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Feijóo apuesta por perfiles duros para competir con Vox
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Feijóo apuesta por perfiles duros para competir con Vox

Aitor Riveiro

23 de octubre de 2026 22:40 h

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De las muchas versiones que de sí mismo ha intentado transmitir a los españoles Alberto Núñez Feijóo, el líder del PP ha elegido la más dura y agria ante su último intento de derrotar a Pedro Sánchez en las urnas. Así lo atestiguan las candidaturas elegidas para los principales puestos en las listas del 29 de noviembre. Desde Cayetana Álvarez de Toledo a Xavier García Albiol, pasando por Ana Vázquez y su spray de pimienta, el tránsfuga Sergio Sayas o el joven Jon Echeverría, bregado en las tertulias y redes sociales.

El giro de Feijóo no es nuevo y se ha venido fraguando desde que aterrizó en Madrid, allá por 2022, pero sobre todo desde el fiasco de su investidura, en el otoño de 2023. Se trata de una metamorfosis paulatina y constante que le ha llevado de renegar de Vox a abrir la puerta del regreso de la ultraderecha al Consejo de Ministros.

Los cambios en política suelen tener traslaciones que van más allá de los discursos. Y la asignación de responsabilidades o la composición de las listas electorales son clave para saber hacia dónde transita un dirigente. Y de cara al 29 de noviembre, Feijóo ha dado ya señales claras de un endurecimiento de su posición. Quizá el ejemplo más claro es el de Cayetana Álvarez de Toledo, quien será la número dos de la lista del PP por Madrid, justo detrás del candidato. Feijóo criticó en 2019 su designación como portavoz parlamentaria del PP de Pablo Casado. No fue el único. También lo hizo el andaluz Juan Manuel Moreno o el castellanoleonés Alfonso Fernández Mañueco.

Todos pensaban que Álvarez de Toledo tenía unas formas demasiado agresivas. Un año después, en 2020, el hoy candidato y su ‘ticket’ electoral tuvieron un enfrentamiento público a cuenta de Pablo Iglesias. La diputada hispanoargentina aseguró que el padre del exvicepresidente fue un “terrorista”. Feijóo la señaló por caer en los “señuelos” del Gobierno y tildó sus palabras de “grave error”. Cuando Álvarez de Toledo fue destituida por Casado, escribió unas memorias para ajustar cuentas. Y no solo con el que había sido su líder, de quien dejó claro que nunca habían sido amigos. En la diana también estuvieron los presidentes autonómicos, a quienes catalogó como “barones blandos”. Eran los ya citados: Feijóo, Moreno y Mañueco. 

Según su relato, “emprendieron una campaña interna y mediática” para que no fuera designada portavoz parlamentaria. El objetivo, contó, era colocarse en la línea de sucesión del propio Casado, al que veían, según la tesis de Álvarez de Toledo, “tierno, dubitativo y débil”. “Y con razón”, concedió. Para cuando en 2022 se consumó el golpe de los barones, Álvarez de Toledo demostró su giro de cintura y alabó el aterrizaje de Feijóo, de quien dijo que iba a “competir con Sánchez”, no a “frenar a Vox”. El partido de Abascal apunta a un resultado récord en las urnas, mientras la distancia demoscópica entre el PSOE y el PP se reduce a cinco semanas de las elecciones.

Por la misma época en que se peleaba con Feijóo, Álvarez de Toledo también arremetió contra los dirigentes del PP de Euskadi. Entre otros, con el que será número tres en la lista de Madrid, justo por detrás de ella: Borja Sémper. La dirigente acusó a sus compañeros de Euskadi de “tibieza” con el nacionalismo, a lo que Sémper, quien ha vivido media vida con escolta, respondió: “Mientras algunas caminaban sobre mullidas moquetas, otros nos jugábamos la vida defendiendo la Constitución”. Sémper dejó poco después la política y acusó a Casado de rendirse a Vox. Volvió en 2023 para justificar como portavoz nacional del PP, por dos veces, los pactos de gobierno con la ultraderecha.

En los últimos días, tanto Feijóo como Sémper han restado importancia a las discrepancias pasadas, aunque sin mucho énfasis. “Ha trabajado conmigo en los últimos cuatro años. Ha trabajado de forma correcta, de forma leal, ha aportado al grupo y yo le he pedido que vaya de número dos. Esto es lo que hay”, dijo Feijóo este viernes en la Cadena Ser.  Al respecto, Sémper aseguró en declaraciones a los medios: “La vida es a veces encuentro y otra discrepancia. Yo discrepo con mi mujer y con mis amigos. No voy a discrepar con compañeros de partido”. Sémper llegó a comparar a su compañera de partido con dirigentes de ERC: “Me dicen, ‘qué bien se lleva’ o ‘qué capacidad de entendimiento tiene con Gabriel Rufián’. Esos mismos que lo alaban, les llama la atención que tenga una buena relación con Cayetana. Pues sí, la tengo y a mucha honra”.

