La portada de mañana
Acceder
La libre elección del PP en Madrid deriva 1.268 millones extra a la sanidad privada
La letra pequeña de los alquileres asequibles de la empresa pública de vivienda
OPINIÓN | 'Sin salón, sin cocina y pronto sin baño', por Isaac Rosa

5 recetas con 5 pimientos diferentes que sorprenderán a tus invitados

No todos los pimientos sirven para lo mismo. Y cuando se fuerza a uno a hacer lo que no le toca, el plato lo nota. Por eso, después de repasar las variedades más comunes, tiene sentido dar un paso más y llevarlas a la cocina con cabeza. Estas recetas con pimientos no buscan fuegos artificiales ni técnicas imposibles, sino aprovechar lo que cada uno hace mejor.

Cinco pimientos distintos, cinco recetas pensadas para lucirse sin complicarse la vida. Porque sorprender a los invitados no siempre va de sofisticación, sino de elegir bien el producto.

1. Pimiento italiano frito con huevos rotos y jamón

El pimiento italiano pide sartén. No horno, no rellenos, no experimentos. Cortado entero o en tiras largas, frito en aceite bien caliente hasta que la piel se arrugue y el interior quede dulce y meloso.

La receta no tiene misterio: pimientos fritos, huevos rotos por encima y un buen jamón salteado al final. Funciona como entrante o como plato único informal. El pimiento italiano, usado así, demuestra por qué es insustituible en la cocina diaria y una base perfecta para este tipo de recetas con pimientos.

2. Pimiento california relleno de carne y arroz al horno

El pimiento california es el rey de los rellenos por una razón muy simple: su carne es gruesa, aguanta bien el horno y no se deshace. Vaciarlo, rellenarlo y dejar que el horno haga el trabajo es casi un seguro de éxito.

Carne picada, arroz ya cocido, cebolla pochada y un poco de tomate son suficientes. Se hornea hasta que el pimiento esté tierno pero firme. El resultado es un plato completo, agradecido y muy presentable. El pimiento california demuestra aquí su versatilidad y por qué protagoniza tantas recetas con pimientos bien resueltas.

3. Pimiento morrón asado con ventresca y cebolla

El pimiento morrón brilla cuando se asa. Entero, al horno, sin prisas. Luego se pela, se corta en tiras y se aliña solo con aceite y sal. No necesita más.

Acompañado de ventresca de atún y cebolla fina, se convierte en un entrante elegante y contundente. El pimiento morrón, más dulce cuanto más rojo y maduro, aporta equilibrio y profundidad. Es una receta sencilla que juega a favor del producto y eleva cualquier mesa sin esfuerzo.

4. Pimientos del padrón fritos con sal gruesa y alioli suave

Aquí no hay que reinventar nada. Los pimientos del padrón funcionan porque son lo que son. Se fríen enteros, se escurren bien y se rematan con sal gruesa. El alioli suave es opcional, pero ayuda a redondear el plato.

Como aperitivo o para compartir, esta receta siempre genera conversación. La ruleta del picante sigue intacta. Los pimientos del padrón aportan ese punto imprevisible que hace que estas recetas con pimientos no sean solo comida, sino experiencia.

5. Pimiento del piquillo relleno de bacalao

El pimiento del piquillo pide relleno fino. Nada excesivamente graso ni pesado. Una brandada de bacalao suave, ligada con aceite y ajo, encaja a la perfección con su dulzor natural.

Se pueden servir templados o a temperatura ambiente, con un poco de su propio jugo por encima. El pimiento del piquillo, pequeño pero intenso, cierra esta selección demostrando que tamaño y potencia no siempre van de la mano.