<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Defensa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/defensa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Defensa]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1005748/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El Papa, los jóvenes y la profecía incumplida (de momento) de la burbuja de la IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/contraoferta/papa-jovenes-profecia-incumplida-momento-burbuja-ia_132_13255255.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5bc0975-e93f-44ce-96ad-d6f8f188ff79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Papa, los jóvenes y la profecía incumplida (de momento) de la burbuja de la IA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La desconfianza hacia la inteligencia artificial aumenta mientras Wall Street se prepara para alumbrar las mayores salidas a bolsa de la historia</p><p class="subtitle"> Recibe contraoferta en tu correo - Apúntate para que te enviemos cada semana las claves de cómo afecta la economía a tu día a día</p></div><p class="article-text">
        Hola
    </p><p class="article-text">
        Deseo que est&eacute;s bien.
    </p><p class="article-text">
        Esta temporada de graduaciones, en Estados Unidos est&aacute; dejando una escena inc&oacute;moda para Silicon Valley: j&oacute;venes abucheando a los evangelistas de la inteligencia artificial (IA). No a pol&iacute;ticos, ni a rectores, ni a empresarios tradicionales, sino a los ap&oacute;stoles de la nueva econom&iacute;a. Eric Schmidt, exconsejero delegado de Google, fue recibido con silbidos por miles de estudiantes en Arizona cuando habl&oacute; del impacto de la IA en el trabajo. Algo parecido ocurri&oacute; d&iacute;as antes en Florida. El contraste es revelador:&nbsp;la generaci&oacute;n que deber&iacute;a abrazar la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica observa la IA con una mezcla de miedo y escepticismo. Muchos de esos graduados acumulan curr&iacute;culos sin respuesta mientras escuchan que deber&aacute;n &ldquo;aprender a colaborar con la IA&rdquo;, una frase que empieza a sonar m&aacute;s a amenaza que a promesa de prosperidad.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/papa-advierte-riesgo-control-social-ia-condicionar-procesos-democraticos_1_13247005.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Papa Le&oacute;n XIV ha advertido</a> de que la IA puede terminar condicionando procesos democr&aacute;ticos y ampliando din&aacute;micas de control social. Que puede distorsionar a la humanidad. La Iglesia, tradicionalmente lenta para reaccionar ante las disrupciones tecnol&oacute;gicas, percibe ya un problema pol&iacute;tico y humano detr&aacute;s de la euforia empresarial.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, el dinero sigue votando justo en direcci&oacute;n contraria. <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/nueva-normalidad-nvidia-gana-210-sube-1-bolsa_1_13238208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nvidia volvi&oacute; a pulverizar expectativas</a> con unos ingresos trimestrales disparados y quince trimestres consecutivos batiendo previsiones. Su consejero delegado, Jensen Huang, habl&oacute; de la &ldquo;mayor expansi&oacute;n de infraestructuras de la historia de la humanidad&rdquo;. La frase podr&iacute;a parecer exagerada si no fuera porque los mercados siguen comport&aacute;ndose como si fuera literalmente cierta. Las acciones del grupo de telecomunicaciones e inversi&oacute;n japon&eacute;s SoftBank se dispararon un 20% en Tokio ante las expectativas ligadas a la IA y a su exposici&oacute;n a OpenAI (la matriz de ChatGPT), de la que ostenta el 13% del capital. Mientras tanto, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/google-cambia-barra-busqueda-primera-vez-25-anos-adaptarla-ia_1_13234886.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Google present&oacute; nuevas herramientas</a> capaces de automatizar tareas cada vez m&aacute;s complejas y Huawei asegura haber encontrado un camino alternativo para fabricar chips avanzados sin depender de la tecnolog&iacute;a occidental vetada por Estados Unidos. La supuesta burbuja lleva demasiado tiempo resisti&eacute;ndose a pinchar.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el problema para los esc&eacute;pticos es que cada semana aparecen nuevos datos que dificultan sostener la tesis del colapso inminente. Anthropic ya habla de beneficios antes de lo previsto. <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/spacex-abre-secretos-lanza-mercados-hora-plan-maestro-elon-musk_1_13238567.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SpaceX (de Elon Musk) prepara una salida a Bolsa</a> (OPV) que podr&iacute;a convertirse en la mayor de la historia. <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/altman-gana-guerra-milmillonarios-victoria-musk-allana-camino-billon-openai_1_13233407.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Y OpenAI acelera sus propios planes para cotizar</a>. Hay algo profundamente parad&oacute;jico en todo esto: la sociedad expresa ansiedad creciente sobre el impacto laboral y democr&aacute;tico de la IA mientras los mercados siguen interpretando cualquier avance como el anuncio de una nueva edad dorada. La profec&iacute;a de la burbuja incumplida empieza a parecerse a aquellas crisis anunciadas cada a&ntilde;o que nunca terminan de llegar. 
    </p><p class="article-text">
        Eso no significa que no haya motivos para la prudencia. <a href="https://www.eldiario.es/economia/mythos-nueva-ia-antrhopic-pone-jaque-wall-street_129_13242802.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las advertencias sobre las futuras OPV de OpenAI, Anthropic o SpaceX</a> son significativas. Muchos peque&ntilde;os inversores podr&iacute;an entrar tarde en compa&ntilde;&iacute;as cuyos primeros accionistas llevan a&ntilde;os esperando una v&iacute;a de salida. La advertencia que publicaba hace unos d&iacute;as Axios AI+ es directa: &ldquo;solo porque puedas no significa que debas&rdquo;. El exgestor de carteras Tyler Gardner afirma que nada le convencer&iacute;a de comprar estas OPV: hacerlo ser&iacute;a el mayor regalo que se puede hacer a los <em>insiders</em> (los directivos, consejeros o accionistas mayoritarios de una empresa que tienen acceso a informaci&oacute;n confidencial antes de que se haga p&uacute;blica) y a los inversores privados que llevan a&ntilde;os esperando poder salir. Y hay otro elemento menos visible: la automatizaci&oacute;n financiera: los fondos indexados y el capital pasivo podr&iacute;an inflar todav&iacute;a m&aacute;s estas cotizaciones de forma casi mec&aacute;nica, alimentando un c&iacute;rculo donde el precio deja de reflejar expectativas racionales y pasa a reflejar pura inercia financiera.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el dato m&aacute;s importante de esta semana no sea burs&aacute;til, sino cultural. La IA ya no genera &uacute;nicamente fascinaci&oacute;n; empieza a producir rechazo social visible. Y eso cambia el tablero. Durante a&ntilde;os, Silicon Valley asumi&oacute; que cualquier tecnolog&iacute;a capaz de generar riqueza terminar&iacute;a siendo aceptada por la sociedad, aunque provocara disrupciones temporales. Pero los abucheos en las universidades estadounidenses apuntan a otra cosa: una generaci&oacute;n que sospecha que la revoluci&oacute;n puede estar dise&ntilde;ada para beneficiar sobre todo a quienes ya est&aacute;n arriba no para repartir la prosperidad.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El dato</strong></h2><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">1.800</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Son los millones de euros de ahorro anual que se lograr&iacute;a si se impulsara el usos de los f&aacute;rmacos gen&eacute;ricos hasta niveles europeos, seg&uacute;n un informe de la Comisi&oacute;n Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sobre el mercado de distribuci&oacute;n de medicamentos en Espa&ntilde;a. La patronal de los gen&eacute;ricos, Aeseg, asegura que en Espa&ntilde;a estos medicamentos se sit&uacute;an a&uacute;n lejos de la media europea, que est&aacute; en torno al 65% en unidades y al 25% en valores, porcentajes que se reducen en nuestro pa&iacute;s al 21% y 40 %, respectivamente. 
    </p><p class="article-text">
        Eso en cuanto al &aacute;mbito mayorista; en cuanto al minorista, la CNMC propone flexibilizar la regulaci&oacute;n sobre la propiedad de las oficinas de farmacia, el acceso a la actividad y su ejercicio. Dice este organismo que, si se flexibilizara la apertura de farmacias, se crear&iacute;an, en una d&eacute;cada, 20.000 nuevos establecimientos y 45.000 nuevos empleos, la mayor&iacute;a cualificados. El Consejo General de Farmac&eacute;uticos rechaza esta liberalizaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>El gr&aacute;fico</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e3bc06c-3900-4e02-a5c9-b57235bc480e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e3bc06c-3900-4e02-a5c9-b57235bc480e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e3bc06c-3900-4e02-a5c9-b57235bc480e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e3bc06c-3900-4e02-a5c9-b57235bc480e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e3bc06c-3900-4e02-a5c9-b57235bc480e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e3bc06c-3900-4e02-a5c9-b57235bc480e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3e3bc06c-3900-4e02-a5c9-b57235bc480e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La industria europea del autom&oacute;vil atraviesa una transici&oacute;n que ya no gira solo alrededor de la electrificaci&oacute;n. La batalla real se libra en otro terreno: qui&eacute;n controla la tecnolog&iacute;a, las cadenas de suministro y la capacidad industrial del coche del futuro. Y ah&iacute; China ha tomado ventaja. Los fabricantes europeos, presionados por los costes y la transici&oacute;n verde, recurren cada vez m&aacute;s a f&aacute;bricas chinas para producir veh&iacute;culos m&aacute;s baratos y competitivos. Volkswagen reconoce que fabricar un el&eacute;ctrico en China puede costar hasta la mitad que en Europa, mientras Bruselas teme perder no solo producci&oacute;n, sino tambi&eacute;n innovaci&oacute;n y control tecnol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        En este gr&aacute;fico de <a href="https://agendapublica.es/noticia/20963/europa-afronta-su-momento-mas-delicado-transicion-automovil" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agenda P&uacute;blica</a>, puede apreciarse qui&eacute;n gana y qui&eacute;n pierde en esta nueva realidad en la &uacute;ltima d&eacute;cada. Se observa un cambio de peso muy significativo&nbsp;en la cuota de mercado de los pa&iacute;ses productores. Este cambio beneficia a China e India, cuyas cuotas en 2025 &mdash;35,8% y 6,7%, respectivamente&mdash; suponen un aumento del 32,5% y del 46,5%, respectivamente, con relaci&oacute;n a las de 2015. Algunos pa&iacute;ses, como la propia India o M&eacute;xico,&nbsp;han ganado protagonismo al actuar como polos industriales emergentes, integr&aacute;ndose en cadenas regionales.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.ft.com/content/5529010d-a1c0-41f6-b7eb-fd916ffcc5ae?syn-25a6b1a6=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n datos recogidos por el Financial Times,</a> China ya exporta m&aacute;s de siete millones de veh&iacute;culos al a&ntilde;o, frente al mill&oacute;n escaso de 2020. Solo en los cuatro primeros meses de 2026, las exportaciones crecieron un 61%. Basta con echar un ojo a los coches que circulan por nuestras ciudades y pueblos. Las marchas chinas crecen como la espuma.
    </p><p class="article-text">
        En medio de esa sacudida, Espa&ntilde;a intenta posicionarse como uno de los grandes polos europeos del coche el&eacute;ctrico. La combinaci&oacute;n de plantas ya instaladas, costes m&aacute;s bajos que Alemania o Francia, renovables y fondos europeos ha atra&iacute;do el inter&eacute;s de fabricantes chinos y alianzas como la de Stellantis y Leapmotor en Zaragoza. El sector conf&iacute;a &ndash;como hemos contado esta semana en el diario-- en que esas inversiones permitan <a href="https://www.eldiario.es/economia/sector-automovil-confia-inversiones-chinas-renovar-milagro-espanol_1_13240668.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">renovar el viejo &ldquo;milagro espa&ntilde;ol&rdquo; de la automoci&oacute;n</a>, aunque el movimiento tambi&eacute;n plantea un dilema inc&oacute;modo para Europa: reindustrializarse apoy&aacute;ndose precisamente en la tecnolog&iacute;a china que intenta contener.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tipos (y tipas) de inter&eacute;s</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98ac6a2a-caef-45c5-b597-6c197f00f59d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98ac6a2a-caef-45c5-b597-6c197f00f59d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98ac6a2a-caef-45c5-b597-6c197f00f59d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98ac6a2a-caef-45c5-b597-6c197f00f59d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98ac6a2a-caef-45c5-b597-6c197f00f59d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98ac6a2a-caef-45c5-b597-6c197f00f59d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/98ac6a2a-caef-45c5-b597-6c197f00f59d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Sube<strong> Josep Maria Recasens, </strong>nuevo consejero delegado de Indra. <a href="https://www.eldiario.es/economia/josep-maria-recasens-smooth-operator-liderara-avispero-indra_1_13251696.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Reca&rsquo;, como se le conoce</a> en los despachos del sector de automoci&oacute;n, llega a Indra con un perfil que, sobre el papel, encaja bien en la nueva etapa de la compa&ntilde;&iacute;a: discreto, t&eacute;cnico, internacional y con fama de estratega tranquilo. En Renault ha sido una de las piezas clave de Luca de Meo y uno de los ejecutivos espa&ntilde;oles con m&aacute;s peso en la transformaci&oacute;n del autom&oacute;vil el&eacute;ctrico europeo. No tiene experiencia directa en defensa, pero tampoco la ten&iacute;an antes Marc Murtra, &Aacute;ngel Sim&oacute;n o el propio Jos&eacute; Vicente de los Mozos. Lo que busca ahora Indra no es un militar industrial, sino alguien capaz de ordenar una compa&ntilde;&iacute;a atrapada durante dos a&ntilde;os en un <a href="https://www.eldiario.es/economia/indra-cronica-desastre-nacional_129_13243546.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gran conflicto de gobernanza.</a>
    </p><p class="article-text">
        Su principal reto no ser&aacute; tecnol&oacute;gico, sino pol&iacute;tico y corporativo. Recasens aterriza en una Indra todav&iacute;a marcada por la crisis provocada por la irrupci&oacute;n y <a href="https://www.eldiario.es/economia/hermanos-escribano-salen-accionariado-indra-venta-14-3_1_13197840.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salida de los hermanos Escribano</a>, la frustrada <a href="https://www.eldiario.es/economia/indra-gana-76-1-millones-marzo-28-4-crecer-espacio-defensa_1_13184375.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">operaci&oacute;n con EM&amp;E</a> y la continua batalla por el control ejecutivo del grupo. Y ah&iacute; aparece la figura de &Aacute;ngel Sim&oacute;n. Aunque el nuevo presidente <a href="https://www.eldiario.es/economia/angel-simon-elegido-moncloa-liderar-indra-choque-criteria-pilotar-empresa-clave-defensa_129_13115782.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecta un perfil institucional y no es ejecutivo</a>, en sus dos meses en el cargo ha demostrado que manda y mucho, con la incorporaci&oacute;n de su lugarteniente, Ciril Rozman, y la salida del predecesor de Recasens, De los Mozos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&lsquo;Reca&rsquo; tendr&aacute; que gestionar ese equilibrio delicado: construir liderazgo propio sin entrar en colisi&oacute;n con un presidente que parece decidido a pilotar directamente la transformaci&oacute;n del grupo. 
    </p><p class="article-text">
        Porque el momento de Indra es probablemente el m&aacute;s ambicioso &mdash;y tambi&eacute;n el m&aacute;s inestable&mdash; de su historia reciente. La compa&ntilde;&iacute;a quiere convertirse en campe&oacute;n nacional de defensa en plena explosi&oacute;n del gasto militar europeo, liderar programas estrat&eacute;gicos como el FCAS o el 8x8 Drag&oacute;n y redefinir el mapa industrial espa&ntilde;ol alrededor de la defensa y la tecnolog&iacute;a. El problema es que esa expansi&oacute;n coincide con una empresa todav&iacute;a tensionada internamente y bajo vigilancia pol&iacute;tica constante. Ah&iacute; es donde el estilo Recasens puede convertirse en ventaja: menos ejecutivo agresivo y m&aacute;s operador de consenso. Justo lo que necesita una compa&ntilde;&iacute;a que lleva demasiado tiempo funcionando como un avispero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No todo nos parece mal</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la reforma pendiente para impulsar m&aacute;s&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/jubilacion-flexible-reforma-debate-mejorar-pensiones-retirados-manera-forzosa_1_12627594.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la jubilaci&oacute;n flexible</strong></a>, f&oacute;rmula por la que una persona que se ha jubilado vuelve a trabajar a tiempo parcial, cobrando el salario y parte de la pensi&oacute;n. <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-reforma-jubilacion-flexible-autonomos-podran-volver-trabajar-cobrar-pension_1_13249952.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Entre las novedades</a>, se permitir&aacute; acogerse a esta modalidad a los aut&oacute;nomos, hasta ahora solo disponible para los asalariados, hay un incremento en el porcentaje de pensi&oacute;n que se puede cobrar en algunos casos, y solo podr&aacute;n recalcular su pensi&oacute;n a futuro los jubilados forzosos.
    </p><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n de estas &uacute;ltimas reformas es hacer &ldquo;m&aacute;s flexible&rdquo; el paso entre el trabajo y la jubilaci&oacute;n, siempre de manera &ldquo;voluntaria&rdquo;, ha explicado la ministra de la Seguridad Social, Elma Saiz. Las medidas &ldquo;ya est&aacute;n dando sus frutos&rdquo;, ha sostenido la tambi&eacute;n ministra portavoz, con un retraso de la edad efectiva a la que la poblaci&oacute;n se jubila en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En abril, ha alcanzado los 65,5 a&ntilde;os, mientras en 2019 era de 64,4 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Quienes, desgraciadamente, no pueden jubilarse por mucho que quieran (y lo necesiten) son las trabajadoras del hogar. Para muchas de ellas la vejez y una larga carrera laboral no dan paso a la jubilaci&oacute;n ni al descanso. &ldquo;La mayor&iacute;a de compa&ntilde;eras siguen trabajando porque es lo &uacute;nico que te queda para sobrevivir t&uacute; y los tuyos. No nos queda otra&rdquo;, explica Marga Mart&iacute;nez, empleada del hogar y de cuidados desde hace 26 a&ntilde;os a <a href="https://www.eldiario.es/autores/laura_olias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura Ol&iacute;as</a> en <a href="https://www.eldiario.es/economia/sinfin-obstaculos-jubilacion-empleadas-hogar-sigues-trabajando-no-puedes-sobrevivir_1_13249725.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta informaci&oacute;n</a>. Esta realidad queda analizada en un informe de Oxfam Interm&oacute;n, que pone el acento en los problemas generalizados para acceder a una pensi&oacute;n suficiente en este colectivo, de m&aacute;s de medio mill&oacute;n de trabajadoras, en su inmensa mayor&iacute;a mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nos gusta la competencia&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estas informaciones de otros medios me han parecido interesantes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.economist.com/finance-and-economics/2026/05/18/how-much-is-donald-trump-costing-americas-economy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&iquest;Cu&aacute;nto le est&aacute; costando Donald Trump a la econom&iacute;a estadounidense?</a>&nbsp;Est&aacute; suponiendo un coste elevado a trav&eacute;s de la incertidumbre institucional y los conflictos geopol&iacute;ticos. Un bot&oacute;n de muestra es el despido de la responsable de estad&iacute;sticas laborales, que dispar&oacute; el &iacute;ndice de incertidumbre pol&iacute;tica en un 50%, restando al menos 20.000 millones de d&oacute;lares al PIB nacional y eliminando 31.000 puestos de trabajo. A ello se a&ntilde;aden los 166.000 millones de d&oacute;lares en aranceles declarados ilegales por la Corte Suprema que el gobierno debe reembolsar, as&iacute; como las tensiones b&eacute;licas con Ir&aacute;n que mantienen el petr&oacute;leo por encima de los 100 d&oacute;lares por barril, provocando la quiebra de empresas como Spirit Airlines y un aumento generalizado del coste de vida que contradice las promesas de asequibilidad del presidente. (The Economist)</li>
                                    <li><a href="https://cincodias.elpais.com/companias/2026-05-22/la-cnmv-plantea-una-norma-para-limitar-el-poder-de-los-grandes-presidentes-ejecutivos-del-ibex-35.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">La CNMV plantea una norma para limitar el poder de los grandes presidentes ejecutivos del Ibex 35</a>. El borrador del nuevo c&oacute;digo de buen gobierno recomienda que las empresas de m&aacute;s de 500 millones de euros de capitalizaci&oacute;n concentren todo el poder ejecutivo en sus consejeros delegados y dejen a los presidentes como meras figuras representativas. Esta medida, que no es de obligado cumplimiento, pero s&iacute; la tienen muy en cuenta los inversores, pondr&iacute;a en cuesti&oacute;n el poder de&nbsp;Ana Bot&iacute;n como presidenta del Santander, Carlos Torres en BBVA, Ignacio S&aacute;nchez-Gal&aacute;n en Iberdrola o Marc Murtra en Telef&oacute;nica, entre otros. Para cumplir con esta nueva normativa, estos directivos tendr&iacute;an que elegir entre seguir en la cumbre de sus empresas o mandar en el d&iacute;a a d&iacute;a de sus compa&ntilde;&iacute;as. (Cinco D&iacute;as)</li>
                                    <li><a href="https://www.elmundo.es/economia/empresas/2026/05/24/6a0ef2a3e9cf4a266c8b45b6.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">La gran crisis de las cerveceras: por qu&eacute; anuncian beneficios r&eacute;cord si cada vez se bebe menos</a> El sector encadena dos a&ntilde;os de ca&iacute;das en ventas, en un contexto de cambio de h&aacute;bitos hacia un ocio m&aacute;s saludable, mientras las empresas aprovechan el auge de la 'sin', se diversifican hacia nuevas categor&iacute;as y refuerzan su apuesta por los mercados internacionales. (El Mundo)</li>
                                    <li><a href="https://www.ft.com/content/b3e968c3-9089-417b-9757-95020eb0f469?syn-25a6b1a6=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">C&oacute;mo Europa ha aprendido a amar las subvenciones.</a> Europa ha empezado a asumir que la pol&iacute;tica industrial ya no puede sostenerse &uacute;nicamente sobre las reglas del libre mercado. Bruselas y los grandes gobiernos europeos han abrazado progresivamente las subvenciones p&uacute;blicas para proteger a su industria frente a la presi&oacute;n de China, la crisis energ&eacute;tica y el proteccionismo estadounidense. Las ayudas estatales en la UE superaron los 168.000 millones de euros en 2024 y Alemania concentra cerca de una cuarta parte del total. El giro refleja un cambio de mentalidad profundo: lo que comenz&oacute; como una respuesta excepcional a la pandemia y a la guerra de Ucrania se ha convertido en una estrategia industrial casi permanente. Pero el nuevo modelo tambi&eacute;n abre tensiones dentro de la propia UE, porque pa&iacute;ses con mayor capacidad fiscal (especialmente Alemania y Francia) pueden atraer m&aacute;s inversiones y reforzar a sus campeones nacionales, amenazando la cohesi&oacute;n del mercado &uacute;nico europeo. (Financial Times)</li>
                                    <li><a href="https://elpais.com/economia/2026-05-27/xavi-berneda-los-extranjeros-son-los-que-nos-estan-sacando-las-castanas-del-fuego-a-los-empresarios.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Xavi Berneda (Munich): &ldquo;Los extranjeros son los que nos est&aacute;n sacando las casta&ntilde;as del fuego a los empresarios&rdquo;</a>. El consejero delegado de la marca de zapatillas Munich, elogia a Pedro S&aacute;nchez: &ldquo;No tengo ning&uacute;n problema en reconocer que igual tenemos al mejor presidente de la historia&rdquo;. Pero m&aacute;s all&aacute; de la pol&iacute;tica, dice cosas tan interesantes como que &ldquo;o&nbsp;subimos el salario m&iacute;nimo&nbsp;o la gente no va a poder comprar nuestras zapatillas. No te digo que nos desmadremos, pero no hay otra vuelta de hoja&rdquo;. O que &ldquo;la situaci&oacute;n coyuntural es una crisis de civilizaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Si tenemos unos precios de alquiler del metro cuadrado imposibles, la gente tiene que destinar ese presupuesto para poder vivir. Hemos echado de las ciudades a la gente y se nos caen los trenes&rdquo;. (El Pa&iacute;s/Negocios)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aqu&iacute; termino. Tendr&aacute;s m&aacute;s noticias econ&oacute;micas el pr&oacute;ximo jueves, en un nuevo bolet&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras puedes escribirme a <a href="mailto:contraoferta@eldiario.es" target="_blank" class="link">contraoferta@eldiario.es</a> con tus propuestas, quejas o ideas.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Un abrazo!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Serafí del Arco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/contraoferta/papa-jovenes-profecia-incumplida-momento-burbuja-ia_132_13255255.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 07:00:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f5bc0975-e93f-44ce-96ad-d6f8f188ff79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="644937" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f5bc0975-e93f-44ce-96ad-d6f8f188ff79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="644937" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Papa, los jóvenes y la profecía incumplida (de momento) de la burbuja de la IA]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f5bc0975-e93f-44ce-96ad-d6f8f188ff79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Papa León XIV,Jóvenes,ChatGPT,OpenAI,Elon Musk,Farmacéuticas,Indra,Defensa,Automóviles,Coches eléctricos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Josep Maria Recasens, el 'smooth operator' que liderará el avispero de Indra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/josep-maria-recasens-smooth-operator-liderara-avispero-indra_1_13251696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c820bd3-a4f8-4a90-8489-da19b3d8993c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Josep Maria Recasens, el &#039;smooth operator&#039; que liderará el avispero de Indra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Reca' llega al puesto de CEO de la multinacional de defensa con un estilo discreto pero enérgico tras formarse en Seat y escalar en Renault gracias a Luca de Meo</p><p class="subtitle">Indra, crónica de un desastre nacional</p></div><p class="article-text">
        En los despachos del sector de automoci&oacute;n se le conoce como 'Reca', m&aacute;s f&aacute;cil de pronunciar para muchos que su apellido completo. Ahora, Josep Maria Recasens (Girona, 1976) da el salto a <a href="https://www.eldiario.es/temas/indra/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Indra</a> y el sector de la defensa con su estilo pr&aacute;ctico y discreto. No sabemos si <a href="https://www.eldiario.es/economia/presidente-renault-espana-vender-coches-pregunta-fabricar_128_13054108.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josep Maria Recasens</a> habr&aacute; celebrado su nombramiento como consejero delegado de Indra cantando la canci&oacute;n 'Smooth operator' de Sade, la misma que canturrea Carlos Sainz cuando consigue subir al podio en una carrera de F&oacute;rmula 1 haciendo gala de su talante afable. El 'operador suave' de la automoci&oacute;n dirigir&aacute; la principal empresa espa&ntilde;ola de equipamiento militar. 
    </p><p class="article-text">
        Josep Maria Recasens habla con suavidad y siempre con una sonrisa en los labios. Unos d&iacute;as antes de su designaci&oacute;n como principal candidato al puesto de consejero delegado de Indra hizo una demostraci&oacute;n de sus cualidades sociales en Barcelona para presentar el <a href="https://www.eldiario.es/economia/sector-automovil-confia-inversiones-chinas-renovar-milagro-espanol_1_13240668.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plan Espa&ntilde;a Auto 2030, la ambiciosa hoja de ruta</a> que se empecin&oacute; en negociar con todos los actores del sector del autom&oacute;vil y con el Gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;C&oacute;mo est&aacute;is por aqu&iacute;?&rdquo;, pregunt&oacute; Recasens a directivos de Seat, la empresa en la que se form&oacute; y trabaj&oacute; durante unos 20 a&ntilde;os, con los que se reencontr&oacute; en la que considera todav&iacute;a como su casa. Escuch&oacute; y elogi&oacute; los logros de Seat y Cupra en los a&ntilde;os en los que &eacute;l ya no estaba en la compa&ntilde;&iacute;a al dar el salto a Renault de la mano de Luca de Meo, que lo aup&oacute; en la marca espa&ntilde;ola y tambi&eacute;n en la francesa. 
    </p><p class="article-text">
        Es una muestra de su talante sociable y pausado tras el que hay un estratega y uno de los directivos espa&ntilde;oles con m&aacute;s capacidad para tejer alianzas. Adem&aacute;s de la consecuci&oacute;n del Plan Espa&ntilde;a Auto 2030, Recasens da el salto a Indra con otra medalla, la de haber encarrilado el futuro para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os de las f&aacute;bricas de Renault en Valladolid, Palencia y Sevilla. Para ello ha tenido un papel decisivo para convencer a la nueva direcci&oacute;n de Renault, encabezada por Fran&ccedil;ois Provost, y a los sindicatos espa&ntilde;oles, que han tenido que renunciar a algunas de sus demandas para acercar posiciones en un convenio colectivo para fabricar modelos 100% el&eacute;ctricos por primera vez en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En el impulso final del convenio, Recasens ha contado con la implicaci&oacute;n del ministro de Industria, Jordi Hereu, que convoc&oacute; una reuni&oacute;n para evitar las huelgas y asegurar las nuevas inversiones. 
    </p><p class="article-text">
        El nuevo CEO de Indra tendr&aacute; que hacer gala de su pragmatismo en el nuevo equipo que est&aacute; configurando <a href="https://www.eldiario.es/economia/angel-simon-elegido-moncloa-liderar-indra-choque-criteria-pilotar-empresa-clave-defensa_129_13115782.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;ngel Sim&oacute;n</a> tras el terremoto con la <a href="https://www.eldiario.es/economia/indra-oficializa-nombramiento-angel-simon-presidente-salida-escribano_1_13116566.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marcha de &Aacute;ngel Escribano</a>. El presidente <a href="https://www.eldiario.es/economia/indra-anuncia-prescindira-jose-vicente-mozos-consejero-delegado_1_13231069.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha prescindido de Jos&eacute; Vicente de los Mozos</a>, que tambi&eacute;n hab&iacute;a sido presidente de Renault Espa&ntilde;a y miembro de la direcci&oacute;n del grupo franc&eacute;s, y ha fichado a su <a href="https://www.eldiario.es/economia/indra-ficha-ciril-rozman-ex-agbar-criteriacaixa-director-oficina-nuevo-presidente_1_13211402.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escudero Ciril Rozman</a> como responsable de la Oficina de Presidencia. 
    </p><p class="article-text">
        A sus 50 a&ntilde;os, el ingeniero catal&aacute;n Josep Maria Recasens llega a Indra para continuar la labor que hab&iacute;a emprendido De los Mozos de atraer a fabricantes y proveedores de automoci&oacute;n al sector emergente de la defensa y la seguridad. Recasens jugar&aacute; un papel importante con sus contactos en la automoci&oacute;n para convencer a empresas industriales y tecnol&oacute;gicas para que se sumen a la lista de proveedores de confianza, tanto para ensamblar veh&iacute;culos como para obtener dispositivos avanzados como c&aacute;maras, sensores y software. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno, que controla Indra a trav&eacute;s de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), confirma el inter&eacute;s por los perfiles que tienen vinculaci&oacute;n directa con la industria del motor, en l&iacute;nea con la idea de que se den ciertas convergencias entre este sector y el de defensa, llegando incluso a <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/catalunya-vuelca-industria-militar-hay-cambiar-mentalidad-automovil-defensa_1_13220140.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reconvertir f&aacute;bricas automovil&iacute;sticas</a> para cubrir la demanda creciente del sector militar.
    </p><h2 class="article-text">Ascenso de la mano de Luca de Meo</h2><p class="article-text">
        El fichaje por Indra se convierte tambi&eacute;n en una oportunidad para Recasens, que ha tenido que resituarse en la c&uacute;pula de Renault con las resoluciones de Provost de dar marcha atr&aacute;s a decisiones que tom&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/economia/busca-consejero-delegado-gigante-motor-renault-stellantis-nissan-seat-cambian-jefe-ano-convulso_1_12389529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">De Meo antes de dejar el autom&oacute;vil</a> y entrar en el grupo de lujo que controla Gucci. Recasens se qued&oacute; sin la direcci&oacute;n de la divisi&oacute;n el&eacute;ctrica Ampere, que ha quedado diluida en Renault. En los &uacute;ltimos meses, Recasens ha ido aumentando sus viajes de Par&iacute;s a Espa&ntilde;a para elevar su dedicaci&oacute;n a la filial espa&ntilde;ola y como m&aacute;ximo representante de la Asociaci&oacute;n de Fabricantes de Autom&oacute;viles.  
