ANÁLISIS
Ayuso, el juguete roto del Neverland de Feijóo
En junio de 2023, las encuestas apuntaban un gobierno liderado por el PP que luego negaron las urnas. Alberto Núñez Feijóo y sus socios se quedaron a cuatro diputados de alcanzar la mayoría absoluta, al sumar únicamente 172 escaños: PP (137), Vox (33), UPN (1) y Coalición Canaria (1). Ahora, la demoscopia predice una amplísima victoria para la coalición PP y Vox, una alianza que opera ya en muchas comunidades y que podría superar los 200 escaños. Las fuerzas de izquierdas que han sostenido al actual gobierno quieren negar la mayor, pero aparentemente la única duda pendiente de ventilar el 29N es la proporción de azul y de verde de esa argamasa.
La llegada de la ultraderecha al Gobierno de España, si se confirma, es mucho más que una novedad para la joven democracia española, pero no parece que vaya a haber sumas alternativas ni por la izquierda ni por la derecha. El PP tendría que desbordar las encuestas para poder gobernar en solitario con el apoyo externo de las derechas nacionalista (PNV y CC) e independentista (Junts). El escenario central es que Feijóo presida España y Santiago Abascal sea su vicepresidente primero.
Un Gobierno PP-Vox va a ser recibido con algarabía en el mundo empresarial, muy especialmente en el mundo bancario y energético, dos sectores que se sienten agraviados por Pedro Sánchez, ya que les ha colocado impuestos extraordinarios que han drenado sus cuentas. Pero va a haber muchos descolocados en ese nuevo escenario. El ejemplo más claro es el de los inmigrantes, a los que el responsable de Economía de Vox, José María Figaredo, sobrino de Rodrigo Rato, dice que deportaría para solucionar el problema de la vivienda. Pero hay otros damnificados menos evidentes.
¿Qué va a hacer Isabel Díaz Ayuso cuando Feijóo ocupe la Moncloa? La líder del PP alcanzó la presidencia de Madrid en 2019 para sorpresa de su propio partido, que no esperaba que un pacto con Ciudadanos y Vox fuera a sumar más que las izquierdas. Ayuso comenzó con un comportamiento errático, pero tuvo la habilidad de colocarse como oposición al Gobierno central de Pedro Sánchez durante la pandemia desatada en marzo de 2020. Ninguneaba a Pablo Casado, que era el jefe nacional del PP, algo que encantaba a Sánchez, que contribuyó como pocos a encumbrar a Ayuso pensando que así debilitaba al jefe de la oposición en el Congreso de los Diputados.
¿A quién va a lanzar sus improperios Ayuso cuando Sánchez esté fuera de juego? Ayuso ha construido un equipo, liderado por Miguel Ángel Rodríguez, un outsider del partido, cuyo objetivo prioritario ha sido minar a Sánchez. En el camino cayeron piezas auxiliares, como Pablo Casado, que no supo manejar el egocentrismo de la lideresa madrileña. Feijóo ha demostrado mano izquierda, consciente de su fuerza presupuestaria y mediática en Madrid, un terreno al que le ha costado adaptarse. Hasta ahora, han tenido un enemigo común, pero con Feijóo en la peana: ¿Quién va a ser el destinatario de sus dardos?
El viernes pasado se estrenó en Madrid, Neverland, un espectáculo basado en la novela fantástica del escocés J. M. Barrie que en español se tituló El país de Nunca Jamás. Es un mundo imaginario donde los niños, encabezados por Peter Pan, nunca se hacen mayores y disfrutan sin ninguna responsabilidad. ¿Les suena? Parece el país de Ayuso, la de la vida cañí, la política que puede acabar siendo el juguete roto de la España de Feijóo y Abascal.
De hecho, en su entorno llevan meses sospechando que no pisan suelo firme. Viejas batallas, como la que emprendió su exnovio con el otrora fiscal general del Estado, son innecesarias una vez alcanzado el poder. Por eso no falta quien les recuerda cómo cayó Cristina Cifuentes, expresidenta de la Comunidad de Madrid, que dimitió después de que se filtrara un vídeo en el que aparecía robando en un supermercado siete años antes.
A estas alturas nadie entiende cómo ningún miembro de su equipo advirtió a Ayuso de la torpeza de que la Comunidad de Madrid comprara un ático frente a su madre para que lo utilizara de oficina/casa. Todo ello, además, coincidiendo con el distanciamiento de su pareja, y sus planes de venta de la vivienda que habían cohabitado. Es tan burdo que parece una trampa predestinada a terminar en los medios de comunicación.
Ayuso, que es más espabilada de lo que presuponen en su propio partido, no va a tener problemas de trabajo si decide tirar la toalla y no presentarse a las próximas elecciones de la Comunidad de Madrid, ganará más dinero que hoy. Pedro Sánchez comunicó el lunes el adelanto de las elecciones y dos días después Planeta anunciaba la publicación de una especie de memorias de Díaz Ayuso, que verán la luz el 2 de diciembre, tres días después de las elecciones generales. Quien sabe, pero quizás Íntimo, su primer libro, sea el testamento de sus ocho años al frente de la Comunidad de Madrid. Si quiere, tendrá un brillante futuro de tertuliana.