Oportunidades que cambian vidas: del rechazo por ser gitano a convertirse en jefe de tienda
Rufo Santiago dejó los estudios en primero de Bachillerato. No porque quisiera, sino porque había que ayudar en casa. Hoy, con 28 años, es jefe de una tienda de ropa en Cartagena con un equipo de 18 personas a su cargo. Entre medias, una historia que habla de rechazos por ser gitano, pero también de oportunidades bien aprovechadas. Como la que le dio el programa Incorpora de la Fundación “la Caixa” a través de la Fundación Secretariado Gitano.
Incorpora es el programa de la Fundación “la Caixa” que ayuda a la inserción sociolaboral de personas en riesgo de exclusión y lo hace codo con codo con más de 15.000 empresas y 400 entidades sociales repartidas por todo el país. Una de ellas es la Fundación Secretariado Gitano, que trabaja por la igualdad de oportunidades de la comunidad gitana.
Rufo ya conocía la Fundación Secretariado Gitano de sus años de estudiante, cuando aprovechaba las clases de refuerzo que ofrecían para mejorar. Por eso, cuando vio que su etnia suponía un problema para encontrar trabajo, acudió a ellos. “Yo notaba que existía ese estereotipo y que no te daban la oportunidad simplemente por ser gitano”, recuerda.
“Parece que las personas gitanas tienen que demostrar mucho más que un payo. Envías a una persona a una oferta o a una formación en prácticas y a veces nos encontramos casos en los que el empresario nos dice: ”A ver a quién me vas a mandar’“, explica Ana Esther Aliaga Fernández, prospectora de empleo de la Fundación Secretariado Gitano en Murcia y encargada de acompañar a Rufo en su proceso. Ella siempre responde que lo que manda son personas formadas y preparadas.
Sin embargo, a pesar de esa preparación la discriminación de la sociedad gitana en el acceso al empleo está muy presente: “Dicen que no existen los apellidos gitanos, pero cuando es Bautista Heredia o Carmona Santiago parece que saltan las alarmas”, asegura Aliaga.
De trabajador en prácticas a liderar una tienda en nueve años
En sus intentos por conseguir algo de estabilidad laboral había probado como camarero, pero a Rufo lo que le viene de familia es el comercio. “Toda mi vida he estado metido en el mundo del mercadillo con mis abuelos, mis tíos… El trato con las personas y el vender era algo que me llamaba mucho la atención”.
Por eso, de todas las posibilidades que la Fundación Secretariado Gitano le planteó, parecía lógico que Rufo optara por el comercio. Detectar talentos y fortalezas en las personas que pasan por la Fundación es posible gracias al trato personalizado que les brindan. Para ello, comienzan recogiendo información para entender cuáles son sus preferencias laborales, su formación previa y qué necesitan complementar.
“Acto seguido pasa a formación, a búsqueda de empleo o a ambas. Y entonces entra la prospección para buscar formaciones en empresas para esa persona u ofertas que puedan interesarle o para las que esté preparada”, resume Aliaga.
En el caso de Rufo, el programa Incorpora le permitió formarse en comercio y complementar lo aprendido con unas prácticas en la marca de ropa Kiabi. “Te ponían en tesitura de cómo reaccionar cuando viene un cliente, de cómo atenderlo, lo básico sobre cómo perchar la ropa… Cuando entré a hacer las prácticas no empezaba de cero: tenía esa noción básica”, recuerda Rufo.
Tras esas prácticas llegaría un contrato de tres meses y después, diferentes puestos con cada vez más responsabilidad. En 2025, consiguió aquello con lo que había soñado desde que entró en la empresa: le pusieron al frente de la tienda de Cartagena. “Yo empecé con 19 añitos en Kiabi, siendo prácticamente un niño, y poquito a poco me han ido dando la oportunidad de seguir creciendo”, explica para después añadir que espera seguir creciendo. “De momento soy líder de tienda, vamos a ver el día de mañana”.
Hacia un modelo de contratación más inclusivo
El 2025 ha sido un buen año para el mercado laboral en España. Los indicadores nos hablan de que la tasa de paro ha bajado del umbral del 10% por primera vez desde la crisis financiera y este año, las previsiones apuntan a la creación de casi 400.000 nuevos puestos de trabajo.
Sin embargo, lo que estos datos no nos cuentan es que el acceso a un puesto de trabajo sigue siendo desigual y que cuestiones como la edad, el origen, la falta de formación, la discapacidad o los problemas de salud suponen una barrera extra para muchas personas.
La Fundación “la Caixa” trabaja en erradicar esas brechas a través del programa Incorpora. Su apuesta por modelos de contratación más inclusivos facilitó en 2025 la contratación de 39.307 personas en situación de vulnerabilidad y riesgo de exclusión social. La mayoría de estas inserciones se produjeron en el sector servicios (hostelería, comercio, logística, atención sociosanitaria, limpieza…), que concentra más del 76% del empleo que se genera en España, según el Instituto Nacional de Estadística.
En esta labor colaboran con compañías y entidades sociales de todo el país, lo que les permite dar respuesta a las necesidades reales de las empresas detectando personas con el talento para hacerlo, pero que por sus dificultades para entrar en el mercado laboral se habrían quedado lejos de esas oportunidades.
La Fundación “la Caixa” trabaja para promover la igualdad de oportunidades, la cohesión social y una sociedad más inclusiva. Este 2026, su acción social contará con un presupuesto histórico de 710 millones de euros, lo que supone un 8,4 % más que el año anterior.