    </p><p class="article-text">
        Aterriz&oacute; en Seat en 2002 como un joven ingeniero obsesionado con la estrategia de producto. Pas&oacute; por I+D, planificaci&oacute;n y gesti&oacute;n internacional hasta que apareci&oacute; en escena Luca de Meo. Ah&iacute; empez&oacute; realmente su ascenso. De Meo detect&oacute; r&aacute;pido un perfil poco habitual: t&eacute;cnico, pol&iacute;tico y corporativo al mismo tiempo. Recasens no era &uacute;nicamente un ingeniero; entend&iacute;a c&oacute;mo funcionan las administraciones, c&oacute;mo se negocian inversiones multimillonarias y c&oacute;mo se alinean intereses p&uacute;blicos y privados. En 2016 fue nombrado director de Estrategia de Seat y m&aacute;s tarde se convirti&oacute; en una pieza clave del proyecto Future: Fast Forward (F3), el gigantesco plan de 10.000 millones para electrificar las f&aacute;bricas de Seat de Martorell y de Volkswagen en Navarra y levantar la gigafactor&iacute;a de bater&iacute;as de Sagunto.
    </p><p class="article-text">
        Aquel proyecto fue un m&aacute;ster para aprender a navegar en un ecosistema con 50 empresas aliadas en un consorcio y con una fuerte implicaci&oacute;n de las administraciones a trav&eacute;s de complejos mecanismos como los PERTE VEC del Ministerio de Industria. 
    </p><p class="article-text">
        En 2021 lleg&oacute; la llamada decisiva. De Meo, ya al frente de Renault, lo reclut&oacute; para Par&iacute;s como director de Estrategia y Desarrollo de Negocio del grupo. En la pr&aacute;ctica, una especie de jefe de gabinete industrial del CEO. Desde entonces, la carrera de 'Reca' se aceler&oacute; todav&iacute;a m&aacute;s. Se convirti&oacute; en presidente de Renault Espa&ntilde;a, asumi&oacute; responsabilidades en Ampere &mdash;la divisi&oacute;n el&eacute;ctrica creada por De Meo&mdash; y acab&oacute; pilotando una parte esencial de la transformaci&oacute;n tecnol&oacute;gica del grupo franc&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, Josep Maria Recasens dispondr&aacute; hasta el d&iacute;a 17 de junio para preparar su relevo al frente de Renault Espa&ntilde;a y en la presidencia de Anfac tras marcar la hoja de ruta a corto y medio plazo en la empresa y la patronal.
    </p><p class="article-text">
        El directivo catal&aacute;n llega en un momento crucial para Indra, en el que tendr&aacute; que afrontar el arduo reto de convertirse en 'campe&oacute;n' de la industria de defensa espa&ntilde;ola, al tiempo que gestiona la situaci&oacute;n de la <a href="https://www.eldiario.es/economia/indra-gana-76-1-millones-marzo-28-4-crecer-espacio-defensa_1_13184375.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posible reactivaci&oacute;n de la fusi&oacute;n</a> con la compa&ntilde;&iacute;a familiar de los hermanos &Aacute;ngel y Javier Escribano, Escribano Mechanical &amp; Engineering (EM&amp;E), uno de los or&iacute;genes de la crisis de gobernanza de la multinacional espa&ntilde;ola.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Fuentes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/josep-maria-recasens-smooth-operator-liderara-avispero-indra_1_13251696.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 19:36:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2c820bd3-a4f8-4a90-8489-da19b3d8993c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5401117" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2c820bd3-a4f8-4a90-8489-da19b3d8993c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5401117" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Josep Maria Recasens, el 'smooth operator' que liderará el avispero de Indra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2c820bd3-a4f8-4a90-8489-da19b3d8993c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Indra,Renault,Automoción,Defensa,Industria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Indra, crónica de un desastre nacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/indra-cronica-desastre-nacional_129_13243546.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/018b2c10-78c8-41cf-89bc-d55a683f6d25_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Indra, crónica de un desastre nacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno la eligió para liderar la industria de defensa, pero no logra estabilizar el accionariado, el equipo y la estrategia</p><p class="subtitle">Los hermanos Escribano salen del accionariado de Indra con la venta de su 14,3%</p></div><p class="article-text">
        La invasi&oacute;n rusa de Ucrania y el distanciamiento de Estados Unidos convencieron a Europa de la necesidad de construir sus propias capacidades de defensa. Al tiempo, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-garantiza-espana-terminara-entrando-decision-otan-aportar-5-pib-defensa_1_12421550.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Donald Trump exige a sus socios en la OTAN que gasten un 5% del PIB en defensa</a>, aunque Espa&ntilde;a lo ha toreado como ha podido, para comprometer el 2% del PIB, que son 34.000 millones de euros al a&ntilde;o. Esa demanda de inversi&oacute;n esconde la descarada pretensi&oacute;n de que Europa compre a&uacute;n m&aacute;s material a la poderos&iacute;sima industria militar americana.
    </p><p class="article-text">
        Francisco Javier S&aacute;nchez, presidente de Airbus Espa&ntilde;a, aseguraba en una conferencia que uno de los grandes problemas de la industria de defensa europea es su fragmentaci&oacute;n y dependencia. Fragmentaci&oacute;n, porque en Europa se producen 179 sistemas diferentes de armas (aviones, barcos, tanques, armas, etc.), frente a 33 en Estados Unidos; y dependencia de este pa&iacute;s, porque Europa le compra el 80% del material, mientras que ellos se autoabastecen.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la conclusi&oacute;n evidente es que Europa necesita integrar sus empresas militares, para hacerlas m&aacute;s grandes, innovadoras y competitivas, de manera que sean capaces de suministrar a sus ej&eacute;rcitos y no depender del producto <em>Made in USA</em>. Para alcanzar ese objetivo, el primer paso es fusionar las industrias nacionales, para luego ir a un proceso supranacional, como en otros sectores. Es el camino para preservar localmente los empleos en una industria puntera en tecnolog&iacute;a de uso militar y civil, y mantener cierta autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Este contexto llev&oacute; al Gobierno a promover un campe&oacute;n nacional de la industria militar alrededor de <a href="https://www.eldiario.es/temas/indra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Indra</a>, compa&ntilde;&iacute;a cotizada en Bolsa y participada al 28% por el Estado, a trav&eacute;s de la SEPI. Se trata de homologarse con los grandes pa&iacute;ses europeos. Alemania cuenta con Rheinmetall, fabricante de tanques, misiles, artiller&iacute;a y sistemas a&eacute;reos antimisiles. Italia, con Leonardo, m&aacute;s enfocado en industria aeron&aacute;utica, con aviones de entrenamiento y helic&oacute;pteros, o sat&eacute;lites. Y Francia, cuenta con Thales, la m&aacute;s parecida a Indra, puesto que est&aacute; m&aacute;s centrada en transformaci&oacute;n y seguridad digital, as&iacute; como avi&oacute;nica, radares, sat&eacute;lites, simuladores o se&ntilde;alizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Rheinmetall es una compa&ntilde;&iacute;a privada, con un accionariado muy atomizado. En cambio, Leonardo y Thales est&aacute;n, al igual que Indra, participadas y controladas por el Estado, que cuenta con participaciones del 30% y del 26,6%. El caso franc&eacute;s es peculiar porque el Estado tiene un socio, Dassault Aviation, que tiene su misma participaci&oacute;n; sin embargo, el primero tiene el 36,7% de los derechos de voto y el segundo el 29,9%. Es llamativo que el socio privado sea adem&aacute;s relevante en medios de comunicaci&oacute;n, ya que el Grupo Dassault es el due&ntilde;o de Le Figaro, el principal peri&oacute;dico conservador de Francia. Esto rememora el caso de Amber Capital, principal accionista y gestor del Grupo Prisa, con un 29,9%, que adem&aacute;s es socio clave de Indra, con un 7,24%.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, la diferencia de tama&ntilde;o (facturaci&oacute;n) y perspectivas (tecnolog&iacute;a) de unas compa&ntilde;&iacute;as y otras queda patente en su valor burs&aacute;til. La capitalizaci&oacute;n de Rheinmetall es de 55.000 millones de euros, la de Thales 47.000 millones, la de Leonardo 30.000 millones y la de Indra 9.200 millones. Por tanto, queda claro que la empresa espa&ntilde;ola elegida para liderar la industria de defensa <em>Made In Spain</em> tiene mucho que recorrer para homologarse con sus vecinos.
    </p><p class="article-text">
        El problema est&aacute; en que el plan para levantar ese l&iacute;der espa&ntilde;ol est&aacute; resultando un desastre, producto de una improvisaci&oacute;n propia de aficionados. El Gobierno ha pretendido construir en Indra un accionariado estable y de confianza, a la vez que absorbe empresas del sector que completen su gama de productos militares. En esa din&aacute;mica, Indra absorbi&oacute; la p&uacute;blica Hispasat; entr&oacute; en el capital de la vasca ITP (9,5%), que fabrica y mantiene motores de aviaci&oacute;n, y tom&oacute; la mayor&iacute;a de Tess Defence, una alianza nacional para fabricar tanques, que avanza con dificultades, dado que sus socios son &iacute;ntimos enemigos, (Indra/Escribano y General Dynamic). A la vez que montaban el puzzle industrial, repart&iacute;an quesitos de capital a los socios industriales. La familia vasca Aperribay, due&ntilde;a de SAPA, se hizo con el 7,9% de Indra y el 16,3% de Tess Defence y la familia Escribano lleg&oacute; a sumar el 14,3% y el 16,3% de esas mismas compa&ntilde;&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El error es que la casa se comenz&oacute; por el tejado, sin un plan estrat&eacute;gico bien trazado, y con los ministerios de Industria y Defensa de mera comparsa. El manejo del plan se hizo desde Moncloa, de la mano de Manuel de la Rocha V&aacute;zquez, director de la Oficina de Asuntos Econ&oacute;micos y G-20 en la Presidencia del Gobierno. As&iacute; las cosas, en enero del a&ntilde;o pasado, al descabalgar a Jos&eacute; Mar&iacute;a &Aacute;lvarez-Pallete de la presidencia de Telef&oacute;nica y colocar a Marc Murtra, quedaba vacante la presidencia de Indra y no se le ocurri&oacute; otra cosa que colocar a &Aacute;ngel Escribano, que ya ten&iacute;a a su hermano Javier en el consejo representando al paquete familiar. <a href="https://www.eldiario.es/economia/indra-abrazo-oso-escribano-pulso-inquieta-moncloa_1_13011533.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A partir de ah&iacute;, Indra ha ido de l&iacute;o en l&iacute;o,</a> con cambios de presidente, consejero delegado (<a href="https://www.eldiario.es/economia/indra-anuncia-prescindira-jose-vicente-mozos-consejero-delegado_1_13231069.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Vicente de los Mozos est&aacute; en la puerta</a>) y directivos de todo &aacute;mbito.
    </p><p class="article-text">
        Si el proceso se hubiera hecho con un dise&ntilde;o racional, Indra habr&iacute;a adquirido Escribano en 2023, para convertirla en la filial de mec&aacute;nica, con los hermanos al frente. Indra se habr&iacute;a ahorrado mucho dinero y no habr&iacute;a estado parada m&aacute;s de un a&ntilde;o tratando de justificar lo injustificable: que los Escribano pod&iacute;an ser comprador y vendedor de su propia empresa, una compa&ntilde;&iacute;a engordada con contratos del Estado, que pagaba la fiesta y dilu&iacute;a su poder. Los hermanos Escribano han estado a punto de quedarse con el control y la gesti&oacute;n de una compa&ntilde;&iacute;a que en 2022 facturaba 42 veces m&aacute;s que la suya. <a href="https://www.eldiario.es/economia/indra-escribano-desplazamiento-patrimonial_129_12972123.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hubiera sido un esc&aacute;ndalo de dimensiones c&oacute;smicas.</a>
    </p><p class="article-text">
        De la Rocha, el impulsor oficial de la fusi&oacute;n Indra-Escribano se cay&oacute; del caballo y, en un giro de guion, promovi&oacute; la destituci&oacute;n de &Aacute;ngel Escribano al frente de Indra para colocar a &Aacute;ngel Sim&oacute;n, que se encontraba en paro desde hace un a&ntilde;o, cuando Isidro Fain&eacute; le despidi&oacute; de CEO de CriteriaCaixa por exceso de celo. Es como si De la Rocha devolviera a Sim&oacute;n el favor que le hizo cuando le prest&oacute; los votos en Telef&oacute;nica para ejecutar a Pallete.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/indra-gana-76-1-millones-marzo-28-4-crecer-espacio-defensa_1_13184375.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esta batalla tiene dos beneficiarios,</a> los Escribano y JP Morgan, que han ingresado alrededor de 1.300 millones, con un beneficio y reparto que s&oacute;lo saben ellos. Eso s&iacute;, los hermanos Escribano no se han visto en otra igual. A ver qu&eacute; hacen con tanto dinero ganado r&aacute;pido y f&aacute;cil. Parece que la industria de defensa y los medios de comunicaci&oacute;n maridan bien, pues hay pocos misiles con tanta punter&iacute;a. Mientras, Indra y la industria espa&ntilde;ola de defensa llevan dos a&ntilde;os perdidos y Rheinmetall, Thales y Leonardo siguen alej&aacute;ndose.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aurelio Medel Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/indra-cronica-desastre-nacional_129_13243546.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 19:52:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/018b2c10-78c8-41cf-89bc-d55a683f6d25_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="279936" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/018b2c10-78c8-41cf-89bc-d55a683f6d25_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="279936" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Indra, crónica de un desastre nacional]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/018b2c10-78c8-41cf-89bc-d55a683f6d25_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Indra,Defensa,SEPI - Sociedad Estatal de Participaciones Industriales,Ibex 35,Caixabank,Isidro Fainé,Industria armamentística,Gobierno,Telefónica,José María Álvarez-Pallete.,Grupo Prisa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno prepara el 'Starlink de la defensa' europea: "Algunos piensan que el espacio es de un puñado de millonarios"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/gobierno-prepara-starlink-defensa-europea-piensan-espacio-punado-millonarios_1_13235971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5633111a-cc62-47fd-94df-d895815fb185_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno prepara el &#039;Starlink de la defensa&#039; europea: &quot;Algunos piensan que el espacio es de un puñado de millonarios&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sánchez anuncia que Defensa e Industria lanzarán este año un programa para financiar la participación española en Iris², una red de 290 minisatélites en órbita baja para comunicaciones de seguridad nacional</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Europa mira al espacio ante el riesgo de seguridad de los cables submarinos y el poder de Elon Musk con Starlink
</p></div><p class="article-text">
        Pedro S&aacute;nchez ha anunciado este mi&eacute;rcoles que el Gobierno, a trav&eacute;s de los Ministerios de Defensa e Industria, va a lanzar un programa para financiar<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/europa-mira-espacio-riesgo-seguridad-cables-submarinos-elon-musk-starlink_1_11917596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el desarrollo de Iris&sup2;</a>, el plan de la UE para lanzar una constelaci&oacute;n de 290 minisat&eacute;lites de &oacute;rbita baja para asegurar las comunicaciones y dotar al bloque de soberan&iacute;a espacial. &ldquo;Algunos piensan que el espacio es patrimonio de un pu&ntilde;ado de millonarios exc&eacute;ntricos jugando a ser dioses y fundar colonias privadas en Marte. Eso no es lo que hace Europa, ni Espa&ntilde;a&rdquo;, ha declarado el presidente durante la clausura del primer Congreso del Espacio que se ha celebrado esta semana en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        El programa Iris&sup2; naci&oacute; a finales de 2024 como una respuesta europea a la expansi&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/temas/starlink/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Starlink</a>, la red de minisat&eacute;lites privada dirigida por Elon Musk. La iniciativa persigue evitar que las comunicaciones de seguridad nacional europeas dependan del magnate, que ya ha mostrado su voluntad de tomar partido en los conflictos del continente. El ejemplo m&aacute;s sonado ocurri&oacute; en 2022, cuando Musk fren&oacute; un contraataque ucraniano sobre Crimea apagando el servicio en el momento clave,<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/poner-inteligencia-artificial-orbita-carrera-espacial-oculta-artemisa-ii_1_13124892.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> alegando el riesgo de una escalada nuclear</a>. 
    </p><p class="article-text">
        El episodio puso de manifiesto que el curso de una guerra y la seguridad europea pod&iacute;an quedar a merced de una decisi&oacute;n unilateral de un solo magnate, un riesgo que el Ejecutivo lleva tiempo verbalizando. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha calificado de &ldquo;preocupante&rdquo; que la inmensa mayor&iacute;a de los sat&eacute;lites de &oacute;rbita baja sean propiedad de Musk, que durante un tiempo form&oacute; parte del Gobierno de Donald Trump. El proyecto Iris&sup2;, rebautizado en medios y redes sociales como el &ldquo;Starlink europeo&rdquo;, aspira a ser una red de alta seguridad para comunicaciones gubernamentales y militares.
    </p><p class="article-text">
        Iris&sup2; est&aacute; financiado con 10.600 millones de euros, de los que un 60% provendr&aacute;n de fondos comunitarios. El 40% restante saldr&aacute; de las arcas del consorcio SpaceRISE, formado por la francesa Eutelsat, la espa&ntilde;ola Hispasat y la luxemburguesa SES. El 90% de Hispasat es propiedad de Indra, que a su vez est&aacute; participada en un 28% por el Estado. La espa&ntilde;ola liderar&aacute; el desarrollo del segmento terreno gubernamental y de los sat&eacute;lites de la capa orbital m&aacute;s baja. Los primeros lanzamientos est&aacute;n previstos para 2029 y se espera que red entre en operaci&oacute;n durante la d&eacute;cada de 2030.
    </p><p class="article-text">
        En su comparecencia, S&aacute;nchez no ha aclarado a cu&aacute;nto ascender&aacute; la participaci&oacute;n espa&ntilde;ola en el proyecto. Esta se articular&aacute; a trav&eacute;s de un <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-reparte-dedo-mes-medio-14-223-millones-prestamos-0-industria-militar_1_12712238.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Programa Especial de Modernizaci&oacute;n</a> como los que se est&aacute;n desarrollando con otras empresas de armamento y ciberseguridad. &ldquo;La industria espacial es crucial para la autonom&iacute;a estrat&eacute;gica de Europa&rdquo;, ha declarado S&aacute;nchez: &ldquo;Europa no puede ser sierva ni esclava de nadie. Europa debe ser due&ntilde;a de su destino y esto requiere de empresas europeas fuertes, con capacidad de competir con los gigantes de otras potencias&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Facturaci&oacute;n de 1.500 millones</h2><p class="article-text">
        El presidente tambi&eacute;n ha defendido que el sector espacial espa&ntilde;ol es ya una realidad econ&oacute;mica. En este sentido, ha recordado que esta industria factur&oacute; 1.500 millones en 2025, ha generado &ldquo;8.000 puestos de trabajo altamente cualificados&rdquo; y que Espa&ntilde;a fue el segundo pa&iacute;s que logr&oacute; atraer una mayor inversi&oacute;n de capital riesgo el a&ntilde;o pasado, solo por detr&aacute;s de Alemania.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a puede ser un referente europeo en el sector espacial&rdquo;, ha asegurado, manifestado que &ldquo;la &uacute;nica carrera espacial que merece la pena es la que mejora la vida de la gente, aqu&iacute; en la tierra&rdquo;. Como ejemplo de ello, ha citado los sat&eacute;lites Sentinel del programa europeo Copernicus, &ldquo;que salvan vidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El l&iacute;der del Ejecutivo defiende que la participaci&oacute;n en Iris&sup2; &ldquo;va a suponer tambi&eacute;n una gran oportunidad para el desarrollo y consolidaci&oacute;n de la cadena de valor industrial nacional, tanto en la fabricaci&oacute;n de sat&eacute;lites, como en su segmento terrestre&rdquo;. Para ello se ampliar&aacute;n las capacidades del Centro Europeo de Astronom&iacute;a Espacial en Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/gobierno-prepara-starlink-defensa-europea-piensan-espacio-punado-millonarios_1_13235971.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 12:33:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5633111a-cc62-47fd-94df-d895815fb185_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="185990" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5633111a-cc62-47fd-94df-d895815fb185_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="185990" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Gobierno prepara el 'Starlink de la defensa' europea: "Algunos piensan que el espacio es de un puñado de millonarios"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5633111a-cc62-47fd-94df-d895815fb185_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Espacio,Defensa,Ministerio de defensa,Industria,Ministerio de Industria,Elon Musk,Starlink,Soberanía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llorca se suma a la “finestra d’oportunitat” de l’augment de la despesa militar amb un pla de 120.000 euros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/llorca-suma-finestra-d-oportunitat-l-augment-despesa-militar-amb-pla-120-000-euros_1_13234090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59cf7b34-ddbc-4b56-90e8-3fb26345a564_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Llorca se suma a la “finestra d’oportunitat” de l’augment de la despesa militar amb un pla de 120.000 euros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Conselleria de Presidència considera que la Generalitat Valenciana “no pot quedar al marge de l’oportunitat històrica” que suposa el sector de la defensa i la seguretat
</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Mazón ofereix 100.000 euros a qui l'assore sobre el sector aeroespacial valencià</p></div><p class="article-text">
        El Govern de Juan Francisco P&eacute;rez Llorca ha licitat dimarts, per un import de quasi 120.000 euros, el servei de consultoria per a l&rsquo;elaboraci&oacute; d&rsquo;un pla estrat&egrave;gic per als sectors industrials de seguretat i defensa en el territori valenci&agrave;. L&rsquo;executiu auton&ograve;mic pret&eacute;n pujar a l&rsquo;onada de l&rsquo;augment de la despesa militar en l&rsquo;&agrave;mbit dels pa&iuml;sos de l&rsquo;OTAN per a crear una ind&uacute;stria aut&ograve;ctona del sector, &ldquo;un entorn d&rsquo;inversi&oacute; sense precedents, que Espanya est&agrave; aprofitant activament&rdquo;, segons indica l&rsquo;informe de necessitat elaborat per la Direcci&oacute; General de Projectes Estrat&egrave;gics de la Conselleria de Presid&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        La licitaci&oacute;, per procediment obert, busca una consultora que elabore el pla estrat&egrave;gic, com ja va fer la Generalitat amb els sectors aeroespacial i audiovisual. La Generalitat pret&eacute;n impulsar un sector que es concentra actualment a Madrid i Andalusia.
    </p><p class="article-text">
        La mem&ograve;ria justificativa de la licitaci&oacute;, penjada en la Plataforma de Contractaci&oacute;, defensa la &ldquo;posici&oacute; estrat&egrave;gica&rdquo; valenciana per al sector de la defensa i la seguretat i assegura que el Consell &ldquo;&eacute;s conscient de la import&agrave;ncia estrat&egrave;gica&rdquo; de la ind&uacute;stria de defensa i seguretat i &ldquo;no pot quedar al marge de l&rsquo;oportunitat hist&ograve;rica que est&agrave; sorgint en aquest moment&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El document tamb&eacute; al&middot;ludeix als desastres naturals que &ldquo;&uacute;ltimament assoten cada vegada m&eacute;s el nostre territori&rdquo; i destaca especialment la dana del 29 d&rsquo;octubre de 2024, tr&agrave;gica jornada que va deixar 230 morts. Aquestes cat&agrave;strofes afecten, segons la mem&ograve;ria, la &ldquo;percepci&oacute; de resili&egrave;ncia institucional&rdquo; i evidencien la necessitat d&rsquo;&ldquo;integrar solucions tecnol&ograve;giques avan&ccedil;ades&rdquo;, com ara &ldquo;plataformes d&rsquo;an&agrave;lisi situacional, sistemes d&rsquo;alerta primerenca i eines de suport a la presa de decisions&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La &ldquo;sensaci&oacute; de vulnerabilitat col&middot;lectiva&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Tot aix&ograve; millora la capacitat de resposta davant situacions de risc, optimitzant les operacions d&rsquo;emerg&egrave;ncies i contribuint a &ldquo;mitigar la sensaci&oacute; de vulnerabilitat col&middot;lectiva&rdquo; que detecta el Consell. La mem&ograve;ria justificativa al&middot;ludeix al &ldquo;significatiu&rdquo; &uacute;s &ldquo;clau&rdquo; de drons en l&rsquo;&agrave;mbit civil, &ldquo;per a operacions de seguretat i emerg&egrave;ncies&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Presid&egrave;ncia tamb&eacute; destaca els &ldquo;dos actors principals i constitu&iuml;ts fa poc&rdquo; en l&rsquo;&agrave;mbit valenci&agrave;: el cl&uacute;ster Apol&middot;lo i el Hub de Defensa de la Comunitat Valenciana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En els &uacute;ltims anys, arran de la guerra d&rsquo;Ucra&iuml;na, la proliferaci&oacute; d&rsquo;amenaces h&iacute;brides, el gir dr&agrave;stic de la pol&iacute;tica exterior dels Estats Units i la guerra recent al Pr&ograve;xim Orient, el context internacional s&rsquo;ha vist sumit en una profunda inestabilitat que ha generat incertesa en la societat i, particularment, en el teixit empresarial, amb els riscos conseg&uuml;ents per a l&rsquo;economia i el benestar social&rdquo;, conclou l&rsquo;informe de necessitat de la contractaci&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Marco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/llorca-suma-finestra-d-oportunitat-l-augment-despesa-militar-amb-pla-120-000-euros_1_13234090.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 21:01:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/59cf7b34-ddbc-4b56-90e8-3fb26345a564_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="115538" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/59cf7b34-ddbc-4b56-90e8-3fb26345a564_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="115538" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Llorca se suma a la “finestra d’oportunitat” de l’augment de la despesa militar amb un pla de 120.000 euros]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/59cf7b34-ddbc-4b56-90e8-3fb26345a564_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Comunitat Valenciana,País Valenciano,Juanfran Pérez Llorca,Defensa,Gasto Militar,Seguridad,Drones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llorca se suma a la "ventana de oportunidad" del aumento del gasto militar con un plan de 120.000 euros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/llorca-suma-ventana-oportunidad-aumento-gasto-militar-plan-120-000-euros_1_13232657.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59cf7b34-ddbc-4b56-90e8-3fb26345a564_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Llorca se suma a la &quot;ventana de oportunidad&quot; del aumento del gasto militar con un plan de 120.000 euros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Conselleria de Presidencia considera que la Generalitat Valenciana "no puede quedar al margen de la oportunidad histórica" que supone el sector de la defensa y la seguridad</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Mazón ofrece 100.000 euros a quien le asesore sobre el sector aeroespacial valenciano</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno de Juan Francisco P&eacute;rez Llorca ha licitado este martes, por un importe de casi 120.000 euros, el servicio de consultor&iacute;a para la elaboraci&oacute;n de un plan estrat&eacute;gico para los sectores industriales de seguridad y defensa en el territorio valenciano. El Ejecutivo auton&oacute;mico pretende subirse a la ola del aumento del gasto militar en el &aacute;mbito de los pa&iacute;ses de la OTAN para crear una industria aut&oacute;ctona del sector, &ldquo;un entorno de inversi&oacute;n sin precedentes, que Espa&ntilde;a est&aacute; aprovechando activamente&rdquo;, seg&uacute;n indica el informe de necesidad elaborado por la Direcci&oacute;n General de Proyectos Estrat&eacute;gicos de la Conselleria de Presidencia. 
    </p><p class="article-text">
        La licitaci&oacute;n, por procedimiento abierto, busca una consultora que elabore el plan estrat&eacute;gico, como ya hiciera la Generalitat con los sectores <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mazon-ofrece-100-000-euros-le-asesore-sector-aeroespacial-valenciano_1_12192894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aeroespacial</a> y audiovisual. La Generalitat pretende impulsar un sector que se concentra actualmente en Madrid y Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La memoria justificativa de la licitaci&oacute;n, colgada en la Plataforma de Contrataci&oacute;n, defiende la &ldquo;posici&oacute;n estrat&eacute;gica&rdquo; valenciana para el sector de la defensa y la seguridad y asegura que el Consell &ldquo;es consciente de la importancia estrat&eacute;gica&rdquo; de la industria de defensa y seguridad y &ldquo;no puede quedar al margen de la oportunidad hist&oacute;rica que est&aacute; surgiendo en este momento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El documento tambi&eacute;n alude a los desastres naturales que &ldquo;&uacute;ltimamente est&aacute;n azotando cada vez m&aacute;s a nuestro territorio&rdquo; y destaca especialmente la dana del 29 de octubre de 2024, tr&aacute;gica jornada que dej&oacute; 230 fallecidos. Estas cat&aacute;strofes afectan, seg&uacute;n la memoria, a la &ldquo;percepci&oacute;n de resiliencia institucional&rdquo; y evidencian la necesidad de &ldquo;integrar soluciones tecnol&oacute;gicas avanzadas&rdquo;, tales como &ldquo;plataformas de an&aacute;lisis situacional, sistemas de alerta temprana y herramientas de apoyo a la toma de decisiones&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La &ldquo;sensaci&oacute;n de vulnerabilidad colectiva&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Todo ello mejora la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo, optimizando las operaciones de emergencias y contribuyendo a &ldquo;mitigar la sensaci&oacute;n de vulnerabilidad colectiva&rdquo; que detecta el Consell. La memoria justificativa alude al &ldquo;significativo&rdquo; uso &ldquo;clave&rdquo; de drones en el &aacute;mbito civil, &ldquo;para operaciones de seguridad y emergencias&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Presidencia tambi&eacute;n destaca los &ldquo;dos actores principales y recientemente constituidos&rdquo; en el &aacute;mbito valenciano: el cl&uacute;ster Apolo y el Hub de Defensa de la Comunitat Valenciana.   
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, a ra&iacute;z de la guerra de Ucrania, la proliferaci&oacute;n de amenazas h&iacute;bridas, el giro dr&aacute;stico de la pol&iacute;tica exterior de Estados Unidos y la reciente guerra en Oriente Pr&oacute;ximo, el contexto internacional se ha visto sumido en una profunda inestabilidad que ha generado incertidumbre en la sociedad y, particularmente, en el tejido empresarial, con los consiguientes riesgos para la econom&iacute;a y el bienestar social&rdquo;, concluye el informe de necesidad de la contrataci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Marco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/llorca-suma-ventana-oportunidad-aumento-gasto-militar-plan-120-000-euros_1_13232657.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 21:00:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/59cf7b34-ddbc-4b56-90e8-3fb26345a564_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="115538" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/59cf7b34-ddbc-4b56-90e8-3fb26345a564_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="115538" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Llorca se suma a la "ventana de oportunidad" del aumento del gasto militar con un plan de 120.000 euros]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/59cf7b34-ddbc-4b56-90e8-3fb26345a564_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Comunitat Valenciana,País Valenciano,Juanfran Pérez Llorca,Defensa,Gasto Militar,Seguridad,Drones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Tus datos, sus armas: llegan las guerras con IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-tus-datos-sus-armas-llegan-guerras-con-ia_132_13206609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e65d156-5671-4e72-bf87-92a5177fa318_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Tus datos, sus armas: llegan las guerras con IA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es pasar del espionaje al control. Es pasar de un ejército con mercenarios a unas empresas que filtran lo que los militares pueden ver. Es dejar atrás el mundo en el que nuestros datos personales eran el gran negocio. Ahora son la gran munición</p><p class="subtitle">Las élites de Silicon Valley acatan la orden de Trump y abren la IA militar a “cualquier propósito legal”</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/tus-datos-sus-armas-llegan-las-guerras-con-ia/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write; fullscreen" allowfullscreen width="100%" height="180" frameborder="0" title="Tus datos, sus armas: llegan las guerras con IA"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Las grandes compa&ntilde;&iacute;as tecnol&oacute;gicas de Silicon Valley han firmado un acuerdo con el Pent&aacute;gono que abre las puertas a la vigilancia total. De todas ellas, hay que quedarse con un nombre: Palantir. La empresa fundada por Peter Thiel, uno de los hombres m&aacute;s poderosos y reaccionarios de Silicon Valley, rastrea todos tus datos disponibles para ayudar al ej&eacute;rcito a saber pr&aacute;cticamente todo sobre ti. A partir de ahora, los gigantes de la inteligencia artificial ceden toda su tecnolog&iacute;a y sus datos al uso militar y de seguridad que la Casa Blanca quiera darle. El ciudadano, el disidente o el enemigo est&aacute; m&aacute;s indefenso que nunca.
