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La huida hacia adelante de Aldama: de atacar a la “puta oposición” del PP a pedir el voto para la derecha

Javier Lillo

22 de octubre de 2026 22:11 h

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Corría el año 2020 cuando un empresario que se hacía llamar 'Maverik' en la aplicación de mensajería Threema mantenía una conversación de confianza y confidencia con su interlocutora 'RR2AES4W' en relación al mal trago que le tocaba pasar al ministro de Transportes, José Luis Ábalos, que se enfrentaba a una reprobación en el Congreso de los Diputados. Ella se interesaba por cómo estaba “el jefe”, y Maverik le respondía a RR2AES4W: “Tiene más votos a favor que en contra, pero la puta oposición está tirando a matar”.

Según la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, Maverik era el empresario Víctor de Aldama. RR2AES4W era la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez. Por entonces se refería a Abalos, secretario de Organización del PSOE, como “el jefe”. El PP era la “puta oposición”. Ahora, seis años después, en un escenario completamente distinto, con una condena por corrupción a sus espaldas y con la pátina que le da el haber contribuido a la sentencia que ha acabado con Ábalos en la prisión de Soto del Real, Aldama pide el voto para aquella oposición y califica al Gobierno de Pedro Sánchez de “mafia”.

Esa conversación tuvo lugar después de la visita fallida de Delcy Rodríguez a España en enero de 2020. Aldama le transmitía a Delcy Rodríguez que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y Ábalos habían tenido una conversación con “palabras muy duras” al respecto. Y en ese contexto, en uno de los anexos del informe entregado por la UCO en la causa que se siguió en el Tribunal Supremo, es donde el empresario se quejaba de que el PP estaba “tirando a matar” contra Ábalos con el entonces conocido como 'Delcygate'. Unos días más tarde, el 19 de febrero, se votaba la reprobación del ministro, que no salió adelante gracias a la bancada progresista.

A ese episodio se suma otro que también trascendió durante la instrucción del conocido como caso Mascarillas: Aldama sostenía en un audio que la UCO no incluyó en otro informe que la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no había tenido ningún tipo de participación en el rescate de Air Europa. “Quieren vincular la operación de Air Europa con Begoña, nada es verdad”, decía en ese mensaje de voz que recogió El País.

Pero los años en los que Aldama llevó puesta esa 'chaqueta' socialista acabaron cuando estalló el caso Mascarillas y, más aún, cuando meses más tarde fue detenido y enviado a prisión preventiva por su participación en un fraude millonario en el sector de los hidrocarburos. Ahí decidió empezar a colaborar con la Fiscalía Anticorrupción. El PP arropó y aplaudió ese movimiento, sus revelaciones lograron la condena de todo un ministro y acabó siendo encumbrado por la derecha mediática en programas como Horizonte de Iker Jiménez.

Tan es así que el empresario ha participado en manifestaciones contra el Gobierno de Pedro Sánchez, como la convocada en mayo por Sociedad Civil Española: “He venido por apoyar a España y al pueblo”. Este giro del empresario choca con la actitud de aquel Aldama que en 2019 se arrimó al asesor ministerial Koldo García para ganarse al ministro José Luis Ábalos y que asistió incluso a un mitin en el que se presentó la candidatura de Pepu Hernández al Ayuntamiento de Madrid.