Un guardia civil, primera víctima mortal sevillana confirmada en el accidente de trenes de Urda
La Guardia Civil ha confirmado el fallecimiento de José Manuel Chacón, de 31 años, uno de los dos agentes de la Guardia Civil sevillanos desaparecidos en el grave accidente ferroviario ocurrido entre Mora y Urda (Toledo) a primera hora de este miércoles. Junto a él viajaba otro compañero, del que por ahora no se tienen noticias.
A través de un mensaje en la red social X consultado por Europa Press, la Benemérita ha trasladado un “sentido pésame a familiares, amigos y compañeros de José Manuel, guardia civil fallecido hoy en el accidente de trenes en Urda, Toledo”.
El momento más tenso se ha vivido pasadas las 15,30 horas, cuando la tía del guardia civil fallecido anunciaba a la prensa la localización de su sobrino, minutos antes de que el silencio de la estación fuese interrumpido por un alarido de dolor, que ha adelantado a todos los presentes la noticia confirmada poco después. La madre del agente fue informada del fallecimiento en el interior de la sala de atención.
En la estación de Santa Justa, compañeros de José Manuel habían mostrado su preocupación y han acompañado a sus familiares en los momentos más duros. El agente, que llevaba en servicio cinco años, pertenecía a la Unidad Técnica de Policía Judicial, en Madrid, y se desplazaba a la capital andaluza.
Familiares, a Toledo en busca de noticias
Durante la tarde del miércoles, algunos familiares de víctimas del accidente han abandonado este medio día la estación de Sevilla-Santa Justa para poner rumbo a Toledo, donde esperan encontrar a sus seres queridos que viajaban alguno de los dos trenes siniestrados en la mañana de este miércoles.
En declaraciones a los medios, Ana, ha pedido que busquen a su hermano José Ángel Sanemeterio, quien a sus 64 años viajaba en el AVE Madrid-Sevilla. “No sabemos ni en que asiento ni en que vagón, ni nada... Que busquen a mi hermano donde sea, por favor”, ha sostenido entre lágrimas.
“He salido de mi trabajo para que me dijeran algo, pero no tienen ni un listado”, ha explicado, a la vez que ha lamentado lo ocurrido: “Espero que sea lo menos posible, esto no puede ser. Me han tomado datos, me han atendido muy bien, En el momento que sepan algo, pues ya me avisarán”, ha relatado.
Asimismo, ha criticado el mal estado de las infraestructuras, de modo que ha afirmado que “tienen que pasar estas cosas para que hagan algo y arreglen las vías”. Entre sus principales reivindicaciones, ha cuestionado la ausencia de un listado de los viajeros de ambos trenes con sus datos. “Cuando a ti te dan un billete, no aparece el asiento y el vagón. ¿Cómo no puede tener un listado? No lo entiendo”, ha concluido.
Una jornada de espera, dolor y nervios
La tónica de la jornada en la estación ha estado repleta de esperas tensas, tanto de viajeros que veían suspendidos sus trayectos a primera hora de la mañana, como de las familias que han acudido en busca de información sobre sus allegados que viajaban en uno de los dos trenes siniestrados. La estación implementó controles de acceso en los accesos una vez salieron los dos últimos trenes con destino Málaga y Granada, momento en el que el interior quedó en silencio tras varias horas de reclamaciones y rodar de maletas frente a las oficinas de Iryio y Renfe.
Uno de los viajeros afectados por las cancelaciones discutía con la familia qué hacer para volver a Bilbao, una vez se canceló su enlace con Madrid. “O nos dejamos el dinero en un avión o nos dejamos dinero igualmente esperando en un hotel a que la cosa se solucione”.
Asimismo, algunos de estos afectados ha elevado quejas por el encarecimiento de los coches de alquiler. “Me piden 380 euros, cuando otro día normal sale por mucho menos”, ha criticado otro turista.