    </p><p class="article-text">
        Con Carlos del Castillo, periodista especializado en Tecnolog&iacute;a de <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, explicamos en qu&eacute; consiste este acuerdo que sit&uacute;a a la industria tecnol&oacute;gica estadounidense, alineada con los intereses de la Administraci&oacute;n Trump, en centro de todas las fases de la guerra, y el cambio de paradigma que representa este movimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <em>Un tema Al d&iacute;a</em> es el podcast diario de actualidad de elDiario.es que, en episodios de unos 15 minutos, explica cada d&iacute;a un asunto de actualidad. Est&aacute; presentado y dirigido por Juanlu S&aacute;nchez, subdirector de elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/eldiario-recoge-ondas-tema-dia-podcast-revelacion-viva-periodismo-sonoro_1_10172525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Ondas al podcast Revelaci&oacute;n</a>, <em>Un tema Al d&iacute;a </em>es el daily l&iacute;der en Spotify, Apple Podcast, iVoox, Amazon Music o Podimo, seg&uacute;n los datos p&uacute;blicos de las plataformas, donde acumula m&aacute;s de 190.000 suscriptores. Ha sido reconocido como &ldquo;podcast revelaci&oacute;n&rdquo; por Amazon y recomendado como &ldquo;imprescindible&rdquo; por Apple.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Un tema Al Día"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-tus-datos-sus-armas-llegan-guerras-con-ia_132_13206609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 06:30:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2e65d156-5671-4e72-bf87-92a5177fa318_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="235612" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2e65d156-5671-4e72-bf87-92a5177fa318_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="235612" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Tus datos, sus armas: llegan las guerras con IA]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2e65d156-5671-4e72-bf87-92a5177fa318_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Silicon Valley,Inteligencia artificial,Pentágono,Estados Unidos,Tecnología,Donald Trump,Industria militar,Defensa,Industria armamentística,Armamento,Anthropic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amper compra a Nazca la tecnológica Teltronic, con sede en Zaragoza, por un máximo de 225 millones de euros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/amper-compra-nazca-tecnologica-teltronic-sede-zaragoza-maximo-225-millones-euros_1_13202099.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06bb7263-2c21-4ec6-a8d5-bad9f6481d49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amper compra a Nazca la tecnológica Teltronic, con sede en Zaragoza, por un máximo de 225 millones de euros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La compañía es líder en el ámbito de las comunicaciones para Defensa y Seguridad</p></div><p class="article-text">
        Amper ha firmado un acuerdo de car&aacute;cter vinculante con el fondo Nazca Capital para la adquisici&oacute;n del 100% de la compa&ntilde;&iacute;a espa&ntilde;ola Teltronic en una operaci&oacute;n que podr&iacute;a alcanzar los 225 millones de euros, seg&uacute;n ha indicado la firma en un comunicado este jueves.
    </p><p class="article-text">
        Este movimiento para comprar esta compa&ntilde;&iacute;a con sede en Zaragoza (Arag&oacute;n), l&iacute;der en el &aacute;mbito de las comunicaciones para Defensa y Seguridad, cuenta con un precio de compraventa fijo de 155 millones.
    </p><p class="article-text">
        Esto implica un valor de la empresa inferior a nueve veces el Ebitda del ejercicio 2025, que fue superior a los 20 millones de euros, y de un importe contingente m&aacute;ximo de 45 millones de euros (earn-out), sujeto al cumplimiento de objetivos habituales en este tipo de transacciones.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el acuerdo incluye la asunci&oacute;n por parte de Amper de 25 millones de euros de deuda de Teltronic. Por tanto, el volumen total de la operaci&oacute;n podr&iacute;a alcanzar los 225 millones de euros.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pago en efectivo</strong></h2><p class="article-text">
        El pago del importe fijo se realizar&aacute; mediante un pago en efectivo de 111 millones de euros, para lo que se contempla la entrada de uno o varios inversores, y, el resto, 44 millones de euros, se ejecutar&iacute;a mediante la emisi&oacute;n de nuevas acciones de Amper. Estas nuevas acciones de Amper representar&iacute;an aproximadamente un 7,75% del capital social de la sociedad tras la ampliaci&oacute;n de capital no dineraria y se emitir&iacute;an a un precio de 0,23 euros por acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El precio contingente adicional, en su caso, se abonar&iacute;a en efectivo. La operaci&oacute;n se enmarca por un lado dentro de la estrategia de Amper y Nazca como &ldquo;actores relevantes&rdquo; del ecosistema de la industria espa&ntilde;ola de defensa y seguridad que deben contribuir a la implementaci&oacute;n de la Estrategia Nacional de Defensa y Seguridad de Espa&ntilde;a y a su autonom&iacute;a estrat&eacute;gica, y por otro dentro de la b&uacute;squeda de una &ldquo;colaboraci&oacute;n estable y sostenida&rdquo; entre ambas compa&ntilde;&iacute;as, como demuestra la participaci&oacute;n relevante que Nazca tendr&aacute; en el accionariado de Amper.
    </p><p class="article-text">
        Nazca, a trav&eacute;s de su fondo especializado en Defensa, adquiri&oacute; Teltronic, compa&ntilde;&iacute;a de origen espa&ntilde;ol y base industrial en Zaragoza que, hasta entonces, era propiedad de una corporaci&oacute;n China. &ldquo;Uno de los objetivos de esta operaci&oacute;n fue recuperar para Espa&ntilde;a una tecnolog&iacute;a y unas capacidades industriales consideradas estrat&eacute;gicas&rdquo;, ha explicado la empresa.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Defensa y seguridad</strong></h2><p class="article-text">
        Una vez completado este proceso, y dentro de la citada Estrategia Nacional, el acuerdo con Amper permite la integraci&oacute;n de las capacidades de Teltronic dentro de una firma espa&ntilde;ola que tiene una posici&oacute;n &ldquo;relevante&rdquo; como 'Tier 1' en Defensa y Seguridad Nacional con tecnolog&iacute;as propias de uso dual. &ldquo;Esta operaci&oacute;n permitir&aacute; a Amper constituirse como l&iacute;der en Espa&ntilde;a en comunicaciones para la Defensa y Seguridad y un actor relevante en Europa&rdquo;, han destacado, subrayando que la operaci&oacute;n representa para Amper una &ldquo;adquisici&oacute;n transformacional y altamente complementaria desde el punto de vista tecnol&oacute;gico, industrial y geogr&aacute;fico&rdquo;. De hecho, se espera que genere sinergias comerciales, tecnol&oacute;gicas y operativas, adem&aacute;s de &ldquo;consolidar el posicionamiento&rdquo; en mercados como Brasil y M&eacute;xico y permitir el acceso a otros como Estados Unidos y Canad&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ante esto, el consejero delegado de Amper, Enrique L&oacute;pez P&eacute;rez, ha comentado que la incorporaci&oacute;n de Teltronic es una operaci&oacute;n que refuerza la ambici&oacute;n de la multinacional de ser &ldquo;el l&iacute;der espa&ntilde;ol 'mid-cap' de tecnolog&iacute;as de uso dual, a la vez que fortalece su relaci&oacute;n estrat&eacute;gica con Nazca'.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el presidente ejecutivo de Nazca, Carlos Carb&oacute;, ha agregado que la venta de Teltronic, que incluye una toma de participaci&oacute;n &ldquo;significativa en Amper, forma parte del objetivo de contribuci&oacute;n a la salvaguarda y desarrollo de capacidades estrat&eacute;gicas para la Defensa Nacional y el fortalecimiento de su Industria de Defensa y Seguridad desde su posici&oacute;n de inversor especializado en dicho mercado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; previsto que el contrato de compraventa se firme antes del 16 de junio, quedando sujeto al cumplimiento de determinadas condiciones suspensivas de car&aacute;cter regulatorio en distintas jurisdicciones, as&iacute; como a la aprobaci&oacute;n por parte de la junta general de Amper. Amper ha contado con Bestinver Securities como asesor financiero y Cuatrecasas como asesor legal, mientras que Nazca Capital ha contado con Banco Sabadell como asesor financiero y Ur&iacute;a Men&eacute;ndez como asesor legal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/amper-compra-nazca-tecnologica-teltronic-sede-zaragoza-maximo-225-millones-euros_1_13202099.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 08:56:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/06bb7263-2c21-4ec6-a8d5-bad9f6481d49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="62739" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/06bb7263-2c21-4ec6-a8d5-bad9f6481d49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="62739" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Amper compra a Nazca la tecnológica Teltronic, con sede en Zaragoza, por un máximo de 225 millones de euros]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/06bb7263-2c21-4ec6-a8d5-bad9f6481d49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tecnología,Defensa,Seguridad,Empresas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los hermanos Escribano salen del accionariado de Indra con la venta de su 14,3%]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/hermanos-escribano-salen-accionariado-indra-venta-14-3_1_13197840.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df60a5da-7d5c-47b5-adb1-81b5043cb746_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los hermanos Escribano salen del accionariado de Indra con la venta de su 14,3%"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La operación puede allanar la esperada fusión entre la cotizada y su empresa familiar EM&E; a los precios de cierre de este lunes, el paquete de los dos hermanos en Indra estaba valorado en 1.320 millones</p></div><p class="article-text">
        Escribano Mechanical &amp; Engineering (EM&amp;E), la empresa de armamento de los hermanos &Aacute;ngel y Javier Escribano, sale del accionariado de Indra con la venta de su 14,3% de la compa&ntilde;&iacute;a espa&ntilde;ola de tecnolog&iacute;a y defensa, seg&uacute;n ha avanzado <a href="https://www.expansion.com/empresas/2026/05/05/69fa0459468aeb86448b4592.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Expansi&oacute;n</a> y ha confirmado elDiario.es en fuentes del mercado.
    </p><p class="article-text">
        EM&amp;E era hasta ahora el primer accionista privado de Indra. A los precios de cierre de este martes, ese paquete est&aacute; valorado en 1.320 millones de euros, con lo que los Escribano van a anotarse con la venta plusval&iacute;as estimadas en m&aacute;s de 900 millones. En enero, el paquete de los dos hermanos <a href="https://www.eldiario.es/economia/escribano-celebra-ano-frente-indra-dudas-compra-empresa-plusvalias-multimillonarias_1_12922275.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estaba valorado en 1.700 millones</a>. Indra ha cerrado la sesi&oacute;n de este martes en 52,34 euros, con un alza cercana al 5%. A principios de marzo, sus acciones llegaron a superar los 64 euros.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los registros de la Comisi&oacute;n Nacional del Mercado de Valores (CNMV), los Escribano ya no figuran como accionista relevante de Indra tras la desinversi&oacute;n, realizada mediante una colocaci&oacute;n acelerada. En esos registros del regulador, EM&amp;E figura ya entre los accionistas de la cotizada que han dejado de ser relevantes, al pasar de ostentar un 14,3% del capital de la compa&ntilde;&iacute;a de tecnolog&iacute;a y defensa a un 0,00%, algo que habr&iacute;a notificado al supervisor hoy mismo. Tras trascender la salida de los Escribano, Indra ha informado a la CNMV a &uacute;ltima hora de la tarde de la dimisi&oacute;n de Javier Escribano como consejero de la compa&ntilde;&iacute;a en representaci&oacute;n de EM&amp;E, &ldquo;tras haber transmitido dicho accionista la totalidad de su participaci&oacute;n accionarial en el capital social de Indra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n puede suponer la antesala a la esperada fusi&oacute;n entre Indra y EM&amp;E. Llega tres a&ntilde;os despu&eacute;s de la entrada de los dos hermanos en Indra, y tras la dimisi&oacute;n, el pasado 1 de abril, de &Aacute;ngel Escribano (hermano de Javier) como presidente ejecutivo de la tecnol&oacute;gica, tras poco m&aacute;s de un a&ntilde;o en el cargo.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;ngel Escribano fue sustituido (aunque sin funciones ejecutivas) por &Aacute;ngel Sim&oacute;n, exconsejero delegado de CriteriaCaixa. Dimiti&oacute; al frente de Indra tras expresar reservas la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), primer accionista de la cotizada con un 28%, sobre el &ldquo;conflicto de inter&eacute;s&rdquo; que implicaba la absorci&oacute;n de EM&amp;E que Indra llevaba meses estudiando. 
    </p><p class="article-text">
        Esta operaci&oacute;n hab&iacute;a sido inicialmente alentada por Moncloa, con el objetivo de crear un gran campe&oacute;n nacional de la defensa en pleno boom de este sector. EM&amp;E aportar&iacute;a a Indra el m&uacute;sculo industrial necesario para hacer frente a una cartera de pedidos de 20.000 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        La salida de los Escribano del capital de Indra implicar&aacute; tambi&eacute;n la marcha de la familia del consejo de administraci&oacute;n de la cotizada, en la que todav&iacute;a conservaban un vocal, con derecho a nombrar un segundo representante. Con la venta de sus acciones en Indra, la operaci&oacute;n de integraci&oacute;n de EM&amp;E podr&iacute;a retomarse, una vez despejado el conflicto de inter&eacute;s que llev&oacute; a la SEPI a expresar sus dudas sobre la integraci&oacute;n de la empresa familiar de los Escribano el pasado 18 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        El pasado jueves, en la presentaci&oacute;n de los resultados trimestrales de Indra, su consejero delegado, Jos&eacute; Vicente de los Mozos, record&oacute; que fueron los hermanos Escribano los que se retiraron del proceso y asegur&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/economia/indra-gana-76-1-millones-marzo-28-4-crecer-espacio-defensa_1_13184375.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que Indra est&aacute; abierta a estudiar de nuevo la posible operaci&oacute;n</a>, en caso de que desde EM&amp;E se decidiera retomar de nuevo la negociaci&oacute;n, algo que es muy previsible, y m&aacute;s cuando ese conflicto de inter&eacute;s ha quedado ventilado.
    </p><p class="article-text">
        En total, EM&amp;E, a trav&eacute;s de un pr&eacute;stamo concedido por JPMorgan, invirti&oacute; m&aacute;s de 380 millones en alcanzar ese 14,3% que ahora han vendido con plusval&iacute;as multimillonarias. A trav&eacute;s de su sociedad Advanced Engineering &amp; Manufacturing, los Escribano entraron en el capital de Indra en mayo de 2023 con un 3% inicial valorado entonces en unos 65 millones. 
    </p><p class="article-text">
        En noviembre de 2023, subieron hasta un 8% por unos 126 millones adicionales, con el derecho a nombrar a un consejero. Y en diciembre de 2024, pasaron del 8% al 14,3%, con una inversi&oacute;n vinculada de unos 190 millones. Un mes despu&eacute;s, y tras la marcha a Telef&oacute;nica del hasta entonces presidente de Indra, Marc Murtra, &Aacute;ngel Escribano se convirti&oacute; en presidente de la tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, uno de los flecos que queda por despejar cu&aacute;l es la valoraci&oacute;n que Indra otorga a la empresa de los Escribano, que ha tenido un gran crecimiento en los &uacute;ltimos a&ntilde;os al calor de las adjudicaciones del Ministerio de Defensa. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Expansi&oacute;n, el consejo de Indra lleg&oacute; a estudiar el pasado marzo lanzar una oferta (que no se lleg&oacute; a realizar) por EM&amp;E por 2.300 millones, despu&eacute;s de que el CEO de Indra iniciase los contactos con Javier Escribano, presidente de EM&amp;E, y a ra&iacute;z de las valoraciones tanto de Indra como de EM&amp;E por parte de los asesores de las diferentes partes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio M. Vélez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/hermanos-escribano-salen-accionariado-indra-venta-14-3_1_13197840.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 17:15:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/df60a5da-7d5c-47b5-adb1-81b5043cb746_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2441436" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/df60a5da-7d5c-47b5-adb1-81b5043cb746_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2441436" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los hermanos Escribano salen del accionariado de Indra con la venta de su 14,3%]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/df60a5da-7d5c-47b5-adb1-81b5043cb746_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Indra,Defensa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La armamentística Rheinmetall ampliará su fábrica en Extremadura para producir 22.000 toneladas de material de artillería al año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/economia/armamentistica-rheinmetall-ampliara-fabrica-extremadura-producir-22-000-toneladas-material-artilleria-ano_1_13192121.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffd8c5cd-83da-4a58-a294-7e9512cf4d65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La armamentística Rheinmetall ampliará su fábrica en Extremadura para producir 22.000 toneladas de material de artillería al año"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Junta de Extremadura ha dado el visto bueno ambiental para las nuevas instalaciones de la empresa alemana en Navalmoral de la Mata para fabricar proyectiles, granadas de mortero, bombas de aviación y bombas de prácticas</p><p class="subtitle">Medio centenar de empresas muestran interés en el plan extremeño de la industria de defensa
</p></div><p class="article-text">
        La Junta de Extremadura ha emitido un informe de impacto ambiental favorable para el proyecto de ampliaci&oacute;n de la empresa Rheinmetall Expal Munitions en Navalmoral de la Mata (C&aacute;ceres), que prev&eacute; aumentar su producci&oacute;n de artiller&iacute;a gracias a la ampliaci&oacute;n de sus instalaciones en el pol&iacute;gono industrial de la localidad. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe, que se ha publicado este lunes en el Diario Oficial de Extremadura (DOE), el proyecto de ampliaci&oacute;n de la planta de fabricaci&oacute;n de material inerte de defensa se ubicar&aacute; en una parcela de m&aacute;s de 34.000 metros cuadrados en el pol&iacute;gono Campo Ara&ntilde;uelo, en Navalmoral, lo que permitir&aacute; a Rheinmetall fabricar anualmente m&aacute;s de 13.600 toneladas de productos de artiller&iacute;a y unas 8.400 toneladas de material de aviaci&oacute;n, adem&aacute;s de granadas de mortero y productos de pr&aacute;cticas. El proceso productivo incluir&aacute; operaciones de forjado, mecanizado, tratamientos t&eacute;rmicos, ensamblaje y acabados superficiales.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n aclara que en esta f&aacute;brica no se producir&aacute; ni se manipular&aacute; carga explosiva. La actividad se centrar&aacute; en la fabricaci&oacute;n de los cuerpos de los proyectiles, cabezas de guerra y bombas. Por ello, los informes de Protecci&oacute;n Civil determinan que el riesgo por accidentes graves para la poblaci&oacute;n es bajo, ya que las cantidades de sustancias peligrosas (como propano o pinturas) no alcanzan los umbrales que exigen planes de autoprotecci&oacute;n especiales. 
    </p><p class="article-text">
        La Junta de Extremadura ha destacado el impacto positivo de esta ampliaci&oacute;n en el medio socioecon&oacute;mico de la comarca, debido a la generaci&oacute;n de empleo directo e indirecto y su repercusi&oacute;n en la econom&iacute;a local. Rheinmetall tiene dos f&aacute;bricas en la comunidad, una en Navalmoral de la Mata, que ser&aacute; la que ahora se va a ampliar, y la otra unos 20 kil&oacute;metros, en El Gordo. Las &uacute;ltimas cifras conocidas es que la empresa alemana ha creado en la zona norte de C&aacute;ceres algo m&aacute;s de 500 empleos directos, aunque hace un a&ntilde;o ya se conoc&iacute;an sus planes para ampliar la planta morala.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Mar&iacute;a Guardiola cre&oacute; en 2025 el Plan de Impulso Regional al Sector Empresarial de Defensa, que bautiz&oacute; como 'Baluartia', con el objetivo de &ldquo;posicionar a Extremadura como regi&oacute;n clave en la industria espa&ntilde;ola de defensa&rdquo;. Las l&iacute;neas de actuaci&oacute;n del plan incluyen apoyo a la comercializaci&oacute;n, con la creaci&oacute;n de un hub de empresas extreme&ntilde;as proveedoras de defensa y un cat&aacute;logo de estas, apoyo en certificaciones y licitaciones, adem&aacute;s de formaci&oacute;n y capacitaci&oacute;n en la materia o jornadas t&eacute;cnicas, entre otras medidas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Manchado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/economia/armamentistica-rheinmetall-ampliara-fabrica-extremadura-producir-22-000-toneladas-material-artilleria-ano_1_13192121.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 07:26:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ffd8c5cd-83da-4a58-a294-7e9512cf4d65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="618928" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ffd8c5cd-83da-4a58-a294-7e9512cf4d65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="618928" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La armamentística Rheinmetall ampliará su fábrica en Extremadura para producir 22.000 toneladas de material de artillería al año]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ffd8c5cd-83da-4a58-a294-7e9512cf4d65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Economía,Armas,Defensa,Industria armamentística]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ejército de Tierra anuncia operaciones de vigilancia en toda Canarias en los próximos días]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/ejercito-tierra-anuncia-operaciones-vigilancia-canarias-proximos-dias_1_13186314.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60593bb9-d5b5-4e91-b4e7-1911ed1f3aaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Ejército de Tierra anuncia operaciones de vigilancia en toda Canarias en los próximos días"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El despliegue contempla patrullas a pie y en vehículos en el conjunto del archipiélago de forma simultánea, con la participación de distintas unidades del Ejército de Tierra</p></div><p class="article-text">
        Unidades de la Brigada Canarias XVI (BRICAN XVI) desarrollar&aacute;n a partir del pr&oacute;ximo 4 de mayo operaciones de vigilancia y presencia en todas las islas del archipi&eacute;lago, en el marco del Mando Operativo Terrestre.
    </p><p class="article-text">
        El despliegue contempla patrullas a pie y en veh&iacute;culos en el conjunto de Canarias de forma simult&aacute;nea, con la participaci&oacute;n de distintas unidades del Ej&eacute;rcito de Tierra, seg&uacute;n ha informado este jueves el Ministerio de Defensa en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        El Regimiento de Infanter&iacute;a &ldquo;Soria&rdquo; 9 (RI 9) operar&aacute; en Fuerteventura, Lanzarote y La Graciosa; el Regimiento de Infanter&iacute;a &ldquo;Tenerife&rdquo; 49 (RI 49) lo har&aacute; en la isla de Tenerife; el Regimiento de Infanter&iacute;a &ldquo;Canarias&rdquo; 50 actuar&aacute; en Gran Canaria; el Regimiento de Artiller&iacute;a de Campa&ntilde;a 93 se desplegar&aacute; en La Gomera y El Hierro; y el Batall&oacute;n de Zapadores XVI en La Palma.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de las actividades programadas, en Fuerteventura el personal del RI 9 impartir&aacute; una charla informativa en el IES Jand&iacute;a el 5 de mayo y realizar&aacute; una exposici&oacute;n est&aacute;tica de material en el IES Corralejo el d&iacute;a 11.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98f84295-bd66-47ad-83ff-8ff0b3580845_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98f84295-bd66-47ad-83ff-8ff0b3580845_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98f84295-bd66-47ad-83ff-8ff0b3580845_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98f84295-bd66-47ad-83ff-8ff0b3580845_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98f84295-bd66-47ad-83ff-8ff0b3580845_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98f84295-bd66-47ad-83ff-8ff0b3580845_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/98f84295-bd66-47ad-83ff-8ff0b3580845_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Militares, durante unas maniobras en Tenerife."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Militares, durante unas maniobras en Tenerife.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En Tenerife, el RI 49 desarrollar&aacute; el 6 de mayo una actividad en el centro educativo San Agust&iacute;n, donde se ofrecer&aacute;n charlas informativas sobre la labor del Grupo T&aacute;ctico Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n indica la nota, estas actuaciones tienen como finalidad reforzar la vigilancia, ejercer un efecto disuasorio y contribuir a la seguridad de los espacios terrestres bajo soberan&iacute;a nacional en el archipi&eacute;lago.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e070daf8-de38-4a2c-a8c9-b95d22a36a4e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e070daf8-de38-4a2c-a8c9-b95d22a36a4e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e070daf8-de38-4a2c-a8c9-b95d22a36a4e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e070daf8-de38-4a2c-a8c9-b95d22a36a4e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e070daf8-de38-4a2c-a8c9-b95d22a36a4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e070daf8-de38-4a2c-a8c9-b95d22a36a4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e070daf8-de38-4a2c-a8c9-b95d22a36a4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Maniobras del Ejército, en Canarias."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Maniobras del Ejército, en Canarias.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las actividades se integran en las denominadas Operaciones Permanentes, consideradas una de las principales contribuciones de las Fuerzas Armadas a la Seguridad Nacional en tiempos de paz, con el objetivo de mantener la presencia y el conocimiento del entorno en distintas zonas del territorio.
    </p><p class="article-text">
        El despliegue est&aacute; coordinado por el teniente general Julio Salom Herrera, jefe del Mando de Canarias del Ej&eacute;rcito de Tierra y comandante del Mando Operativo Terrestre, responsable de las operaciones de presencia y vigilancia en Canarias, Ceuta, Melilla y Baleares.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Canarias Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/ejercito-tierra-anuncia-operaciones-vigilancia-canarias-proximos-dias_1_13186314.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 13:45:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/60593bb9-d5b5-4e91-b4e7-1911ed1f3aaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1233046" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/60593bb9-d5b5-4e91-b4e7-1911ed1f3aaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1233046" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Ejército de Tierra anuncia operaciones de vigilancia en toda Canarias en los próximos días]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/60593bb9-d5b5-4e91-b4e7-1911ed1f3aaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ejército de Tierra,Ejército,Canarias,Defensa,Ministerio de defensa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Indra deja la puerta abierta a la fusión con EM&E: "El día que tomen la decisión la estudiaremos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/indra-gana-76-1-millones-marzo-28-4-crecer-espacio-defensa_1_13184375.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a4601d8-867e-4931-81c2-169e14c6fef8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Indra deja la puerta abierta a la fusión con EM&amp;E: &quot;El día que tomen la decisión la estudiaremos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El día que ellos tomen la decisión, pues la estudiaremos", dice De Los Mozos; la tecnológica gana 76,1 millones hasta marzo, un 28,4% más, tras crecer en Espacio y Defensa, confirma su hoja de ruta y mantiene sus objetivos financieros para el ejercicio 2026

</p></div><p class="article-text">
        El consejero delegado de Indra, Jos&eacute; Vicente De los Mozos, ha dejado este jueves la puerta abierta a la posible fusi&oacute;n con Escribano Mechanical &amp; Engineering (EM&amp;E), la firma familiar de los hermanos Javier y &Aacute;ngel Escribano, este &uacute;ltimo presidente de Indra hasta el pasado 2 de abril, y ha puesto la pelota en el tejado de esta compa&ntilde;&iacute;a, tambi&eacute;n accionista de Indra con un 14,3% del capital.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El d&iacute;a que ellos tomen la decisi&oacute;n, pues la estudiaremos&rdquo;, ha afirmado durante la 'conference call' con inversores que ha celebrado la firma con motivo de la presentaci&oacute;n de resultados del primer trimestre.
    </p><p class="article-text">
        Preguntado por esta operaci&oacute;n, que se paraliz&oacute; en marzo despu&eacute;s de que EM&amp;E decidiese desistir de la misma por el &ldquo;conflicto de inter&eacute;s&rdquo; denunciado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), el m&aacute;ximo directivo de Indra ha explicado la secuencia de los hechos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los que han retirado la operaci&oacute;n han sido los Escribano, entonces, cuando entre dos empresas est&aacute; una negociaci&oacute;n y uno se retira y dice que no quiere, que en este momento no se dan las circunstancias, yo lo &uacute;nico que puedo decir es nada, es esperar&rdquo;, ha declarado. As&iacute;, ha se&ntilde;alado que en la actualidad, con la negativa de EM&amp;E sobre la mesa, &eacute;l &ldquo;no tiene nada que decir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A d&iacute;a de hoy, si ellos han considerado que no era el momento, yo no tengo nada que decir y respeto su decisi&oacute;n&rdquo;, ha zanjado.
    </p><p class="article-text">
        Cuestionado por los posibles movimientos en fusiones y adquisiciones ha asegurado que &ldquo;hay compras y ventas&rdquo;. &ldquo;El tama&ntilde;o lo iremos viendo&rdquo;, y ha hecho un paralelismo con la caza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es como cuando vas a cazar. Si te aparece un buen animal de caza mayor, no lo vamos a dejar desaprovechar, pero hasta que no sales a cazar y no ves la caza, pues no sabes al final si te vuelves con nada, con dos perdices o con algo de caza mayor&rdquo;, ha explicado.
    </p><p class="article-text">
        El directivo ha enmarcado estos movimientos en la hoja de ruta de la compa&ntilde;&iacute;a. &ldquo;Sabemos d&oacute;nde tenemos que ir, sabemos la direcci&oacute;n y, repito, no es un tema de comprar por comprar&rdquo;, ha incidido, detallando que las posibles adquisiciones deben &ldquo;proporcionar capacidades que no tienen, sinergias que puedan eficientar el negocio o abrir nuevos mercados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De los Mozos ha comunicado que &ldquo;no descarta alguna alianza con alguna otra empresa en alg&uacute;n sector que pueda posicionar a Indra como referente en ese sector&rdquo;. &ldquo;Todo esto es un tema que est&aacute; abierto y depende de las oportunidades que vayamos encontrando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El grupo obtuvo un beneficio neto de 76,1 millones de euros en el primer trimestre, un 28,4% m&aacute;s, como consecuencia de la mejora operativa y tras crecer en ingresos, especialmente en el &aacute;rea de Espacio y Defensa.
    </p><p class="article-text">
        Indra factur&oacute; 1.334 millones, un 14,6% m&aacute;s, en un trimestre en el que la compa&ntilde;&iacute;a ha cambiado de presidente, con el nombramiento de &Aacute;ngel Sim&oacute;n, y ha suspendido el an&aacute;lisis de esa posible operaci&oacute;n con EM&amp;E.
    </p><p class="article-text">
        La compa&ntilde;&iacute;a ha reiterado todos sus objetivos financieros para 2026: m&aacute;s de 7.000 millones en ingresos en moneda local, un ebit mayor que 700 millones y m&aacute;s de 375 millones de flujo de caja libre.
    </p><p class="article-text">
        La facturaci&oacute;n en el primer trimestre del a&ntilde;o creci&oacute; en todas las divisiones de Indra, especialmente Espacio (89 millones, un 393% m&aacute;s), tras las adquisiciones de Hispasat e Hisdesat; seguidas de Defensa con un 32,5% (275 millones); y Tr&aacute;fico A&eacute;reo (138 millones), un 17,2%.
    </p><p class="article-text">
        Movilidad (80 millones) y Minsait (752 millones), el principal negocio de Indra, crecieron un 1,2% y un 1,3%, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        El 21% de los ingresos del grupo, cuyo mayor accionista es la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), con un 28%, y con el que el Gobierno quiere armar un gran campe&oacute;n de defensa, provienen ya de este &aacute;rea.
    </p><p class="article-text">
        El 56% del negocio de Indra proviene de su divisi&oacute;n tecnol&oacute;gica de Minsait, el 21% de Defensa, el 10% de Tr&aacute;fico A&eacute;reo, el 7% del Espacio y el 6% de Movilidad.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;rea de Defensa, sus ingresos crecieron tanto en Espa&ntilde;a como en Asia Oriente, Medio y &Aacute;frica, apoyados sobre todo en la mayor actividad en Programas Especiales de Modernizaci&oacute;n, Sistemas Terrestres y el &aacute;rea de Veh&iacute;culos Terrestres, adem&aacute;s del avance en Sistemas Navales.
