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Investigación

Una empresa del presidente del PP de Burgos y de la Diputación organiza bodas y conciertos sin licencia desde hace siete años

El presidente del PP de Burgos y de la Diputación, Borja Suárez

Laura Cornejo

6 de septiembre de 2026 21:24 h

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Solo hay que buscar “bodas en El Granero de San Francisco” en internet para comprobar que la que hasta hace unos meses fue la empresa del presidente de la Diputación de Burgos, Borja Suárez, junto a varios socios, siempre ha destinado ese espacio a la celebración de bodas y eventos, una actividad para la que no tiene licencia. Las publicaciones se suceden en medios de comunicación y blogs de fotógrafos especializados en reportajes nupciales, pero la Junta de Castilla y León no se da por enterada, ya que no hay un solo expediente de sanción. No es fácil que haya pasado desapercibido el enorme granero de estilo americano de madera y cubierta amansardada que se levanta en medio de un campo de lavanda en Santa Gadea del Cid (Burgos) a pocos metros de la otra empresa que también fue de Suárez y ahora está en manos de los otros socios, Eventos El Espino SL.

Suárez se deshizo de sus participaciones cuando elDiario.es desveló que estaba incumpliendo la normativa al ostentar un acta de concejal del Ayuntamiento de Burgos y poseer más del 10% en dos empresas, una de las cuales recibió contratos municipales desde el momento en que él fue edil.

elDiario.es ha reclamado durante meses las licencias de ambas mercantiles, requerimientos que tanto el Ayuntamiento de Santa Gadea del Cid como la Junta de Castilla y León han intentado esquivar pero que han acabado facilitando, aunque fuera del plazo legal que establece la Ley de Transparencia.

Respecto a El Granero de San Francisco, en el Ayuntamiento de Santa Gadea del Cid solo consta una declaración responsable fechada en abril de 2024 y que no es para bodas. Se declara como actividad principal el “cultivo, secado y destilación de lavanda complementada con la compraventa de productos obtenidos del cultivo de lavanda y plantas aromáticas, así como con la divulgación y promoción turística del cultivo de lavanda como recurso turístico del municipio Santa Gadea del Cid y su comarca”. En el formulario de declaración responsable consta que la inexactitud o falsedad tiene consecuencias legales. No las ha habido.

Una de las webs que muestra el reportaje fotográfico de una boda en El Granero de San Francisco.

El Granero de San Francisco SL se creó en 2019, y desde ese año ofreció eventos de todo tipo, entre otros, conciertos, tal y como se publicitaba en la web de la otra empresa, Eventos El Espino. Desde febrero de 2019 además, empezó a publicitar la posibilidad de celebrar bodas, tal y como puede comprobarse en el portal Madrid Business, donde se anunciaba la opción de celebrar “una boda americana”. En septiembre de ese mismo año el influencer Gotzon Mantuliz celebró allí su casamiento, tal y como recogieron varias revistas.

La realidad es que en 2019 la empresa carecía de cualquier tipo de licencia. No se solicitó hasta 2020, según consta en el expediente 145/20 que obra del Servicio Territorial de Fomento de la Delegación Territorial de Burgos, y del que la Junta llegó a negar su existencia a elDiario.es en un primer momento. El expediente era para legalizar el almacén secadero y la destilería que se habían construido en suelo rústico protegido. En el informe del técnico de urbanismo se reflejaba que el promotor consideraba que el uso es de instalación vinculada a la explotación agrícola, pero para el técnico era “una parte de un proceso productivo de carácter industrial (la elaboración de perfumes), de acuerdo a ello y según el Reglamento de Urbanismo de Castilla y León”, y se trataría de un “uso prohibido”.

“No respeta las formas tradicionales de las edificaciones del entorno”

En el caso de la normativa urbanística municipal pasaba exactamente lo mismo: “se trata de un uso prohibido, por ser un uso de tipo industrial, comercial y de almacenamiento en suelo rústico de protección cultural”. Pero es que además el granero americano se instaló sin cumplir la normativa urbanística. “Se considera que el edificio realizado no cumple con las condiciones de integración en el entorno, [...], pues la edificación con su cubierta mansarda con tres pendientes distintas, no respeta las formas tradicionales de las edificaciones del entorno, como son las edificaciones del convento ”El Espino“ (a 650 m), los materiales utilizados en la fachada y cubierta (tablas de madera) no son los tradicionales de la zona (piedra, revoco en tonos terrosos y teja árabe), y no cumple con la inclinación máxima del 45, pues una de las cubiertas tiene una pendiente de 282,39% (70,05º)”.

