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Ferrari se reconcilia con sus fans con un superdeportivo de gasolina de la vieja escuela

Después de semanas soportando críticas descarnadas por el polémico modelo eléctrico Luce, en la sede de Ferrari en Maranello han decidido recordar al mundo por qué el Cavallino Rampante sigue siendo un icono entre los puristas. La firma italiana ha presentado el nuevo Ferrari 12Cilindri Manuale, una edición limitada de 1.499 unidades que recupera uno de los elementos más añorados por los aficionados: el cambio manual.

Apenas un mes después de la presentación del Luce, el primer Ferrari totalmente eléctrico, cuya acogida estuvo lejos del entusiasmo habitual de la marca y provocó una oleada de críticas y memes en redes sociales por su diseño y por la pérdida del característico sonido de sus motores y su diseño caracterñistico, Ferrari devuelve ahora el protagonismo al rugido de un V12 atmosférico y a una conducción mucho más física.

La receta es precisamente la que muchos seguidores llevaban años reclamando. Un motor V12 atmosférico de 6,5 litros, 830 CV de potencia, una velocidad máxima superior a 340 km/h y, sobre todo, tres pedales y una palanca de cambios. Todo ello con un precio de partida de 590.000 euros y unas primeras entregas previstas para el primer trimestre del próximo año.

Pero el regreso del cambio manual no supone un viaje al pasado desde el punto de vista tecnológico. Ferrari ha desarrollado un nuevo sistema denominado Manuale by-Wire, que mantiene la transmisión automática de doble embrague de ocho velocidades, aunque permite al conductor disfrutar de una experiencia prácticamente idéntica a la de una caja manual tradicional pero con un sistema digital.

Cambio manual digitalizado

La marca ha diseñado una palanca completamente nueva, con un mecanismo que reproduce la resistencia, el recorrido y el característico “clic” al engranar cada marcha. El conductor también dispone de un pedal de embrague electrónico que simula con gran fidelidad el funcionamiento de un embrague convencional. Si la sincronización entre embrague y acelerador no es correcta, el coche puede incluso dar tirones o llegar a calarse, exactamente igual que ocurría en los Ferrari manuales de hace décadas.

La experiencia incluye maniobras tan clásicas como el punta-tacón, mientras que desaparecen las levas tras el volante, un elemento que llevaba muchos años siendo seña de identidad de la marca. En modo manual, el conductor gestiona las seis primeras relaciones y la marcha atrás mediante la palanca y el embrague; si lo desea, basta con seleccionar el modo automático para que la transmisión DCT vuelva a funcionar con total normalidad.

En Ferrari aseguran que el objetivo no era crear un simple ejercicio de nostalgia, sino recuperar la conexión emocional entre piloto y máquina que caracterizó a los grandes Gran Turismo de las décadas de 1950, 1960 y 1970. Esa filosofía también se refleja en el diseño del habitáculo, donde la consola central recupera la clásica rejilla metálica del cambio manual, el pomo redondo de aluminio y una nueva disposición de los pedales inspirada en los Ferrari históricos.

Cada coche, un traje a medida

La exclusividad también forma parte de la propuesta. Las 1.499 unidades estarán asociadas al programa de personalización Tailor Made, con 25 colores históricos disponibles y numerosos detalles específicos, desde llantas forjadas de cinco radios hasta molduras exclusivas o umbrales de puerta grabados. Todo apunta a que la producción se agotará incluso antes de comenzar las entregas.

El lanzamiento también sirve para recordar que la electrificación seguirá siendo solo una parte de la estrategia de Ferrari. Aunque el Luce marca la entrada de la firma en la movilidad eléctrica, el plan industrial de la compañía prevé que en 2030 los modelos cien por cien eléctricos representen únicamente el 20% de su oferta. El resto seguirá repartido entre vehículos de gasolina e híbridos, una decisión que refleja el peso que todavía tienen los motores de combustión en el ADN de la marca.