    </p><p class="article-text">
        El programa Eurofighter, un proyecto de colaboraci&oacute;n europea (Alemania, Reino Unido, Italia, Espa&ntilde;a), mantuvo una evoluci&oacute;n positiva, mientras que el Futuro Sistema A&eacute;reo de Combate (FCAS) present&oacute; un descenso frente al comparable del a&ntilde;o anterior.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s de 20.000 millones en pedidos impulsados por Defensa</h2><p class="article-text">
        En cuanto a la cartera de pedidos en el primer trimestre alcanz&oacute; los 20.334 millones, tras creer un 154,1% impulsada principalmente por su &aacute;rea de Defensa (con 11.402 millones, un 279% m&aacute;s que el a&ntilde;o pasado) y por la de Espacio, tras las contribuci&oacute;n especialmente de Hispasat y que se situ&oacute; en 2.868 millones frente a los 198 millones de 2025.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, la contrataci&oacute;n neta creci&oacute; un 55,8 %, hasta los 2.856 millones.
    </p><p class="article-text">
        Su flujo de caja Libre se situ&oacute; en 1.444 millones, frente a los 77 millones del a&ntilde;o pasado, principalmente impulsado por los anticipos recibidos para los Programas Especiales de Modernizaci&oacute;n (PEM).
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a la deuda neta, el grupo ha terminado en marzo de 2026 con una posici&oacute;n positiva de caja neta, de 855 millones frente a los 129 millones en 2025.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de la mitad de los ingresos de Indra, un 53% provienen de Espa&ntilde;a, un 21% de Am&eacute;rica; un 18% del resto de Europa; y un 8% de Asia, Oriente Medio y &Aacute;frica.
    </p><p class="article-text">
        La plantilla final a cierre de marzo de 2026 estaba formada por 62.689 empleados, lo que ha supuesto un incremento del 3% en marzo de 2025. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economía]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/indra-gana-76-1-millones-marzo-28-4-crecer-espacio-defensa_1_13184375.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 07:17:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8a4601d8-867e-4931-81c2-169e14c6fef8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2091973" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8a4601d8-867e-4931-81c2-169e14c6fef8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2091973" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Indra deja la puerta abierta a la fusión con EM&E: "El día que tomen la decisión la estudiaremos"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8a4601d8-867e-4931-81c2-169e14c6fef8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Indra,Defensa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Guerra civil en Silicon Valley? Anthropic, Palantir y ejecutivos de Google chocan por los límites de la IA militar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/guerra-civil-silicon-valley-anthropic-palantir-ejecutivos-google-chocan-limites-ia-militar_1_13181195.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0772b47c-3764-430e-98f3-10bdde4687bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Guerra civil en Silicon Valley? Anthropic, Palantir y ejecutivos de Google chocan por los límites de la IA militar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La rebelión ética que Trump intentó sofocar castigando a Anthropic prende ahora en Google y pone en jaque los planes del Pentágono </p><p class="subtitle">Sistemas críticos de España y otros 22 países europeos tienen un “botón de apagado” a disposición de Trump</p></div><p class="article-text">
        El mayor miedo de Donald Trump con Anthropic se ha cumplido. Cuando el presidente estadounidense intent&oacute; imponer un castigo ejemplarizante a esta startup de IA hace dos meses por intentar &ldquo;dictar c&oacute;mo nuestro gran ej&eacute;rcito lucha y gana guerras&rdquo;, no pensaba solo en ella. Tem&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/locos-izquierdistas-inteligentes-utiles-pasando-trump-startup-ia-anthropic_1_13166323.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un efecto contagio en el sector tecnol&oacute;gico</a>, cuya colaboraci&oacute;n es absolutamente indispensable para el Pent&aacute;gono desde la irrupci&oacute;n de la inteligencia artificial. Esta semana m&aacute;s de 560 ejecutivos y empleados de Google han confirmado los miedos de Trump. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos que la IA beneficie a la humanidad, y no que se utilice de forma inhumana o extremadamente da&ntilde;ina&rdquo;, reza una carta que han enviado al director ejecutivo de la multinacional, Sundar Pichai. Entre los firmantes hay una veintena de vicepresidentes y directores ejecutivos de diferentes unidades de negocio. &ldquo;Esto incluye armas aut&oacute;nomas letales y vigilancia masiva, pero va m&aacute;s all&aacute;&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><p class="article-text">
        Las armas aut&oacute;nomas letales y la vigilancia masiva fueron exactamente <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/anthropic-startup-planta-cara-trump-estilo-dictador-ia-guerra_1_13045909.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las dos l&iacute;neas rojas</a> que Anthropic se neg&oacute; a que el Pent&aacute;gono traspasara con su tecnolog&iacute;a cuando comenz&oacute; la guerra de Ir&aacute;n. &ldquo;En un n&uacute;mero limitado de casos, creemos que la IA puede socavar, en lugar de defender, los valores democr&aacute;ticos. Algunos usos tambi&eacute;n est&aacute;n simplemente fuera del alcance de lo que la tecnolog&iacute;a actual puede hacer de forma segura y fiable&rdquo;, justific&oacute; Dario Amodei, cofundador y director ejecutivo de la startup.
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n de Trump fue intentar condenar al ostracismo a la startup. La coloc&oacute; en la lista negra como un &ldquo;riesgo para la cadena de suministro&rdquo;, lo que la impide firmar contratos con la administraci&oacute;n y con empresas que tengan relaciones con la administraci&oacute;n. Pero ha fracasado: un nuevo modelo de IA desarrollado por Anthropic que <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/nueva-ia-anthropic-saltar-alarmas-eeuu-capacidad-explotar-brechas-seguridad_1_13132918.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha puesto patas arriba la ciberseguridad internacional</a> ha impedido a la Casa Blanca ejecutar el castigo. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha publicado en exclusiva el medio estadounidense Axios, el equipo de Trump est&aacute; elaborando directrices para permitir a las agencias seguir trabajando con Anthropic pese a su propio bloqueo. &ldquo;Salvar las apariencias y lograr que regresen&rdquo;, ha descrito una fuente sobre el proceso.
    </p><h2 class="article-text">El control por la narrativa de Silicon Valley</h2><p class="article-text">
        La etapa en la que los contratos con el Pent&aacute;gono eran tab&uacute; para las empresas de tecnolog&iacute;a estadounidenses ha quedado muy atr&aacute;s. &ldquo;Creo firmemente en la importancia existencial de utilizar la IA para defender a Estados Unidos y otras democracias, y para derrotar a nuestros adversarios autocr&aacute;ticos&rdquo;, declara el propio Amodei.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los l&iacute;mites de esa colaboraci&oacute;n no est&aacute;n plenamente definidos. Y aunque buena parte de las &eacute;lites de Silicon Valley <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/pichai-bezos-cook-corte-tecnologica-trump-musk_1_11980945.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se han alineado con Donald Trump</a>, existe una tensi&oacute;n evidente con la base de ingenieros y profesionales altamente cualificados que a&uacute;n pueden poner pie en pared. &ldquo;Tomar la decisi&oacute;n equivocada ahora mismo causar&iacute;a un da&ntilde;o irreparable a la reputaci&oacute;n, el negocio y el papel de Google en el mundo&rdquo;, esgrime la carta de sus trabajadores y ejecutivos: &ldquo;Sabemos por nuestra propia historia que nuestros l&iacute;deres pueden tomar las decisiones correctas, para nosotros y para el mundo, cuando hay mucho en juego&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa persegu&iacute;a frenar un nuevo contrato de la multinacional con el Pent&aacute;gono para utilizar sus modelos de IA en &ldquo;cualquier prop&oacute;sito gubernamental leg&iacute;timo&rdquo;. No lo han conseguido, puesto que Google confirmaba la noche de este martes que el acuerdo con los militares ya est&aacute; cerrado. Pese a ello, ha evidenciado justo lo que Trump trataba de evitar: convertir los l&iacute;mites &eacute;ticos de la IA militar en un debate p&uacute;blico dentro de las propias empresas tecnol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la misiva no es el &uacute;nico ejemplo de que a&uacute;n queda contestaci&oacute;n interna en Silicon Valley. Cuando el Servicio de Control de Inmigraci&oacute;n y Aduanas (ICE, por sus siglas en ingl&eacute;s) confirm&oacute; su conversi&oacute;n en una brigada paramilitar y desat&oacute; el caos en Minnesota en enero, unos 2.500 empleados de las grandes tecnol&oacute;gicas que prestan sus servicios al organismo <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/trabajadores-silicon-valley-piden-emperadores-tecnologicos-rebelen-trump-violencia-ice_1_12938879.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pidieron a sus jefes que cortaran esa relaci&oacute;n</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos estar orgullosos de trabajar en el sector tecnol&oacute;gico. Queremos estar orgullosos de las empresas para las que trabajamos. Podemos y debemos usar nuestra influencia para acabar con esta violencia&rdquo;, dec&iacute;an en la misiva, que en aquel caso tambi&eacute;n fue firmada por vicepresidentes de las grandes tecnol&oacute;gicas, e incluso por directores ejecutivos de empresas que no ten&iacute;an contratos con el ICE. &ldquo;Levanten el tel&eacute;fono y llamen a la Casa Blanca&rdquo;, exig&iacute;an en un texto en el que calificaban como &ldquo;asesinatos&rdquo; y &ldquo;secuestros&rdquo; los actos de los paramilitares de Trump.
    </p><h2 class="article-text">El efecto Palantir</h2><p class="article-text">
        Si Anthropic y Amodei lideran las voces que abogan porque la IA militar tenga al menos algunos l&iacute;mites &eacute;ticos, la empresa de espionaje y an&aacute;lisis de datos Palantir es la que m&aacute;s vocalmente pide derribar todas esas barreras. No es casualidad que haya sido ahora cuando la compa&ntilde;&iacute;a haya decidido ser m&aacute;s expl&iacute;cita sobre su posici&oacute;n, publicando un escrito de 22 puntos en las redes sociales que ya se conoce como<a href="https://www.eldiario.es/opinion/palantir-epilogo-democracia_129_13169870.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;el manifiesto Palantir&rdquo;</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La cuesti&oacute;n no es si se construir&aacute;n armas de inteligencia artificial; es qui&eacute;n las construir&aacute; y con qu&eacute; prop&oacute;sito. Nuestros adversarios no se detendr&aacute;n en debates teatrales sobre los m&eacute;ritos de desarrollar tecnolog&iacute;as con aplicaciones cr&iacute;ticas para la seguridad nacional y militar. Ellos seguir&aacute;n adelante&rdquo;, reza el quinto punto del escrito. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una era de disuasión, la era atómica, está terminando, y una nueva era de disuasión construida sobre la inteligencia artificial está a punto de comenzar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Palantir</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La empresa, fundada por el multimillonario <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/peter-thiel-milmillonario-ideas-peligrosas_129_12533243.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peter Thiel</a> y cuyo nombre proviene de las bolas de cristal usadas para el espionaje en <em>El Se&ntilde;or de los Anillos</em>, lleva dos d&eacute;cadas construyendo su negocio sobre contratos de inteligencia y defensa con gobiernos occidentales. El manifiesto, y el momento de su publicaci&oacute;n, es una declaraci&oacute;n de intenciones que quiere cerrar el debate en el sector tecnol&oacute;gico estadounidense. &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/temas/silicon-valley/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Silicon Valley</a> tiene una deuda moral con el pa&iacute;s que hizo posible su ascenso. La &eacute;lite de la ingenier&iacute;a de Silicon Valley tiene la obligaci&oacute;n afirmativa de participar en la defensa de la naci&oacute;n&rdquo;, exige su primer punto. 
    </p><p class="article-text">
        Con todo, lo que Palantir pone encima de la mesa va m&aacute;s all&aacute; de los contratos con el Pent&aacute;gono. Expone que la IA es el &ldquo;nuevo poder duro&rdquo; y que las tecnol&oacute;gicas y EEUU no deber&iacute;an tener miedo de utilizarla. &ldquo;La capacidad de las sociedades libres y democr&aacute;ticas para prevalecer requiere algo m&aacute;s que un atractivo moral. Requiere poder duro, y el poder duro en este siglo se construir&aacute; sobre el software&rdquo;: &ldquo;Una era de disuasi&oacute;n, la era at&oacute;mica, est&aacute; terminando, y una nueva era de disuasi&oacute;n construida sobre la inteligencia artificial est&aacute; a punto de comenzar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Europa, fuera del debate</h2><p class="article-text">
        La guerra por la narrativa que toma fuerza en Silicon Valley deja otra evidencia. Europa se queda fuera de la construcci&oacute;n de los l&iacute;mites del mundo que viene, sin voz incluso dentro del bloque occidental. &ldquo;El manifiesto deja muy claro que las capas centrales de la infraestructura digital &mdash;nube, IA, anal&iacute;tica de datos&mdash; son intr&iacute;nsecamente estadounidenses, y que la cuesti&oacute;n central es c&oacute;mo se movilizan al servicio de los objetivos estrat&eacute;gicos de Estados Unidos. Esa es precisamente la vulnerabilidad para Europa&rdquo;, explica Pierre-Alexandre Balland. 
    </p><p class="article-text">
        Balland es el cient&iacute;fico jefe de datos del Centro de Estudios de Pol&iacute;ticas Europeas (CEPS, por sus siglas en ingl&eacute;s), uno de los think tanks m&aacute;s influyentes en la pol&iacute;tica europea. &ldquo;Si la columna vertebral tecnol&oacute;gica de los servicios p&uacute;blicos europeos depende de sistemas construidos, pose&iacute;dos y alineados pol&iacute;ticamente en otros lugares, entonces la soberan&iacute;a se cede&rdquo;, asevera en conversaci&oacute;n con elDiario.es.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si la columna vertebral tecnológica de los servicios públicos europeos depende de sistemas construidos, poseídos y alineados políticamente en otros lugares, entonces la soberanía se cede</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pierre-Alexandre Balland</span>
                                        <span>—</span> científico jefe de datos del Centro de Estudios de Políticas Europeas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La respuesta m&aacute;s extendida a ese diagn&oacute;stico culpa a Bruselas: Europa no tiene Palantirs propias porque regul&oacute; demasiado y demasiado pronto. &ldquo;El verdadero problema de Europa es la capacidad y la dependencia. Carecemos del capital (especialmente de capital riesgo), de infraestructuras de computaci&oacute;n, de un mercado unificado de servicios digitales, de escala en la contrataci&oacute;n p&uacute;blica y de la coordinaci&oacute;n industrial que produjeron el dominio tecnol&oacute;gico estadounidense. Ninguna de esas carencias fue causada por Bruselas, pero s&iacute; requieren un nivel de coordinaci&oacute;n a escala de la UE&rdquo;, contesta el especialista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estados Unidos construy&oacute; su sector tecnol&oacute;gico sobre d&eacute;cadas de contrataci&oacute;n en defensa, inversi&oacute;n p&uacute;blica en investigaci&oacute;n, un mercado de capitales s&oacute;lido y un entorno regulatorio que, contrariamente a cierto mito europeo, es en muchos &aacute;mbitos m&aacute;s estricto que el nuestro. Europa regul&oacute; porque necesitaba establecer c&oacute;mo gobernar tecnolog&iacute;as desarrolladas en otros lugares; no dej&oacute; de construir esas tecnolog&iacute;as por haber regulado&rdquo;, contin&uacute;a Balland: &ldquo;Derogar ma&ntilde;ana el Reglamento de IA no producir&iacute;a una Palantir europea&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, &iquest;es siquiera posible una Palantir con los valores europeos? El experto recalca que otra de las ideas centrales de la empresa es &ldquo;que el trabajo que antes se realizaba dentro de ministerios, servicios de inteligencia y estructuras de defensa ahora se hace mejor desde contratistas privados con incentivos ligados al capital&rdquo;. Sin embargo, recuerda que &ldquo;todo el modelo de negocio de Palantir depende de esta transferencia&rdquo;, desde las capacidades anal&iacute;ticas a la integraci&oacute;n de inteligencia o el <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/vigilancia-limite-funciona-tecnologia-rastreo-inmigrantes-deportaciones-masivas-trump_1_12234100.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">control migratorio</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para Europa, donde el contrato social de posguerra descansaba en un servicio p&uacute;blico competente, prestigioso y orientado a una misi&oacute;n, este modelo es m&aacute;s peligroso, especialmente ante la falta de alternativas europeas&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/guerra-civil-silicon-valley-anthropic-palantir-ejecutivos-google-chocan-limites-ia-militar_1_13181195.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 20:10:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0772b47c-3764-430e-98f3-10bdde4687bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="561457" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0772b47c-3764-430e-98f3-10bdde4687bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="561457" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Guerra civil en Silicon Valley? Anthropic, Palantir y ejecutivos de Google chocan por los límites de la IA militar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0772b47c-3764-430e-98f3-10bdde4687bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Anthropic,Google,Industria militar,Defensa,Donald Trump,Estados Unidos,Europa,Silicon Valley]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La batalla por el próximo presupuesto europeo vuelve a crear una frontera de gasto entre el Norte y el Sur]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/batalla-proximo-presupuesto-europeo-vuelve-crear-frontera-gasto-norte-sur_1_13176906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dcb6414d-a749-4857-832c-07d41fd4a846_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La batalla por el próximo presupuesto europeo vuelve a crear una frontera de gasto entre el Norte y el Sur"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vuelve la pugna entre los frugales y los amigos de la cohesión por el gasto del presupuesto europeo entre 2028 y 2034. Otro campo de batalla se repite con la deuda europea como fórmula para pagar los compromisos a los que obliga el nuevo escenario geopolítico: defensa y competitividad</p><p class="subtitle">La UE hace oídos sordos a la petición de los países de medidas “más ambiciosas” para luchar contra la subida de precios energéticos</p></div><p class="article-text">
        La batalla por definir el Marco Financiero Plurianual (MFP), el presupuesto europeo correspondiente a 2028-2034, ha empezado acentuando la clara diferencia de posiciones entre el Norte y el Sur de la Uni&oacute;n Europea. Vuelve la guerra dial&eacute;ctica entre los pa&iacute;ses que aspiran a la austeridad &ndash;Alemania, Pa&iacute;ses Bajos, Austrias, Finlandia o Suecia&ndash; y los pa&iacute;ses que pretenden aumentar el gasto y hacer uso de la deuda &ndash;Francia, Espa&ntilde;a, Grecia, Portugal o Italia&ndash;. Los 27 se enfrentan ahora divididos a dise&ntilde;ar el nuevo presupuesto en el que se pretende conjugar el avance hacia la soberan&iacute;a econ&oacute;mica con el incremento de partidas en defensa, competitividad y transici&oacute;n ecol&oacute;gica sin abandonar el gasto en cuestiones que han definido la esencia de la UE en los &uacute;ltimos a&ntilde;os como la pol&iacute;tica agr&iacute;cola y los fondos regionales. En esta diatriba, la opci&oacute;n de la deuda se ha vuelto a colar para distanciar a&uacute;n m&aacute;s a los bloques.
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea present&oacute; una propuesta legislativa con una asignaci&oacute;n financiera de 1,7&nbsp;billones de euros para el pr&oacute;ximo&nbsp;presupuesto&nbsp;de la UE, lo que supone elevar un 59% la cuant&iacute;a de las cuentas p&uacute;blicas europeas que correspondientes al per&iacute;odo 2021-2027. 
    </p><p class="article-text">
        No solo va a ser una pugna entre pa&iacute;ses. Este martes, el Parlamento europeo ha aprobado su posici&oacute;n respecto al Presupuesto europeo en el que defiende un incremento del presupuesto del 10% sobre la propuesta de la Comisi&oacute;n, con un aumento nominal de 175.110 millones de euros. Ahora bien, la Euroc&aacute;mara exige una particularidad: excluye los costes de reembolso de la deuda de los fondos NextGeneration EU, que ascienden a 149.300 millones de euros. Adem&aacute;s, los parlamentarios europeos se oponen firmemente a cualquier renacionalizaci&oacute;n, rechazan un enfoque &ldquo;a la carta&rdquo; y advierten de que el modelo de la Comisi&oacute;n de &ldquo;un plan por Estado miembro&rdquo; podr&iacute;a debilitar las pol&iacute;ticas europeas. 
    </p><p class="article-text">
        La Euroc&aacute;mara quiere modificar la estructura del presupuesto presentada por el equipo de la presidenta de la Comisi&oacute;n, Ursula Von der Leyen, y que haya l&iacute;neas presupuestarias diferenciadas para pol&iacute;ticas individuales que se han convertido en el objetivo de los frugales para su reducci&oacute;n: la PAC y pesca, la pol&iacute;tica de cohesi&oacute;n, el Fondo Social Europeo y los asuntos de interior. Finalmente, los eurodiputados reafirman la necesidad de la introducci&oacute;n de nuevos &ldquo;recursos propios&rdquo; para reembolsar la deuda de los fondos para luchar contra la crisis que provoc&oacute; la pandemia. Estos nuevos ingresos deber&iacute;an generar alrededor de 60.000 millones de euros anuales. Entre las propuestas presentadas est&aacute;n un gravamen a los servicios digitales, un impuesto al juego en l&iacute;nea, una ampliaci&oacute;n del mecanismo de ajuste en frontera por carbono (CBAM) o un gravamen sobre las plusval&iacute;as de criptoactivos.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Europa debe arregl&aacute;rselas con el dinero que tenemos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El canciller alem&aacute;n, Friedrich Merz, aprovech&oacute; la cumbre de Chipre para lanzar un mensaje en contra del incremento del presupuesto europeo. &ldquo;Europa debe arregl&aacute;rselas con el dinero que tenemos y esto tambi&eacute;n significa que tenemos que fijar nuevas prioridades&rdquo;, asegur&oacute; Merz. 
    </p><p class="article-text">
        Sin nombrarlo, el canciller alem&aacute;n pretende rebajar las partidas que menos afectan a una Alemania en una situaci&oacute;n econ&oacute;mica muy dif&iacute;cil: los fondos para la Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC) y los dedicados a las pol&iacute;ticas de Cohesi&oacute;n, que hasta el pasado presupuesto multianual supon&iacute;a un poco m&aacute;s 60% del total de la cuant&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Mucho m&aacute;s expeditivo fue el primer ministro de Pa&iacute;ses Bajos, Rob Jetten, que adem&aacute;s de apuntar que el incremento presupuestario propuesto por la Comisi&oacute;n era &ldquo;inaceptable tanto por su tama&ntilde;o como por las contribuciones nacionales&rdquo;, subray&oacute; la necesidad de reducir las cuant&iacute;as con el eufemismo de la modernizaci&oacute;n y la eficiencia. &ldquo;Es absolutamente crucial que la propuesta actual se reduzca considerablemente y que el presupuesto europeo se modernice significativamente en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os para poder abordar nuestra seguridad y construir una econom&iacute;a m&aacute;s s&oacute;lida. Podemos reasignar fondos, a&uacute;n gastamos mucho dinero europeo en pol&iacute;tica agr&iacute;cola. Eso se puede hacer de forma mucho m&aacute;s eficiente&rdquo;, avis&oacute; Jetten.
    </p><h2 class="article-text">Frugales frente a los amigos de la cohesi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Este bloque de austeridad, conocidos como 'frugales', adem&aacute;s de Alemania y Pa&iacute;ses Bajos est&aacute; respaldado por Austria y por el grupo de n&oacute;rdicos, donde los l&iacute;deres de pa&iacute;ses como Suecia o Finlandia se han posicionado por mantener las partidas de gasto y hacer otra redistribuci&oacute;n de las cuant&iacute;as que primen m&aacute;s los fondos destinados a competitividad o defensa. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras, en el otro lado de la frontera del gasto se posicionaron los pa&iacute;ses del Sur. No es la primera vez que ocurre, en las negociaciones del pasado presupuesto se cre&oacute; el grupo de &ldquo;los amigos de la cohesi&oacute;n&rdquo;, compuesto principalmente por Espa&ntilde;a, Portugal, Polonia y Grecia, que defiende el mantenimiento y refuerzo de los fondos de cohesi&oacute;n y la PAC. Este grupo tiene ahora nuevas adhesiones como son Italia y Francia. Espa&ntilde;a, al igual que Francia, lleva ya desde hace un a&ntilde;o advirtiendo que si se quiere cumplir con las nuevas necesidades de gasto por los retos que impone el nuevo contexto geopol&iacute;tico hay que &ldquo;duplicar el presupuesto europeo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, hizo un llamamiento a los Estados miembros &ldquo;a ser ambiciosos con los pr&oacute;ximos presupuestos&rdquo;, si se quiere ser coherente con las prioridades estrat&eacute;gicas de la Uni&oacute;n: competitividad, innovaci&oacute;n, transici&oacute;n ecol&oacute;gica y digital, as&iacute; como seguridad. 
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez adem&aacute;s pidi&oacute;&nbsp;&ldquo;abrir un debate sobre&nbsp;la extensi&oacute;n de los Next Generation seis o 12 meses&nbsp;para que los fondos que no han sido utilizados, sean empleados para la electrificaci&oacute;n y la transformaci&oacute;n energ&eacute;tica&rdquo; y &ldquo;una&nbsp;flexibilizaci&oacute;n de las reglas fiscales&nbsp;para la inversi&oacute;n en esa transformaci&oacute;n energ&eacute;tica, al igual que se ha hecho con el presupuesto de gasto en defensa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La flexibilizaci&oacute;n de las reglas fiscales es una petici&oacute;n que tambi&eacute;n ha hecho suya la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, adem&aacute;s de admitir que &ldquo;es una negociaci&oacute;n muy dif&iacute;cil en la que las posiciones de partida son muy distintas&rdquo;, tambi&eacute;n advirti&oacute; de que Italia tiene &ldquo;unas l&iacute;neas rojas&rdquo; que son los fondos de cohesi&oacute;n y los fondos de la Pol&iacute;tica Agr&iacute;cola Com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Meloni argument&oacute; su posici&oacute;n asegurando que &ldquo;no implica desacuerdo, ya que compartimos una visi&oacute;n com&uacute;n tanto en materia de defensa como de competitividad estas cuestiones est&aacute;n inextricablemente ligadas. De poco sirve ocuparnos de nuestra seguridad si luego no abordamos la seguridad alimentaria; y es in&uacute;til intentar construir competitividad si no entendemos que la cohesi&oacute;n &mdash;poner a todos los territorios en condiciones de competir en igualdad de condiciones&mdash; es un requisito previo para cualquier forma de competitividad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mientras buscamos nuevos recursos para financiar nuevas prioridades &mdash;y, objetivamente, no son tantos y nos est&aacute; costando encontrarlos&mdash;, tambi&eacute;n deber&iacute;amos dar una se&ntilde;al en lo que respecta a los gastos administrativos&rdquo;, ha subrayado Meloni para criticar que se dediquen fondos para renovar la sede del Consejo Europeo.
    </p><h2 class="article-text">Otro campo de batalla: la deuda</h2><p class="article-text">
        Y en la b&uacute;squeda de esos fondos es d&oacute;nde se ha abierto otro campo de batalla: la deuda. El presidente franc&eacute;s, Emmanuel Macron, afirm&oacute; que la deuda contra&iacute;da por la Uni&oacute;n Europea durante la pandemia de Covid deber&iacute;a prorrogarse y que el bloque deber&iacute;a emitir nuevos bonos europeos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No tiene sentido devolver ahora la deuda de la covid, lo que tendr&iacute;a un impacto negativo en los presupuestos, cuando existe una fuerte demanda de t&iacute;tulos y bonos europeos. Nos endeudamos durante la covid. Hoy se nos dice: hay que devolverlo r&aacute;pidamente. Eso es idiota. Renovemos esta deuda; emitamos de nuevo bonos, porque la gente quiere estos t&iacute;tulos a bajo coste. Eso nos da margen de maniobra&rdquo;, remarc&oacute; Macron. 
    </p><p class="article-text">
        Si hay que devolver ya la deuda contra&iacute;da por la covid el pr&oacute;ximo presupuesto plurianual se resentir&aacute;. Hay que pagar unos 25.000 millones al a&ntilde;o a partir de 2028 para cubrir la deuda que sirvi&oacute; para la recuperaci&oacute;n de las econom&iacute;as ahogadas por la pandemia.  
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, Merz sali&oacute; a marcar terreno con el discurso de la austeridad: &ldquo;Lo que Alemania no se plantea es un aumento de la deuda ni tampoco bonos europeos en los mercados de capitales. Esta es una posici&oacute;n que no sostiene Alemania. Lo saben los colegas. Muchos comparten mi opini&oacute;n&rdquo;, poniendo sobre la mesa las l&iacute;neas rojas alemanas. 
    </p><p class="article-text">
        Otra opci&oacute;n es que el incremento del presupuesto mayor no recaiga sobre los pa&iacute;ses de la UE, donde algunos tienen un grave problema para cumplir con las reglas fiscales. Aunque tampoco gusta en algunas capitales, una soluci&oacute;n puesta sobre la mesa ser&iacute;a el incremento de impuestos que van directamente al presupuesto europeo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al final, lo lograremos, Europa no puede permitirse quedarse fuera del juego frente a Estados Unidos y China&rdquo;, puntualiz&oacute; Macron. Al final habr&aacute; que aplicar la raz&oacute;n. El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, que al igual que Macron cuestion&oacute; la l&oacute;gica de devolver ahora los pr&eacute;stamos del Fondo de Recuperaci&oacute;n, explic&oacute; que el presupuesto europeo es &ldquo;seguro y solvente, especialmente cuando el bloque se endeuda de forma conjunta&rdquo;. &ldquo;Habr&aacute; concesiones mutuas y cualquier resistencia ser&aacute; superada o Europa tendr&aacute; que aceptar expectativas m&aacute;s bajas. No podemos decir que queremos hacer m&aacute;s con menos&rdquo;, concluy&oacute; Mitsotakis.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/batalla-proximo-presupuesto-europeo-vuelve-crear-frontera-gasto-norte-sur_1_13176906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 19:43:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dcb6414d-a749-4857-832c-07d41fd4a846_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="317381" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dcb6414d-a749-4857-832c-07d41fd4a846_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="317381" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La batalla por el próximo presupuesto europeo vuelve a crear una frontera de gasto entre el Norte y el Sur]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dcb6414d-a749-4857-832c-07d41fd4a846_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Presupuestos,Austeridad,Defensa,Transición ecológica,Energías renovables,Política Agraria Común,Fondos europeos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El gasto militar español crece un 50% hasta los 40.200 millones de dólares, la mayor subida en el top 15 mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/gasto-militar-espanol-crece-50-40-200-millones-dolares-mayor-subida-top-15-mundial_1_13173677.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2afaf6ae-f912-4dde-b387-ff60bf8e95ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El gasto militar español crece un 50% hasta los 40.200 millones de dólares, la mayor subida en el top 15 mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">España entra en el grupo de los quince países del mundo que más gasto militar tienen y lo hace con el mayor aumento de todos ellos: un 50% con respecto a 2024, hasta los 40.200 millones de dólares, según destaca el SIPRI </p><p class="subtitle">Las promesas rotas del 'America First': la subida del gasto militar que Trump quiere impulsar lamina programas sociales</p></div><p class="article-text">
        El gasto militar mundial alcanz&oacute; los 2,887 billones de d&oacute;lares en 2025, un aumento del 2,9% en t&eacute;rminos reales respecto a 2024. As&iacute; lo destaca el Instituto Internacional de Investigaci&oacute;n para la Paz de Estocolmo, el SIPRI, <a href="https://www.sipri.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su informe anual</a> publicado este lunes y al que ha tenido acceso con antelaci&oacute;n elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        En 2025, el gasto militar creci&oacute; en todas las regiones del mundo excepto en las Am&eacute;ricas. Estados Unidos sigue en el n&uacute;mero uno y Europa experimenta un fuerte incremento, con una subida del 14%. Los cinco principales gastadores militares &mdash;Estados Unidos, China, Rusia, Alemania e India&mdash; en conjunto representaron el 58% del gasto militar mundial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las cifras de gasto militar actual, de r&eacute;cord, nos muestran que buena parte de los pa&iacute;ses que m&aacute;s han aumentado su gasto militar hist&oacute;ricamente son precisamente los que est&aacute;n actualmente en guerra, mientras que los que no lo han hecho son los pa&iacute;ses, hoy en d&iacute;a, m&aacute;s pac&iacute;ficos, como Islandia, Suiza, Irlanda, Austria y Nueva Zelanda&rdquo;, se&ntilde;ala Jordi Calvo, investigador del Centre Del&agrave;s de Estudios por la Paz, <a href="https://centredelas.org/donde-callan-las-armas/?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el podcast 'Donde callan las armas'</a>, que se emite en elDiario.es y <a href="https://www.spreaker.com/episode/canones-o-mantequilla-el-verdadero-precio-del-gasto-militar-donde-callan-las-armas-04--71587716" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en plataformas</a>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src='https://widget.spreaker.com/player?episode_id=71587716&theme=dark&chapters-image=true' width='100%' height='200px' title='Cañones o mantequilla: el verdadero precio del gasto militar (DONDE CALLAN LAS ARMAS #04)' frameborder='0'></iframe>
    </figure><h2 class="article-text">El gasto militar en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a entra en el r&aacute;nking de los quince pa&iacute;ses con m&aacute;s gasto militar mundial, en el puesto 15, y dentro de ese grupo es el pa&iacute;s que registra un mayor aumento con respecto a 2024: <a href="https://www.sipri.org/visualizations/2026/sipri-map-world-military-expenditure-2025" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un 50%</a>, hasta los 40.200 millones de d&oacute;lares, seg&uacute;n los datos que ofrece el SIPRI y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/espana-destinara-ano-40-457-millones-gasto-militar-medio-punto-calcula-gobierno_1_12249225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muy cerca de lo que avanz&oacute; elDiario.es en abril de 2025</a>. &ldquo;Es la primera vez que Espa&ntilde;a forma parte de este r&aacute;nking de los quince pa&iacute;ses con mayor gasto militar mundial&rdquo;, se&ntilde;ala Jordi Calvo en el an&aacute;lisis espec&iacute;fico sobre nuestro pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Dentro de ese grupo, doce pa&iacute;ses volvieron a aumentar su gasto y solo tres registraron descensos: Estados Unidos, Reino Unido e Israel. El gasto de Polonia, en el puesto 14, creci&oacute; un 23%, mientras que Italia, en el puesto 12, y Ucrania, en s&eacute;ptimo lugar, aumentaron su gasto militar un 20% cada uno. 
