Los secretos del brownie de chocolate: cómo preparar este postre para que siempre salga perfecto

Una de las características del brownie es su doble textura: crujiente por fuera y jugoso por dentro

Elena Segura

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Crocante por fuera y muy fundente por dentro, un brownie es uno de los dulces por antonomasia para los amantes del chocolate. Originario de los Estados Unidos, su principal característica es precisamente esa doble textura, que requiere conseguir una cubierta muy crujiente y un interior jugoso y untuoso pero sin llegar a quedar abizcochado. Según el relato oral, este clásico de la repostería nace en el siglo XIX en la ciudad de Boston por accidente. Al ir a preparar un pastel de chocolate, alguien olvidó añadir levadura y preparó por primera vez este dulce “que no sube” pero que resultó igualmente delicioso y que terminó dando la vuelta al mundo.

Los ingredientes son muy básicos: mantequilla, azúcar, huevos, chocolate, harina y nueces, aunque con el paso del tiempo se ha ido innovando e incorporando otros como la canela, chocolate blanco o crema de cacahuete. Muy sencillo de preparar, para hacer la masa solo necesitarás manchar una cacerola, que pondrás en el fuego para derretir la mantequilla.

Es de vital importancia prestar especial atención a dos ingredientes de esta receta. El primero de ellos es la bandeja de horno, que debe ser de unos 20 centímetros de diámetro para que la masa se distribuya de forma homogénea y tenga el grosor necesario. Si tu bandeja de horno es demasiado grande, puedes reducirle el espacio colocando bolas de papel aluminio a un lado. A continuación, forra el hueco con papel de horno. La masa es tan densa que no se desparramará.

Otra herramienta que te facilitará este proceso es una cuchara de cocina. La masa es extremadamente densa y deberás removerla bastante, por lo que el utensilio que emplees debe ser ergonómico y resistente para que no se doble por la consistencia de la mezcla. Una cuchara de madera, de mango redondo y de tamaño mediano, puede ser tu mejor aliada para esta empresa.

Como alternativa, te recomendamos un robot de cocina con una pala amasadora a baja potencia. Desaconsejamos una pala de varillas o similar, ya que el proceso de limpieza de esta será bastante engorroso.

Ingredientes y cantidades

Esta receta admite varios toppings con los que le daremos un toque especial

Las proporciones de esta receta se miden por tazas, cucharadas y cucharillas, de forma que no necesitarás ni un peso ni utensilios de medición. Respecto a la taza que utilizarás para medir los ingredientes, procura que tenga un tamaño lo más estándar posible, que no sea ni muy grande ni demasiado pequeña. Respecto a los ingredientes, estos son los que necesitas para un brownie de diez raciones:

  • 10 cucharadas (o 142 g) de mantequilla sin sal
  • Taza y cuarto (o 250 g) de azúcar
  • Tres cuartos de taza y dos cucharadas (o 75g) de cacao puro en polvo
  • Una cucharilla de vainilla líquida
  • Una punta de cucharadita de sal
  • Dos huevos de la L fríos 
  • Media taza (o 65 g) de harina de trigo
  • Dos tercios de taza de nueces

En cuanto a los ingredientes, debes asegurarte de que los huevos estén bien fríos, así que espera hasta que los tengas que incorporar a la masa para sacarlos de la nevera.

Si lo prefieres, puedes añadirle otro tipo de topping que no sean las nueces, pero que sea preferiblemente también otro fruto seco o pepitas de chocolate. Si te decantas por esto último, asegúrate de que no sean gotas de chocolate para fundir, ya que se derretirán una vez las metas en el horno y arruinarán la consistencia de la masa. Deberás seguir estos pasos para preparar este brownie:

  1. Precalienta el horno a 160 °C con una rejilla en el medio
  2. Prepara la fuente: cúbrela con papel de horno, dejando sobrante en los lados para poder sacar el brownie
  3. Funde la mantequilla en una cacerola a fuego lento. Debes asegurarte de que solo se funde y no se dore. Cuando esté bien derretida, apaga el fuego y aparta la cacerola.
  4. Añade a la mantequilla, el azúcar con el cacao, la vainilla y la sal. Remueve bien.
  5. Deja enfriar la mezcla durante cinco minutos o hasta que no esté caliente. Este paso es importante, ya que corres el riesgo de que se cuaje el huevo cuando lo añadas.
  6. Añade los huevos a la masa uno a uno, hasta que se incorporen bien. Cáscalos en primer lugar en un vaso, para asegurarte de que todos los huevos están en buen estado o que no tengan cáscaras.
  7. Tamiza la harina y añádela poco a poco a la masa.
  8. Verás que la masa es muy densa y ofrece mucha resistencia a la hora de removerla. No te preocupes, es la consistencia deseada. Remueve la masa con energía con la cuchara, hasta que la harina esté totalmente incorporada. Tras esto, sigue removiendo entre unas 40 o 50 veces. La masa debe quedar despegada de los bordes y debe ser brillante.
  9. Es el momento de, si quieres, añadir las nueces. Procura que queden repartidas por toda la masa de forma homogénea.
  10. Con la ayuda de la cuchara, vierte la masa en la bandeja de horno, distribuyéndola y suavizándola por toda la superficie. Cuece durante 30 o 40 minutos. Los bordes deben verse cocidos y el centro algo crudo. Un tenedor en el medio debería salir con algo de masa, por lo que asegúrate de que no cocinas el brownie en exceso.
  11. Saca el brownie de la bandeja de horno tirando del papel de horno y deja enfriar sobre una rejilla. No lo separes del papel de horno hasta que esté frío, de lo contrario se desmoronará.
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