EEUU pasa página con España por la guerra de Irán y pide a la UE que abandone el proteccionismo de su industria de Defensa
El embajador de EEUU en la OTAN, Matthew G. Whitaker, ha señalado este miércoles en una rueda de prensa que “no espera” que haya un conflicto entre Donald Trump y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la cumbre de la Alianza Atlántica que se celebrará la semana que viene en la capital turca de Ankara. Whitaker, que ahora ha admitido que es más relevante alcanzar las capacidades defensivas que el dinero que se gaste como planteó el Gobierno español, ha advertido que EEUU premiará o castigará a los países que consigan o no lleguen a un determinado gasto militar, además de rechazar “las cláusulas de protección que incluyen muchas de las iniciativas de defensa europeas”, que espera que EEUU pueda negociar su reducción en la reunión de Turquía.
“No hay duda de que el presidente está decepcionado con España, tanto por los problemas de acceso a bases y sobrevuelo que vimos durante 'Epic Fury', como por su falta de disposición para demostrar una vía creíble hacia el 5%. Pero no espero que la cumbre se convierta en ese tipo de situación”, ha explicado Whitaker.
El embajador de EEUU en la OTAN ha mostrado una posición más conciliadora con los países europeos aliados de la OTAN tras los enfrentamientos con líderes como Giorgia Meloni, Keir Starmer o Friedrich Merz por sus posiciones ante la operación 'Epic Fury', de ataque a Irán.
“Creo que esos días han quedado atrás, afortunadamente. Creo que todos en la OTAN entienden que somos una alianza político-militar. El reto está en el plano político. Se está haciendo mucho trabajo tanto en público como en privado y anticipo una cumbre realmente exitosa, precisamente porque hemos trabajado duro para que las relaciones —tanto políticas como militares— sean sólidas y duraderas”, ha comentado el político estadounidense.
“Lo más importante son las capacidades”
Whitaker ha señalado que “Ankara va a ser realmente una medida del progreso frente al compromiso de defensa de La Haya” (un 5% del PIB de gasto en Defensa para el año 2035), pero ha admitido que “lo más importante son las capacidades, porque no se trata solo de gastar dinero; en última instancia, se trata de las capacidades que se adquieren con ese gasto”. Es decir, en cierta manera asume la posición del Gobierno español que se negó a asumir el incremento del gasto del 5% del PIB, pero se comprometió a asumir una serie de capacidades militares, que la Alianza Atlántica ha declarado como cumplidas.
Ante la posibilidad de que más países se bajen del carro en la consecución del objetivo marcado en la cumbre de La Haya, el embajador estadounidense ha advertido que Estados Unidos va a seguir una política de premios y castigos con los países europeos según el cumplimiento de los objetivos de gasto y capacidades de Defensa.
“Creemos que aquellos que hacen más deberían obtener beneficios. En el Pentágono y el Departamento de Estado han hablado de estas oportunidades: ya sea más tiempo con líderes o prioridad en la adquisición y las compras públicas de defensa. Hay muchas formas en que eso puede ocurrir”, ha explicado sin entrar en más detalles. Mientras, para los que se supone que no cumplen, EEUU mantendrá una “campaña de presión continua”.
Contra las cláusulas de protección europeas
En cuanto a la política europea de defensa y las inversiones en la industria militar, Whitaker ha resaltado que “Estados Unidos acoge con satisfacción los esfuerzos europeos para aumentar la producción de defensa y reducir regulaciones”, aunque también lo ha calificado como “incompleto”, pero sobre todo ha remarcado que no apoyan “las cláusulas de protección que incluyen muchas de las iniciativas de defensa europeas, que excluirían a aliados. Esperamos poder llegar a algún acuerdo en la cumbre”.
Además, ha remarcado los agujeros en la industria de defensa europea: “Seguimos viendo que no hay suficiente consolidación en la industria de defensa. Todavía se fabrican demasiadas plataformas de vehículos blindados, por ejemplo. Es necesario un verdadero impulso para reordenar toda la industria de defensa, hacerla más eficiente y lograr que produzca más de lo que se necesita: defensa aérea, capacidad de ataque de precisión profunda y sistemas no tripulados”.
Sobre el papel de EEUU en Europa, el embajador ha resaltado que “el objetivo es claro: seguir trasladando a nuestros aliados de la OTAN la carga de la defensa convencional de Europa. EEUU es un orgulloso miembro de la OTAN. Tenemos responsabilidades globales y esperamos que nuestros aliados den un paso adelante, se igualen con Estados Unidos y asuman una mayor parte de la defensa convencional del continente europeo”.
En definitiva, la política estadounidense respecto a Europa se basa en el abandono de la defensa convencional del continente europeo, pero asegurar que la UE se sigue gastando buena parte de sus presupuestos en armamento de EEUU. “Los aliados han comprometido casi 120.000 millones de dólares en gasto de defensa, la mitad de ellos destinados a equipos y armamento fabricados en EEUU. Y solo Estados Unidos puede producir a a esa escala. Eso es un buen comienzo. Creo que el primer año desde La Haya ha sido un inicio muy importante de lo que es un plan a largo plazo”.
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