    </p><p class="article-text">
        El informe del SIPRI se&ntilde;ala que este incremento en 2025 elev&oacute; la carga militar de Espa&ntilde;a al 2,1% del PIB, &ldquo;en el marco del Plan Industrial y Tecnol&oacute;gico para la Seguridad y la Defensa del Gobierno espa&ntilde;ol, lanzado en abril de 2025, al que se asignaron 11.800 millones de d&oacute;lares durante ese a&ntilde;o&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El gasto militar real del Estado español en 2025 ha sido más elevado que lo anunciado en su momento y representa ya el 2,42% del PIB</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Centre Delàs de Estudios por la Paz</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">M&aacute;s elevado </h2><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2016 Espa&ntilde;a ten&iacute;a un gasto militar del 1,1% del PIB, por lo tanto el gasto actual casi multiplica por dos ese porcentaje de 2016. El SIPRI indica que, con respecto a esa fecha, el gasto militar ha aumentado un 122%. 
    </p><p class="article-text">
        El Centre Del&agrave;s de Estudios por la Paz ha presentado este lunes sus an&aacute;lisis y se&ntilde;ala que , seg&uacute;n sus c&aacute;lculos, &ldquo;el gasto militar real del Estado espa&ntilde;ol en 2025 ha sido a&uacute;n m&aacute;s elevado que lo anunciado por el Gobierno, llegando a la cifra de 39.476 millones de euros, y ya representando el 2,42% del PIB&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para hacer ese c&aacute;lculo, los investigadores del Centre Del&agrave;s aplican los criterios establecidos por la propia OTAN para contabilizar el desembolso de todos sus miembros. Esto incluye todas las partidas vinculadas a la defensa militar, como los costes de personal paramilitar de la Guardia Civil , los cr&eacute;ditos en I+D militar que surgen desde el Ministerio de Industria, las misiones militares en el exterior o los intereses de la deuda correspondientes al total del gasto militar, entre otros. 
    </p><p class="article-text">
        Para alcanzar <a href="https://centredelas.org/donde-callan-las-armas/?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 2,42% del PIB</a> &ldquo;el Gobierno ha echado mano, por primera vez, de otras partidas de car&aacute;cter militar repartidas entre otros ministerios y programas&rdquo;, indica el Centre Del&agrave;s. &ldquo;Este m&eacute;todo de contabilizaci&oacute;n que ha empleado tiene en cuenta todos los gastos militares, algo que venimos demandando desde hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas&rdquo;, se&ntilde;ala Calvo. 
    </p><p class="article-text">
        La cifra de 39.476 millones de euros de gasto militar espa&ntilde;ol ofrecida por el Centre Del&agrave;s es superior a los 40.200 millones de d&oacute;lares del SIPRI, ya que ha tenido en cuenta todas esas partidas vinculadas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El gasto militar mundial volvió a aumentar en 2025, ya que los Estados respondieron a otro año de guerras, incertidumbre y agitación geopolítica con programas de rearme a gran escala</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xiao Liang</span>
                                        <span>—</span> SIPRI
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Datos globales </h2><p class="article-text">
        Estas cifras confirman la tendencia al alza en un marco de mayor militarismo, siendo 2025 el und&eacute;cimo a&ntilde;o consecutivo de incremento mundial y con un crecimiento de la carga militar global &mdash;el gasto militar como porcentaje del producto interior bruto (PIB)&mdash; al 2,5%, su nivel m&aacute;s alto desde 2009. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El gasto militar mundial volvi&oacute; a aumentar en 2025, ya que los Estados respondieron a otro a&ntilde;o de guerras, incertidumbre y agitaci&oacute;n geopol&iacute;tica con programas de rearme a gran escala&rdquo;, se&ntilde;ala Xiao Liang, investigador del Programa de Gasto Militar y Producci&oacute;n de Armamento del SIPRI. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dado el abanico de crisis actuales, as&iacute; como los objetivos de gasto militar a largo plazo de muchos Estados, es probable que este crecimiento contin&uacute;e durante 2026 y m&aacute;s all&aacute;&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El principal motor del aumento global del gasto militar en 2025 fue el incremento del 14% en Europa, hasta 864.000 millones de dólares</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Instituto de Investigación de Estocolmo (SIPRI)</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El gasto militar de los 32 miembros de la OTAN ascendi&oacute; a 1,581 billones de d&oacute;lares, es decir, el 55% del gasto mundial. Estados Unidos sigue en el primer puesto con 954.000 millones de d&oacute;lares, pero con una reducci&oacute;n de su gasto militar, que en 2025 fue un 7,5% inferior al de 2024. Esta ca&iacute;da se debe principalmente a que no se aprob&oacute; una nueva partida financiera para Ucrania durante el a&ntilde;o, en marcado contraste con los tres a&ntilde;os anteriores. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Washington aument&oacute; las inversiones tanto en capacidades nucleares como convencionales &ldquo;para mantener su dominio en el hemisferio occidental y disuadir a China en el Indo-Pac&iacute;fico, objetivos clave de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es probable que la ca&iacute;da del gasto militar estadounidense en 2025 sea de corta duraci&oacute;n&rdquo;, advierte Nan Tian, director del Programa de Gasto Militar y Producci&oacute;n de Armamento del SIPRI. &ldquo;El gasto aprobado por el Congreso de EEUU para 2026 ha superado el bill&oacute;n de d&oacute;lares, un aumento sustancial respecto a 2025, y podr&iacute;a elevarse hasta 1,5 billones en 2027 si se aprueba la &uacute;ltima propuesta presupuestaria del presidente Trump&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43c82db2-6583-4040-b342-00ff7e30cf5b_16-9-aspect-ratio_50p_1141736.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43c82db2-6583-4040-b342-00ff7e30cf5b_16-9-aspect-ratio_50p_1141736.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43c82db2-6583-4040-b342-00ff7e30cf5b_16-9-aspect-ratio_75p_1141736.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43c82db2-6583-4040-b342-00ff7e30cf5b_16-9-aspect-ratio_75p_1141736.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43c82db2-6583-4040-b342-00ff7e30cf5b_16-9-aspect-ratio_default_1141736.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43c82db2-6583-4040-b342-00ff7e30cf5b_16-9-aspect-ratio_default_1141736.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/43c82db2-6583-4040-b342-00ff7e30cf5b_16-9-aspect-ratio_default_1141736.jpg"
                    alt="Tabla del SIPRI con los 15 países con más gasto militar, España entre ellos, y porcentajes de gasto en 2016 (1,1%) y 2025 (2,1%)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tabla del SIPRI con los 15 países con más gasto militar, España entre ellos, y porcentajes de gasto en 2016 (1,1%) y 2025 (2,1%)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si analizamos las tablas comparativas, vemos que en el año 2016 España tenía un gasto militar del 1,1% del PIB, por lo tanto el gasto actual multiplica por dos ese porcentaje de 2016</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jordi Calvo</span>
                                        <span>—</span> Centre Delàs 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Fuerte aumento del gasto europeo </h2><p class="article-text">
        El principal motor del aumento global del gasto militar en 2025 fue el incremento del 14% en Europa, hasta 864.000 millones de d&oacute;lares. Es el nivel m&aacute;s alto jam&aacute;s registrado por el SIPRI. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la d&eacute;cada 2016-2025, el gasto se duplic&oacute; (+102 %). Este incremento refleja la creciente inestabilidad geopol&iacute;tica en la regi&oacute;n, principalmente relacionada con la guerra entre Rusia y Ucrania y la incertidumbre sobre las garant&iacute;as de seguridad de Estados Unidos para los miembros europeos de la OTAN&rdquo;, se&ntilde;ala el informe del SIPRI.
    </p><p class="article-text">
        El gasto de Rusia y Ucrania continu&oacute; creciendo en el cuarto a&ntilde;o de la guerra, mientras que el rearme de los miembros europeos de la OTAN supuso el mayor crecimiento anual en Europa Central y Occidental desde el final de la Guerra Fr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El gasto militar de Rusia creci&oacute; un 5,9% en 2025 hasta los 190.000 millones de d&oacute;lares, con una carga militar del 7,5% del PIB. Ucrania, el s&eacute;ptimo mayor gastador, aument&oacute; su gasto un 20% hasta los 84.100 millones de d&oacute;lares, equivalentes al 40% de su PIB.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 2025, el gasto militar como proporci&oacute;n del gasto p&uacute;blico alcanz&oacute; el nivel m&aacute;s alto jam&aacute;s registrado tanto en Rusia como en Ucrania&rdquo;, indica Lorenzo Scarazzato, investigador del SIPRI. &ldquo;Es probable que siga creciendo en 2026 si la guerra contin&uacute;a, con mayores ingresos por exportaciones de petr&oacute;leo en Rusia y un importante pr&eacute;stamo previsto de la Uni&oacute;n Europea para Ucrania&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los 29 miembros europeos de la OTAN gastaron en conjunto 559.000 millones de dólares en 2025, y 22 de ellos destinaron al menos el 2% del PIB a defensa. Alemania fue el mayor gastador del grupo, con un aumento del 24% hasta los 114.000 millones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los 29 miembros europeos de la OTAN gastaron en conjunto 559.000 millones de d&oacute;lares en 2025, y 22 de ellos destinaron al menos el 2% del PIB a defensa. Alemania fue el mayor gastador del grupo, con un aumento del 24% hasta los 114.000 millones. Su carga militar super&oacute; el 2% por primera vez desde 1990, alcanzando el 2,3%. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 2025, el gasto militar de los miembros europeos de la OTAN creci&oacute; m&aacute;s r&aacute;pido que en cualquier otro momento desde 1953&rdquo;, destaca Jade Guiberteau Ricard, asistente de investigaci&oacute;n en el Programa de Gasto Militar y Producci&oacute;n de Armamento del SIPRI. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A medida que los Estados intentan cumplir los nuevos objetivos de gasto, existe el riesgo de que se difuminen los l&iacute;mites entre el gasto militar y otros gastos relacionados con la defensa, reduciendo la transparencia&rdquo;, advierte. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las cifras muestran que buena parte de los países que más han aumentado su gasto militar históricamente son precisamente los que están actualmente en guerra, mientras que los que no lo han hecho son los países, hoy en día, más pacíficos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jordi Calvo</span>
                                        <span>—</span> Centre Delàs
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Oriente Medio </h2><p class="article-text">
        El gasto militar en Oriente Medio alcanz&oacute; unos 218.000 millones de d&oacute;lares en 2025, apenas un 0,1% m&aacute;s que en 2024. Excepto Israel, la mayor&iacute;a de los principales pa&iacute;ses de la regi&oacute;n aumentaron su gasto. El gasto de Israel disminuy&oacute; un 4,9% hasta los 48.300 millones. Aun as&iacute;, segu&iacute;a siendo un 97% superior al de 2022. 
    </p><p class="article-text">
        El gasto de Turqu&iacute;a aument&oacute; un 7,2% hasta los 30.000 millones y el gasto de Ir&aacute;n cay&oacute; por segundo a&ntilde;o consecutivo, un 5,6% hasta los 7.400 millones, debido a la alta inflaci&oacute;n, aunque aument&oacute; en t&eacute;rminos nominales.
    </p><h2 class="article-text">Asia y Ocean&iacute;a </h2><p class="article-text">
        El gasto militar en Asia y Ocean&iacute;a alcanz&oacute; los 681.000 millones de d&oacute;lares en 2025, un 8,1% m&aacute;s que en 2024, el mayor aumento registrado desde 2009. China increment&oacute; su gasto un 7,4% hasta los 336.000 millones, Jap&oacute;n aument&oacute; su gasto un 9,7% hasta los 62.200 millones (1,4% del PIB), el nivel m&aacute;s alto desde 1958, y Taiw&aacute;n alcanz&oacute; el 14% hasta los 18.200 millones (2,1% del PIB).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los aliados de Estados Unidos en Asia y Ocean&iacute;a est&aacute;n aumentando su gasto militar no solo por tensiones regionales, sino tambi&eacute;n por la incertidumbre sobre el apoyo estadounidense&rdquo;, resalta el investigador del SIPRI Diego Lopes da Silva.
    </p><h2 class="article-text">Otras cifras</h2><p class="article-text">
        El SIPRI indica que el gasto militar del Reino Unido cay&oacute; un 2,0% hasta los 89.000 millones y el de Francia aument&oacute; un 1,5% hasta los 68.000 millones.
    </p><p class="article-text">
        India aument&oacute; su gasto un 8,9% hasta los 92.100 millones de d&oacute;lares, Pakist&aacute;n lo hizo en un 11% hasta los 11.900 millones y Arabia Saud&iacute; increment&oacute; su gasto un 1,4% hasta los 83.200 millones. En &Aacute;frica el gasto militar aument&oacute; un 8,5% hasta los 58.200 millones totales. 
    </p><p class="article-text">
        El gasto militar como proporci&oacute;n del PIB &mdash;la llamada carga militar&mdash; es una medida del coste econ&oacute;mico relativo de las fuerzas armadas para un pa&iacute;s. A nivel mundial, esta carga aument&oacute; del 2,4% en 2024 al 2,5% en 2025, el nivel m&aacute;s alto desde 2009.
    </p><p class="article-text">
        En promedio, los pa&iacute;ses de Oriente Medio registraron la mayor carga militar en 2025 (3,8% del PIB), seguidos por Europa (3,2%), &Aacute;frica (1,8%), Asia y Ocean&iacute;a (1,6%) y Am&eacute;rica (1,2%).
    </p><p class="article-text">
        Los tres pa&iacute;ses con mayor carga militar fueron Ucrania (40%), Argelia (8,8%) e Israel (7,8%). &ldquo;El mayor aumento se registr&oacute; en Ucrania (+5,6 puntos porcentuales), seguida de Azerbaiy&aacute;n (+1,4) y Noruega y Dinamarca (ambos +1,0)&rdquo;, indica el SIPRI. Sud&aacute;n del Sur y Burkina Faso registraron las mayores disminuciones. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/gasto-militar-espanol-crece-50-40-200-millones-dolares-mayor-subida-top-15-mundial_1_13173677.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 22:02:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2afaf6ae-f912-4dde-b387-ff60bf8e95ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="29731" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2afaf6ae-f912-4dde-b387-ff60bf8e95ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="29731" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El gasto militar español crece un 50% hasta los 40.200 millones de dólares, la mayor subida en el top 15 mundial]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2afaf6ae-f912-4dde-b387-ff60bf8e95ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gasto Militar,Armamento,Industria armamentística,Defensa,España,Estados Unidos,Donald Trump,Otan,China,Rusia,Irán,Guerra en Irán,Israel,Ucrania,UE - Unión Europea,Francia,Guerras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De "locos izquierdistas" a "muy inteligentes y útiles": qué está pasando entre Trump y la startup de IA Anthropic]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/locos-izquierdistas-inteligentes-utiles-pasando-trump-startup-ia-anthropic_1_13166323.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50f11a37-8ffd-4793-991e-64c127e28705_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2620y1811.jpg" width="1200" height="675" alt="De &quot;locos izquierdistas&quot; a &quot;muy inteligentes y útiles&quot;: qué está pasando entre Trump y la startup de IA Anthropic"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La empresa que reabrió el debate sobre los límites éticos de la inteligencia artificial reconquista la Casa Blanca tras sacar a la luz Claude Mythos, un modelo que podría revolucionar la ciberseguridad global</p><p class="subtitle">Sistemas críticos de España y otros 22 países europeos tienen un “botón de apagado” a disposición de Trump</p></div><p class="article-text">
        En la boyante industria de la inteligencia artificial es dif&iacute;cil seguir la pista de todos los actores si no se es un usuario habitual de sus herramientas. Sobre Anthropic, una de las startups m&aacute;s punteras del negocio, la primera referencia que tuvo parte de la opini&oacute;n p&uacute;blica lleg&oacute; de una gran bronca de Donald Trump. Una &ldquo;empresa de izquierda radical y woke&rdquo; dirigida por <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-ordena-eliminar-contratos-federales-ia-locos-izquierdistas-anthropic-abre-puerta-grok-elon-musk_1_13028370.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;locos izquierdistas&rdquo;</a> cuyo &ldquo;ego&iacute;smo est&aacute; poniendo en riesgo vidas estadounidenses&rdquo; y que aspira, seg&uacute;n el presidente estadounidense, a &ldquo;dictar c&oacute;mo nuestro gran ej&eacute;rcito lucha y gana guerras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El motivo que desencaden&oacute; el rapapolvo fue la guerra de Ir&aacute;n. El fin de semana en el que comenzaron los bombardeos estadounidenses sobre el pa&iacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/anthropic-startup-planta-cara-trump-estilo-dictador-ia-guerra_1_13045909.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anthropic se neg&oacute; a levantar algunas restricciones</a> que pesaban sobre el uso militar de su IA. Seg&uacute;n inform&oacute; la empresa y medios estadounidenses, esos l&iacute;mites eran, en concreto, dos: el que impide que se use para dirigir armamento aut&oacute;nomo y el que la bloquea para realizar vigilancia masiva sobre la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Eso ocurri&oacute; hace dos meses. Esta semana, Trump se ha referido a la startup como <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/trump-dice-ahora-anthropic-son-inteligentes-sean-izquierda-radical-encarrilando_1_13161141.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;un grupo de gente muy inteligente&rdquo;</a>, que &ldquo;pueden ser de gran utilidad&rdquo;. &ldquo;Me gusta la gente con alto coeficiente intelectual, y ellos sin duda tienen un alto coeficiente intelectual&rdquo;, dice ahora el republicano sobre la c&uacute;pula de Anthropic. &ldquo;Tienden a ser de izquierdas, de izquierda radical, pero nos llevamos bien con ellos&rdquo;, admite: &ldquo;Creo que se est&aacute;n encarrilando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ha ocurrido entre ambas declaraciones? Seg&uacute;n Trump, una reuni&oacute;n en la Casa Blanca en la que mantuvieron &ldquo;conversaciones muy buenas&rdquo; con Anthropic. Pero hay algo m&aacute;s que el republicano no cita: la salida a la luz de un modelo de inteligencia artificial que podr&iacute;a llevar la ciberseguridad mundial a un nuevo nivel. O ser la peor pesadilla de cualquier sistema inform&aacute;tico, dependiendo de qui&eacute;n la controle. 
    </p><h2 class="article-text">El antes y despu&eacute;s de Claude Mythos</h2><p class="article-text">
        La &uacute;ltima semana de marzo, Anthropic comunic&oacute; que hab&iacute;a desarrollado Claude Mythos, un modelo de inteligencia artificial que, asegura, posee <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/nueva-ia-anthropic-saltar-alarmas-eeuu-capacidad-explotar-brechas-seguridad_1_13132918.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una capacidad sin precedentes para identificar y explotar vulnerabilidades</a> en los principales sistemas operativos y navegadores web: Mejor que los humanos m&aacute;s habilidosos.
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, su lanzamiento se restringi&oacute; a un pu&ntilde;ado de empresas de confianza, con el objetivo de que pudieran analizar su ciberseguridad e impedir que Claude Mythos desencadenara una campa&ntilde;a de ataques inform&aacute;ticos a gran escala.&nbsp;Primero se otorg&oacute; acceso a las grandes tecnol&oacute;gicas estadounidenses, despu&eacute;s a los bancos del pa&iacute;s, y m&aacute;s recientemente a los bancos brit&aacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento, esa lista de socios no ha dado apenas detalles sobre el funcionamiento de Claude Mythos. Amazon, Microsoft o Google (inversores directos de Anthropic) o bancos como Goldman Sachs, JPMorgan, Citigroup o Bank of America se han limitado a hacer declaraciones sobre la importancia estrat&eacute;gica de la ciberseguridad cuando han sido preguntados al respecto. 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica que ha dado cifras es Mozilla, la fundaci&oacute;n que desarrolla el navegador Firefox, que este lunes public&oacute; <a href="https://blog.mozilla.org/en/privacy-security/ai-security-zero-day-vulnerabilities/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un parche para 271 agujeros de seguridad detectados por Mythos</a>. &ldquo;Las vulnerabilidades inform&aacute;ticas son finitas, y estamos entrando en un mundo donde finalmente podremos encontrarlas todas&rdquo;, ha afirmado sobre las capacidades de este tipo de modelos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las vulnerabilidades informáticas son finitas, y estamos entrando en un mundo donde finalmente podremos encontrarlas todas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fundación Mozilla</span>
                                        <span>—</span> sobre Claude Mythos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Lo &uacute;nico que se sabe es que es una herramienta superpotente&rdquo;, explica Rafael L&oacute;pez, investigador de ciberseguridad de la firma Checkpoint. &ldquo;Si antes t&uacute; pod&iacute;as tardar un mes en encontrar vulnerabilidades de un producto, aqu&iacute; estamos hablando de horas&rdquo;, contin&uacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puede sacar los colores a m&aacute;s de una aplicaci&oacute;n y m&aacute;s de un sistema de seguridad, pero no es tan fuegos artificiales como lo han querido vender&rdquo;, cuestiona el especialista: &ldquo;Seguir&aacute;n haciendo falta personas que revisen que todo lo que dice es correcto, aunque est&aacute; claro que va a ayudar much&iacute;simo y puede hacer que todo sea mucho m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esa falta de detalles sobre las capacidades reales de Mythos ha espoleado las suspicacias acerca de si todo lo que est&aacute; sucediendo a su alrededor podr&iacute;a tener un componente propagand&iacute;stico. Y uno de los primeros que ha apuntado en esa direcci&oacute;n es Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, que tambi&eacute;n ha sido acusada m&uacute;ltiples veces de utilizar a su favor el marketing del miedo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una estrategia de marketing incre&iacute;ble decir: 'Hemos construido una bomba, estamos a punto de lanzarla sobre tu cabeza, te venderemos un refugio antibombas por 100 millones de d&oacute;lares que necesitas para resguardar todas tus pertenencias, pero solo si te elegimos como cliente'&rdquo;, ha afeado Altman, que hace dos a&ntilde;os compar&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/inteligencia-artificial-no-bomba-atomica_129_11830251.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el desarrollo de la IA con el Proyecto Manhattan</a>, que deriv&oacute; en la creaci&oacute;n de la bomba at&oacute;mica.
    </p><h2 class="article-text">La &eacute;tica de Anthropic y la desventaja estrat&eacute;gica con China</h2><p class="article-text">
        Cuando Trump carg&oacute; contra Anthropic hace dos meses, su golpe no se qued&oacute; en la dial&eacute;ctica. Tambi&eacute;n orden&oacute; etiquetar a la startup como &ldquo;un riesgo para la cadena de suministro&rdquo;, lo que implica que ni ella ni ninguna otra empresa que tenga relaci&oacute;n con ella puede ser contratada por la administraci&oacute;n. En la pr&aacute;ctica, equivale a un asesinato corporativo. 
    </p><p class="article-text">
        Anthropic llev&oacute; la decisi&oacute;n a los tribunales y consigui&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/jueza-suspende-cautelarmente-veto-trump-startup-ia-anthropic-arbitrario-caprichoso_1_13102446.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">frenarla de manera cautelar</a>. Puede que la irrupci&oacute;n de Claude Mythos haya recordado a Trump cu&aacute;les son los riesgos de condenar al ostracismo a una de sus empresas de IA m&aacute;s punteras. Pero para entender por qu&eacute; su reacci&oacute;n inicial fue tan contundente, hay que mirar a China. 
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n de Anthropic al inicio de la guerra de Ir&aacute;n evidenci&oacute; una desventaja estrat&eacute;gica entre Washington y Pek&iacute;n. En el gigante asi&aacute;tico no se concibe que una empresa pueda poner l&iacute;mites al uso militar de su tecnolog&iacute;a, como hizo la startup dirigida por Dario Amodei. &ldquo;El sistema chino parte de la premisa de que cualquier desarrollo civil tiene una aplicaci&oacute;n militar desde el primer d&iacute;a, y viceversa&rdquo;, explica Claudio Feij&oacute;o, catedr&aacute;tico de la Universidad Polit&eacute;cnica de Madrid especializado en la econom&iacute;a y tecnolog&iacute;a chinas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/179ba016-ff67-4bbf-9b37-00cc3e616af7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/179ba016-ff67-4bbf-9b37-00cc3e616af7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/179ba016-ff67-4bbf-9b37-00cc3e616af7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/179ba016-ff67-4bbf-9b37-00cc3e616af7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/179ba016-ff67-4bbf-9b37-00cc3e616af7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/179ba016-ff67-4bbf-9b37-00cc3e616af7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/179ba016-ff67-4bbf-9b37-00cc3e616af7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dario Amodei, cofundador y director ejecutivo de Anthropic, en una imagen de archivo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dario Amodei, cofundador y director ejecutivo de Anthropic, en una imagen de archivo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En Occidente, explica el experto, se suele hablar de &ldquo;tecnolog&iacute;as duales&rdquo; cuando pueden emplearse en ambos campos. En China, en cambio esa conexi&oacute;n se da por hecha y est&aacute; integrada en la propia ley estatal a trav&eacute;s del concepto de la &ldquo;fusi&oacute;n civil-militar&rdquo;. &ldquo;Se aplica a todos los niveles de la sociedad&rdquo;, contin&uacute;a Feij&oacute;o, involucrando directamente tanto a &ldquo;las universidades&rdquo; como a &ldquo;las empresas punteras de tecnolog&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es bajo este prisma donde el castigo ejemplarizante de Donald Trump contra Anthropic cobra sentido estrat&eacute;gico. El temor de fondo en la Casa Blanca es el &ldquo;efecto contagio&rdquo;: el miedo a que la rebeli&oacute;n &eacute;tica de una empresa sirva de ejemplo para que los empleados de otras corporaciones clave se nieguen a colaborar con el Pent&aacute;gono, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/dimite-google-aplicacion-inteligencia-artificial_1_2122418.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como ocurri&oacute; en el pasado en multinacionales como Google</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Como advierte Feij&oacute;o, se trata de una prueba m&aacute;s de que el mundo se est&aacute; &ldquo;chinificando&rdquo;, al colocar &ldquo;la seguridad nacional est&aacute; por encima de cualquier otra cosa&rdquo;. Cuando el Estado invoca la carta de la seguridad, &ldquo;se pierde la racionalidad&rdquo; y el mensaje a las empresas es claro: &ldquo;todos en fila y a cumplir lo que hace falta para el pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un acuerdo que nadie quiere firmar</h2><p class="article-text">
        Si bien la asimetr&iacute;a entre el Partido Comunista Chino y la Casa Blanca en el control que pueden ejercer de sus empresas tecnol&oacute;gicas queda en evidencia en casos como el de Anthropic, el problema radica en la desconfianza mutua entre las dos superpotencias. En el &aacute;mbito de la defensa existe desde hace a&ntilde;os una iniciativa internacional para el Uso Responsable de la Inteligencia Artificial en el &Aacute;mbito Militar (REAIM, por sus siglas en ingl&eacute;s) que busca garantizar que haya siempre &ldquo;una persona en el bucle&rdquo;: que ning&uacute;n sistema aut&oacute;nomo ataque sin supervisi&oacute;n humana. 
