Jaguar Land Rover suprimirá 4.000 empleos, el 10% de su plantilla

Coches nuevos en fila en la planta de Jaguar Land Rover en Halewood, Liverpool (Reino Unido) en una imagen de archivo. EFE/EPA/ADAM VAUGHAN

elDiario.es

0

Jaguar Land Rover (JLR) recortará alrededor de 4.000 puestos de trabajo en todo el mundo durante los próximos dos años, cerca del 10% de su plantilla, dentro de un amplio plan de ajuste destinado a reducir costes, mejorar su competitividad y recuperar la rentabilidad. El fabricante británico de vehículos de lujo, propiedad del grupo indio Tata Motors, concentra buena parte de sus empleados en Reino Unido, donde cuenta con unas 30.000 personas sobre una plantilla global de aproximadamente 40.000 trabajadores.

El ajuste permitirá a JLR avanzar hacia un ahorro de 1.700 millones de libras (unos 2.300 millones de dólares) en los próximos dos años y reducir su punto de equilibrio hasta alrededor de 300.000 vehículos. La compañía pretende así adaptar su estructura a un entorno más complejo, marcado por la presión de los fabricantes chinos, los aranceles estadounidenses y la transición hacia el vehículo eléctrico.

El plan de reducción de plantilla se ejecutará inicialmente mediante bajas voluntarias, cuyo plazo permanecerá abierto hasta el próximo 4 de octubre. No obstante, JLR ha advertido de que recurrirá a despidos forzosos y con condiciones menos favorables si las salidas voluntarias no permiten alcanzar el objetivo. Los empleados afectados comenzarán a recibir comunicación de la compañía en los próximos días.

El consejero delegado de JLR, PB Balaji, aseguró que la empresa está “comprometida a brindar apoyo a todos con atención, equidad y respeto” durante el proceso de reestructuración.

Una estructura adaptada a 300.000 coches

El ajuste de costes forma parte de una estrategia más amplia presentada por Balaji a los inversores en la sede de JLR en Gaydon, en Reino Unido, con la que el fabricante pretende sentar las bases para volver a crecer y alcanzar un incremento de los ingresos de dos dígitos a medio plazo.

La compañía ha identificado distintas áreas de ahorro, entre ellas los costes de materiales, las garantías y los costes fijos, al tiempo que pretende mejorar sus procesos internos y la eficiencia en el lanzamiento de nuevos productos. El objetivo es construir una estructura capaz de generar beneficios con un volumen de producción de aproximadamente 300.000 vehículos.

El recorte de empleo llega después de un periodo especialmente complicado para el fabricante. A la presión competitiva de los nuevos fabricantes chinos se han sumado las dificultades del mercado del automóvil eléctrico y el impacto de los aranceles estadounidenses. Además, JLR sufrió el pasado año un importante ciberataque que obligó a paralizar la producción durante más de un mes y agravó sus problemas operativos.

La compañía también ha tenido que afrontar una evolución menos favorable de sus ventas en China, mercado que durante años había sido considerado uno de los principales motores de crecimiento para sus marcas de lujo y que ahora se ha convertido en uno de los escenarios donde más se ha intensificado la competencia.

EEUU gana peso en la estrategia de JLR

Precisamente, Norteamérica se convertirá en uno de los principales pilares del nuevo plan estratégico de Jaguar Land Rover. La compañía considera Estados Unidos su mercado con mayor potencial de crecimiento y pretende aprovechar la demanda de vehículos de lujo y la fortaleza de sus marcas para incrementar significativamente su presencia.

JLR estudia además nuevos segmentos para Defender y ha firmado un memorando de entendimiento no vinculante con Stellantis para explorar oportunidades de colaboración en desarrollo de productos y tecnología en Estados Unidos. El objetivo es especialmente ambicioso: Balaji ha señalado que JLR aspira a que su negocio estadounidense alcance en los próximos años un tamaño equivalente al conjunto del negocio que la compañía tiene actualmente a escala global.

El giro hacia Estados Unidos llega, además, en un momento en el que los aranceles impulsados por la Administración de Donald Trump están penalizando a los fabricantes que exportan vehículos al país sin contar con una producción local. JLR, a diferencia de algunos de sus principales rivales europeos, no dispone actualmente de una fábrica en Estados Unidos.

Cinco nuevos modelos en los próximos dos años

Pese al recorte de empleo, JLR mantiene una elevada apuesta inversora. La compañía prevé invertir hasta 18.000 millones de libras en cinco años en electrificación, tecnologías digitales, fabricación avanzada, plataformas de vehículos y mejora de la experiencia del cliente. Además, lanzará cinco nuevos productos en los próximos dos años con el objetivo de ampliar su oferta y generar nuevas fuentes de ingresos.

Una de las claves será precisamente abandonar una estrategia de electrificación basada exclusivamente en el vehículo eléctrico y ofrecer una mayor variedad de sistemas de propulsión en función de la demanda de cada mercado. Los modelos Range Rover y Defender combinarán tecnologías MHEV, PHEV y 100% eléctricas, a las que se sumará también la tecnología híbrida convencional HEV.

El Range Rover Electric y el Range Rover Sport Electric llegarán a finales de este año, mientras que el primer modelo de la marca Range Rover basado en la plataforma EMA se incorporará posteriormente con distintas alternativas de propulsión. Defender también ampliará su gama con un nuevo modelo desarrollado sobre la arquitectura EMA, que contará tanto con una versión eléctrica como con una variante híbrida.

Jaguar será la excepción eléctrica

En este nuevo escenario, Jaguar seguirá una estrategia diferente. La marca británica, que acaba de cumplir 90 años, se convertirá en la única firma completamente eléctrica de JLR y mantendrá su producción en Solihull, en el corazón industrial del Reino Unido. El nuevo Jaguar GT de lujo de cuatro puertas, denominado Type 01, será presentado a finales de este año y se convertirá en uno de los principales símbolos de la transformación de la marca.

JLR confía en que esta nueva ofensiva de producto, junto con la mayor flexibilidad de las tecnologías de propulsión y la concentración en mercados con mayor potencial, permita recuperar el crecimiento. Pero antes deberá completar un importante ajuste de costes que supondrá la salida de unos 4.000 trabajadores y una profunda transformación de su estructura empresarial.

El Gobierno británico ya ha expresado su preocupación por el impacto laboral del plan. El ministro de Comercio, Jonathan Reynolds, prevé reunirse esta semana con Balaji para abordar los recortes y tratar de mitigar la pérdida de empleos, aunque el Ejecutivo ha descartado por ahora un rescate público de la compañía.

Etiquetas
stats