La portada de mañana
Acceder
La empresa del ático de la pareja de Ayuso declara casi 300.000 euros de beneficio
Colombia aguanta la respiración 72 horas después
Relato - 'Un minuto de oscuridad', por Isaac Rosa

¿Qué buscan en España las empresas chinas del automóvil y otros sectores?

Momento de la firma oficial del acuerdo entre Stellantis y CATL.

Toni Fuentes

12 de agosto de 2026 23:21 h

0

La inversión china en España entra en una nueva fase. Tras años en los que predominaban las operaciones comerciales y la adquisición de empresas, el capital procedente del gigante asiático acelera ahora su implantación industrial, con el automóvil como principal punta de lanza. Gigafactorías de baterías, plantas de vehículos y centros tecnológicos están transformando el mapa inversor y consolidando a España como un país atractivo y una de las grandes puertas de entrada de China a Europa.

Ese es el principal mensaje que deja un informe elaborado por ICEX y KPMG, que concluye que, pese al aumento de las tensiones geopolíticas y comerciales, el atractivo de España no solo resiste, sino que se fortalece: el 97% de las empresas prevé mantener o aumentar sus inversiones en 2026, mientras que el 71% espera incrementar o, al menos, mantener sus plantillas, confirmando una apuesta de largo recorrido por el mercado español.

La automoción se ha convertido en el gran motor de esta nueva oleada inversora. El sector de automoción y baterías representa ya el 13% de las empresas analizadas, situándose entre las tres principales actividades de las compañías chinas en España, solo por detrás de energía y transporte y logística. Además, es el segmento que más crece respecto a la edición de 2023, impulsado por la ejecución de proyectos industriales vinculados a la movilidad eléctrica. Entre los más recientes se encuentran los de CATL junto a Stellantis para una gigafactoría de baterías en Figueruelas, otra planta similar de Envision en Extremadura y una de reciclaje de Gotion en Valladolid, así como el centro de ensamblaje de vehículos de SAIC en Ferrol y la alianza de Chery con Ebro en Barcelona.

Los atractivos de España para las empresas chinas

El informe explica que este cambio responde a una transformación mucho más profunda que la simple comercialización de vehículos. Las empresas chinas consideran cada vez más a España como una base de producción para abastecer al mercado europeo, aprovechando la fortaleza de su industria automovilística, su ecosistema de proveedores, la capacidad tecnológica y la integración en las cadenas de valor comunitarias.

La llegada de proyectos industriales ligados al vehículo eléctrico desde 2024 marca, según el estudio, un punto de inflexión hacia una mayor integración en el tejido productivo español. España gana peso frente a otros destinos europeos gracias a una combinación de factores que las compañías consideran difícil de encontrar en otros mercados. El 78% cita la posición geográfica como principal motivo para invertir; el 71%, el tamaño del mercado, y el 63%, el acceso a otros mercados, lo que confirma el papel del país como plataforma para operar en la Unión Europea, Latinoamérica e incluso el norte de África. A ello se suman unos costes laborales competitivos, unas infraestructuras logísticas consolidadas y un capital humano cualificado.

La percepción del clima empresarial también mejora. Los ejecutivos consultados valoran especialmente la calidad de vida, la facilidad para integrar equipos internacionales, la red de infraestructuras y las plataformas logísticas. Asimismo, destacan la buena sintonía institucional entre España y China, subrayando el impacto positivo que han tenido las visitas oficiales del presidente del Gobierno y de los Reyes a China para reforzar la confianza de los inversores.

En este contexto, la directora ejecutiva de ICEX, Micaela Arias, recuerda que España sigue siendo uno de los países más abiertos a la inversión extranjera. Según el índice regulatorio de la OCDE, figura entre los once países menos restrictivos para la inversión internacional, un elemento que contribuye a reforzar su competitividad frente a otros destinos europeos.

Estrategia de las compañías chinas

El estudio también refleja que la implantación china deja de ser coyuntural para convertirse en estructural. El 83% de las empresas se ha establecido en España desde 2010 y casi la mitad lo ha hecho a partir de 2020, predominando las filiales y sucursales frente a otras fórmulas de entrada. Esta evolución confirma, según los autores, una estrategia basada en activos industriales, contratación local y permanencia a largo plazo.

Aunque Madrid concentra todavía el 61% de las compañías y Cataluña otro 16%, la expansión empieza a extenderse hacia otras comunidades autónomas gracias al desarrollo de nuevos proyectos industriales y a las políticas regionales de captación de inversiones.

La apuesta tampoco se limita a fabricar. El informe detecta un avance significativo de la innovación. El 40% de las empresas ya desarrolla actividades de I+D en España, frente al 34% registrado en 2023, una evolución que refleja el interés por colaborar con universidades, centros tecnológicos y desarrollar productos adaptados al mercado europeo.

David Höhn, responsable de China Practice de KPMG en España, destaca además una tendencia que empieza a consolidarse: la formación de profesionales españoles en las sedes corporativas de las empresas chinas y el intercambio de talento entre ambos países, especialmente en sectores de alta tecnología como la automoción, las baterías o la fabricación avanzada. Estas iniciativas, señala, ayudan a cubrir la escasez de perfiles especializados y fortalecen la integración de las compañías en el tejido industrial español.

En definitiva, el informe apunta a que el auge de las inversiones chinas en España está lejos de agotarse. La combinación de estabilidad económica, capacidad industrial, costes competitivos, acceso al mercado comunitario y unas relaciones institucionales fluidas convierte al país en uno de los destinos preferidos para la expansión europea de las multinacionales chinas. Y en esa estrategia, el automóvil —con la electrificación como telón de fondo— se perfila como el gran protagonista de una nueva etapa inversora.

Etiquetas
stats