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo fue impulsado por Corea del Sur y Pa&iacute;ses Bajos y ha sido ratificado por decenas de pa&iacute;ses, entre ellos Espa&ntilde;a. Pero en la lista no est&aacute;n Washington, ni Pek&iacute;n, ni Mosc&uacute;. &ldquo;Nadie quiere firmarlo porque nadie se f&iacute;a de que los otros lo est&eacute;n cumpliendo&rdquo;, explica Feij&oacute;o. &ldquo;Cuando la gente no quiere firmar un acuerdo que tiene que ver con controlar la inteligencia artificial en el sector de defensa&rdquo;, concluye, &ldquo;lo que te hace pensar es que ya lo est&aacute;n haciendo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/locos-izquierdistas-inteligentes-utiles-pasando-trump-startup-ia-anthropic_1_13166323.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 19:47:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/50f11a37-8ffd-4793-991e-64c127e28705_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2620y1811.jpg" length="4042445" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/50f11a37-8ffd-4793-991e-64c127e28705_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2620y1811.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4042445" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De "locos izquierdistas" a "muy inteligentes y útiles": qué está pasando entre Trump y la startup de IA Anthropic]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/50f11a37-8ffd-4793-991e-64c127e28705_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2620y1811.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Donald Trump,Anthropic,Armas,Defensa,China,Ciberseguridad,Bancos,Silicon Valley]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De màquina de guerra a símbol d’abandonament: el projecte que busca salvar de la decadència el baluard oblidat de Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/maquina-guerra-simbol-d-abandonament-projecte-busca-salvar-decadencia-baluard-oblidat-palma_1_13166375.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1f38478-99fb-4b0e-bf01-5580c1a8f494_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De màquina de guerra a símbol d’abandonament: el projecte que busca salvar de la decadència el baluard oblidat de Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Després de dècades d’abandonament i d’obres paralitzades, el Govern acaba d’adjudicar les obres de rehabilitació del Baluard des Príncep, peça clau de l’arquitectura militar renaixentista convertida avui en una incòmoda metàfora de la gestió del patrimoni i de la relació de la capital balear amb el seu propi passat
</p><p class="subtitle">El gran forat que ha tret a la llum part de l'obra més colossal de la història de Palma: les seves muralles
</p></div><p class="article-text">
        Entre la postal lluminosa de la badia de Palma i la cruesa de l&rsquo;abandonament, el Baluard des Pr&iacute;ncep s&rsquo;al&ccedil;a avui com una met&agrave;fora inc&ograve;moda de la gesti&oacute; del patrimoni i de la relaci&oacute; de la capital balear amb el seu propi passat. Constru&iuml;t al segle XVII com a part del sistema defensiu renaixentista que envoltava Palma &mdash;una complexa xarxa de muralles i baluards dissenyada per resistir setges i protegir la ciutat&mdash;, aquest enclavament va ser durant segles una pe&ccedil;a clau de l&rsquo;arquitectura militar. Tanmateix, el que antigament fou s&iacute;mbol de protecci&oacute; i solidesa hist&ograve;rica, actualment es degrada entre escombraries, grafits i accessos for&ccedil;ats.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de cinc anys de par&agrave;lisi de les obres de rehabilitaci&oacute; que s&rsquo;estaven duent a terme al basti&oacute; &mdash;interrompudes per la fallida de l&rsquo;empresa que se n&rsquo;encarregava&mdash;, el Govern central acaba d&rsquo;adjudicar per 1,44 milions d&rsquo;euros els treballs pendents a una nova empresa, Rigel Over, que s&rsquo;ocupar&agrave; de culminar un projecte llargament susp&egrave;s en el temps. La intervenci&oacute;, tanmateix, no &eacute;s m&eacute;s que l&rsquo;&uacute;ltim cap&iacute;tol d&rsquo;una hist&ograve;ria molt m&eacute;s llarga: la d&rsquo;una actuaci&oacute; que arrenca als anys vuitanta i que, m&eacute;s que una obra concreta, constitueix una transformaci&oacute; urbana prolongada durant m&eacute;s de quatre d&egrave;cades. Perqu&egrave; aquest baluard, aparentment marginal en l&rsquo;actual paisatge urb&agrave;, &eacute;s en realitat un dels punts on millor es pot llegir la biografia profunda de Palma: una ciutat constru&iuml;da &mdash;i destru&iuml;da&mdash; a cop de muralla.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;origen de la transformaci&oacute; del Baluard des Pr&iacute;ncep es remunta als anys vuitanta, quan els arquitectes El&iacute;as Torres i Jos&eacute; Antonio Mart&iacute;nez Lape&ntilde;a van plantejar una idea radical per al seu temps: no limitar-se a restaurar les muralles de Palma, sin&oacute; reconvertir-les en un sistema d&rsquo;espai p&uacute;blic contemporani. El seu projecte &mdash;que es desplega al llarg de tot el front mar&iacute;tim de la ciutat&mdash; parteix d&rsquo;una premissa clara: les muralles ja no tenen sentit com a infraestructura defensiva, per&ograve; s&iacute; com a suport urb&agrave;. La intervenci&oacute; no busca congelar el passat, sin&oacute; reinterpretar-lo i fer-lo habitable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ab7f8ad-6aca-4df9-b5f8-0d3acc8d8009_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ab7f8ad-6aca-4df9-b5f8-0d3acc8d8009_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ab7f8ad-6aca-4df9-b5f8-0d3acc8d8009_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ab7f8ad-6aca-4df9-b5f8-0d3acc8d8009_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ab7f8ad-6aca-4df9-b5f8-0d3acc8d8009_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ab7f8ad-6aca-4df9-b5f8-0d3acc8d8009_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6ab7f8ad-6aca-4df9-b5f8-0d3acc8d8009_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Exteriors d&#039;Es Baluard des Príncep, en l&#039;actualitat"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Exteriors d&#039;Es Baluard des Príncep, en l&#039;actualitat                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1716928-ae60-4aaf-80c3-937236f86050_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1716928-ae60-4aaf-80c3-937236f86050_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1716928-ae60-4aaf-80c3-937236f86050_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1716928-ae60-4aaf-80c3-937236f86050_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1716928-ae60-4aaf-80c3-937236f86050_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1716928-ae60-4aaf-80c3-937236f86050_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b1716928-ae60-4aaf-80c3-937236f86050_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Recreació inclosa en el projecte de rehabilitació del Baluard de San Pere"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Recreació inclosa en el projecte de rehabilitació del Baluard de San Pere                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Convertir una antiga estructura militar en un espai transitable</strong></h2><p class="article-text">
        Per a aix&ograve;, el disseny treballa sobre una operaci&oacute; fonamental: cosir els diferents nivells de la ciutat, articulant la relaci&oacute; entre la ciutat hist&ograve;rica &mdash;situada en cota elevada&mdash;, el fossat &mdash;a mitjana altura&mdash; i el front mar&iacute;tim, completament obert. L&rsquo;arquitectura es converteix aix&iacute; en un sistema de connexions: escales, rampes, recorreguts i plataformes que transformen un antic l&iacute;mit militar en un espai transitable. El Baluard des Pr&iacute;ncep no &eacute;s, en aquest sentit, una pe&ccedil;a a&iuml;llada, sin&oacute; un node dins d&rsquo;aquest sistema.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El projecte de rehabilitació treballa sobre una operació fonamental: cosir els diferents nivells de la ciutat, articulant la relació entre la ciutat històrica, el fossat i el front marítim, completament obert, transformant un antic límit militar en un espai transitable
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        L&rsquo;execuci&oacute; del projecte, tanmateix, ha estat lluny d&rsquo;aquesta coher&egrave;ncia conceptual. Ja el 2017, el Ministeri de Foment havia invertit m&eacute;s de 4,4 milions d&rsquo;euros en diferents fases de l&rsquo;entorn del baluard dins del programa estatal de rehabilitaci&oacute; patrimonial. La intervenci&oacute; es va fragmentar en m&uacute;ltiples etapes (A, B, C, D, E i F) i va quedar interrompuda despr&eacute;s de la fallida de la constructora encarregada de les darreres fases. El resultat: un espai pr&agrave;cticament acabat, per&ograve; inutilitzable. L&rsquo;adjudicaci&oacute; actual arriba per completar aquest &uacute;ltim tram mitjan&ccedil;ant la urbanitzaci&oacute; del fossat, l&rsquo;execuci&oacute; de les connexions de sanejament, la construcci&oacute; d&rsquo;una escala i un pont que connectaran amb la Porta des Camp, aix&iacute; com la finalitzaci&oacute; de l&rsquo;edifici de recepci&oacute; de visitants. &Eacute;s a dir, no es tracta d&rsquo;una obra nova, sin&oacute; de la rematada de qu&egrave; faltava perqu&egrave; el projecte funcioni tal com va ser concebut.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd807a9-68c1-44cf-980e-29b88ad9a45d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd807a9-68c1-44cf-980e-29b88ad9a45d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd807a9-68c1-44cf-980e-29b88ad9a45d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd807a9-68c1-44cf-980e-29b88ad9a45d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd807a9-68c1-44cf-980e-29b88ad9a45d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd807a9-68c1-44cf-980e-29b88ad9a45d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5dd807a9-68c1-44cf-980e-29b88ad9a45d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior del Baluard des Príncep, on l’abandonament conviu amb les restes de la seva antiga funció defensivaInterior del Baluard des Príncep, on l’abandonament conviu amb les restes de la seva antiga funció defensiva"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior del Baluard des Príncep, on l’abandonament conviu amb les restes de la seva antiga funció defensivaInterior del Baluard des Príncep, on l’abandonament conviu amb les restes de la seva antiga funció defensiva                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Per entendre el significat del Baluard des Pr&iacute;ncep cal retrocedir diversos segles. M&eacute;s concretament, al moment en qu&egrave; va veure la llum la muralla renaixentista de Palma, considerada l&rsquo;obra m&eacute;s colossal de totes les que s&rsquo;han constru&iuml;t en els m&eacute;s de dos mil anys d&rsquo;hist&ograve;ria de la ciutat i una de les de m&eacute;s envergadura de les erigides a Espanya. Projectada al segle XVI davant les noves necessitats defensives que van portar els nous temps despr&eacute;s de l&rsquo;abandonament de l&rsquo;edat mitjana, encerclava la ciutat al llarg d&rsquo;un anell de sis quil&ograve;metres. Tanmateix, m&eacute;s enll&agrave; de les seves dimensions portentoses, el seu tret m&eacute;s revolucionari va ser la irrupci&oacute; de dotze estructures baixes, massisses i geom&egrave;triques &mdash;vuit terrestres i quatre mar&iacute;times&mdash; que van transformar completament la l&ograve;gica defensiva: els baluards.
    </p><p class="article-text">
        La imponent fortificaci&oacute; es va construir absorbint part del tra&ccedil;at que des del segle XI havia ocupat la muralla &agrave;rab: composta per una successi&oacute; de murs verticals i torres quadrangulars, presentava un estat precari malgrat les reparacions puntuals a qu&egrave; havia estat sotmesa i amb prou feines oferia ja resist&egrave;ncia. Havia estat constru&iuml;da amb carreus de mar&egrave;s i segments de t&agrave;pia, material que havia resultat efica&ccedil; per resistir l&rsquo;impacte dels trets procedents de les catapultes, els arcs i les ballestes, per&ograve; que havia quedat obsolet davant la irrupci&oacute; dels canons i les bombardes, capa&ccedil;os de llan&ccedil;ar projectils de pedra o ferro amb una pot&egrave;ncia fins aleshores desconeguda.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La revoluci&oacute; dels baluards</strong></h2><p class="article-text">
        Amb l&rsquo;aparici&oacute; de la p&oacute;lvora, ja no es tractava de resistir darrere murs verticals, sin&oacute; de projectar la ciutat cap a l&rsquo;exterior mitjan&ccedil;ant sortints angulats capa&ccedil;os de creuar el foc i eliminar qualsevol punt cec. La muralla deixava de ser un l&iacute;mit passiu per convertir-se en un sistema actiu, on cada pe&ccedil;a protegia la seg&uuml;ent en una cadena cont&iacute;nua de defensa. Als baluards &mdash;Chac&oacute;n, Berard, Sant Pere, Pr&iacute;ncep, Moranta, Sitjar, Jes&uacute;s, Santa Margalida, Zanoguera, Sant Antoni, Socorrador i Sant Jeroni&mdash; s&rsquo;hi afegien vuit portes d&rsquo;acc&eacute;s i, amb el temps, la capacitat militar de la fortificaci&oacute; es completaria amb un hornabec, tres revellins i un fossat de 24 metres d&rsquo;amplada que envoltava la muralla terrestre, acabada de construir el 1714, despr&eacute;s de cent trenta-nou anys des del seu inici. La superf&iacute;cie que ocupava el cintur&oacute; defensiu, amb els seus refor&ccedil;os exteriors i el fossat, arribava als 325.200 metres quadrats. Palma deixava de ser una ciutat simplement emmurallada per convertir-se en una aut&egrave;ntica m&agrave;quina de guerra geom&egrave;trica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56923c17-1d69-4e05-8617-ccc2a704ade2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56923c17-1d69-4e05-8617-ccc2a704ade2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56923c17-1d69-4e05-8617-ccc2a704ade2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56923c17-1d69-4e05-8617-ccc2a704ade2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56923c17-1d69-4e05-8617-ccc2a704ade2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56923c17-1d69-4e05-8617-ccc2a704ade2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/56923c17-1d69-4e05-8617-ccc2a704ade2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Plànol de Palma amb la seva muralla renaixentista, elaborat el 1644 pel canonge Pere Garau"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Plànol de Palma amb la seva muralla renaixentista, elaborat el 1644 pel canonge Pere Garau                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44a77f64-5735-4fbe-9dde-8164a21e5fd6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44a77f64-5735-4fbe-9dde-8164a21e5fd6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44a77f64-5735-4fbe-9dde-8164a21e5fd6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44a77f64-5735-4fbe-9dde-8164a21e5fd6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44a77f64-5735-4fbe-9dde-8164a21e5fd6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44a77f64-5735-4fbe-9dde-8164a21e5fd6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/44a77f64-5735-4fbe-9dde-8164a21e5fd6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pla de Palma en el que s&#039;aprecia la muralla àrab amb línies dentades i la renaixentista que estava en construcció, amb línia més gruixuda. Antoni Verger, 1596"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pla de Palma en el que s&#039;aprecia la muralla àrab amb línies dentades i la renaixentista que estava en construcció, amb línia més gruixuda. Antoni Verger, 1596                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ja no es tractava de resistir darrere murs verticals, sinó de projectar la ciutat cap a l’exterior mitjançant sortints angulats capaços de creuar el foc i eliminar qualsevol punt cec. La muralla deixava de ser un límit passiu per convertir-se en un sistema actiu, on cada peça protegia la següent en una cadena contínua de defensa
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el seu treball <em>La formulaci&oacute;n de los principios de la fortificaci&oacute;n abaluartada en el siglo XVI</em>, l&rsquo;arquitecte Fernando Cobos-Guerra destaca que els baluards no van sorgir com una innovaci&oacute; est&egrave;tica ni com una evoluci&oacute; natural de les muralles medievals, sin&oacute; com una resposta urgent a la irrupci&oacute; de l&rsquo;artilleria als segles XV i XVI, que va fer saltar pels aires el sistema defensiu tradicional: les torres altes i els murs verticals, eficients durant segles, es van convertir en blancs f&agrave;cils per als canons. Va ser en aquest context d&rsquo;experimentaci&oacute;, assaig i error on va comen&ccedil;ar a gestar-se una nova manera de fortificar, basada no a resistir l&rsquo;impacte, sin&oacute; en neutralitzar-lo mitjan&ccedil;ant la geometria i el foc creuat.
    </p><p class="article-text">
        Lluny d&rsquo;una invenci&oacute; puntual, el baluard va ser el resultat de d&egrave;cades de debat entre enginyers, militars i tractadistes que buscaven resoldre un problema central: com evitar els punts cecs en la defensa. La soluci&oacute; va consistir a transformar la muralla en un sistema angular, on cada element pogu&eacute;s protegir l&rsquo;altre. Aix&iacute;, el baluard permetia una cosa revolucion&agrave;ria: defensar els llen&ccedil;os de muralla no des de dalt, sin&oacute; des dels costats, mitjan&ccedil;ant l&rsquo;anomenat foc de flanc. La defensa deixava de ser frontal per convertir-se en una xarxa interconnectada d&rsquo;angles, traject&ograve;ries i cobertures.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lluny d’una invenció puntual, el baluard va ser el resultat de dècades de debat entre enginyers, militars i tractadistes que buscaven resoldre un problema central: com evitar els punts cecs en la defensa. La solució va consistir a transformar la muralla en un sistema angular capaç de defensar els llenços de muralla no des de dalt, sinó des dels costats
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de la derrota soferta a la Goleta de Tunis el 1574, la monarquia hisp&agrave;nica va assumir que les fortificacions &ldquo;perfectes i inexpugnables&rdquo; que descrivien els tractats no garantien la invulnerabilitat, fet que va portar els enginyers a deixar de perseguir models ideals i a adoptar un enfocament m&eacute;s pragm&agrave;tic, adaptant cada sistema defensiu a cada lloc concret, a la seva topografia, a la posici&oacute; de l&rsquo;enemic i a les condicions del terreny. La geometria, l&rsquo;aritm&egrave;tica i l&rsquo;experi&egrave;ncia militar es van combinar aix&iacute; en un exercici complex en qu&egrave; no existien solucions universals. De fet, els mateixos tractadistes del segle XVI com Pedro Luis Escriv&aacute; &mdash;considerat el primer a formular els problemes de la fortificaci&oacute; moderna&mdash; o Crist&oacute;bal de Rojas &mdash;autor de <em>Te&ograve;rica i pr&agrave;ctica de la fortificaci&oacute; </em>(1598)&mdash; reconeixien que la fortificaci&oacute; era una ci&egrave;ncia plena d&rsquo;incerteses, on cada decisi&oacute; podia significar la caiguda o la resist&egrave;ncia d&rsquo;una pla&ccedil;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88c50daa-7ccc-4eca-911b-7c3ce58d2667_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88c50daa-7ccc-4eca-911b-7c3ce58d2667_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88c50daa-7ccc-4eca-911b-7c3ce58d2667_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88c50daa-7ccc-4eca-911b-7c3ce58d2667_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88c50daa-7ccc-4eca-911b-7c3ce58d2667_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88c50daa-7ccc-4eca-911b-7c3ce58d2667_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/88c50daa-7ccc-4eca-911b-7c3ce58d2667_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Escales que baixen al fossat del Baluard des Príncep"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Escales que baixen al fossat del Baluard des Príncep                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En aquest context, el baluard es va convertir en el nucli del sistema defensiu. No era un element a&iuml;llat, sin&oacute; el lloc on &ldquo;hi havia tot l&rsquo;art de la fortificaci&oacute;&rdquo;, en paraules dels enginyers de l&rsquo;&egrave;poca: all&agrave; s&rsquo;hi concentraven les casamates, les troneres i els mecanismes de foc creuat que garantien la defensa del conjunt. La seva forma &mdash;baixa, angulada, parcialment oculta al fossat&mdash; responia a una l&ograve;gica precisa: ser menys visible, m&eacute;s resistent i, sobretot, m&eacute;s efica&ccedil; en el control de l&rsquo;espai circumdant. Els baluards van constituir aix&iacute; no una simple millora t&egrave;cnica, sin&oacute; una aut&egrave;ntica revoluci&oacute; en la manera de concebre la guerra i la ciutat. All&agrave; on abans hi havia un l&iacute;mit est&agrave;tic, va sorgir un sistema din&agrave;mic, pensat per anticipar, creuar i dominar el foc enemic.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Els baluards van constituir així no una simple millora tècnica, sinó una autèntica revolució en la manera de concebre la guerra i la ciutat. Allà on abans hi havia un límit estàtic, va sorgir un sistema dinàmic, pensat per anticipar, creuar i dominar el foc enemic
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aquesta evoluci&oacute; arribaria al seu punt culminant al segle XVII amb figures com S&eacute;bastien Le Prestre de Vauban, enginyer al servei de Llu&iacute;s XIV, que va portar el sistema abaluardat a la seva m&agrave;xima perfecci&oacute; t&egrave;cnica. Lluny d&rsquo;inventar formes noves, Vauban va sistematitzar les ja existents: la seva gran innovaci&oacute; va ser entendre la fortificaci&oacute; com un sistema din&agrave;mic i no com una forma tancada i, davant els models te&ograve;rics, va defensar una arquitectura militar basada en l&rsquo;observaci&oacute; directa, l&rsquo;experi&egrave;ncia de camp i l&rsquo;optimitzaci&oacute; de recursos, perfeccionant elements com els fossats, els glacis o les obres exteriors per crear defenses en profunditat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/597cec5e-f39f-46f6-8606-292a3748f62f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/597cec5e-f39f-46f6-8606-292a3748f62f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/597cec5e-f39f-46f6-8606-292a3748f62f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/597cec5e-f39f-46f6-8606-292a3748f62f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/597cec5e-f39f-46f6-8606-292a3748f62f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/597cec5e-f39f-46f6-8606-292a3748f62f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/597cec5e-f39f-46f6-8606-292a3748f62f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=" disseny de fortificació basat en el mètode Vauban"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                 disseny de fortificació basat en el mètode Vauban                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el cas de Palma, tal com documenta l&rsquo;historiador Jaime Escalas Caimary en el seu llibre <em>Les muralles de Palma</em> (1955), en qu&egrave; t&eacute; en consideraci&oacute; les descripcions que ja havia fet l&rsquo;arxiduc Llu&iacute;s Salvador en la seva obra <em>La ciudad de Palma</em> (1882), la forma dels baluards era la mateixa en tots ells, excepte en els dos purament mar&iacute;tims, el de Chac&oacute;n i el de Berard, m&eacute;s petits que la resta. Altres dos, amb la seva gran elevaci&oacute; i la seva ubicaci&oacute; entre terra i mar, sobresortien del recinte defensiu: eren el de Sant Pere i el dels Capellans o es Pr&iacute;ncep &mdash;en honor a Felip II&mdash;, els dos &uacute;nics bastions que perviuen en l&rsquo;actualitat.
    </p><p class="article-text">
        El d&rsquo;Es Pr&iacute;ncep, acabat de construir el 1606, formava part del nucli original de la muralla renaixentista i ocupava una posici&oacute; clau en el front mar&iacute;tim oriental de la ciutat. El de Sant Pere, finalitzat quaranta anys despr&eacute;s, va tenir un &uacute;s militar destacat durant segles i va arribar a acollir instal&middot;lacions vinculades a la formaci&oacute; i pr&agrave;ctica d&rsquo;artilleria, en l&iacute;nia amb la funci&oacute; estrat&egrave;gica del sistema defensiu de Palma en &egrave;poca moderna.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El baluard des Príncep, acabat de construir el 1606, formava part del nucli original de la muralla renaixentista i ocupava una posició clau en el front marítim oriental de la ciutat. El de Sant Pere, finalitzat quaranta anys després, va tenir un ús militar destacat durant segles
</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7634af78-1ddb-46d5-a004-ca4ac225e8e4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7634af78-1ddb-46d5-a004-ca4ac225e8e4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7634af78-1ddb-46d5-a004-ca4ac225e8e4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7634af78-1ddb-46d5-a004-ca4ac225e8e4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7634af78-1ddb-46d5-a004-ca4ac225e8e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7634af78-1ddb-46d5-a004-ca4ac225e8e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7634af78-1ddb-46d5-a004-ca4ac225e8e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Materials i restes d&#039;obra s&#039;acumulen sobre el baluard, pendent de culminar la seva rehabilitació definitiva"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Materials i restes d&#039;obra s&#039;acumulen sobre el baluard, pendent de culminar la seva rehabilitació definitiva                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb83298-c298-43d9-bab1-6e2ccddc1cc9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb83298-c298-43d9-bab1-6e2ccddc1cc9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb83298-c298-43d9-bab1-6e2ccddc1cc9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb83298-c298-43d9-bab1-6e2ccddc1cc9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb83298-c298-43d9-bab1-6e2ccddc1cc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb83298-c298-43d9-bab1-6e2ccddc1cc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/edb83298-c298-43d9-bab1-6e2ccddc1cc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Les muralles de Palma al segle XIX"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Les muralles de Palma al segle XIX                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Comen&ccedil;a la demolici&oacute; de les muralles</strong></h2><p class="article-text">
        Tanmateix, all&ograve; que durant segles va ser imprescindible va acabar convertint-se en un problema. Durant el temps en qu&egrave; bona part del cintur&oacute; renaixentista de Palma va romandre dempeus, l&rsquo;expansi&oacute; de l&rsquo;Imperi Otom&agrave; va ser considerada una amena&ccedil;a i una preocupaci&oacute; de primer ordre per a Felip II, que va veure a les Balears una posici&oacute; estrat&egrave;gica per defensar el territori de possibles atacs. La construcci&oacute; de la fa&ccedil;ana mar&iacute;tima de la fortificaci&oacute;, per&ograve;, no culminaria fins a comen&ccedil;aments del segle XIX, quan, paradoxalment, l&rsquo;Imperi Otom&agrave; ja es trobava en decad&egrave;ncia i aquest tipus de muralla comen&ccedil;ava a quedar obsolet. Amb prou feines unes d&egrave;cades despr&eacute;s comen&ccedil;aria la demolici&oacute; d&rsquo;una obra que es podia considerar acabada de construir, un enderroc del qual se salvaria el Baluard des Pr&iacute;ncep.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La construcció de la façana marítima de les muralles de Palma no culminaria fins a començaments del segle XIX, quan, paradoxalment, aquest tipus de fortificació començava a quedar obsolet. Amb prou feines unes dècades després començaria la demolició d’una obra que es podia considerar acabada de construir
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La justificaci&oacute; popular que va adquirir m&eacute;s pes per impulsar l&rsquo;enderrocament del recinte va ser la filosofia higienista imperant a l&rsquo;&egrave;poca, encap&ccedil;alada a Mallorca per l&rsquo;enginyer Eusebi Estada, una de les veus que amb m&eacute;s &iacute;mpetu va defensar l&rsquo;enderroc en la seva obra <em>La ciudad de Palma. Su industria, sus fortificaciones, sus condiciones sanitarias y su ensanche</em> (1885), sota el pretext que, com a conseq&uuml;&egrave;ncia de la pres&egrave;ncia de les muralles, la poblaci&oacute; vivia amuntegada i en condicions d&rsquo;insalubritat. Estada assenyalava que a mitjan segle XVII, l&rsquo;&agrave;rea edificada que ocupava Palma era de 1.023.300 metres quadrats, incloent-hi els seus carrers i les seves places, per la qual cosa a cada habitant li corresponien uns 37 metres quadrats. Tanmateix, advertia, a finals del segle XIX la superf&iacute;cie per habitant es va reduir a 24 metres, quan, segons el seu parer, la dimensi&oacute; id&ograve;nia per persona havia de ser de 40 metres quadrats.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5762edaf-f9ca-453f-9a7c-1c41cb28970c_16-9-aspect-ratio_50p_1141414.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5762edaf-f9ca-453f-9a7c-1c41cb28970c_16-9-aspect-ratio_50p_1141414.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5762edaf-f9ca-453f-9a7c-1c41cb28970c_16-9-aspect-ratio_75p_1141414.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5762edaf-f9ca-453f-9a7c-1c41cb28970c_16-9-aspect-ratio_75p_1141414.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5762edaf-f9ca-453f-9a7c-1c41cb28970c_16-9-aspect-ratio_default_1141414.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5762edaf-f9ca-453f-9a7c-1c41cb28970c_16-9-aspect-ratio_default_1141414.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5762edaf-f9ca-453f-9a7c-1c41cb28970c_16-9-aspect-ratio_default_1141414.jpg"
                    alt="Derrocament d&#039;un dels llenços de la muralla i del baluard de Jesús, a les actuals Avingudes de Palma"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Derrocament d&#039;un dels llenços de la muralla i del baluard de Jesús, a les actuals Avingudes de Palma                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Davant dels qui advocaven per enderrocar les muralles, altres s&rsquo;hi oposaven ferventment, com Bartomeu Ferr&agrave;, mestre d&rsquo;obres de la Societat Arqueol&ograve;gica Lul&middot;liana, o Pere Garau Ca&ntilde;ellas, que va defensar un pla d&rsquo;eixample de Palma en qu&egrave; es preservava el recinte renaixentista, envoltant-lo de zones enjardinades a partir de les quals la ciutat podria anar creixent. Garau sostenia aix&iacute; que les muralles s&iacute; que podien harmonitzar amb el desenvolupament i la modernitzaci&oacute; de la capital balear, una postura que, actualment, continuen compartint nombrosos historiadors. L&rsquo;Ajuntament es va decantar finalment, el 1901, pel projecte presentat per l&rsquo;enginyer Bernat Calvet, el conegut com a &ldquo;pla Calvet&rdquo;, que, sota el lema <em>Felix qui potuit rerum cognoscere causas</em> (&ldquo;Feli&ccedil; aquell que pot con&egrave;ixer les causes de les coses&rdquo;), preveia l&rsquo;eliminaci&oacute; de la fortificaci&oacute;, seguia els criteris d&rsquo;un pl&agrave;nol radio conc&egrave;ntric i apel&middot;lava a l&rsquo;aprofitament urban&iacute;stic dels terrenys afectes a les muralles.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Els baluards sobreviuen</strong></h2><p class="article-text">
        Amb tot, les muralles no van desapar&egrave;ixer del tot. Continuen presents en el tra&ccedil;at urb&agrave;: les Avingudes de Palma segueixen el recorregut de l&rsquo;antic fossat i la seva forma en ziga-zaga reprodueix la geometria defensiva renaixentista. El barri antic mant&eacute; l&rsquo;estructura heretada d&rsquo;una infraestructura militar que ja no existeix, amb l&rsquo;excepci&oacute; dels baluards de Sant Pere i des Pr&iacute;ncep. El de Sant Pere va passar a mans privades a la segona meitat del segle XX: els seus nous propietaris van projectar aixecar edificis a tota la zona i el 1963 fins i tot van intentar enderrocar la muralla mitjan&ccedil;ant c&agrave;rregues de cal&ccedil;. La reacci&oacute; ciutadana, per&ograve;, ho va impedir: la pressi&oacute; social va aconseguir que el conjunt fos declarat historicoart&iacute;stic i se n&rsquo;impuls&eacute;s la reconstrucci&oacute; tot just dos anys despr&eacute;s, el 1965.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A la segona meitat del segle XX, els nous propietaris del baluard de Sant Pere van projectar aixecar edificis a tota la zona i el 1963 fins i tot van intentar enderrocar la muralla mitjançant càrregues de calç. La reacció ciutadana, però, ho va impedir i va aconseguir que el conjunt fos declarat historicoartístic
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No seria fins a finals dels anys vuitanta quan els terrenys van recuperar la seva vocaci&oacute; p&uacute;blica, despr&eacute;s de ser requalificats i sotmesos a un proc&eacute;s d&rsquo;expropiaci&oacute; que, tanmateix, va quedar durant anys en punt mort. L&rsquo;espai va romandre abandonat fins al 1997, quan l&rsquo;Ajuntament de Palma va cedir els terrenys per a la construcci&oacute; d&rsquo;Es Baluard Museu d&rsquo;Art Contemporani de Palma, inaugurat el 30 de gener de 2004.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eff3c345-b14b-46b5-8827-5b39142d02ff_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eff3c345-b14b-46b5-8827-5b39142d02ff_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eff3c345-b14b-46b5-8827-5b39142d02ff_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eff3c345-b14b-46b5-8827-5b39142d02ff_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eff3c345-b14b-46b5-8827-5b39142d02ff_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eff3c345-b14b-46b5-8827-5b39142d02ff_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eff3c345-b14b-46b5-8827-5b39142d02ff_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma, sobre el baluard de Sant Pere"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma, sobre el baluard de Sant Pere                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El 2023, la pol&egrave;mica va colpejar de nou al baluard arran de les obres d'<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/beach-club-exclusivo-rompe-obra-colosal-historia-palma-murallas_1_10571981.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">instal&middot;laci&oacute; sobre el mateix d'un exclusiu beach club</a>, fet que va desencadenar una forta contestaci&oacute; social i institucional. Els treballs van ser finalment paralitzats despr&eacute;s de detectar-se greus irregularitats, incloent-hi la construcci&oacute; d&rsquo;elements no autoritzats i l&rsquo;alteraci&oacute; del subsol protegit. Associacions com ARCA van denunciar que la intervenci&oacute; convertia el patrimoni en un &ldquo;contenidor&rdquo; al servei d&rsquo;un &uacute;s privat i elitista, allunyant-lo de la seva funci&oacute; p&uacute;blica i de contemplaci&oacute;. L&rsquo;episodi va reobrir un debat de fons que travessa tota la hist&ograve;ria recent de les muralles: fins a quin punt s&rsquo;han d&rsquo;adaptar a nous usos i on se situa el l&iacute;mit entre la seva activaci&oacute; contempor&agrave;nia i la seva desnaturalitzaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A finals del 2025, el <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/historica-torre-medieval-palma-sufre-grave-derrumbe_1_12833663.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derrumbament parcial d'una torre medieval </a>integrada al Baluard de Sant Pere -un dels pocs vestigis visibles de la Palma isl&agrave;mica- va tornar a encendre totes les alarmes sobre l&rsquo;estat del patrimoni defensiu de la ciutat. Les entitats conservacionistes van denunciar la &ldquo;inacci&oacute; prolongada&rdquo; de les administracions malgrat les advert&egrave;ncies reiterades durant anys sobre el risc estructural del conjunt, i van alertar que el col&middot;lapse afectava un tram complet del llen&ccedil; hist&ograve;ric, constru&iuml;t en t&agrave;pia i morter.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Baluard de Sant Pere, després del despreniment de la torre medieval"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Baluard de Sant Pere, després del despreniment de la torre medieval                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Baluard des Pr&iacute;ncep, per la seva banda, va viure un dels episodis m&eacute;s controvertits de l&rsquo;urbanisme de la capital balear: la construcci&oacute; de diversos blocs d&rsquo;habitatges militars que ocupaven directament la muralla renaixentista, en oberta contradicci&oacute; amb els criteris de protecci&oacute; patrimonial. El complex, projectat el 1966 per l&rsquo;arquitecte Juan Casta&ntilde;&oacute;n de Mena &mdash;recentment nomenat cap de la Casa Militar de Franco i posteriorment ministre de l&rsquo;Ex&egrave;rcit&mdash;, es va materialitzar en diferents fases al llarg de les d&egrave;cades seg&uuml;ents, consolidant l&rsquo;ocupaci&oacute; d&rsquo;aquest enclavament estrat&egrave;gic. Lluny de ser una intervenci&oacute; menor, es tractava de diversos edificis residencials que van arribar a allotjar m&eacute;s d&rsquo;un centenar de fam&iacute;lies i que van transformar completament la fesomia del baluard, ocultant-lo rere una arquitectura aliena al seu car&agrave;cter hist&ograve;ric.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Baluard des Príncep va viure un dels episodis més controvertits: la construcció de diversos blocs d’habitatges militars que ocupaven directament la muralla renaixentista, en oberta contradicció amb els criteris de protecció patrimonial. L’edificació va ser projectada el 1966 per l’arquitecte Juan Castañón de Mena, recentment nomenat cap de la Casa Militar de Franco
</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7d82b69-b8a1-49a6-81fd-7db269bdafb3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7d82b69-b8a1-49a6-81fd-7db269bdafb3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7d82b69-b8a1-49a6-81fd-7db269bdafb3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7d82b69-b8a1-49a6-81fd-7db269bdafb3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7d82b69-b8a1-49a6-81fd-7db269bdafb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7d82b69-b8a1-49a6-81fd-7db269bdafb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a7d82b69-b8a1-49a6-81fd-7db269bdafb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Panoràmica d&#039;Es Baluard d&#039;Es Príncep amb els antics blocs d&#039;edificis per a militars"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Panoràmica d&#039;Es Baluard d&#039;Es Príncep amb els antics blocs d&#039;edificis per a militars                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6fc8f6a-dcf5-4d94-96a1-1fb70046bc7b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6fc8f6a-dcf5-4d94-96a1-1fb70046bc7b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6fc8f6a-dcf5-4d94-96a1-1fb70046bc7b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6fc8f6a-dcf5-4d94-96a1-1fb70046bc7b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6fc8f6a-dcf5-4d94-96a1-1fb70046bc7b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6fc8f6a-dcf5-4d94-96a1-1fb70046bc7b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f6fc8f6a-dcf5-4d94-96a1-1fb70046bc7b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Escombreries, matalassos i restes acumulades en un dels espais interiors del baluard"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Escombreries, matalassos i restes acumulades en un dels espais interiors del baluard                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durant anys, la seva pres&egrave;ncia va simbolitzar la tensi&oacute; entre desenvolupament urb&agrave; i conservaci&oacute; del patrimoni a Palma, en un context en qu&egrave; la mateixa muralla havia deixat d&rsquo;entendre&rsquo;s com un element central de la ciutat. El desenlla&ccedil; no arribaria fins a finals dels noranta, moment en qu&egrave; es va produir el gir definitiu: despr&eacute;s d&rsquo;un llarg proc&eacute;s de negociacions, expropiacions i reallotjaments, el Ministeri de Defensa va cedir els terrenys a l&rsquo;Ajuntament, fet que va permetre alliberar un enclavament fins aleshores inaccessible i obrir la porta a un ambici&oacute;s projecte de transformaci&oacute; urbana que buscava retornar el baluard a la ciutat.
