PP y Vox votan lo mismo en el Congreso ocho de cada diez veces en la legislatura
La relación entre PP y Vox es una de las cuestiones fundamentales de la política española ante el inminente ciclo electoral, que repartirá en 2027 buena parte del poder en España, incluido el Gobierno central. Los dos partidos juegan al doble discurso. El de Alberto Núñez Feijóo transita entre la defensa de sus alianzas autonómicas y la incumplida promesa de gobernar en solitario. Los de Santiago Abascal señalan a sus socios como “el PSOE azul” para luego investir a sus barones. Los datos desbrozan la realidad y muestran una amplia coincidencia: en esta legislatura han votado lo mismo el 80% de las veces en el Congreso.
La presente legislatura comenzó su andadura parlamentaria ordinaria tras la investidura de Pedro Sánchez en noviembre de 2023, y desde el primer momento la coincidencia entre el PP y Vox ha sido la constante. Ambos iniciaron su relación con el voto conjunto al fallido intento de Feijóo de ser presidente del Gobierno y el rechazo a la reforma del Reglamento para regular el uso de los idiomas cooficiales. Y la entente se ha afianzado.
En ese último trimestre de 2023, PP y Vox se posicionaron juntos el 79% de un total de 28 votaciones. La coincidencia aumentó en 2024, siempre por encima del 80% y rozando el 90% en el primer y cuarto trimestre del año.
A la relación no le afectó la ruptura de los primeros gobiernos autonómicos entre el PP y Vox. Los de Abascal rompieron ese verano y abandonaron sus cargos ante el desplome en las encuestas, y con la excusa de rechazar el acogimiento de menores migrantes procedentes desde Canarias, donde se vivía una crisis humanitaria.
Aunque esa ruptura no tuvo consecuencias directas, 2025 sí fue el peor año en la relación entre el PP y Vox en la actual legislatura. Especialmente el tercer trimestre, coincidiendo con el verano, cuando se registró un discreto 71% de coincidencia en las 77 votaciones que se celebraron entre julio y agosto.
Del “Gobierno en solitario” a la “prioridad nacional”
Es el menor nivel de entendimiento de toda la serie analizada, y coincide en el tiempo con el XXI Congreso Nacional del PP. Fue el cónclave que renovó el mandato de Feijóo como líder del partido y en el que proclamó su intención de no gobernar con Vox.
“Yo quiero un Gobierno en solitario”, dijo Feijóo, sin prometer hacerlo. Lo que sí anticipó fue que no haría un “cordón sanitario” a Vox. “No habrá coalición”, aseguró su ‘número dos’, Miguel Tellado, al día siguiente.
El leve desencuentro fue, con todo, un espejismo. La última parte de 2025, y especialmente este 2026, son buena muestra de la sintonía, con coincidencias de hasta el 90%.
2026 es el año del ‘rally’ electoral ideado por el PP precisamente para desembarazarse de Vox en las comunidades autónomas. Pero las elecciones en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía demostraron justo lo contrario: la dependencia mutua de las derechas para gobernar.
Un año después de esa promesa en dos tiempos de vetar a Vox para los gobiernos, los ultras detentan las mismas cuatro vicepresidencias que tenían en 2024 y han introducido con éxito el concepto de “prioridad nacional”, que el PP ha asumido plenamente.
Pero la relación entre el PP y Vox no está equilibrada. Pese a esa asunción de la “prioridad nacional” por parte de los de Feijóo, y pese a la dureza contra sus aliados que los de Abascal muestran de forma habitual, son los ultras los que apoyan más a la derecha clásica. Mucho más.
Los datos públicos de votaciones parlamentarias son claros: Vox ha votado a favor del 90% de las propuestas presentadas por el PP, pero solo ha recibido apoyo en un cuarto de las suyas.
Así, el PP se ha abstenido o ha optado por no votar el 41,9% de las iniciativas presentadas por Vox. El voto negativo en poco más del 32%, un total de diez propuestas. Y solo ha votado a favor en el 25%.
En sentido contrario, los números son contundentes. Vox ha apoyado el 90,9% de las iniciativas firmadas por el PP, según los datos que constan en la web del Congreso. Eso supone un total de 30 'síes'.
Los de Abascal solo han votado 'no' a una propuesta del PP (para asegurar juzgados especializados y formación obligatoria en violencia de género para jueces y magistrados) y se ha abstenido o se ha ausentado en dos (una para incrementar los controles de alcohol y drogas en conductores profesionales, la otra para reconocer el sistema alimentario como un sector estratégico esencial para España).
0