La Fundación Caja de Burgos oculta los sueldos al patronato porque no tiene “funciones de gestión”

La Fundación Caja de Burgos se niega a informar al patronato de los salarios de sus 180 trabajadores. La justificación del presidente de la entidad, José María Leal, es que el organismo, encargado de aprobar las cuentas anuales, no tiene entre sus funciones la de gestión. Leal ha respondido así después de que dos patronos hayan denunciado a la fundación por la negativa a presentar un listado de los empleados y sus sueldos.

La petición busca conocer si las retribuciones de cada uno de los trabajadores y miembros de la dirección se ajustan a las funciones que desempeñan y las responsabilidades que asumen, según explica a eldiario.es Agapito Gómez, uno de los patronos demandantes. Esta iniciativa, con la que pretenden llegar a los tribunales, surge ante las sospechas de que la fundación que se hizo cargo de la obra social de la caja de ahorros burgalesa paga “sueldos escandalosos” a los directivos.

El director general percibe 209.215 euros anuales, el secretario general 118.280 euros y la responsable de la Obra Social 128.471 euros, según publicó El Confidencial. “Los salarios de los trabajadores de la antigua obra social parece ser que oscilan entre los 30.000 y 60.000 euros anuales”, señaló en una rueda de prensa la patrona Paola Bol.

La dirección de la fundación ha maquillado, en la rueda de prensa de presentación de los resultados de 2013, los datos sobre los sueldos de las personas que trabajan en la entidad al hacer referencia únicamente a los “salarios del personal de gestión”. Según han precisado fuentes de la fundación a eldiario.es, el 7,6% de los ingresos corresponden a “gastos de estructura” (informática, comunicaciones, etc.), “por debajo de la media del sector de las fundaciones”, ha presumido el director general, Rafael Barbero.

Los ingresos totales de la fundación ascendieron a 13,1 millones de euros -“un 8% más de lo presupuestado”- procedentes de las cuotas pagadas por los participantes en sus actividades y de los rendimientos de las inversiones realizadas en Caixabank. Por tanto, los gastos de estructura, en los que se engloban los salarios de los 16 empleados “de gestión”, suponen en torno a 995.000 euros. La fundación no desgrana qué porcentaje corresponde a los sueldos y solo ofrece los datos de estructura porque son los que “se pueden comparar con otras organizaciones”. Tampoco informa del total invertido en sueldos de trabajadores y directivos al tratarse de datos “privados”.

Ante las acusaciones de falta de transparencia por negar los datos salariales al patronato, Leal ha justificado que “los acuerdos son del patronato y vinculan a todos con independencia de que votaran a favor, en contra o se abstuvieran” y que “se han tomado con las mayorías adecuadas”. Además, ha señalado que las retribuciones “provienen del acuerdo de la última asamblea de la extinta fundacion Caja de Burgos como entidad fiananciera” y que se han respetado los “derechos económicos porque era una transmisión de empresas”.

“Tenemos que tener acceso a toda la información”

Una cuarta parte del patronato de la fundación son dirigentes del Partido Popular, elegidos por el ayuntamiento que dirige Javier Lacalle y la Diputación de Burgos. Uno de los vicepresidentes es el jefe de prensa del consistorio, José Domarco. Otros tres de los 16 integrantes del patronato son miembros del PP. También hay dos representantes del PSOE, de los trabajadores, de impositores y usuarios, y de entidades de interés general, como el rector de la Universidad de Burgos, Alfonso Murillo Villar.

“Todos los patronos tienen para el ejercicio de sus responsabilidades la información que necesitan y sus funciones no son las de los directivos, ni las de los trabajadores”, ha añadido el presidente: “Cada uno tiene su ámbito de actuación, de responsabilidades y de información”. En este sentido, ha puntualizado que, según los estatutos, “ningún patrono a titulo individual, salvo que se lo encargue el patronato, tiene encomiendas de gestión”.

No obstante, la opinión de los demandantes difiere de las explicaciones del presidente, ya que consideran que “si somos responsables de la fundación, tenemos que tener acceso a toda la información”, según Gómez. Además, los salarios engrosan una de las partidas que se aprueban en las cuentas anuales, una función que corresponde al patronato.

Denuncia por una “ocupación” en Gamonal

En la rueda de prensa, el presidente también se ha pronunciado sobre la “ocupación” de un centro cultural por parte de la Asamblea de Gamonal después de que permaneciera años cerrado. “Presentamos una denuncia y estamos valorando la decisión de qué hacer con ese espacio”, ha expresado Leal.

La asamblea del barrio en el que se produjeron las protestas que acabaron con la paralización de las obras de construcción de un bulevard “recuperó” ese espacio, que pertenecía a la caja de ahorros de Burgos y que ahora ha pasado a manos de la fundación, que lo mantiene cerrado. “Tuvo su actividad y se cerró porque se decidió que no tenía el impacto deseado”, ha justificado el dirigente.