    </p><p class="article-text">
        Des d&rsquo;aleshores, el Baluard des Pr&iacute;ncep ha transitat de recinte tancat i degradat a espai en proc&eacute;s de reintegraci&oacute;, convertit avui en una pe&ccedil;a clau &mdash;encara inacabada&mdash; dins la relectura contempor&agrave;nia de les muralles de Palma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/maquina-guerra-simbol-d-abandonament-projecte-busca-salvar-decadencia-baluard-oblidat-palma_1_13166375.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 10:58:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c1f38478-99fb-4b0e-bf01-5580c1a8f494_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2984912" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c1f38478-99fb-4b0e-bf01-5580c1a8f494_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2984912" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De màquina de guerra a símbol d’abandonament: el projecte que busca salvar de la decadència el baluard oblidat de Palma]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c1f38478-99fb-4b0e-bf01-5580c1a8f494_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Defensa,Urbanismo,Patrimonio,Patrimonio Histórico,Rehabilitación,Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De máquina de guerra a símbolo de abandono: el proyecto que busca salvar de la decadencia el baluarte olvidado de Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/maquina-guerra-simbolo-abandono-proyecto-busca-salvar-decadencia-baluarte-olvidado-palma_1_13160098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1f38478-99fb-4b0e-bf01-5580c1a8f494_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De máquina de guerra a símbolo de abandono: el proyecto que busca salvar de la decadencia el baluarte olvidado de Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras décadas de abandono y obras paralizadas, el Gobierno acaba de adjudicar las obras de rehabilitación del Baluard des Príncep, pieza clave de la arquitectura militar renacentista convertida hoy en incómoda metáfora de la gestión del patrimonio y la relación de la capital balear con su propio pasado</p><p class="subtitle">El gran socavón que ha sacado a la luz parte de la obra más colosal de la historia de Palma: sus murallas
</p></div><p class="article-text">
        Entre la postal luminosa de la bah&iacute;a de Palma y la crudeza del abandono, el Baluard des Pr&iacute;ncep se alza hoy como una met&aacute;fora inc&oacute;moda de la gesti&oacute;n del patrimonio y la relaci&oacute;n de la capital balear con su propio pasado. Levantado en el siglo XVII como parte del sistema defensivo renacentista que rodeaba Palma -una compleja red de murallas y baluartes dise&ntilde;ada para resistir asedios y proteger la ciudad-, este enclave fue durante siglos una pieza clave de la arquitectura militar. Sin embargo, lo que anta&ntilde;o fue s&iacute;mbolo de protecci&oacute;n y solidez hist&oacute;rica, en la actualidad languidece entre basura, grafitis y accesos forzados. 
    </p><p class="article-text">
        Tras cinco a&ntilde;os de par&aacute;lisis de las obras de rehabilitaci&oacute;n que se estaban llevando a cabo en el basti&oacute;n -interrumpidas por la quiebra de la empresa que se encargaba de ellas-, el Gobierno central acaba de adjudicar por 1,44 millones de euros los trabajos pendientes a una nueva empresa, Rigel Over, que se ocupar&aacute; de culminar un proyecto largamente suspendido en el tiempo. La intervenci&oacute;n, sin embargo, no es m&aacute;s que el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de una historia mucho m&aacute;s larga: la de una actuaci&oacute;n que arranca en los a&ntilde;os ochenta y que, m&aacute;s que una obra concreta, constituye una transformaci&oacute;n urbana prolongada durante m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas. Porque este baluarte, aparentemente marginal en el actual paisaje urbano, es en realidad uno de los puntos donde mejor puede leerse la biograf&iacute;a profunda de Palma: una ciudad construida -y destruida- a golpe de muralla.
    </p><p class="article-text">
        El origen de la transformaci&oacute;n del Baluard des Pr&iacute;ncep se remonta a los a&ntilde;os 80, cuando los arquitectos El&iacute;as Torres y Jos&eacute; Antonio Mart&iacute;nez Lape&ntilde;a plantearon una idea radical para su tiempo: no limitarse a restaurar las murallas de Palma, sino reconvertirlas en un sistema de espacio p&uacute;blico contempor&aacute;neo. Su proyecto -que se despliega a lo largo de todo el frente mar&iacute;timo de la ciudad- parte de una premisa clara: las murallas ya no tienen sentido como infraestructura defensiva, pero s&iacute; como soporte urbano. La intervenci&oacute;n no busca congelar el pasado, sino reinterpretarlo y hacerlo habitable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ab7f8ad-6aca-4df9-b5f8-0d3acc8d8009_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ab7f8ad-6aca-4df9-b5f8-0d3acc8d8009_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ab7f8ad-6aca-4df9-b5f8-0d3acc8d8009_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ab7f8ad-6aca-4df9-b5f8-0d3acc8d8009_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ab7f8ad-6aca-4df9-b5f8-0d3acc8d8009_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ab7f8ad-6aca-4df9-b5f8-0d3acc8d8009_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6ab7f8ad-6aca-4df9-b5f8-0d3acc8d8009_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Exteriores de Es Baluard des Príncep, en la actualidad"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Exteriores de Es Baluard des Príncep, en la actualidad                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1716928-ae60-4aaf-80c3-937236f86050_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1716928-ae60-4aaf-80c3-937236f86050_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1716928-ae60-4aaf-80c3-937236f86050_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1716928-ae60-4aaf-80c3-937236f86050_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1716928-ae60-4aaf-80c3-937236f86050_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1716928-ae60-4aaf-80c3-937236f86050_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b1716928-ae60-4aaf-80c3-937236f86050_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Recreación incluida en el proyecto de rehabilitación del Baluard de San Pere"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Recreación incluida en el proyecto de rehabilitación del Baluard de San Pere                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Convertir una antigua estructura militar en un espacio transitable</strong></h2><p class="article-text">
        Para ello, el dise&ntilde;o trabaja sobre una operaci&oacute;n fundamental: coser los distintos niveles de la ciudad, articulando la relaci&oacute;n entre la ciudad hist&oacute;rica -situada en cota elevada-, el foso -a media altura- y el frente mar&iacute;timo, completamente abierto. La arquitectura se convierte as&iacute; en un sistema de conexiones: escaleras, rampas, recorridos y plataformas que transforman un antiguo l&iacute;mite militar en un espacio transitable. El Baluard des Pr&iacute;ncep no es, en ese sentido, una pieza aislada, sino un nodo dentro de ese sistema.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El proyecto de rehabilitación trabaja sobre una operación fundamental: coser los distintos niveles de la ciudad, articulando la relación entre la ciudad histórica, el foso y el frente marítimo, completamente abierto, transformando un antiguo límite militar en un espacio transitable</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La ejecuci&oacute;n del proyecto, sin embargo, ha estado lejos de esa coherencia conceptual. Ya en 2017, el Ministerio de Fomento hab&iacute;a invertido m&aacute;s de 4,4 millones de euros en distintas fases del entorno del baluarte dentro del programa estatal de rehabilitaci&oacute;n patrimonial. La intervenci&oacute;n se fragment&oacute; en m&uacute;ltiples etapas (A, B, C, D, E y F) y qued&oacute; interrumpida tras la quiebra de la constructora encargada de las &uacute;ltimas fases. El resultado: un espacio pr&aacute;cticamente terminado, pero inutilizable. La adjudicaci&oacute;n actual llega para completar ese &uacute;ltimo tramo mediante la urbanizaci&oacute;n del foso, la ejecuci&oacute;n de las conexiones de saneamiento, la construcci&oacute;n de una escalera y un puente que conectar&aacute;n con la Porta des Camp, as&iacute; como la finalizaci&oacute;n del edificio de recepci&oacute;n de visitantes. Es decir, no se trata de una nueva obra, sino del remate de lo que faltaba para que el proyecto funcione como fue concebido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd807a9-68c1-44cf-980e-29b88ad9a45d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd807a9-68c1-44cf-980e-29b88ad9a45d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd807a9-68c1-44cf-980e-29b88ad9a45d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd807a9-68c1-44cf-980e-29b88ad9a45d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd807a9-68c1-44cf-980e-29b88ad9a45d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5dd807a9-68c1-44cf-980e-29b88ad9a45d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5dd807a9-68c1-44cf-980e-29b88ad9a45d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior del Baluard des Príncep, donde el abandono convive con los restos de su antigua función defensiva"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior del Baluard des Príncep, donde el abandono convive con los restos de su antigua función defensiva                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para entender el significado del Baluard des Pr&iacute;ncep hay que retroceder varios siglos. M&aacute;s en concreto, al momento en que vio la luz la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/gran-socavon-sacado-luz-parte-obra-colosal-historia-palma-murallas_1_9997059.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muralla renacentista de Palma</a>, considerada&nbsp;la obra m&aacute;s colosal de cuantas se han construido en los m&aacute;s de dos mil a&ntilde;os de historia de la ciudad y una de las de mayor envergadura de las erigidas en Espa&ntilde;a. Proyectada en el siglo XVI ante las nuevas necesidades defensivas que trajeron los nuevos tiempos tras el abandono de la Edad Media, cercaba la ciudad a lo largo de un anillo de seis kil&oacute;metros. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de sus portentosas dimensiones, su rasgo m&aacute;s revolucionario fue la irrupci&oacute;n de doce estructuras bajas, macizas y geom&eacute;tricas -ocho terrestres y cuatro mar&iacute;timas- que transformaron por completo la l&oacute;gica defensiva: los baluartes.
    </p><p class="article-text">
        La imponente fortificaci&oacute;n se construy&oacute; absorbiendo parte del trazado que desde el siglo XI hab&iacute;a ocupado la muralla &aacute;rabe: compuesta por una sucesi&oacute;n de muros verticales y torres cuadrangulares, presentaba un estado precario a pesar de los remiendos puntuales a los que hab&iacute;a sido sometida y apenas ofrec&iacute;a ya resistencia: hab&iacute;a sido construida con sillares de mar&eacute;s y segmentos de tapia, material que hab&iacute;a resultado eficaz para resistir el impacto de los disparos procedentes de las catapultas, los arcos y las ballestas, pero obsoleto ante la irrupci&oacute;n de los ca&ntilde;ones y las bombardas, capaces de lanzar proyectiles de piedra o hierro con una potencia hasta entonces desconocida.  
    </p><h2 class="article-text"><strong>La revoluci&oacute;n de los baluartes</strong></h2><p class="article-text">
        Con la aparici&oacute;n de la p&oacute;lvora, ya no se trataba de resistir tras muros verticales, sino de proyectar la ciudad hacia el exterior mediante salientes angulados capaces de cruzar el fuego y eliminar cualquier punto ciego. La muralla dejaba de ser un l&iacute;mite pasivo para convertirse en un sistema activo, donde cada pieza proteg&iacute;a a la siguiente en una cadena continua de defensa. A los baluartes -Chac&oacute;n, Berard, Sant Pere, Pr&iacute;ncep, Moranta, Sitjar, Jes&uacute;s, Santa Margalida, Zanoguera, Sant Antoni, Socorrador y Sant Jeroni- se sumaban ocho puertas de acceso con sus respetivos puentes y un foso de 24 metros de ancho. Con el tiempo, la capacidad militar de la fortificaci&oacute;n se completar&iacute;a con un hornabeque y tres revellines. En total, la superficie que ocupaba el cintur&oacute;n defensivo, con sus refuerzos exteriores y el foso, alcanzaba los 325.200 metros cuadrados. Palma dejaba de ser una ciudad simplemente amurallada para convertirse en una aut&eacute;ntica m&aacute;quina de guerra geom&eacute;trica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56923c17-1d69-4e05-8617-ccc2a704ade2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56923c17-1d69-4e05-8617-ccc2a704ade2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56923c17-1d69-4e05-8617-ccc2a704ade2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56923c17-1d69-4e05-8617-ccc2a704ade2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56923c17-1d69-4e05-8617-ccc2a704ade2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56923c17-1d69-4e05-8617-ccc2a704ade2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/56923c17-1d69-4e05-8617-ccc2a704ade2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Plano de Palma con su muralla renacentista, elaborado en 1644 por el canónigo Pere Garau"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Plano de Palma con su muralla renacentista, elaborado en 1644 por el canónigo Pere Garau                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44a77f64-5735-4fbe-9dde-8164a21e5fd6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44a77f64-5735-4fbe-9dde-8164a21e5fd6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44a77f64-5735-4fbe-9dde-8164a21e5fd6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44a77f64-5735-4fbe-9dde-8164a21e5fd6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44a77f64-5735-4fbe-9dde-8164a21e5fd6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44a77f64-5735-4fbe-9dde-8164a21e5fd6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/44a77f64-5735-4fbe-9dde-8164a21e5fd6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Plano de Palma en el que se aprecia la muralla árabe con líneas dentadas y la renacentista que estaba en construcción, con línea más gruesa. Antoni Verger, 1596"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Plano de Palma en el que se aprecia la muralla árabe con líneas dentadas y la renacentista que estaba en construcción, con línea más gruesa. Antoni Verger, 1596                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya no se trataba de resistir tras muros verticales, sino de proyectar la ciudad hacia el exterior mediante salientes angulados capaces de cruzar el fuego y eliminar cualquier punto ciego. La muralla dejaba de ser un límite pasivo para convertirse en un sistema activo, donde cada pieza protegía a la siguiente en una cadena continua de defensa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los baluartes, por tanto, no surgieron como una innovaci&oacute;n est&eacute;tica ni como una evoluci&oacute;n natural de las murallas medievales, sino como una respuesta urgente a la irrupci&oacute;n de la artiller&iacute;a en los siglos XV y XVI, como detalla en profundidad el arquitecto Fernando Cobos-Guerra en su trabajo <em>La formulaci&oacute;n de los principios de la fortificaci&oacute;n abaluartada en el siglo XVI. </em>La irrupci&oacute;n de los nuevos m&eacute;todos de ataque hizo saltar por los aires el sistema defensivo tradicional: las torres altas y los muros verticales, eficaces durante siglos, se convirtieron en blancos f&aacute;ciles para los ca&ntilde;ones. Fue en ese contexto de experimentaci&oacute;n, ensayo y error donde comenz&oacute; a gestarse una nueva forma de fortificar, basada no en resistir el impacto, sino en neutralizarlo mediante la geometr&iacute;a y el fuego cruzado. 
    </p><p class="article-text">
        Lejos de una invenci&oacute;n puntual, el baluarte fue el resultado de d&eacute;cadas de debate entre ingenieros, militares y tratadistas que buscaban resolver un problema central: c&oacute;mo evitar los puntos ciegos en la defensa. La soluci&oacute;n consisti&oacute; en transformar la muralla en un sistema angular, donde cada elemento pudiera proteger al otro. As&iacute;, el baluarte permit&iacute;a algo revolucionario: defender los lienzos de muralla no desde arriba, sino desde los lados, mediante el llamado fuego de flanco. La defensa dejaba de ser frontal para convertirse en una red interconectada de &aacute;ngulos, trayectorias y coberturas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lejos de una invención puntual, el baluarte fue el resultado de décadas de debate entre ingenieros, militares y tratadistas que buscaban resolver un problema central: cómo evitar los puntos ciegos en la defensa. La solución consistió en transformar la muralla en un sistema angular que pudiera defender los lienzos de muralla no desde arriba, sino desde los lados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tras la derrota sufrida en la Goleta de T&uacute;nez en 1574, la monarqu&iacute;a hisp&aacute;nica asumi&oacute; que las fortificaciones &ldquo;perfectas e inexpugnables&rdquo; que describ&iacute;an los tratados no garantizaban la invulnerabilidad, lo que llev&oacute; a los ingenieros a dejar de perseguir modelos ideales y a adoptar un enfoque m&aacute;s pragm&aacute;tico, adaptando cada sistema defensivo a cada lugar concreto, a su topograf&iacute;a, a la posici&oacute;n del enemigo y a las condiciones del terreno. La geometr&iacute;a, la aritm&eacute;tica y la experiencia militar se combinaron as&iacute; en un complejo ejercicio en el que no exist&iacute;an soluciones universales. De hecho, los propios tratadistas del siglo XVI como Pedro Luis Escriv&aacute; -considerado el el primero en formular los problemas de la fortificaci&oacute;n moderna- o Crist&oacute;bal de Rojas -autor de <em>Te&oacute;rica y pr&aacute;ctica de la fortificaci&oacute;n</em> (1598)- reconoc&iacute;an que la fortificaci&oacute;n era una ciencia llena de incertidumbres, donde cada decisi&oacute;n pod&iacute;a significar la ca&iacute;da o la resistencia de una plaza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88c50daa-7ccc-4eca-911b-7c3ce58d2667_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88c50daa-7ccc-4eca-911b-7c3ce58d2667_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88c50daa-7ccc-4eca-911b-7c3ce58d2667_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88c50daa-7ccc-4eca-911b-7c3ce58d2667_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88c50daa-7ccc-4eca-911b-7c3ce58d2667_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88c50daa-7ccc-4eca-911b-7c3ce58d2667_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/88c50daa-7ccc-4eca-911b-7c3ce58d2667_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Escalinatas que descienden al foso del Baluard des Príncep"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Escalinatas que descienden al foso del Baluard des Príncep                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En ese contexto, el baluarte se convirti&oacute; en el n&uacute;cleo del sistema defensivo. No era un elemento aislado, sino el lugar donde &ldquo;estaba todo el arte de la fortificaci&oacute;n&rdquo;, en palabras de los ingenieros de la &eacute;poca: all&iacute; se concentraban las casamatas, las troneras y los mecanismos de fuego cruzado que garantizaban la defensa del conjunto. Su forma -baja, angulada, parcialmente oculta en el foso- respond&iacute;a a una l&oacute;gica precisa: ser menos visible, m&aacute;s resistente y, sobre todo, m&aacute;s eficaz en el control del espacio circundante. Los baluartes constituyeron as&iacute; no una simple mejora t&eacute;cnica, sino una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n en la manera de concebir la guerra y la ciudad. All&iacute; donde antes hab&iacute;a un l&iacute;mite est&aacute;tico, surgi&oacute; un sistema din&aacute;mico, pensado para anticipar, cruzar y dominar el fuego enemigo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los baluartes constituyeron así no una simple mejora técnica, sino una auténtica revolución en la manera de concebir la guerra y la ciudad. Allí donde antes había un límite estático, surgió un sistema dinámico, pensado para anticipar, cruzar y dominar el fuego enemigo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta evoluci&oacute;n alcanzar&iacute;a su punto culminante en el siglo XVII con figuras como S&eacute;bastien Le Prestre de Vauban, ingeniero al servicio de Luis XIV, quien llev&oacute; el sistema abaluartado a su m&aacute;xima perfecci&oacute;n t&eacute;cnica. Lejos de inventar formas nuevas, Vauban sistematiz&oacute; las ya existentes: su gran innovaci&oacute;n fue entender la fortificaci&oacute;n como un sistema din&aacute;mico y no como una forma cerrada y, frente a los modelos te&oacute;ricos, defendi&oacute; una arquitectura militar basada en la observaci&oacute;n directa, la experiencia de campo y la optimizaci&oacute;n de recursos, perfeccionando elementos como los fosos, los glacis o las obras exteriores para crear defensas en profundidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/597cec5e-f39f-46f6-8606-292a3748f62f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/597cec5e-f39f-46f6-8606-292a3748f62f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/597cec5e-f39f-46f6-8606-292a3748f62f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/597cec5e-f39f-46f6-8606-292a3748f62f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/597cec5e-f39f-46f6-8606-292a3748f62f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/597cec5e-f39f-46f6-8606-292a3748f62f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/597cec5e-f39f-46f6-8606-292a3748f62f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=" diseño de fortificación basado en el método Vauban"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                 diseño de fortificación basado en el método Vauban                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el caso de Palma, como documenta el historiador Jaime Escalas Caimary en su libro&nbsp;<em>Las murallas de Palma</em>&nbsp;(1955), en el que toma en consideraci&oacute;n las descripciones que ya hab&iacute;a efectuado el Arxiduc Llu&iacute;s Salvador en su obra <em>La Ciudad de Palma</em> (1882), la forma de los baluartes era la misma en todos ellos, exceptuando los dos puramente mar&iacute;timos, el de Chac&oacute;n y el de Berard, m&aacute;s peque&ntilde;os que el resto. Otros dos, con su gran elevaci&oacute;n y su ubicaci&oacute;n entre tierra y mar, sobresal&iacute;an del recinto defensivo: eran el de Sant Pere y el de los Capellans o es Pr&iacute;ncep -en honor a Felipe II-, los dos &uacute;nicos bastiones que perviven en la actualidad. 
    </p><p class="article-text">
        El de Es Pr&iacute;ncep, terminado de levantar en 1606, formaba parte del n&uacute;cleo original de la muralla renacentista y ocupaba una posici&oacute;n clave en el frente mar&iacute;timo oriental de la ciudad. El de Sant Pere, finalizado 40 a&ntilde;os despu&eacute;s, tuvo un destacado uso militar durante siglos y lleg&oacute; a albergar instalaciones vinculadas a la formaci&oacute;n y pr&aacute;ctica de artiller&iacute;a, en l&iacute;nea con la funci&oacute;n estrat&eacute;gica del sistema defensivo de Palma en &eacute;poca moderna. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El baluarte de Es Príncep, terminado de levantar en 1606, formaba parte del núcleo original de la muralla renacentista y ocupaba una posición clave en el frente marítimo oriental de la ciudad. El de Sant Pere, finalizado 40 años después, tuvo un destacado uso militar durante siglos</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7634af78-1ddb-46d5-a004-ca4ac225e8e4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7634af78-1ddb-46d5-a004-ca4ac225e8e4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7634af78-1ddb-46d5-a004-ca4ac225e8e4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7634af78-1ddb-46d5-a004-ca4ac225e8e4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7634af78-1ddb-46d5-a004-ca4ac225e8e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7634af78-1ddb-46d5-a004-ca4ac225e8e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7634af78-1ddb-46d5-a004-ca4ac225e8e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Materiales y restos de obra se acumulan sobre el baluarte, pendiente de culminar su rehabilitación definitiva"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Materiales y restos de obra se acumulan sobre el baluarte, pendiente de culminar su rehabilitación definitiva                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb83298-c298-43d9-bab1-6e2ccddc1cc9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb83298-c298-43d9-bab1-6e2ccddc1cc9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb83298-c298-43d9-bab1-6e2ccddc1cc9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb83298-c298-43d9-bab1-6e2ccddc1cc9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb83298-c298-43d9-bab1-6e2ccddc1cc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb83298-c298-43d9-bab1-6e2ccddc1cc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/edb83298-c298-43d9-bab1-6e2ccddc1cc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las murallas de Palma en el siglo XIX"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las murallas de Palma en el siglo XIX                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Comienza la demolici&oacute;n de las murallas</strong></h2><p class="article-text">
        Sin embargo, lo que durante siglos fue imprescindible acab&oacute; convirti&eacute;ndose en un problema. Durante el tiempo en que buena parte del cintur&oacute;n renacentista de Palma permaneci&oacute; -la muralla terrestre fue terminada de construir en 1714, despu&eacute;s de 139 a&ntilde;os desde su inicio-, la expansi&oacute;n del imperio otomano fue considerada una amenaza y una preocupaci&oacute;n de primer orden para Felipe II, que vio en Balears una posici&oacute;n estrat&eacute;gica para defender el territorio de posibles ataques. La construcci&oacute;n de la fachada mar&iacute;tima de la fortificaci&oacute;n, sin embargo, no culminar&iacute;a hasta comienzos del siglo XIX, cuando, parad&oacute;jicamente, el imperio otomano ya se encontraba en decadencia y este tipo de muralla comenzaba a quedar obsoleto. Apenas unas d&eacute;cadas despu&eacute;s comenzar&iacute;a la demolici&oacute;n de una obra que pod&iacute;a considerarse reci&eacute;n acabada, un derribo del que se salvar&iacute;a el Baluard de es Pr&iacute;ncep.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La construcción de la fachada marítima de las murallas de Palma no culminaría hasta comienzos del siglo XIX, cuando, paradójicamente, este tipo de fortificación comenzaba a quedar obsoleto. Apenas unas décadas después comenzaría la demolición de una obra que podía considerarse recién acabada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La justificaci&oacute;n popular que cobr&oacute; m&aacute;s peso para impulsar el derrocamiento del recinto fue la filosof&iacute;a higienista imperante en la &eacute;poca, encabezada en Mallorca por el ingeniero Eusebi Estada, una de las voces que con m&aacute;s &iacute;mpetu defendi&oacute; el derribo en su obra&nbsp;<em>La ciudad de Palma. Su industria, sus fortificaciones, sus condiciones sanitarias y su ensanche&nbsp;</em>(1885) so pretexto de que, como consecuencia de la presencia de las murallas, la poblaci&oacute;n viv&iacute;a hacinada y en condiciones de insalubridad. Estada se&ntilde;alaba que a mediados del siglo XVII, el &aacute;rea edificada que ocupaba Palma era de 1.023.300 metros cuadrados, incluyendo sus calles y sus plazas, por lo que a cada habitante le correspond&iacute;an unos 37 metros cuadrados. Sin embargo, advert&iacute;a, a finales del XIX la superficie por habitante se redujo a 24 metros, cuando, a su juicio, la dimensi&oacute;n id&oacute;nea por persona deb&iacute;a ser de 40 metros cuadrados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5762edaf-f9ca-453f-9a7c-1c41cb28970c_16-9-aspect-ratio_50p_1141414.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5762edaf-f9ca-453f-9a7c-1c41cb28970c_16-9-aspect-ratio_50p_1141414.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5762edaf-f9ca-453f-9a7c-1c41cb28970c_16-9-aspect-ratio_75p_1141414.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5762edaf-f9ca-453f-9a7c-1c41cb28970c_16-9-aspect-ratio_75p_1141414.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5762edaf-f9ca-453f-9a7c-1c41cb28970c_16-9-aspect-ratio_default_1141414.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5762edaf-f9ca-453f-9a7c-1c41cb28970c_16-9-aspect-ratio_default_1141414.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5762edaf-f9ca-453f-9a7c-1c41cb28970c_16-9-aspect-ratio_default_1141414.jpg"
                    alt="Derribo de uno de los lienzos de la muralla y del baluarte de Jesús, en las actuales Avenidas de Palma"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Derribo de uno de los lienzos de la muralla y del baluarte de Jesús, en las actuales Avenidas de Palma                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Frente a quienes abogaban por echar abajo las murallas, otros se opon&iacute;an fervientemente a ello, como&nbsp;Bartomeu Ferr&agrave;, maestro de obras de la Societat Arqueol&ograve;gica Lul&middot;liana, o Pere Garau Ca&ntilde;ellas, quien defendi&oacute; un plan de ensanche de Palma en el que se preservaba el recinto renacentista, rode&aacute;ndolo de zonas ajardinadas a partir de las cuales la ciudad podr&iacute;a ir creciendo. Garau alegaba as&iacute; que las murallas s&iacute; pod&iacute;an armonizar con el desarrollo y la modernizaci&oacute;n de la capital balear, una postura que, en la actualidad, contin&uacute;an compartiendo numerosos historiadores. El Ajuntament se decant&oacute; finalmente, en 1901, por el proyecto presentado por el ingeniero Bernat Calvet, el conocido como 'plan Calvet', que, bajo el lema&nbsp;<em>Felix qui potuit rerum cognoscere causas&nbsp;</em>(&ldquo;Dichoso aquel que puede conocer las causas de las cosas&rdquo;), contemplaba la eliminaci&oacute;n de la fortificaci&oacute;n, segu&iacute;a los criterios de un plano radioconc&eacute;ntrico y apelaba al aprovechamiento urban&iacute;stico de los terrenos afectos a las murallas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los baluartes sobreviven</strong></h2><p class="article-text">
        Con todo, las murallas no desaparecieron del todo. Contin&uacute;an presentes en el trazado urbano: las Avenidas de Palma siguen el recorrido del antiguo foso y su forma en zigzag reproduce la geometr&iacute;a defensiva renacentista. El casco antiguo mantiene la estructura heredada de una infraestructura militar que ya no existe, con excepci&oacute;n de sus baluartes Sant Pere y Es Pr&iacute;ncep, dos de las puertas que daban acceso a la ciudad -Calatrava y Portella- y dos de los puentes -los que conduc&iacute;an a la Porta de Santa Catalina y a la des Camp-. El baluarte de Sant Pere pas&oacute; a manos privadas en la segunda mitad del siglo XX: sus nuevos propietarios proyectaron levantar edificios en toda la zona y en 1963 llegaron incluso a intentar derribar la muralla mediante cargas de cal. La reacci&oacute;n ciudadana, sin embargo, lo impidi&oacute;: la presi&oacute;n social logr&oacute; que el conjunto fuera declarado hist&oacute;rico-art&iacute;stico y se impulsara su reconstrucci&oacute;n apenas dos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1965.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la segunda mitad del siglo XX, los nuevos propietarios del baluarte de Sant Pere proyectaron levantar edificios en toda la zona y en 1963 llegaron incluso a intentar derribar la muralla mediante cargas de cal. La reacción ciudadana, sin embargo, lo impidió y logró que el conjunto fuera declarado histórico-artístico </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No ser&iacute;a hasta finales de los a&ntilde;os ochenta cuando los terrenos recuperaron su vocaci&oacute;n p&uacute;blica, tras ser recalificados y sometidos a un proceso de expropiaci&oacute;n que, sin embargo, qued&oacute; durante a&ntilde;os en punto muerto. El espacio permaneci&oacute; abandonado hasta 1997, cuando el Ayuntamiento de Palma cedi&oacute; los terrenos para la construcci&oacute;n de Es Baluard Museu d&rsquo;Art Contemporani de Palma, inaugurado el es bal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eff3c345-b14b-46b5-8827-5b39142d02ff_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eff3c345-b14b-46b5-8827-5b39142d02ff_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eff3c345-b14b-46b5-8827-5b39142d02ff_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eff3c345-b14b-46b5-8827-5b39142d02ff_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eff3c345-b14b-46b5-8827-5b39142d02ff_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eff3c345-b14b-46b5-8827-5b39142d02ff_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eff3c345-b14b-46b5-8827-5b39142d02ff_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma, sobre el baluarte de Sant Pere"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma, sobre el baluarte de Sant Pere                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En 2023, la pol&eacute;mica golpe&oacute; de nuevo al baluarte a ra&iacute;z de las obras de <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/beach-club-exclusivo-rompe-obra-colosal-historia-palma-murallas_1_10571981.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">instalaci&oacute;n sobre el mismo de un exclusivo beach club</a>, lo que desat&oacute; una fuerte contestaci&oacute;n social e institucional. Los trabajos fueron finalmente paralizados tras detectarse graves irregularidades, incluyendo la construcci&oacute;n de elementos no autorizados y la alteraci&oacute;n del subsuelo protegido. Asociaciones como ARCA denunciaron que la intervenci&oacute;n convert&iacute;a el patrimonio en un &ldquo;contenedor&rdquo; al servicio de un uso privado y elitista, alej&aacute;ndolo de su funci&oacute;n p&uacute;blica y de contemplaci&oacute;n.  El episodio reabri&oacute; un debate de fondo que atraviesa toda la historia reciente de las murallas: hasta qu&eacute; punto deben adaptarse a nuevos usos y d&oacute;nde se sit&uacute;a el l&iacute;mite entre su activaci&oacute;n contempor&aacute;nea y su desnaturalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A finales de 2025, el <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/historica-torre-medieval-palma-sufre-grave-derrumbe_1_12833663.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derrumbe parcial de una torre medieval </a>integrada en el Baluard de Sant Pere -uno de los pocos vestigios visibles de la Palma isl&aacute;mica- volvi&oacute; a encender todas las alarmas sobre el estado del patrimonio defensivo de la ciudad. Las entidades conservacionistas denunciaron la &ldquo;inacci&oacute;n prolongada&rdquo; de las administraciones pese a las advertencias reiteradas durante a&ntilde;os sobre el riesgo estructural del conjunto, y alertaron de que el colapso afectaba a un tramo completo del lienzo hist&oacute;rico, construido en tapial y mortero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Baluard de Sant Pere, tras el derrumbe de la torre medieval"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Baluard de Sant Pere, tras el derrumbe de la torre medieval                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Baluard de Es Pr&iacute;ncep, por su parte, vivi&oacute; uno de los episodios m&aacute;s controvertidos del urbanismo de la capital balear: la construcci&oacute;n de varios bloques de viviendas militares que ocupaban directamente la muralla renacentista, en abierta contradicci&oacute;n con los criterios de protecci&oacute;n patrimonial. El complejo, proyectado en 1966 por el arquitecto Juan Casta&ntilde;&oacute;n de Mena -reci&eacute;n nombrado jefe de la Casa Militar de Franco y posteriormente ministro del Ej&eacute;rcito-, se materializ&oacute; en distintas fases a lo largo de las d&eacute;cadas siguientes, consolidando la ocupaci&oacute;n de este enclave estrat&eacute;gico. Lejos de ser una intervenci&oacute;n menor, se trataba de varios edificios residenciales que llegaron a albergar a m&aacute;s de un centenar de familias y que transformaron por completo la fisonom&iacute;a del baluarte, ocult&aacute;ndolo tras una arquitectura ajena a su car&aacute;cter hist&oacute;rico.  
