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El fenómeno de la “doble limpieza”: ¿es mejor enjabonarse dos veces en cada ducha?

Leah Harper

28 de septiembre de 2026 22:50 h

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Los tiempos de la ducha rápida han quedado atrás; al parecer, ya no basta con enjabonarse rápidamente con un chorrito de gel de ducha. La doble limpieza —que antes se limitaba a las rutinas de cuidado facial y al lavado del cabello— se ha ido introduciendo poco a poco también en el cuidado corporal. Pero, ¿basta con comprar el doble de gel de ducha? ¿Es más higiénico? ¿Y cómo de limpios necesitamos estar realmente?

Como siempre, TikTok —o, mejor dicho, #ShowerTok— cuenta con un gran número de seguidores de esta nueva tendencia. “La doble limpieza te cambiará la vida”, afirma la influencer especializada en autocuidado Xara Beqele (@xarabeq) en un vídeo que tiene casi 10.000 “me gusta”. “Creo que la doble limpieza es lo más eficaz que he incorporado a mi rutina de ducha. Simplemente huelo mejor y me siento limpia”. Del mismo modo, la creadora digital Terree Ann (@terreetaughtme) califica la doble limpieza corporal como un “imprescindible de la higiene”. “Si solo te lavas el cuerpo con un gel de baño hidratante, es como lavarte con loción”, dice en un vídeo que se ha compartido más de 6.000 veces. “Si solo te aplicas un gel de baño perfumado sobre la piel sin limpiar, es como rociar Febreze para intentar enmascarar el mal olor en lugar de eliminarlo adecuadamente”. Quizá no sea de extrañar, pues, que una investigación reciente haya revelado que los jóvenes de la Generación Z se dan duchas más largas que cualquier otro grupo de edad, a pesar de ser los más preocupados por la crisis climática.

Por otra parte, la marca de cuidado corporal Naturium ofrece actualmente un “paquete de doble limpieza corporal” y, al escribir sobre el proceso para la cadena británica Boots, la redactora de belleza Valeza Bakolli calificó la doble limpieza como “el primer paso fundamental de tu rutina de cuidado corporal”. Y el Wall Street Journal se preguntaba si muchos de nosotros podríamos estar, de hecho, “duchándonos de forma totalmente incorrecta”.

Sin embargo, la dermatóloga consultora Jinah Yoo, afincada en Londres, cree que, para la mayoría de las personas, es “en gran medida innecesario” lavarse el cuerpo dos veces. “La doble limpieza puede tener sentido para el rostro cuando te desmaquillas, te quitas el protector solar u otros productos”, afirma. “Pero no se supone que debamos eliminar por completo la grasa de nuestra piel. La barrera cutánea contiene lípidos naturales que ayudan a retener la humedad y a proteger contra los irritantes externos. El lavado repetido, sobre todo con limpiadores fuertes o espumosos, puede eliminar en exceso esta capa protectora y dejar la piel seca, tirante, con picor o irritada”.

“Creo que la doble limpieza en la ducha va a acabar provocando mucha piel deshidratada y, potencialmente, barreras cutáneas dañadas, sobre todo de cara al otoño y al invierno, cuando la piel suele estar más seca debido a la calefacción central y al frío exterior”, afirma Lauren Hughes, esteticista facial y experta en piel afincada en el este de Londres.

“Para el cuerpo, basta con un producto de limpieza al día con una esponja vegetal o una esponja normal”, afirma. “También me gusta hacer una exfoliación una vez a la semana, con un guante exfoliante”. Dicho esto, si lo que quieres es realizar una doble limpieza, Yoo coincide en que “no aporta gran ventaja limitarse a usar el mismo gel de ducha dos veces”. Bakolli atribuye al auge de la “K-beauty” [la cultura cosmética coreana] la popularización de la ducha de doble limpieza, siguiendo la estela de la doble limpieza facial de la belleza coreana, y el proceso es prácticamente el mismo, comenzando con un limpiador a base de aceite. La teoría es que esto puede ayudar a descomponer el sudor, la suciedad o las bacterias que se hayan acumulado, además de eliminar productos como el protector solar.

La doble limpieza en la ducha va a acabar provocando mucha piel deshidratada y, potencialmente, barreras cutáneas dañadas, sobre todo de cara al otoño y al invierno, cuando la piel suele estar más seca debido a la calefacción central y al frío exterior

El segundo paso suele consistir en un gel de baño suave a base de agua, con la idea de que este elimine cualquier resto de limpiador a base de aceite y limpie más en profundidad, aunque también puede hidratar, exfoliar o, simplemente, aportar fragancia.

“Puede haber ocasiones en las que resulte útil una segunda limpieza; por ejemplo, después de hacer ejercicio intenso, nadar, en un día muy caluroso o cuando te has aplicado mucha crema solar resistente al agua o productos corporales”, afirma Yoo. “Lo que yo evitaría es utilizar dos limpiadores fuertes, o combinar la doble limpieza con exfoliantes, ácidos exfoliantes o geles antibacterianos”.

Sin embargo, el Dr. Girish Gupta, dermatólogo especialista afincado en Glasgow, se muestra rotundo al afirmar que la doble limpieza corporal —“o facial, para ser claros”— no aporta ninguna ventaja. Afirma que no hay pruebas de que sea más higiénica y, al igual que los demás expertos con los que he hablado, sospecha que, de hecho, puede hacer más daño que bien. ¿Qué se puede hacer para remediar la piel seca o tratar el eccema que pueda haber brotado debido a una limpieza excesiva? “Cosas sencillas”, dice Gupta, “como no realizar una doble limpieza, no utilizar productos de limpieza perfumados y optar por cremas hidratantes sin perfume, o pomadas, dependiendo del grado de sequedad. El eccema puede requerir tratamiento con corticoides tópicos”.

Pero tras la proliferación —al menos en Internet— de la “ducha de todo” semanal de cuatro horas, quizá no sea de extrañar que, para algunos, las rutinas diarias de cuidado corporal también se hayan vuelto más elaboradas.

“El cuidado de la piel del cuerpo es ahora una categoría importante, y los sérums, los retinoides, los ácidos exfoliantes, las mascarillas y los tratamientos específicos son cada vez más habituales”, coincide Yoo. “Las redes sociales también fomentan las rutinas de múltiples pasos porque resultan visualmente atractivas y dan la impresión de que cuantos más pasos, mejores resultados”. Sin embargo, añade, la piel no necesita quedar completamente limpia al tacto para estarlo realmente. “De hecho, si notas una gran tirantez después de la ducha, es posible que la estés limpiando de forma demasiado agresiva”.