La nueva calle Beti Jai recuerda a las pioneras raquetistas del frontón logroñés

Rioja2

26 de junio de 2026 13:45 h

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El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, ha presidido esta mañana un breve acto en el que se ha inaugurado la calle Beti Jai, que acaba de concluir sus obras de reurbanización. En el acto se ha colocado una placa conmemorativa en honor a las raquetistas profesionales que jugaban en el frontón ubicado en este espacio de la ciudad.

El primer edil ha inaugurado la calle y en su intervención ha destacado: “Las obras de Beti Jai son el ejemplo del Logroño que queremos: eficiente, sostenible y centrado en las personas que en él habitan. Prueba de ello es que hoy contamos aquí con una representación de comercio, vecinos y agentes municipales y sociales, todos ellos preocupados e implicados en el desarrollo de nuestras calles”.

“Logroño se construye entre todos y es el reflejo del pasado que nos forjó, el presente que habitamos y el futuro que queremos para nuestros hijos”, ha puesto en valor Escobar. En el mismo emplazamiento donde hoy está esta calle, en 1912 se inauguró un frontón que acogió a grandes nombres del deporte riojano, entre ellos, el de muchas mujeres pioneras en el deporte de Raqueta. “Con esta placa recordamos a las Raquetistas de Beti Jai, pioneras en un mundo de hombres y con gran peso en el pasado. Y lo hacemos en una calle renovada que ha buscado no solo la comodidad de vecinos y comerciantes, sino que se ha centrado en la eficiencia y la sostenibilidad, para que esta vía marque la línea de actuación del futuro, en Cien Tiendas y en el resto de la ciudad”.

En el acto de inauguración han participado también los historiadores José Antonio Alesanco y Francisco Bermejo, escritores del libro ‘Raquetistas en Logroño. Espectáculos, deporte y distinción’, además del cronista popular, Federico Soldevilla. En representación de las raquetistas, han asistido al acto las deportistas Lorena Barrón y Micaela Orte.

Obras en Beti Jai

La intervención, que arrancó el pasado mes de enero, ha concluido dentro de los seis meses de plazo marcados por el Gobierno Local y supone el primer hito para la regeneración urbana y comercial del Paseo de las Cien Tiendas. Estos trabajos suponen la continuidad a la intervención realizada para conectar la Glorieta del Doctor Zubía con las Cien Tiendas y consolidan el itinerario peatonal entre esta zona y el Casco Antiguo.

Las obras, adjudicadas a la empresa CJM Obras y Gestión Sostenible, han contado con una inversión de 414.394,91 euros y entre las acciones llevadas a cabo destacan la renovación completa del pavimento, instalaciones, mobiliario urbano, abastecimiento de agua y soterramiento de cables. En cuanto a la iluminación, se han renovado la canalización y las luminarias de las fachadas, ofreciendo una mayor eficiencia energética. La obra ha culminado con la instalación de jardineras con distintas especies arbustivas y florales, así como nuevos bancos y papeleras.

Es la primera de las intervenciones que se hacen en las Cien Tiendas, después de la paralización de las reurbanización de todo el entorno del proyecto de los fondos europeos. El Ayuntamiento resolvió el contrato por los incumplimientos y una reciente sentencia acaba de anular esta resolución, por lo que se inicia de nuevo el procedimiento. No obstante, el Ayutamiento de Logroño confía en que esta situación no retrase los plazos y se pueda licitar la esperada reurbanización este verano y poder adjudicarla antes de que finalice la legislatura.

Frontón, pero también cárcel franquista

En un homenaje discreto pero simbólico han colocado en el nuevo pavimento unas losetas especiales talladas dispuestas longitudinalmente en las fachadas este a la misma altura en la que se situaba la instalación deportiva. En ellas se reproducen los números y marcas que tradicionalmente se utilizaban en la cancha.

El Frontón de Beti Jai se inauguró en San Mateo de 1912 y fue un centro neurálgico deportivo muy importante para la ciudad, en el que desarrollaron su carrera muchas mujeres pioneras en el mundo deportivo. Además, durante la Guerra Civil, funcionó intensamente como cárcel franquista improvisada entre 1936 y 1937, por lo que en muchas ocasiones se ha reclamado que sea reconocido como Lugar de Memoria, sin embargo, estas obras no han servido para recordar su historia completa.