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Baluard de Es Príncep vivió uno de los episodios más controvertidos: la construcción de varios bloques de viviendas militares que ocupaban directamente la muralla renacentista, en abierta contradicción con los criterios de protección patrimonial. La edificación fue proyectada en 1966 por el arquitecto Juan Castañón de Mena, recién nombrado jefe de la Casa Militar de Franco</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7d82b69-b8a1-49a6-81fd-7db269bdafb3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7d82b69-b8a1-49a6-81fd-7db269bdafb3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7d82b69-b8a1-49a6-81fd-7db269bdafb3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7d82b69-b8a1-49a6-81fd-7db269bdafb3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7d82b69-b8a1-49a6-81fd-7db269bdafb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7d82b69-b8a1-49a6-81fd-7db269bdafb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a7d82b69-b8a1-49a6-81fd-7db269bdafb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Panorámica de Es Baluard de Es Príncep con los antiguos bloques de edificios para militares"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Panorámica de Es Baluard de Es Príncep con los antiguos bloques de edificios para militares                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6fc8f6a-dcf5-4d94-96a1-1fb70046bc7b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6fc8f6a-dcf5-4d94-96a1-1fb70046bc7b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6fc8f6a-dcf5-4d94-96a1-1fb70046bc7b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6fc8f6a-dcf5-4d94-96a1-1fb70046bc7b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6fc8f6a-dcf5-4d94-96a1-1fb70046bc7b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6fc8f6a-dcf5-4d94-96a1-1fb70046bc7b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f6fc8f6a-dcf5-4d94-96a1-1fb70046bc7b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Basura, colchones y restos acumulados en uno de los espacios interiores del baluarte"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Basura, colchones y restos acumulados en uno de los espacios interiores del baluarte                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, su presencia simboliz&oacute; la tensi&oacute;n entre desarrollo urbano y conservaci&oacute;n del patrimonio en Palma en un contexto en el que la propia muralla hab&iacute;a dejado de entenderse como un elemento central de la ciudad. El desenlace no llegar&iacute;a hasta finales de los noventa, fecha en la que se produjo el giro definitivo: tras un largo proceso de negociaciones, expropiaciones y realojos, el Ministerio de Defensa cedi&oacute; los terrenos al Ayuntamiento, lo que permiti&oacute; liberar un enclave hasta entonces inaccesible, abriendo la puerta a un ambicioso proyecto de transformaci&oacute;n urbana que buscaba devolver el baluarte a la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, el Baluard des Pr&iacute;ncep ha transitado de recinto cerrado y degradado a espacio en proceso de reintegraci&oacute;n, convertido hoy en una pieza clave -todav&iacute;a inacabada- dentro de la relectura contempor&aacute;nea de las murallas de Palma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/maquina-guerra-simbolo-abandono-proyecto-busca-salvar-decadencia-baluarte-olvidado-palma_1_13160098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 04:02:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c1f38478-99fb-4b0e-bf01-5580c1a8f494_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2984912" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c1f38478-99fb-4b0e-bf01-5580c1a8f494_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2984912" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De máquina de guerra a símbolo de abandono: el proyecto que busca salvar de la decadencia el baluarte olvidado de Palma]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c1f38478-99fb-4b0e-bf01-5580c1a8f494_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Defensa,Urbanismo,Patrimonio,Patrimonio Histórico,Rehabilitación,Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Supremo rechaza suspender cautelarmente 3.000 millones en préstamos del Estado a Indra y Escribano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/supremo-rechaza-suspender-cautelarmente-3-000-millones-prestamos-indra-escribano_1_13157862.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc5d27ed-e89e-40cb-8c41-4e2de812fd32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Supremo rechaza suspender cautelarmente 3.000 millones en préstamos del Estado a Indra y Escribano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rechaza la medida cautelar solicitada por Santa Bárbara, filial de la estadounidense General Dynamics, por entender que esos préstamos no causarían "perjuicios inminentes, ni menos aun que éstos sean de difícil o imposible reparación"</p></div><p class="article-text">
        La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo (TS) ha denegado la medida cautelar solicitada por Santa B&aacute;rbara Sistemas, propiedad de la filial europea de General Dynamics, para que se suspendiera la asignaci&oacute;n a la uni&oacute;n temporal de empresas (UTE) entre Indra y Escribano Mechanical &amp; Engineering (EM&amp;E) como beneficiarias de dos pr&eacute;stamos para programas especiales de modernizaci&oacute;n (PEM) de armamento por importe de 3.000 millones de euros, que se enmarcan en contratos por valor total de 7.240 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        La petici&oacute;n pretend&iacute;a la suspensi&oacute;n cautelar de los pr&eacute;stamos y de todos aquellos preceptos relacionados con la concesi&oacute;n de estos pr&eacute;stamos, as&iacute; como la suspensi&oacute;n de todos los procedimientos y actos administrativos subsiguientes, mientras se resuelve el fondo del recurso que Santa B&aacute;rbara tiene planteado contra los mismos, informa Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        Entre otros argumentos, la Sala basa el rechazo a la medida cautelar en que los perjuicios alegados por Santa B&aacute;rbara Sistemas &ldquo;no pasan de ser una mera alegaci&oacute;n carente de prueba que lo avale, sin que resulte acreditado que la ejecuci&oacute;n del Real Decreto y los pr&eacute;stamos que se impugnan le pueda ocasionar perjuicios inminentes, ni menos a&uacute;n que estos sean de dif&iacute;cil o imposible reparaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El interesado en obtener la suspensi&oacute;n tiene la carga de probar adecuadamente qu&eacute; da&ntilde;os y perjuicios de reparaci&oacute;n imposible o dif&iacute;cil concurren en el caso para acordar la suspensi&oacute;n, sin que sea suficiente una mera invocaci&oacute;n gen&eacute;rica&rdquo;, ha a&ntilde;adido el alto tribunal.
    </p><p class="article-text">
        Argumenta que no ha quedado acreditado que la continuidad de la empresa, su posici&oacute;n actual en el mercado o los puestos actuales de trabajo puedan verse afectados por la concesi&oacute;n de estos pr&eacute;stamos a las empresas competidoras.
    </p><p class="article-text">
        Destaca que Santa B&aacute;rbara, en abril del a&ntilde;o 2000, fue adquirida por General Dynamics Corporation, convirti&eacute;ndose en una filial de la multinacional estadounidense, que es una de las empresas &ldquo;l&iacute;deres mundiales&rdquo; en la fabricaci&oacute;n y dise&ntilde;o en el sector de la defensa, &ldquo;por lo que dif&iacute;cilmente su continuidad como empresa o los actuales puestos de trabajo pueden entenderse comprometidos por no ser beneficiaria de los pr&eacute;stamos cuestionados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sin olvidar que Santa B&aacute;rbara es adjudicataria de otros pr&eacute;stamos en Espa&ntilde;a para el desarrollo de otros programas diferentes (Programa Actualizaci&oacute;n Veh&iacute;culos Pizarro) por importe de 176 millones&rdquo;, ha indicado.
    </p><h2 class="article-text">Relevante inter&eacute;s p&uacute;blico</h2><p class="article-text">
        Asimismo, la Sala rechaza la alegaci&oacute;n de Santa B&aacute;rbara que alude a que los perjuicios sobre el inter&eacute;s p&uacute;blico y a la propia empresa son &ldquo;significativamente mayores&rdquo; que los posibles inconvenientes que la suspensi&oacute;n cautelar podr&iacute;a generar para Indra y EM&amp;E.
    </p><p class="article-text">
        En su auto, el tribunal explica que existe un &ldquo;relevante inter&eacute;s p&uacute;blico&rdquo; en desarrollar programas de armamento para la modernizaci&oacute;n de la defensa nacional y al mismo tiempo constituye una estrategia nacional y de la Uni&oacute;n Europea (UE) aminorar la dependencia en el abastecimiento exterior de suministros estrat&eacute;gicos y la puesta en marcha de industrias estrat&eacute;gicas que permitan una capacidad de defensa aut&oacute;noma y el fortalecimiento de la industria nacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y ese inter&eacute;s p&uacute;blico, enmarcado en el contexto de una pol&iacute;tica de seguridad y defensa com&uacute;n de la UE que establece el compromiso de los Estados miembros a mejorar progresivamente sus capacidades militares, exige el desarrollo de determinados programas de modernizaci&oacute;n cuya financiaci&oacute;n constituye el objeto de este recurso y cuya paralizaci&oacute;n generar&iacute;a perjuicios importantes para la puesta en marcha de estos programas y consiguientemente para el cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos en el contexto de la UE&rdquo;, subrayan los magistrados.
    </p><p class="article-text">
        Considera que la suspensi&oacute;n cautelar de m&aacute;s de 3.000 millones de euros de financiaci&oacute;n p&uacute;blica, correspondientes a los PEM, &ldquo;no producir&iacute;a un mero aplazamiento neutro de la inversi&oacute;n, sino una alteraci&oacute;n sustancial de la planificaci&oacute;n militar, industrial y presupuestaria, con efectos acumulativos dif&iacute;cilmente reversibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La adopci&oacute;n de la medida cautelar comprometer&iacute;a de forma directa e inmediata la modernizaci&oacute;n de capacidades militares cr&iacute;ticas, el cumplimiento de compromisos internacionales asumidos por Espa&ntilde;a y la estabilidad de un sector industrial estrat&eacute;gico&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se&ntilde;ala que frente a ese relevante inter&eacute;s p&uacute;blico en la ejecuci&oacute;n de los pr&eacute;stamos &ldquo;no se aprecian perjuicios irreparables para la empresa recurrente, pues si bien la financiaci&oacute;n de las compa&ntilde;&iacute;as competidoras le genera la p&eacute;rdida de la expectativa de ser el destinatario de esta financiaci&oacute;n, ese inter&eacute;s privado ni puede prevalecer sobre el inter&eacute;s p&uacute;blico descrito ni superponerse al inter&eacute;s privado de las empresas beneficiarias, que resulta igualmente digno de protecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, la Sala concluye que no procede apreciar los requisitos necesarios para aplicar la doctrina del 'fumus bonis iuris' y, en consecuencia, suspender la inmediata ejecutividad del Real Decreto impugnado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economía]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/supremo-rechaza-suspender-cautelarmente-3-000-millones-prestamos-indra-escribano_1_13157862.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 14:57:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fc5d27ed-e89e-40cb-8c41-4e2de812fd32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="11143538" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fc5d27ed-e89e-40cb-8c41-4e2de812fd32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="11143538" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Supremo rechaza suspender cautelarmente 3.000 millones en préstamos del Estado a Indra y Escribano]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fc5d27ed-e89e-40cb-8c41-4e2de812fd32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Indra,Defensa,Ministerio de defensa,Armamento,Tribunal Supremo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sistemas críticos de España y otros 22 países europeos tienen un "botón de apagado" a disposición de Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/sistemas-criticos-espana-22-paises-europeos-boton-apagado-disposicion-trump_1_13146751.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31b3a58e-a89f-4bef-98fe-0a65e8494c88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sistemas críticos de España y otros 22 países europeos tienen un &quot;botón de apagado&quot; a disposición de Trump"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Buena parte de las tecnologías de defensa, comunicaciones, logística o gestión de personal del continente pueden ser bloqueadas por la Casa Blanca, alerta un nuevo informe</p><p class="subtitle">Trump se estrella de nuevo con el problema del iPhone de 2.200 euros en su guerra en Irán</p></div><p class="article-text">
        En el verano de 2025, el juez de la Corte Penal Internacional Nicolas Guillou qued&oacute; bloqueado. Al intentar pagar un billete de tren o un caf&eacute; con su tarjeta, el terminal daba error. Todas sus reservas de viajes quedaron canceladas. Tampoco pod&iacute;a usas sus suscripciones a servicios digitales, recuperar los datos que hab&iacute;a almacenado en la nube ni enviar correos electr&oacute;nicos. El magistrado hab&iacute;a sido sancionado por Donald Trump por investigar los cr&iacute;menes de guerra de Israel en Palestina y ratificar la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/supone-orden-arresto-corte-internacional-netanyahu-exministro-defensa_129_11841329.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orden de arresto internacional contra Benjamin Netanyahu</a>. 
    </p><p class="article-text">
        El veto implic&oacute; que todas las empresas estadounidenses dejaran de prestarle servicio. Sus tarjetas de cr&eacute;dito Visa y Mastercard se convirtieron en trozos de pl&aacute;stico. Sus cuentas en Amazon, Microsoft o Gmail quedaron anuladas. Sus reservas de viajes con Expedia, una empresa con sede en Seattle, se cancelaron. Desde entonces Guillou, as&iacute; como otros miembros de la Corte sancionados, tienen que llamar primero a los alojamientos o estaciones para saber si aceptan dinero en efectivo. El juez goza de libertad en las calles europeas, pero <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/tarjeta-cuenta-google-viven-jueces-corte-penal-internacional-sanciones-trump-investigar-israel_1_13003396.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sido apartado de la sociedad digital</a>: &ldquo;Es como volver a la d&eacute;cada de 1990&rdquo;, expresa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cf9d4c1-33eb-4877-a3d2-9edc58988531_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cf9d4c1-33eb-4877-a3d2-9edc58988531_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cf9d4c1-33eb-4877-a3d2-9edc58988531_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cf9d4c1-33eb-4877-a3d2-9edc58988531_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cf9d4c1-33eb-4877-a3d2-9edc58988531_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cf9d4c1-33eb-4877-a3d2-9edc58988531_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8cf9d4c1-33eb-4877-a3d2-9edc58988531_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El juez francés Nicolas Guillou"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El juez francés Nicolas Guillou                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El de Guillou es un caso micro. Cuando esto ocurre a nivel macro, entra en juego el futuro de naciones enteras y millones de personas. As&iacute; puede atestiguarlo Volod&iacute;mir Zelenski. El presidente ucraniano lo sufri&oacute; en las primeras semanas de Trump en el cargo, cuando el presidente estadounidense orden&oacute; a la empresa de sat&eacute;lites Maxar que dejara de suministrar im&aacute;genes al ej&eacute;rcito ucraniano para forzar a Kiev <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-putin-nina-ojos-decepcionado_1_12613191.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a negociar con Mosc&uacute;</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La misma noche en la que comenz&oacute; el bloqueo, las tropas de Vlad&iacute;mir Putin atacaron la ciudad natal de Zelenski, Kryvyi Rih, matando al menos a cuatro personas e hiriendo a m&aacute;s de 30. El frente de batalla ucraniano qued&oacute; a ciegas, sus pilotos de drones tuvieron que parar sus contraataques y las defensas a&eacute;reas quedaron en clara desventaja ante la aviaci&oacute;n rusa.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una realidad de la que numerosos especialistas han avisado durante d&eacute;cadas, anunciada por casos como el de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/assange-rompe-silencio-no-libre-sistema-funcione-declararme-culpable-periodismo_1_11695910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Julian Assange</a>, pero que ahora toda Europa vive en primera persona. La Casa Blanca tiene &ldquo;un bot&oacute;n de apagado&rdquo; para numerosas tecnolog&iacute;as y sistemas cr&iacute;ticos del continente y bajo el mandato de Trump no duda en usarlo para forzar a los pa&iacute;ses europeos a seguir sus intereses.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El riesgo de un &#039;botón de apagado&#039; por parte de Estados Unidos ya no es una discusión teórica de expertos en tecnología o simulaciones de guerra: es un riesgo inminente y genuino que Europa ya no tiene el lujo de ignorar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cori Crider</span>
                                        <span>—</span> directora del Future of Technolofy Institute
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta es la principal conclusi&oacute;n del informe <em>Defensa en la nube: un flanco europeo expuesto</em>, elaborado por el <em>think tank</em> Future of Technology Institute (FOTI), con sede en Bruselas. El an&aacute;lisis, que se presenta este viernes y al que ha tenido acceso elDiario.es, se ha elaborado a partir de datos abiertos sobre las contrataciones p&uacute;blicas del continente. El resultado arroja que 23 de los 28 pa&iacute;ses analizados dependen de los gigantes tecnol&oacute;gicos estadounidenses para sostener sistemas cr&iacute;ticos de sus ej&eacute;rcitos y agencias de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Esto les deja a merced de bloqueos como el que sufre el juez Guillou y sus compa&ntilde;eros de la Corte Penal Internacional o el de Ucrania. &ldquo;El riesgo de un 'bot&oacute;n de apagado' por parte de Estados Unidos ya no es una discusi&oacute;n te&oacute;rica de expertos en tecnolog&iacute;a o simulaciones de guerra&rdquo;, dice Cori Crider, directora ejecutiva del instituto, &ldquo;es un riesgo inminente y genuino que Europa ya no tiene el lujo de ignorar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La administraci&oacute;n Trump y sus patrocinadores de las grandes tecnol&oacute;gicas han convertido nuestras dependencias tecnol&oacute;gicas en un arma, y esto parece que solo ir&aacute; a peor&rdquo;, asevera.
    </p><h2 class="article-text">Riesgo alto en m&aacute;s de la mitad de los pa&iacute;ses europeos</h2><p class="article-text">
        El mapa de riesgo que dibuja el FOTI divide al continente en dos grandes bloques de alerta. En el nivel de riesgo alto se encuentran 16 naciones, incluyendo a potencias militares como el Reino Unido, Alemania y Polonia. Los investigadores las colocan en el pelda&ntilde;o m&aacute;s alto por su pol&iacute;tica de contrataci&oacute;n de forma directa con los <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/trucos-contables-grandes-tecnologicas-camuflan-85-contaminacion-inteligencia-artificial_1_12909303.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hiperescaladores estadounidenses</a>, como se conoce al grupo formado por Amazon, Google, Microsoft y Meta, por la potencia y envergadura de sus centros de datos.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a, por su parte, se ubica entre los siete pa&iacute;ses con un riesgo medio, marcado por el peligro de las &ldquo;dependencias ocultas&rdquo;. Esto se debe a que aunque los gobiernos de estos pa&iacute;ses han impulsado pol&iacute;ticas para recurrir a proveedores nacionales y blindar su soberan&iacute;a, estos a su vez siguen dependiendo de empresas estadounidenses para desplegar todas las capacidades del sistema. El informe destaca que Espa&ntilde;a tiene una gran dependencia de Oracle, una multinacional estadounidense de centros de datos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A los 30 días de una interrupción, como máximo, la mayoría de los servicios dejarían de funcionar. En cuanto te cortan el servicio y hay que renovar la licencia, ya no puedes seguir utilizándolo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tobias Bacherle</span>
                                        <span>—</span> coautor del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los autores del estudio reflejan como las compa&ntilde;&iacute;as de EEUU, conscientes de esta preocupaci&oacute;n, han empezado a ofrecer a los pa&iacute;ses europeos redes aisladas de Internet y sin conexi&oacute;n con Washington, lo que impedir&iacute;a que la Casa Blanca pudiera forzarlas a echarlas abajo en un momento dado. Sin embargo, el &ldquo;bot&oacute;n de apagado&rdquo; va m&aacute;s all&aacute; de esa conexi&oacute;n f&iacute;sica, alertan. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A los 30 d&iacute;as de una interrupci&oacute;n, como m&aacute;ximo, la mayor&iacute;a de los servicios dejar&iacute;an de funcionar. Esto se debe a que necesitan renovaciones de las licencias y parches de seguridad. En cuanto te cortan el servicio y hay que renovar la licencia, ya no puedes seguir utiliz&aacute;ndolo&rdquo;, avisa Tobias Bacherle, coautor del estudio.
    </p><p class="article-text">
        Este poder tiene nombre y apellidos legales. La principal herramienta de la Casa Blanca para bloquear el uso de su tecnolog&iacute;a es la legislaci&oacute;n de sanciones de EEUU, que proh&iacute;be a cualquier empresa estadounidense prestar servicios a las personas o entidades que Washington decida incluir en sus listas negras. Ese fue el marco que oblig&oacute; a Microsoft, Expedia o Visa a cortar sus servicios a los jueces de la Corte Penal Internacional de forma instant&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Al paquete de bloqueo se suma la llamada <em>CLOUD Act</em>, que permite a las autoridades estadounidenses exigir a sus empresas tecnol&oacute;gicas el acceso a datos almacenados en servidores europeos, lo que llev&oacute; al ej&eacute;rcito suizo a prohibir el uso de WhatsApp en 2022, destaca el informe. La &uacute;ltima es la ley FISA, que habilita la vigilancia de comunicaciones incluso en sistemas te&oacute;ricamente aislados. Cuando el director legal de Microsoft compareci&oacute; ante el Senado franc&eacute;s y le preguntaron si pod&iacute;a garantizar que los datos europeos estaban a salvo del gobierno de EEUU, su respuesta fue: <a href="https://itsocial.fr/cloud-infrastructure-it/cloud-infrastructure-it-articles/non-je-ne-peux-pas-le-garantir-microsoft-reconnait-que-ses-promesses-de-souverainete-avaient-des-limites/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;No, no puedo&rdquo;</a>.
    </p><h2 class="article-text">Log&iacute;stica, gesti&oacute;n de personal, armas</h2><p class="article-text">
        Aunque este bot&oacute;n de apagado se ha relacionado tradicionalmente con los servicios digitales y financieros, sobre todo desde que EEUU lo puls&oacute; para acorralar a Assange y Wikileaks, los investigadores explican que no se circunscribe solo a estos sectores. El documento establece que la dependencia de la nube estadounidense abarca los sistemas m&aacute;s vitales de las fuerzas armadas europeas, incluyendo &ldquo;desde armas hasta log&iacute;stica y gesti&oacute;n de personal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Katja Bego, investigadora de Chatham House (un <em>think tank</em> brit&aacute;nico de pol&iacute;tica internacional que se encuentra entre los m&aacute;s influyentes del mundo) destaca que tambi&eacute;n est&aacute; &ldquo;directamente incrustado en los sistemas de armas&rdquo; y puede, literalmente, &ldquo;dejar en tierra a nuestros aviones de combate&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/642d9223-72b3-42f0-9d1c-743885831509_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/642d9223-72b3-42f0-9d1c-743885831509_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/642d9223-72b3-42f0-9d1c-743885831509_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/642d9223-72b3-42f0-9d1c-743885831509_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/642d9223-72b3-42f0-9d1c-743885831509_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/642d9223-72b3-42f0-9d1c-743885831509_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/642d9223-72b3-42f0-9d1c-743885831509_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotografía de archivo de un avión de combate F35. "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotografía de archivo de un avión de combate F35.                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aunque no lo cita directamente, Bego evoca la gran pol&eacute;mica de los &uacute;ltimos a&ntilde;os respecto al bot&oacute;n de apagado tecnol&oacute;gico de EEUU. Se trata del cazabombardero F35, el m&aacute;s moderno de los que emplea y vende EEUU. Este es un avi&oacute;n de combate de &uacute;ltima generaci&oacute;n con multitud de sistemas conectados, que dependen de software, actualizaciones y flujos de datos controlados en buena medida por empresas y autoridades estadounidenses.
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, esto significa que estos cazabombarderos necesitan acceso continuo a estos sistemas para operar con normalidad. Esta situaci&oacute;n, que se consideraba normal en el marco de la OTAN antes del segundo mandato de Trump, ha disparado los debates sobre si el republicano podr&iacute;a impedir el uso de los F35 a los pa&iacute;ses que los han adquirido en uno de sus arrebatos geopol&iacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        Estas dudas han provocado que varios pa&iacute;ses, como Espa&ntilde;a, Portugal, Suiza o Canad&aacute;, rechacen comprar el caza o pidan cancelar los contratos ya existentes. Sin embargo, buena parte de las principales potencias europeas ya los tiene en sus fuerzas a&eacute;reas. 
    </p><h2 class="article-text">Comprar europeo y c&oacute;digo abierto: la hoja de ruta contra el apag&oacute;n tecnol&oacute;gico</h2><p class="article-text">
        El informe del FOTI traza un plan de acci&oacute;n &ldquo;urgente&rdquo; centrado en romper la dependencia con los gigantes tecnol&oacute;gicos. La principal recomendaci&oacute;n es establecer planes de migraci&oacute;n graduales para trasladar los sistemas militares m&aacute;s cr&iacute;ticos a nubes plenamente europeas antes de 2030. &ldquo;La infraestructura en la nube debe tratarse como un pilar central de la estrategia de defensa de Europa&rdquo;, recalca Tobias Bacherle.
    </p><p class="article-text">
        El Instituto urge a los gobiernos a reformar sus normativas de contrataci&oacute;n p&uacute;blica para instaurar pol&iacute;ticas que <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/europa-mira-espacio-riesgo-seguridad-cables-submarinos-elon-musk-starlink_1_11917596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prioricen a los actores europeos</a> y el software de c&oacute;digo abierto. Esto implica exigir que la inform&aacute;tica gubernamental y de defensa sensible opere exclusivamente en infraestructuras alojadas y controladas legalmente dentro de Europa, excluyendo de las licitaciones a aquellas plataformas que se comercializan como soberanas, pero que siguen expuestas al alcance extraterritorial de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los expertos advierten contra la actual fragmentaci&oacute;n del continente, donde cada pa&iacute;s busca parches por su cuenta. La soluci&oacute;n, apuntan, pasa por aunar y unificar las compras entre los Estados miembros para generar la demanda suficiente que permita crecer a las empresas tecnol&oacute;gicas locales.
    </p><p class="article-text">
        Para los autores, esta crisis de dependencia encierra una oportunidad hist&oacute;rica. Con el <a href="https://www.eldiario.es/temas/gasto-militar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gasto militar europeo</a> disparado hasta los 381.000 millones de euros, los investigadores piden a los gobiernos que utilicen estos colosales presupuestos como una &ldquo;palanca de pol&iacute;tica industrial&rdquo;. Como destaca Katja Bego, gran parte de esta tecnolog&iacute;a en la nube y la inteligencia artificial es de &ldquo;doble uso&rdquo; (militar y civil), por lo que invertir en un ecosistema de defensa propio generar&iacute;a un efecto domin&oacute; que impulsar&iacute;a todo el sector comercial y tecnol&oacute;gico europeo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/sistemas-criticos-espana-22-paises-europeos-boton-apagado-disposicion-trump_1_13146751.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 20:06:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/31b3a58e-a89f-4bef-98fe-0a65e8494c88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3603322" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/31b3a58e-a89f-4bef-98fe-0a65e8494c88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3603322" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sistemas críticos de España y otros 22 países europeos tienen un "botón de apagado" a disposición de Trump]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/31b3a58e-a89f-4bef-98fe-0a65e8494c88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Geopolítica,Donald Trump,Estados Unidos,Europa,España,Defensa,Ejército,Telecomunicaciones,Ucrania,Corte Penal Internacional,Rusia,Volodímir Zelenski,Código abierto,Soberanía,Drones]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
