¿Quién mató a Monika? La muerte de una activista que investigaba a la familia del presidente persigue al Gobierno derechista de Noboa

Dan Collyns / Jakub Krupa

23 de junio de 2026 10:27 h

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Activistas de Ecuador denuncian que una activista anticorrupción polaca que investigaba las acusaciones contra la empresa familiar del presidente de derecha del país, Daniel Noboa, fue asesinada para silenciarla.

Monika Silva Koniuszek, de 41 años, fue hallada muerta en su domicilio de Montañita, una localidad costera de la provincia ecuatoriana de Santa Elena. Esta madre soltera, con dos hijas de cuatro y nueve años, fue encontrada en el suelo con una soga alrededor del cuello el 8 de junio.

Un día después de su muerte, y antes de que se dieran a conocer los resultados de la autopsia, el ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, afirmó que la hipótesis inicial era que se trataba de un suicidio. “En el lugar de los hechos se encontraron las pruebas necesarias para llegar a esa conclusión”, declaró a los medios locales.

Sin embargo, el viernes, una autopsia realizada en Guayaquil reveló que la causa de la muerte fue un golpe en la cabeza y estrangulamiento.

“Con los informes periciales tenemos la certeza de que estamos frente a una muerte violenta, por lo tanto se desmorona esta pretendida alusión de que había de por medio un suicidio”, dijp la abogada Lita Martínez, directora del Centro Ecuatoriano de Promoción y Acción de la Mujer.

Silva Koniuszek había dedicado la última década a denunciar delitos medioambientales y corrupción en las redes sociales, y a colaborar con periodistas locales. En sus perfiles en redes sociales afirmaba: “No hace falta haber nacido en Ecuador para amarlo y defender lo que es justo”.

“La persona más valiente que he conocido”

“Monika era la persona más valiente que he conocido jamás”, dice Beth Pitts, de 47 años, escritora británica y compañera activista que colaboró con ella en campañas locales.

“A menudo era una voz solitaria, que denunciaba pública y enérgicamente la corrupción y los delitos medioambientales cuando todos los demás tenían demasiado miedo para alzar la voz”, explica Pitts, que lleva 13 años viviendo en Ecuador y residía cerca de Silva Koniuszek, en un pueblo vecino.

“Más allá de su activismo, era una madre soltera entregada y una amiga maravillosa. Incluso cuando recibía amenazas de muerte, se tomaba el tiempo para preguntarme cómo estaba y ofrecerme su apoyo”, añade.

Sus compañeros afirman que Silva Koniuszek había comenzado a investigar a Noboa Trading, el conglomerado frutícola perteneciente a la familia del presidente Noboa. Según ellos, estaba investigando las denuncias de que se habían incautado varias toneladas de cocaína en contenedores de plátanos de Noboa Trading, pero altos cargos judiciales ecuatorianos estaban frenando la investigación.

Poco antes de su muerte, contó a sus amigos que había entregado un dosier con denuncias a la embajada de Estados Unidos en Quito.

También había investigado las denuncias según las cuales figuras con vínculos políticos de la provincia de Santa Elena estaban implicadas en una red de tráfico de tierras a gran escala.

Sus amigos afirman que Silva Koniuszek sufría acoso judicial y había recibido amenazas de muerte explícitas, presuntamente vinculadas a las mismas redes delictivas que asesinaron a un compañero activista, el periodista local Robinson del Pezo, en noviembre de 2025.

“Investigación rápida, exhaustiva, independiente y transparente”

La muerte de Silva Koniuszek fue noticia en su Polonia natal, donde se acogieron con escepticismo las primeras informaciones que sugerían que se había quitado la vida. Su amiga, Joanna Cuper, declaró a la cadena polaca TVP Info que la activista había afirmado que la “seguían y vigilaban”. “Ninguna de nosotras cree que se suicidara”, afirmó.

“Dijo que los cárteles habían puesto precio a su cabeza. Hace tres años, su entonces marido se llevó a las niñas a Brasil porque ella recibía amenazas de que la matarían a ella y a sus hijas”, añadió Cuper.

La Fiscalía polaca confirmó la semana pasada que había solicitado asistencia judicial recíproca a las autoridades ecuatorianas que investigan su muerte, y sugirió que querría participar de cerca en la investigación.

La embajada polaca en el vecino Perú declaró que espera que “las autoridades competentes lleven a cabo una investigación rápida, exhaustiva, independiente y transparente” para “aclarar las circunstancias del caso y garantizar que se rindan cuentas”.

“La embajada de la República de Polonia subraya la importancia de proteger a los defensores de los derechos humanos, a los periodistas, a los activistas sociales y a todas las personas que participan en la vida cívica”, añadió.

La comunidad de Montañita ha creado un altar en memoria de Silva Koniuszek, con fotos y flores, y ha mantenido velas encendidas durante varios días. Unos artistas callejeros locales han pintado un mural, y los vecinos han bautizado una calle con su nombre.