El asesinato de Isabel Carrasco: todo lo que pasó en este caso que ahora se convertirá en una serie
El 12 de mayo de 2014, la entonces presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, fue asesinada en el centro de la ciudad a plena luz del día. Tres disparos por la espalda que acabaron con la vida de esta política del Partido Popular y que convirtieron este caso en uno de los más populares de la historia criminal de España. Casi diez años después, Prime Video ha anunciado una nueva serie inspirada en lo que pasó.
Mataleón, una producción original de la plataforma de streaming de Amazon, estará protagonizada por Najwa Nimri. La actriz volverá a ponerse en la piel de un personaje real como ya hizo en La virgen roja (2024), donde interpretó a Aurora Rodríguez, madre y asesina de Hildegart Rodríguez.
La miniserie, que tendrá cuatro capítulos y ha sido escrita por Lucía Carballal, Laia Foguet y María Bastarós, se unirá a la lista de producciones audiovisuales que, en los últimos años, han tomado el asesinato de Carrasco como inspiración. Destacan, entre ellas, Muerte en León (2016, Movistar+ y HBO), Matar a la presidenta (2024, Televisión de Castilla y León) o Desde la celda: crimen en León (2026, HBO).
Lo que ocurrió en 2014
El asesinato de Isabel Carrasco, presidenta de la Diputación de León, se produjo en una pasarela peatonal sobre el río Bernesga, en la ciudad de León. Una mujer llamada Montserrat González disparó tres veces por la espalda a la dirigente del PP en un crimen motivado por la venganza personal. ¿Por qué Montserrat quería acabar con la vida de Isabel?
González culpaba a Carrasco de acoso laboral y personal hacia su hija, Triana Martínez, la cual había perdido un puesto interino como ingeniera de comunicaciones en la Diputación. La madre achacaba el fin de la vida laboral de su hija a un despido orquestado por Isabel, y el odio hacia la presidenta fue creciendo tanto que las dos tramaron un plan para asesinarla.
El arresto de Montserrat y Triana se produjo la misma tarde de los hechos. Al tiempo, la investigación también destapó la implicación de otra mujer, Raquel Gago, policía local y amiga de Triana, que ocultó el arma utilizada en el crimen en su coche durante más de 30 horas.
Montserrat, que confesó el crimen ocurrido en mayo de 2014, fue condenada a 22 años de cárcel como autora material, mientras que su hija Triana recibió una condena de 20 años como cooperadora necesaria, después de que un jurado popular las considerara culpables de asesinato. En el juicio, Gago también fue condenada a 14 años.