La realidad es que Álvarez de Toledo se ha convertido en uno de los referentes del PP hasta llegar a ser designada portavoz adjunta en el Congreso. Su relación con el todopoderoso Miguel Tellado es excelente, y su coincidencia de criterio también. 

Albiol, contra la okupación (y Vox)

El otro gran nombramiento de las listas del PP es el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, quien encabezará la candidatura por Barcelona. El regidor se ha consolidado como uno de los más duros de su partido en materia de vivienda y seguridad. En su primera campaña electoral, de la mano de Iván Redondo, se hizo con la alcaldía con el lema “limpia Badalona”. En su segundo intento satisfactorio ha enarbolado el tema de la okupación con excelentes resultados en las urnas.

Albiol es un perfil que busca taponar la fuga de voto hacia Vox, que amenaza con superar al PP en Catalunya. Ha protagonizado vídeos donde se enfrentaba directamente con personas a las que acusaba de residir de forma ilegal en viviendas, algo que ha copiado de Javier Ortega Smith, y desalojó a centenares de migrantes que malvivían en unos edificios abandonados, sin ofrecerles una alternativa y después de no haberse gastado la asignación de la Generalitat para atender a personas sin hogar.

Albiol va a ser el encargado de armar la ley antiokupación prometida por Feijóo, aunque no está claro que vaya a compatibilizar el cargo de alcalde con el de diputado, para lo que necesitaría un permiso especial de la dirección del PP. Hay incluso quien lo sitúa como futuro ministro. A los días de ser designado ha tenido que salir al paso de un bulo lanzado por Feijóo, quien dijo que “con un ticket de una pizza” se podía frenar un desahucio. Una falsedad que fue replicada por Albiol en redes sociales.

Consolidación de perfiles duros

Feijóo también ha consolidado otros perfiles duros. Por ejemplo, el de la teórica jefa del grupo parlamentario. Ester Muñoz llegó a Madrid desde León como cuota femenina para ocuparse de Sanidad y Educación en la dirección del PP, y hoy es la portavoz en el Congreso. El 29N repetirá como número uno de su provincia. Es el premio a una labor que también ha recibido el aplauso constante de sus jefes, tanto de Tellado como de Feijóo. Muñoz, con una apariencia muy diferente a la que presentaba en 2023, se ha convertido en uno de los principales azotes no solo del Gobierno, también de sindicatos, asociaciones e incluso de periodistas, a quienes no duda en señalar en redes sociales.

Otro de los perfiles premiados ha sido el del tránsfuga Sergio Sayas. Y por partida doble. El exdirigente de UPN fue, junto a Carlos García Adanero, quien protagonizó la traición de la reforma laboral. A escondidas de sus jefes del partido, pactaron con el PP de Casado tumbar la ley que tanto había costado armar a la entonces solo ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. El error del diputado del PP Alberto Casero hizo inútil la maniobra, la reforma salió adelante y UPN echó a los tránsfugas, que recalaron en el PP. Sayas es ahora el líder del partido en Navarra, tras la renuncia inexplicada de quien fuera elegido por las bases, Javier García, hace menos de cuatro años. En un giro no del todo inesperado, PP y UPN han pactado una coalición al Congreso en la que Sayas será el número dos. El cabeza de cartel lo pondrán los foralistas.

Una incorporación llamativa es la del joven Jon Echeverría, quien pugnará por un casi imposible escaño por Gipuzkoa. Con apenas 20 años, su perfil creció cuando comenzó a participar en tertulias televisivas. Eso sí, sin indicar que no era un simple “joven” que daba su opinión, sino un cuadro de un partido político. Al final tuvo que reconocer su implicación partidista, lo que hizo endurecer su perfil. En redes sociales ha logrado tener mucho impacto, y apunta a ser un rostro habitual en el corto y medio plazo. Su ascenso ha ido parejo al del ‘ayusista’ Ignacio Dancausa, nuevo líder de las Nuevas Generaciones.

También tendrá un papel relevante en las elecciones la eurodiputada Alma Ezcurra, responsable del programa electoral y quien ya pusiera negro sobre blanco la ideología del PP en el Congreso Nacional de julio de 2025. Criada también en el PP de Madrid, Ezcurra anima a los suyos a hablar “sin tapujos” sobre inmigración, aborto, igualdad y otros asuntos en los que, dice, la derecha suele hacer discursos acomplejados. Suyas son frases como que “la nacionalidad española es un honor que no se puede regalar”. Ezcurra llegó a Feijóo a través de la fundación Reformismo 21, cuya dirección vacante ha recaído en el exdiputado Gabriel Elorriaga, quien fuera uno de los principales asesores de José María Aznar. Hoy sigue relacionado con el expresidente del Gobierno a través de Faes, igual que Álvarez de Toledo o la propia Ezcurra, quien fue “becaria” de la fundación.

Feijóo ha elegido así a perfiles duros para su “última oportunidad”. Unas palabras que pronunció esta misma semana la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en una entrevista. Un mensaje del que son muy conscientes en las plantas altas de Génova.