Tito Parra Hernández conquista los Alpes: 141 horas, cinco “Everest” y una victoria histórica en Suiza
Un impacto seco en la tibia durante la primera jornada y una bronquitis provocada por un descuido en plena alta montaña no parecen la antesala del mayor éxito en la vida de un deportista. Sin embargo, para un veterano bombero y guía de montaña de más de 45 años, la adversidad es simplemente una variable más a gestionar. Vicente “Tito” Parra Hernández cruzó exhausto la orilla del lago Lemán, en Le Bouveret, tras completar un recorrido de 643 kilómetros y 43.800 metros de desnivel positivo en 141 horas, 14 minutos y 38 segundos. Su gesta no solo representa la distancia equivalente a enlazar quince maratones consecutivas mientras se asciende la altura del Everest casi cinco veces; supuso, ante todo, un ejercicio absoluto de templanza y estrategia.
A diferencia de otros desafíos de ultrafondo, la SwissPeaks Odyssey impone una dinámica implacable que castiga la precipitación. Mientras competidores como el británico Peter Mortimer tomaban la delantera al inicio, o el francés Julien Christin-Benoit y el italiano Marco Mignano se disputaban la cabeza rozando el kilómetro 395, Parra aguardaba su momento. El atleta formado en las cumbres del Guadarrama conocía bien el terreno técnico y la logística de resistencia. Tras una primera fase por etapas entre Le Bouveret y Brigerbad que le sirvió para estudiar minuciosamente la psicología y las flaquezas de sus rivales, aplicó una estrategia implacable basada en la paciencia durante los casi 400 kilómetros continuados de la segunda mitad.
El secreto para controlar la salvaje distancia del macizo del Valais no estuvo en la velocidad pura, sino en la administración del sufrimiento. Con una tibia magullada y las vías respiratorias castigadas por las bajas temperaturas glaciares, la experiencia previa del español en pruebas extremas resultó decisiva. La diferencia en este tipo de competición no se mide mediante cronómetros tradicionales, sino en la microgestión del sueño, la nutrición, la asistencia podológica y la capacidad de sobreponerse al agotamiento extremo.
Mientras los contrincantes cedían ante el desgaste, Parra fue devorando terreno hasta tomar la cabeza y consolidar un margen aplastante. Cruzó la línea de meta con casi 7 horas de ventaja sobre el segundo clasificado, el francés Laurent Luccioni, y con más de un día de diferencia (casi 26 horas) respecto al japonés Taro Kuchimi, quien cerró el podio con más de 167 horas de carrera acumulada.
Con este triunfo, el atleta español escribe su nombre junto al del belga Victor Richard (ganador de la edición de 660 km en 2024) y el nepalí Sangé Sherpa (vencedor en los 700 km de 2025), convirtiéndose en el primer español en inscribirse en el palmarés de la modalidad máxima del evento helvético.
Acompañado en el despliegue logístico por su asistente Nerea Garmilla, el propio Parra reconocía horas después de concluir la prueba la dificultad para asimilar la magnitud de lo conseguido. Todavía aturdido por la privación de sueño y la fatiga acumulada tras más de nueve días desde la salida inicial del 25 de agosto, el corredor descansaba a orillas del Lemán con la certeza de haber culminado la mayor hazaña de su carrera deportiva: “Para mí, terminar ha sido cumplir un sueño”.
0