La Junta denegó la licencia en 2021, pero la actividad agrícola y hostelera continuó

El informe, fechado el 10 de diciembre de 2020, concluyó que “el uso solicitado es un uso prohibido en suelo rústico, según el Reglamento de Castilla y León”, y no cumple “con las normas de integración en el entorno y condiciones estéticas”, por lo que se informó “desfavorablemente”. En febrero de 2021 se denegó la autorización. El Granero de San Francisco alegó sin éxito e interpuso después un recurso de alzada que, de haberse resuelto, habría puesto fin a la vía administrativa. Sin embargo, por razones que se desconocen, se solicitó el desistimiento, que aceptó el entonces consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Súarez-Quiñones, el 14 de septiembre de 2022. En teoría, tras tener conocimiento de una edificación ilegal, la Junta debería haber intervenido de alguna manera, pero eso no ocurrió. El Granero de San Francisco siguió en pie y siguió celebrando bodas y conciertos, además de cultivar y destilar lavanda, y todo ello sin licencia para ninguna de esas actividades ni para la propia edificación.

Una licencia para actividad agrícola previa reforma del granero que nunca se llegó a hacer

Sin interrumpir nunca sus actividades sin licencia, en febrero de 2023 se produjo un nuevo intento de legalización. El Granero de San Francisco presentó un proyecto para legalizar el edificio que consistía en adecuarlo a las condiciones estéticas tal y como se refleja en el nuevo expediente de legalización que puso en marcha la junta, el 91/23. Lo que proponían era aplicar sobre el entablado de madera un enfoscado exterior de mortero de cemento pintado en color crema así como la modificación de los faldones de unión de las dos cubiertas del edificio principal manteniéndose el acabado en tabla de madera de pino “pero eliminándose la forma amansardada”. Respecto al edificio de la destilería, no se propusieron cambios al tratarse de una rehabilitación de un edificio existente. La licencia que solicitaba además era para llevar a cabo una actividad agrícola, de cultivo, secado y destilado de lavanda, no para uso hostelero o de eventos.

Proyecto de legalización del granero americano que nunca se llevó a cabo.

La aportación del proyecto de reforma y varios permisos e informes de la Confederación Hidrográfica del Duero o de Patrimonio (al estar situado el granero en un yacimiento arqueológico) motivaron el informe favorable de la Junta de Castilla y León. Así, en junio de 2023 —cuando ya se sabía que Borja Suárez iba a ser presidente de la Diputación— una técnica consideró que el uso “de almacenamiento, secado y destilado de lavanda producida por el promotor” era un uso sujeto a autorización en suelo rústico con protección cultural conforme al Reglamento de Urbanismo de Castilla y León y a las Normas Urbanísticas Municipales de Santa Gadea del Cid. En ese informe favorable, se especificó claramente que se tenía que dar “cumplimiento” a las condiciones estéticas que aparecían en proyecto de febrero de 2023, esto es el cambio del tejado amansardado y recubrir todas las paredes con mortero de cemento para luego pintarlas en color crema.

La licencia: ni hostelería ni otros usos más allá del agrícola

Pero además se hacía otra matización: “No se podrán dar a las edificaciones otros usos (educativos, culturales, etc.) a los que se hacía referencia en un anexo presentado por la empresa en el modificado del proyecto con el título ”Descripción detallada de la actividad“ y que no hayan sido autorizados por la Comisión Territorial de Medio Ambiente y Urbanismo”. “Cualquier otro uso comercial ajeno al almacenamiento, secado y destilado de la lavanda producida por el promotor es un uso prohibido en suelo rústico de protección cultural”. “La autorización quedará sujeta a las condiciones establecidas por los distintos informes sectoriales emitidos así como a aquellos otros informes y/o autorizaciones previstos en la legislación sectorial y que fueran preceptivos”, finaliza.

Además de no llevar a cabo las reformas en el edificio, que sigue siendo un granero americano de madera sin rastro de mortero de cemento con cubierta amansardada y de celebrar bodas y eventos, en el granero sí que se desarrollan habitualmente visitas guiadas que se proponían en el anejo y que fueron denegadas explícitamente. Esas visitas aparecen en la propia web de la empresa, donde se detallan días y tarifas y en informaciones de varios periódicos locales, donde se recoge que en 2024 pasaron por allí 4.000 visitantes, o que en 2023 reabría la temporada con actividades culturales como conciertos y talleres. Aunque en esos reportajes se habla abiertamente de conciertos y visitas culturales, no se mencionan las bodas, que sí aparecen en numerosos blogs de fotógrafos especializados en fotografía nupcial. En la cuenta de Instagram de El Granero de San Francisco pueden verse las fotografías y anuncios de conciertos y actividades culturales.

Cuenta de instagram de El Granero de San Francisco donde se anuncian talleres y conciertos, una actividad para la que no tiene licencia.

En un espacio natural protegido

El Granero de San Francisco se encuentra enclavado en un espacio de la Red Natura 2000, en concreto en la ZEPA (zona de especial protección ambiental) de Montes Obarenes. El informe de Medio Ambiente detectó esta circunstancia pero entendió que la actividad agrícola, que era la que El Granero de San Francisco SL solicitaba, no afectaba. Así, no solo se hay una edificación que contraviene la normativa urbanística sino que se desarrollan actividades de hostelería y culturales sin licencia para ello y en un espacio natural protegido.

elDiario.es contactó con el administrador de El Granero de San Francisco, Koldo Madariaga, y con el presidente de la Diputación de Burgos, Borja Suárez. Ninguno de ellos respondió.

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