SpaceX cae otro 10% en bolsa y ya ha perdido casi todo lo ganado desde su debut
Las acciones de SpaceX vivieron varias jornadas de entusiasmo desde su salida a bolsa el 12 de junio. Ese viernes, la compañía espacial de Elon Musk cerró su primer día en los parquets con una subida del 19%, que se repetiría las siguientes jornadas hasta llevar el precio de sus títulos hasta los 218 dólares. Sin embargo, desde entonces la empresa ha caído en picado, acumulando una depreciación del 24%. Este lunes, SpaceX vuelve a caer otro 10% en la apertura de Wall Street, acercándose a los 160 dólares con los que cerró el día de su debut.
Múltiples analistas habían advertido sobre el furor en torno a las acciones de la compañía en los últimos días. SpaceX llegó a superar el valor bursátil de Amazon, a pesar de la masiva diferencia de sus cuentas: el año pasado el gigante del comercio electrónico y el alojamiento web ingresó 625.000 millones de euros, de los que extrajo unos 68.000 de beneficio neto. SpaceX, en cambio, facturó unos 17.000 millones, registrando pérdidas netas de 4.250 millones de euros.
A esta situación se ha sumado el varapalo de Morgan Stanley Capital Internacional (MSCI), una de las agencias de calificación más importantes del mundo, que ha otorgado a SpaceX la nota más baja posible. La calificación triple C, revelada por un informe a sus clientes al que ha tenido acceso el Financial Times, coloca a la empresa de Musk en la escala de la que otorgó a Rusia tras la invasión de Ucrania.
La agencia de calificación señala entre los principales riesgos la concentración de poder de la empresa en muy pocas manos. Pese a la salida a bolsa, muchos de los títulos puestos en circulación por SpaceX tienen derechos de voto recortados, lo que permite a Musk conservar un control casi total. MSCI señala que esto provoca una falta de independencia del consejo de administración, falta de supervisión sobre la remuneración de los directivos y potenciales conflictos de interés, con Musk dirigiendo otras empresas cotizadas sin relación oficial con SpaceX, como Tesla.
La promesa del magnate ha sido que SpaceX llegará al billón de dólares en facturación en 2030 y que diversificará su negocio espacial gracias a la inteligencia artificial. Su empresa subsidiaria de IA, xAI, está construyendo dos centros de datos masivos en Tenessee, denominados Colossus I y II, y ya ha llegado a acuerdos con Google y Anthropic para arrendar parte de esa capacidad de computación.
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