El PSOE ocupará el 70% de los puestos en las listas para el Senado que ha pactado con el Frente Amplio, un acuerdo por el que las dos formaciones —junto a Compromís, Chunta o Més en sus comunidades— se presentarán conjuntamente a las elecciones en 44 circunscripciones. Por tanto, el 30% de los candidatos de esas listas unitarias serán del Frente Amplio y sus aliados, aunque la izquierda alternativa no encabezará la candidatura a la Cámara Alta en ninguna provincia.
En las elecciones generales de 2023, el PSOE logró 72 senadores, mientras que ni Sumar ni sus aliados territoriales obtuvieron ninguno. Todos esos puestos que los socialistas lograron traducir a escaños se mantendrán en las listas conjuntas en manos del PSOE, con la excepción de dos de ellos: el número dos por Valencia —que ahora será para Compromís— y el segundo puesto de Navarra —por donde concurrirá un candidato por determinar del Frente Amplio—.
Al haberse guardado el PSOE para sí la inmensa mayoría de los puestos que ya ocupaba en el Senado, la mayor parte de los que ocupa el Frente Amplio en las listas requieren para convertirse en actas que se cumpla la previsión de que las candidaturas unitarias sumen un buen puñado de senadores a la izquierda. Un informe interno de los socialistas cifraba en 40 escaños los que podría ganar la alianza si mantiene el 100% de los votos obtenidos por separado en 2023, aunque PP y Vox están negociando que los ultras retiren sus listas en algunas circunscripciones en favor de los populares, lo que podría mermar esta subida.
En concreto, los cálculos del PSOE vaticinaban que una lista conjunta con los partidos a su izquierda arrebataría la primera posición a la derecha hasta en once provincias. Allí, los partidos conservadores podrían pasar de uno a tres senadores, y la izquierda sumar 22 escaños más. Además, rompería nueve empates 2-2 a su favor y sumaría un senador más en Mallorca, La Rioja, Navarra, Soria, Lleida, A Coruña y Almería, con un balance positivo de otros siete senadores. Y mantendría los escaños de Ibiza y Formentera que el PSOE, en solitario, perdería ante el PP.
Las provincias donde —siempre según estas estimaciones de los socialistas— el PP ganó en 2023 y ahora la candidatura unitaria podría obtener el primer y, por ende, hacerse con tres senadores son Albacete, Burgos, Cantabria, Córdoba, Girona, Madrid, Málaga, Palencia, Pontevedra, Teruel y Valladolid. En todas ellas, el número dos de la lista recién pactada es para el Frente Amplio y el número tres, para el PSOE, por lo que la izquierda alternativa ganaría 11 senadores y los socialistas, otros 11.
Además, en A Coruña, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Granada, Huesca, La Rioja, León, Mallorca, Soria, Toledo y Zaragoza, la unión de PSOE y Frente Amplio lograría uno o dos senadores más que los logrados en 2023 por el PSOE en solitario. Por tanto, si se cumplieran las estimaciones de los socialistas y la lista unitaria lograra aunar los mismos votos que PSOE y Sumar hace tres años, el Frente Amplio obtendría 12 senadores más, puesto que rentabilizaría sus segundos puestos en las listas de esas provincias.
El sistema electoral del Senado es de listas abiertas. Eso significa que los ciudadanos pueden escoger a uno, dos o tres de los candidatos que presenta cada partido, e incluso mezclar a dirigentes de varias formaciones. No obstante, en la práctica, el sistema tiene un sesgo claramente mayoritario, puesto que lo más común es que el votante escoja a los tres senadores que presenta el partido al que quiere votar, y eso provoca —en la mayor parte de las provincias— que quien gane las elecciones se quede con tres escaños y la segunda fuerza, con uno.