Brownie de té matcha: la vuelta japonesa al postre clásico de chocolate que le da un toque de color y sabor
El brownie es un postre más que popular. Su estética, tan característica, no impide que se haya reinterpretado cientos de veces, añadiéndole frutos secos, del bosque o distintos tipos de chocolates. Una de las vueltas más recientes de la receta original es el brownie de matcha, un giro japonés que no solo le aportará un intenso sabor, también el color característico de este té.
Este clásico ideado a finales del siglo XIX nació como otros muchos otros tesoros gastronómicos: del accidente y la casualidad. Se dice que un repostero olvidó añadir levadura a un bizcocho que estaba preparando, dando lugar a la textura cremosa, densa y compacta de este postre. Otra teoría es que surgió por encargo en el hotel Palmer House de Chicago, que buscaba un postre que se pudiera empaquetar con facilidad, pero que tuviera una sofisticación mayor a las galletas. El resultado fue una barra de chocolate cubierta con nueces picadas y un glaseado de albaricoque, una receta que ha reservado hasta nuestros días.
Esta receta, como hemos comentado, ha sido objeto de numerosas interpretaciones gracias a la plasticidad del perfil gustativo del chocolate, por lo que se le han ido incorporando todas las tendencias reposteras que han ido surgiendo a lo largo de los años. Se le ha añadido pistacho, se ha preparado como una red velvet, y ahora se combina con té matcha.
Para preparar esta receta nos debemos basar en una interpretación clásica del brownie, el blondie. Del inglés “rubio”, este se prepara con chocolate blanco, dándole un característico color claro y un sabor extremadamente dulce. Algo que el té matcha contrarresta a la perfección, otorgándole un sabor profundo y cargado de matices al conjunto. Como puedes imaginar, se le añade matcha a esta variable del brownie y no al clásico para que el emblemático color de este té sea visible. Si esto no te interesa en exceso, puedes prepararlo con un brownie de chocolate negro, dando como resultado un sabor aún más potente.
Receta de brownie de té matcha
Antes de ponerte manos a la obra, debes tener en cuenta que la repostería es un campo de la gastronomía que se asemeja en su disciplina a una ciencia, puesto que suele permitir poco margen de error. Algo que queda especialmente patente en la elaboración del brownie, bastante sensible a una innumerable cantidad de variables. Por suerte es posible evitar el grueso de ellas.
Por ejemplo, debes tener en cuenta que esta receta está pensada para un molde rectangular de 30 x 20 centímetros. Si el molde que tienes en casa es demasiado grande, puedes adaptar su forma acortándolo con bolas de papel de aluminio compacto, cubriendo la superficie resultante con papel de horno. El resto quedará a cargo del ensayo y error, puesto que el horno puede alterar el resultado. Ajusta la temperatura entre elaboraciones, hasta dar con un tiempo y cocción exacto para tu electrodoméstico. Por lo demás, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 340 gramos de mantequilla
- 300 gramos de chocolate blanco de repostería (para la masa)
- 80 gramos de chocolate blanco de repostería (para el terreno)
- 45 gramos de té matcha
- 150 gramos de azúcar
- 130 gramos de azúcar moreno
- Seis huevos de tamaño mediano
- 180 gramos de harina de trigo
- Ocho gramos de sal
- 130 gramos de nueces
Como puedes observar, esta receta contiene una cantidad de azúcar inferior a otras recetas de brownie. Esto se debe a la dulzura que el chocolate blanco aporta de forma natural.
Otro aspecto a tener en cuenta es la elección del matcha. Verás que existen dos tipos, el ceremonial y el culinario. Este último es el más común y más económico, pero si buscas un verde intenso para esta receta te aconsejamos que busques hacerte con el primero.
Para un mejor resultado, vamos a preparar la mantequilla avellanada, o beurre noisette, que se prepara dorando la mantequilla hasta que obtenga un característico olor a avellana. Teniendo esto en cuenta, deberás seguir los siguientes pasos para preparar este postre:
- Precalienta el horno a 160 grados. Mientras, forra un molde de 30 x 20 centímetros. Recuerda que, si tu molde es demasiado grande, puedes adaptarlo con papel de aluminio.
- Pica los 300 gramos de chocolate blanco para preparar la masa. Por otro lado, haz lo propio con las nueces y el chocolate para el relleno, ambos en trozos grandes.
- Dora la mantequilla en una sartén durante unos quince minutos. Verás que su color se va oscureciendo y va adoptando un olor a avellana. Pasado el tiempo, retírala del fuego y deja que atempere un poco
- Vierte la mantequilla sobre el chocolate blanco hasta que se derrita.
- Añade el azúcar blanco y moreno al conjunto y remueve hasta que todo se integre y la masa quede brillante. Incorpora los huevos a temperatura ambiente y mezcla la masa, con cuidado de que quede sin aire.
- Tamiza la harina y el matcha juntos y añádelas poco a poco a la masa. Incorpora las nueces y los trozos de chocolate blanco.
- Vierte la masa en el molde y dale unos golpecitos contra la encimera para eliminar las burbujas. Hornea entre 45 y 55 minutos, vigilando con frecuencia el brownie para asegurarte de que se quede hecho en los bordes pero cremoso por dentro.
- Deja enfriar el brownie al menos una hora antes de desmoldar.