Derrumbe en el tejado del convento del Carmen de Calahorra, que compró el Ayuntamiento por 1,2 millones de euros hace dos años
Parte del tejado del antiguo convento de El Carmen de Calahorra se derrumbó este martes por la tarde. Afecta aproximadamente a un tercio de la cubierta del ala suroeste del edificio, aunque por el momento se desconocen las causas y el alcance exacto de los daños.
Según ha explicado este miércoles el ayuntamiento, ha sido una caída de una parte del forjado de la cubierta del edificio producido por la rotura de una de las vigas de cumbrera. El suceso ha ocasiconado, en palabras del consistorio, el rebaje de una pequeña parte de la cubierta del inmueble.
Este combado no ha llegado a afectar a ninguna otra parte del edificio, solo al alero que da al jardín del antiguo convento y no ha llegado a caer al techo de la planta segunda, que es el suelo de la planta bajocubierta. Los técnicos después de inspeccionar el estado de la cubierta han considerado que, por el momento, no es necesario hacer ninguna intervención adicional, al tratarse de un edificio que no está habitado y no haberse producido más daños. “El incidente ha quedado limitado a una parte de la cubierta del inmueble”, subrayan.
El inmueble es propiedad del Ayuntamiento de Calahorra, que lo adquirió a los Padres Carmelitas con el propósito de cederlo al Gobierno de La Rioja para destinarlo a una residencia de mayores, una cesión que, según la información pública disponible, todavía no se ha formalizado.
El Ayuntamiento formalizó el 27 de diciembre de 2024 la compra del antiguo convento de los Carmelitas Descalzos por 1,2 millones de euros, mediante un acuerdo que establecía el pago en cuatro anualidades: 250.000 euros en 2024, otros 250.000 en 2025 y 350.000 euros en cada uno de los años 2026 y 2027.
La operación comprendía una superficie total de 10.288,85 metros cuadrados, incluyendo el antiguo convento, patio y una extensa zona de huerta-jardín. Desde el momento de la adquisición, el Ayuntamiento manifestó su intención de ceder gratuitamente el inmueble al Gobierno de La Rioja para darle un uso sociosanitario de carácter residencial.
Para hacerlo posible era necesario modificar previamente la calificación urbanística de los terrenos, que figuraban como equipamiento privado religioso, para convertirlos en equipamiento público. El Pleno municipal aprobó provisionalmente esa modificación del Plan General en junio de 2025; sin embargo, la cesión no consta todavía formalizada.ç
“El colapso del proyecto político” de la alcaldesa Mónica Arceiz
Para el PSOE este suceso supone, según han dicho, “el colapso del proyecto político” de la alcaldesa Mónica Arceiz, pues aseguran que evidencia la grave falta de gestión y la ausencia de planificación del actual Gobierno municipal. En este sentido, han señalado que la importante inversión de fondos públicos se realizó sobre un inmueble que ya se encontraba en un estado manifiesto de ruina, “desviando recursos económicos vitales que deberían haberse destinado a cubrir necesidades e infraestructuras prioritarias para la ciudadanía calagurritana”.
Según la oposición aseguran que desde el momento de la compra, el propio Ayuntamiento era plenamente consciente de la urgencia de reparar la cubierta del convento para evitar su deterioro progresivo. “Sin embargo, tras casi dos años de absoluto abandono, el equipo de gobierno no ha movido ni una sola piedra ni un solo papel, dejando caducar la necesidad de consolidar la estructura y provocando el desastre que hoy se lamenta”, resaltan.
“Como consecuencia directa de esta inacción política y negligencia en la tutela de los bienes públicos, serán nuevamente los vecinos y vecinas de Calahorra quienes tengan que asumir íntegramente de sus bolsillos la factura de las reparaciones de urgencia”, han afeado, además de recordar que el Ayuntamiento de Calahorra a aprobar por primera vez en su historia un Plan de Ajuste Económico Financiero, que ha tenido que ejecutarse en los ejercicios 2025 y 2026. “Este episodio es la metáfora perfecta del Gobierno de Mónica Arceiz: mucha propaganda, cero gestión y ruina para Calahorra”, concluyen el comunicado.