Guardiola reaviva las dudas en el voto por correo pese a que el robo en las autonómicas fue obra de delincuentes comunes

La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha vuelto a situar la seguridad del voto por correo en el centro de la controversia política. Durante un acto institucional celebrado este viernes, la dirigente del PP ha asegurado que “no concibe” que en una democracia del siglo XXI se puedan sustraer sufragios en las oficinas postales y ha reclamado garantizar su correcta custodia para evitar que los ciudadanos sientan “miedo” al ejercer su derecho a voto.

A preguntas de los periodistas tras asistir a la presentación de la memoria del Consejo Económico y Social (CES) de 2025, Guardiola ha justificado la postura mantenida por su formación durante la campaña de las elecciones autonómicas del pasado diciembre. “Aquí en Extremadura hemos vivido cómo se han robado votos y me da igual que sean 128, porque esas 128 personas tienen el mismo derecho a ejercer su voto que si fueran 28.000; es que no puede pasar”, ha afirmado.

Sus palabras rescatan un choque político que marcó el tramo final de aquellos comicios. En vísperas de la cita electoral, el PP abanderó una ofensiva pública que llegó a poner en duda la limpieza del proceso. Voces destacadas del partido, como el dirigente Abel Bautista, llegaron a sostener que les habían “robado la democracia” tras la desaparición de sobres de votación en varias delegaciones de Correos en la provincia de Badajoz.

Sin embargo, las investigaciones desarrolladas por la Guardia Civil y la Policía Nacional descartaron cualquier tipo de maniobra política, manipulación o trama de fraude electoral. Las pesquisas confirmaron que la sustracción de la documentación fue obra de delincuentes comunes que asaltaron las oficinas postales en busca de dinero en efectivo o paquetes de valor, sin intencionalidad política alguna.

Pese al esclarecimiento de los hechos, Guardiola ha defendido que la gravedad del suceso reside en la brecha de seguridad del sistema postal. La jefa del Ejecutivo extremeño ha calificado de “increíble” que los electores deban preocuparse por el paradero de sus papeletas, con independencia de que el asalto sea cometido por “un caco, sea organizado o no lo sea”.

En la misma línea, ha atribuido las críticas vertidas contra la formación conservadora durante aquellos días a “mucha tergiversación” sobre la postura oficial que adoptaron tras los robos.