Una empleada de una agencia de viajes acepta 16 meses de cárcel tras estafar 67.000 euros

Rioja2

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La acusada de estafar a dos empresas y apropiarse de más de 67.000 euros ha aceptado 10 meses de prisión y 540 euros de multa por un delito de apropiación indebida continuado; así como 6 meses de prisión por el delito de estafa. Además, en concepto de responsabilidad civil, deberá abonar 67.030 euros a los perjudicados. 

No obstante, a pesar del acuerdo de conformidad en lo que respecta a las penas privativas de libertad contra la acusada, ha sido necesario interrogar a los perjudicados durante más de dos horas para establecer el número de reclamaciones que aún estaban pendientes y fijar así el importe total de la responsabilidad civil. 

La pena de prisión ha sido suspendida y estará condicionada a que la condenada no vuelva a delinquir en los próximos 5 años y a que satisfaga la responsabilidad civil fijada en la vista oral celebrada esta mañana por la Audiencia Provincial.

La Fiscalía, en sus conclusiones provisionales, solicitaba 5 años y 6 meses de cárcel para la acusada. En el acuerdo de conformidad se han aplicado tres atenuantes: alteración psíquica de la acusada, reparación del daño –ha devuelto parte del dinero que se apropió- y dilaciones indebidas.

La concurrencia de una atenuante analógica de alteración psíquica ha sido contemplada por la Fiscalía desde el inicio del proceso, al constatar que la acusada recibió tratamiento por problemas de ansiedad, adicción al juego e inversión compulsiva en bolsa “online”, llegando incluso a precisar ingresos psiquiátricos durante 2017.

Según el escrito de la Fiscalía, los hechos, admitidos por la acusada en la vista oral celebrada esta mañana, se habrían producido principalmente entre 2016 y marzo de 2017. La acusada, aprovechando su puesto de trabajo en una agencia de viajes, se quedó con cantidades entregadas por clientes para la compra de billetes de avión y otros servicios turísticos que nunca llegaron a contratarse.

La Fiscalía sostiene que, en algunos casos, los clientes entregaban el dinero en efectivo en la propia oficina, mientras que en otros realizaban ingresos directamente en cuentas bancarias controladas por la acusada. Las cantidades recibidas no habrían sido destinadas a la adquisición de los billetes o paquetes turísticos contratados.

Además, el Ministerio Público y el resto de acusaciones mantienen que la procesada también se apropió de dinero procedente de pagos efectuados por clientes que sí llegaron a recibir los servicios contratados, sin que esas cantidades fueran ingresadas posteriormente en la caja o en las cuentas de la empresa.

Como consecuencia de estos hechos, la agencia de viajes reclama un perjuicio económico de 46.220 euros, cantidad que incluye tanto el dinero presuntamente sustraído como las indemnizaciones abonadas a numerosos clientes afectados. A ello se suman reclamaciones de otros perjudicados.

La acusación también atribuye a la procesada un segundo episodio delictivo consistente en la captación de fondos de dos empresarios mediante la supuesta participación en negocios mercantiles que, según la Fiscalía, nunca existieron. Mediante este mecanismo habría obtenido alrededor de 21.100 euros, incluida una transferencia de 15.000 euros realizada desde Suecia.