación inclusiva, señalado como fallido por los sindicatos por falta de recursos. Apunta a que es “desigual” entre escuelas y territorios y pide evaluar su implantación, prestando atención a la “coherencia” del apoyo, asignación y despliegue de los recursos.

Los autores del informe, Paulo Santiago, defienden también que no se apliquen reducciones lineales de las ratios y plantean que puede ser más eficaz aumentar los salarios para atraer a docentes “de mayor calidad”.

En líneas generales, el informe Mejora de los resultados de aprendizaje en Catalunya concluye que es “poco probable” que el empeoramiento de los resultados se deba a un único factor, aunque destaca el peso del aumento de las dificultades socioeconómicas y de la creciente complejidad en las aulas.

Este primer diagnóstico se estructura en cuatro apartados, el primero de los cuales está dedicado a la Equidad e inclusión. En este ámbito, señala que Catalunya ha establecido un marco político integral, con una sólida base legislativa y esfuerzos sostenidos, entre ellos el Pacto contra la segregación escolar. Sin embargo, apunta que su aplicación práctica varía según los centros y los territorios.

Además, añade que las diferencias en el dominio de la lengua por parte del alumno agravan los retos de implementación. La OCDE detecta “prácticas desiguales”, así como un acceso desigual al apoyo emocional y psicológico y diferencias en la coordinación entre servicios. También asegura que la identificación de las necesidades de los alumnos no es completamente sistemática.

Por otro lado, considera necesario reforzar la capacidad del profesorado y de los equipos directivos para aplicar prácticas inclusivas en el aula, ampliando la formación práctica y el aprendizaje profesional centrados en el enseñanza diferenciada, la gestión del aula y el apoyo al alumnado diverso. En definitiva, cree que debe ponerse más énfasis en trasladar las expectativas políticas a prácticas docentes concretas en las aulas.

El informe también considera necesario reforzar las medidas para combatir la segregación escolar, puesto que observa patronas “persistentes” de este fenómeno. Para ello, insta a fortalecer la aplicación de las políticas de planificación y admisión, mejorar la eficacia de las plazas reservadas y reforzar el seguimiento de los patrones de escolarización.

Asignación de recursos según las necesidades

Uno de los aspectos en los que más insiste el informe es la necesidad de alinear la gestión de los recursos y el uso de los servicios de apoyo para responder mejor a las necesidades de los alumnos. En concreto, defiende que la asignación de recursos debería reflejar con mayor precisión la concentración y la complejidad de las necesidades de los estudiantes entre escuelas y territorios.

Según el jefe de la División de Asesoramiento sobre Políticas Públicas e Implementación de la Dirección de Educación y Competencias de la OCDE, Paulo Santiago, Catalunya aún tiene recorrido por hacer en este ámbito.

La asignación de recursos no se limita a la financiación, sino que también afecta al profesorado. En este sentido, Santiago defiende que la reducción de las ratios debe tener en cuenta el contexto y advierte de que no conviene aplicar rebajas lineales en todo el sistema. Entre otras cuestiones, ha señalado que debe valorarse la disponibilidad real de docentes y ha alertado del riesgo de incorporar al sistema profesionales menos preparados únicamente para cumplir con una menor ratio de alumnos por profesor.

Más protagonismo para los directores

El segundo ámbito analizado es el del Profesorado y dirección escolar. La OCDE concluye que Cataluña “se beneficia del fuerte compromiso de los docentes con la equidad y la inclusión”, aunque advierte de que existen varios retos estructurales y operativos. Entre ellos, menciona la formación inicial, la acogida de los nuevos docentes, el desarrollo profesional y los acuerdos de aprendizaje profesional, que “no siempre están alineados con lasdemandas cambiantes” del sistema.

En este apartado, la OCDE defiende otorgar más peso a las direcciones en la selección de los equipos docentes, “dentro de un marco transparente”, especialmente en los centros de mayor complejidad. También propone desarrollar una carrera profesional más atractiva y estimulante, alineada con las prioridades y necesidades del sistema. Así, plantea reconocer distintas formas de especialización, como la docencia, la mentoría y el liderazgo, ampliar los roles de especialistas e introducir la figura del “profesor sénior”, entre otras medidas.

Asimismo, apuesta por reforzar la formación inicial y la incorporación del profesorado para adaptarlas mejor a la realidad de las aulas, reducir la carga administrativa de docentes y equipos directivos y crear un ecosistema de aprendizaje profesional “más sólido”.

Una evaluación “más coherente”

El tercer ámbito es el de la evaluación. El informe reconoce que existen bases sólidas, pero señala una “falta de coherencia” en el sistema de evaluación y valoración. Por ello, propone construir un modelo “coherente”, mejorar la accesibilidad y la comunicación de los resultados y clarificar las funciones del sistema, situando a la Agencia de Evaluación como “referente técnico”, con “independencia y sostenibilidad” a largo plazo. Añade que, en una primera fase, el organismo debería centrarse en un número reducido de prioritadas de alto impacto.

En el último apartado, dedicado a la gobernanza y financiación, el informe sostiene que el principal reto es pasar de las políticas diseñadas sobre el papel a su aplicación efectiva. Para ello, pide reforzar la capacidad de coordinación e implementación territorial, o incorporar de forma más sistemática la evidencia en la planificación y asignación de recursos.

Por su parte, el secretario de Mejora Educativa, Ignasi Giménez, ha destacado la importancia de este primer diagnóstico y ha asegurado que no debe convertirse en “un diagnóstico más”, sino servir para impulsar la aplicación de cambios que permitan mejorar el sistema educativo y sus resultados.