El Parlamento que los jóvenes riojanos ven, pero no conocen

Paula Palacios Cillero

25 de julio de 2026 10:12 h

0

Cada semana, cientos de logroñeses pasan frente a las puertas del Parlamento de La Rioja sin imaginar todo lo que se esconde detrás de su fachada. En pleno centro histórico, junto al Cubo del Revellín, el antiguo convento de La Merced acoge desde 1988 la institución que representa al pueblo riojano, aunque para muchos jóvenes continúa siendo un lugar desconocido. Hemos recorrido sus rincones para descubrir el Parlamento que pocos conocen por dentro.

Antes del contenido, el continente. El edificio ha tenido múltiples vidas antes de convertirse en sede parlamentaria: hospital militar, cuartel, almacén, Casa de la Misericordia, cárcel y, junto a los edificios de la Sala Amós Salvador y la Biblioteca de La Rioja, una fábrica de tabacos que marcó la historia de la ciudad. La industria llegó a emplear a 546 mujeres, conocidas como cigarreras, y 80 hombres, en una época en la que Logroño apenas rondaba los 14.000 habitantes.

El pasado industrial todavía permanece entre los muros del Parlamento, donde se conserva una antigua máquina de liar cigarros, mientras que la chimenea de la fábrica se mantiene junto al edificio. En 1978, la factoría abandonó las instalaciones y el espacio comenzó a transformarse para acoger una nueva institución. Diez años después, el Parlamento de La Rioja abría sus puertas.

El Parlamento que quiere acercarse a los jóvenes

Muchos jóvenes pasan habitualmente frente al Parlamento sin haber visitado nunca su interior. No conocen cómo es el hemiciclo, qué hay detrás de la fachada ni cómo se distribuyen sus espacios. Para ellos, el edificio puede convertirse en una construcción bonita del Centro Histórico, un lugar asociado a la política y a los plenos, pero alejado de su día a día.

Sin embargo, detrás de esas puertas existe una institución que busca acercarse a la ciudadanía y, especialmente, despertar el interés de las nuevas generaciones. “Quiero que sintáis el Parlamento como una casa abierta y cercana de la que todos formamos parte”, señala Marta Fernández Cornago, presidenta del Parlamento de La Rioja.

Para conseguirlo, se han impulsado diferentes iniciativas como las visitas guiadas que permiten descubrir el edificio y conocer su funcionamiento; el programa de visitas a las Cabeceras de Comarca, con encuentros con alcaldes para conocer sobre el terreno la realidad de los municipios riojanos; o los mecanismos de participación ciudadana, como la Comisión de Peticiones y Defensa del Ciudadano y la iniciativa legislativa popular.

Aventura en el Parlamento

La infancia también es uno de los públicos a los que el Parlamento quiere dirigirse. Para explicarles cómo funciona la institución y adaptar sus contenidos a su edad, se ha editado el cuento “Aventura en el Parlamento”, una herramienta con la que la institución busca que los niños comiencen a familiarizarse desde pequeños con el espacio que representa a todos los riojanos.

Además, también son protagonistas de uno de los actos más importantes que se celebra cada año: la lectura de la Constitución, que reúne a cerca de 300 niños riojanos para dar lectura a la Carta Magna.

Son iniciativas que buscan convertir una institución que puede parecer lejana en algo reconocible. Que los niños sepan qué ocurre detrás de esas y que, cuando crezcan, vean en el Parlamento algo más que una fachada histórica.

El Parlamento de La Rioja lleva casi cuatro décadas ocupando el antiguo convento de La Merced. Durante todo este tiempo, los logroñeses han seguido pasando frente a sus puertas. Muchos quizá sin saber que se esconde tras sus puertas. Y posiblemente este sea el mayor reto, conseguir que los ciudadanos miren de otra manera aquello que creen conocer. Si los jóvenes logroñeses cruzaran por primera vez esas puertas, descubrirían que, detrás de la fachada que ven diariamente, hay mucho más de lo que imaginaban.